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Un estudio económico que no habla en parábolas

Por fin tenemos un estudio que no habla en parábolas. Porque cada vez que un estudioso o centro investigativo escribe o habla sobre nuestra crisis económica o, más importante aún, sobre lo que nos puede ayudar a superarla, recurre a eufemismos cuando tiene que referirse a la condición colonial y a la ausencia de poderes soberanos. Todos esquivan esa realidad y recurren a frases como “variables macroeconómicas” o “condiciones políticas” para no hablar llana y simplemente de coloniaje.

El reciente estudio del Center for Economic and Policy Research” (CEPR), un think tank con sede en Washington, no cae en ese juego semántico y concluye con claridad que la ausencia de poderes soberanos explica nuestra condición y con toda probabilidad impedirá que al cabo de otra década todavía estemos viviendo penurias. El estudio está fechado “Julio, 2017” y es suscrito por un grupo de cuatro investigadores que encabeza la economista Lara Merling.

“Si Puerto Rico fuera un país soberano”, concluye el estudio del CEPR, “puede reducir la carga que representa la deuda pública mediante negociaciones con sus acreedores o mediante el ‘default’ si éstas fracasan. Entonces le sería posible empezar de nuevo y también comenzar a reestructurar su economía adoptando políticas que le ayuden a ser competitivo en la economía global del siglo XXI…” Pero Puerto Rico no es un país soberano y, por tanto, el control externo sobre su economía es, particularmente en este momento (con PROMESA), más fuerte y mucho más destructivo que el que imponen las autoridades europeas sobre países más vulnerables de la eurozona. Para evitar que los niveles de vida sigan deteriorándose y seguir perdiendo población, o cambian las políticas que se imponen desde afuera o Puerto Rico tendrá que cambiar su estatus político.”

Plantea el estudio que el declive económico de Puerto Rico comenzó en la década del ’90. Entonces teníamos una economía orientada hacia la exportación con la manufactura (farmacéuticas, maquinaria, procesamiento de alimentos…) como motor principal. El continuado declive económico que se manifestó en aquella década es muy común al que sufrieron otros países y regiones que no pudieron adaptarse a los efectos de la globalización, en particular, a los grandes cambios tecnológicos y al rediseño de las reglas que gobiernan el comercio mundial.

Desde principios de la antes mencionada década, dice el CEPR, la economía de Puerto Rico sufrió una serie de “negative shocks” como resultado de la serie de tratados comerciales que Estados Unidos negoció y que estuvieron absolutamente fuera del control de los puertorriqueños (NAFTA, etc.). A los tratados se añadió la creación de la Organización Mundial de Comercio (WTE), de la que nacieron nuevas reglamentaciones que, entre otras cosas, facilitaron la entrada de productos farmacéuticos a Estados Unidos y sus territorios. La posterior incorporación de China a la WTE (2001) facilitó que se trasladaran a ese país muchas operaciones farmacéuticas. A todo esto se unió la legislación del Congreso estadounidense que en 1996 eliminó la Sección 936 que beneficiaba, sobre todo, a la manufactura.

Estos desarrollos, totalmente ajenos al posible control de los puertorriqueños, redujeron la competitividad del vital sector manufacturero. (El estudio del CEPR apunta, citando otro trabajo investigativo, que la pérdida de la Sección 936, que le daba beneficios contributivos a las empresas manufactureras estadounidenses que se establecían aquí, no fue el más importante de los cambios.) Desde que comenzó el declive económico a mitad de la década del ’90 hasta el presente el País ha perdido el 55% de los empleos en la manufactura. “Los datos reflejan con claridad que Puerto Rico fue uno de varios países y regiones que sufrieron cuando las reglas del comercio mundial fueron reescritas haciendo sus economías menos competitivas”, dice el estudio.

Según el análisis del CEPR, esta caída económica es lo que explica la crisis de la deuda porque al reducirse sus ingresos el gobierno recurrió a préstamos para mantener el nivel de gasto público. “Hubo mala administración y corrupción, pero la causa primaria fue el declive económico, combinado con el status político híbrido y disfuncional que de Puerto Rico” afirma. “Si Puerto Rico fuera un país independiente” añade, “potencialmente tendría mayor espacio para responder a estos cambios decididos en Estados Unidos o negociados en tratados internacionales.”

En 2016, según datos del FMI citados por CEPR, la economía de Puerto Rico era 13% más pequeña que en 2005 como resultado de una caída anual promedio de 1%. Se trata, por tanto, de una década completa totalmente perdida durante la cual el nivel de vida de la población se ha reducido. El empleo ha sido el renglón más afectado, no sólo por la alta tasa de desempleo, sino por la baja participación laboral que en los datos analizados por el CEPR era de 42%. (Recientemente se anunció que a julio de 2017 esa tasa –que cuantifica a las personas empleadas o activamente buscando empleo– era 39%, lo que evidencia que la caída del último año ha sido más pronunciada.)

Según el estudio del CEPR, y como han afirmado casi todos los economistas serios, la receta impuesta por la Junta de Control Fiscal de creación estadounidense agravará la crisis, provocando una caída mayor de la economía. Y como a corto o mediano plazo no se vislumbra un cambio de estatus político, Puerto Rico con toda probabilidad tendrá otra década perdida y, al cabo de ésta, salvo que aparezca algún “rescate” salvador, nada cambiará.

Y que cumplan muchos más

Parece que fue ayer lleva por título el bonito bolero de Armando Manzanero. Así ocurre con el quehacer activista y solidario del Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico (MAMPR). Al momento en que escribo, compañeras que se juntaron hace una década, están en las montañas de Adjuntas celebrando diez años de vida organizativa. Inicialmente la unión de fuerzas tenía el propósito de lograr que el entonces nuevo gobierno del Partido Nuevo Progresista (PNP) cumpliera con la Ley 20, legislación que como respuesta a las demandas de las feministas boricuas creó la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM). Uno de los requisitos para el nombramiento era que las organizaciones de mujeres fueran consultadas. El recién electo gobernador Luis Fortuño, no lo hizo pero ellas se reunieron y alcanzaron un consenso para ofrecerle alternativas que, incluso, eran de su partido. La mayoría legislativa no aceptó a la nominada desde Fortaleza por su orientación sexual, a pesar de ser una correligionaria. La persona que finalmente fue nombrada no cumplía con los requisitos de la Ley, por lo que ésta fue enmendada para acomodarla y a su vez otorgarle mayor salario. Lo que se hizo evidente con su desempeño fue lo incapacitada que estaba para el puesto y para defender los derechos de las mujeres de nuestro país.

Desde entonces nos convencimos de los tiempos difíciles que se avecinaban para la mayoría poblacional y electoral de Puerto Rico, que también representa poco más del 45 por ciento de la fuerza trabajadora. El MAMPR concluyó que había llegado para quedarse. La coalición está integrada por un grupo de feministas en su carácter individual, de organizaciones sin fines de lucro y entidades afines cuya misión principal es trabajar desde una perspectiva de género por el bienestar de las mujeres en el país. No se trata de un grupo que ofrece servicios, aunque tiene como afiliadas varios que sí lo hacen. Su fuerte son las acciones para lograr que se establezcan políticas afirmativas dirigidas a que se reconozcan nuestros derechos como humanas; luchar por la apertura de los espacios para compartir el proceso de toma de decisiones y ejercicio del poder para el bienestar colectivo, partiendo del reconocimiento de nuestras capacidades y de la equidad como prioridad.

El movimiento es muy diverso, pero tiene un sólido consenso en cuanto a sus exigencias: un estado laico libre de presiones indebidas de sectores religiosos; que se tomen en consideración las realidades, desigualdades y necesidades de las mujeres en toda su amplitud y diversidad, diversidad que más que respetar, se celebra; el ejercicio pleno de los derechos humanos fundamentales, pero también los económicos, sociales y culturales; la participación política plena de las mujeres y en la misma magnitud el ejercicio de sus derechos democráticos. A partir de estos compromisos el accionar del MAMPR ha sido dinámico, creativo, inclusivo. Ha tomado las calles cuando ha sido necesario por nuestras causas y en solidaridad con otros sectores, pues reconoce que no estamos aisladas y que las acciones de quienes detentan el poder político y económico, así como los males del patriarcado tienen un impacto sobre el Pueblo en general. El cabildeo legislativo ha sido campo de trabajo del Movimiento, así como la tarea de hacer divulgación y educación que apodere a las mujeres en particular y a la población en general para enfrentar los desafíos que surgen en el camino para construir una sociedad justa. El apoyo y acompañamiento de sobrevivientes de la violencia de género, la denuncia de acciones ilegales e inmorales de los políticos de turno, la defensa del ambiente, de nuestros recursos naturales, de los derechos laborales de la clase trabajadora han constituido parte de la agenda de la entidad.

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A tenor con los lineamientos anteriores son emblemáticos del MAMPR, el caso del Mural Contra la Violencia Machista pintado en la Ave. 65 de Infantería y por el cual varias de sus integrantes fueron juzgadas. También lo fue su participación activa en las diversas manifestaciones en contra de la Ley 7 que provocó miles de despidos en el sector público, mayoritariamente de mujeres. Más recientemente ha sido denunciante activa contra la ley PROMESA, las decisiones de la Junta de Control Fiscal y políticas públicas del actual gobierno por sus efectos devastadores sobre las mujeres en nuestros múltiples roles de trabajadoras, consumidoras, jefas de familias, jubiladas, estudiantes. La necesidad de que la educación de la niñez en las escuelas tenga perspectiva de género ha sido bandera emblemática del MAMPR por lo que es una constante en la lista de reclamos. Éste es uno de los temas en los que la controversia sobre la separación entre iglesia y estado ha sido más dramática y el ataque del fundamentalismo religioso contra el Movimiento ha sido visceral. La creación de Rubí: la niña de las mil preguntas fue la herramienta que el MAMPR creó para trabajar el temas con las niñas y niños. Se trata de un taller interactivo que tiene como figura central a la simpática e inteligente niña.

En tiempos más recientes las denuncias sobre la pérdida de efectividad de la OPM y su distanciamiento de las necesidades de las mujeres y de la opinión de las organizaciones por cuyas demandas fue creada, han sido objeto de denuncias por la Coalición. No podemos olvidar las múltiples acciones, comparecencias y declaraciones del Movimiento en los medios de comunicación sobre el hostigamiento sexual laboral en el municipio de Guaynabo, la violencia de género, la complicidad e impunidad de Héctor O’ Neill, de su propio hijo y de funcionarios de alta jerarquía en la alcaldía, situación que culminó con la renuncia del alcalde que enfrenta cargos criminales. La saga en esa alcaldía sobre el mismo tema continúa, aún cuando el senador Carmelo Ríos, heredero del cacique guaynabeño en muchos sentidos, haya perdido las primarias en las que el mismo se daba como seguro ganador.

A través de esta década el MAMPR ha ganado espacio y respeto en la opinión pública. Esta organización de carácter horizontal, que trabaja sin estructuras tradicionales, que no cuenta con local, hace uso de la internet, redes sociales, correos electrónicos y también reuniones presenciales para discusiones, planificación y búsqueda de consensos, método preferido para adoptar posturas, tiene total pertinencia y vigencia en tiempos de PROMESA, del que cada vez más descarnado coloniaje de nuestra Nación, de fuerzas reaccionarias que promueven un retroceso en las reivindicaciones de las mujeres. La solidaridad, la transparencia en el hacer y el decir son su carta de presentación. Aunque parece que fue ayer, el MAMPR ha tenido una sólida, vibrante y enriquecedora vida a través de estos diez años. Vale la pena celebrarlos porque seguirán dando candela de la buena.

CRUCIGRAMA: Enrique Gil Gilbat

Horizontales

2. Enrique Gil _____; escritor ecuatoriano. Dirigente del Partido Comunista del Ecuador. Por ello sufrió persecuciones y cárcel.

9. Fruto de la vid.

11. Macizo del Sahara.

12. Todavía.

15. Caja para depositar las papeletas en las votaciones secretas.

16. 8 de _____ de 1912; nacimiento de E. Gil Gilbert.

17. La cabeza de un _____ en un tacho de basura; libro de cuentos de Gil Gilbert.

18. Otorgó.

19. Unidad monetaria de China.

22. Condición de las personas, instituciones y cosas a las que no es lícito censurar o mencionar.

24. 21 de _____ de 1973; fallecimiento en Guayaquil de Gil Gilbert.

26. Licor antillano.

27. En el antiguo cómputo romano y en el eclesiástico, el día 15 de marzo, mayo, julio y octubre, y el 13 de los demás meses.

28. Dirigirse.

29. Olfateé.

30. Enrique _____ Gilbert; autor de “Yunga”, “Relatos de Emmanuel”, “La cabeza de un niño en un tacho de basura”, “Carta a Mara”, entre otras obras.

32. Los que se _____: Cuentos del cholo y del montubio; libro de Gil Gilbert, Gallegos Lara y Aguilera Malta.

33. Forma de pronombre.

34. Poema.

35. Distraído.

36. Luiz Inácio “_____” da Silva; expresidente de Brasil.

39. Carta a _____; cuento de Gil Gilbert.

41. Quiero.

43. Las _____, las vetas y el asfalto; libro que escribiera Gil Gilbert entre el 1963 y el 1964 en la cárcel.

46. _____ de Emmanuel; novela corta de Gil Gilbert.

50. Asistiría.

51. República del _____; nación africana.

53. Neblí, ave de rapiña.

54. Océano.

55. _____ Gil Gilbert; en 1947 ocupó la Secretaría General del Comité Provincial del Partido Comunista Ecuatoriano. Ese mismo año fue miembro del Consejo Mundial de la Paz.

56. Patria de Gil Gilbert.

Verticales

1. _____; libro de cuentos de Gil Gilbert.

2. Símbolo del galio.

3. Instrumento musical de cuerdas.

4. Perteneciente o relativo a la bilis.

5. Erial, tierra sin cultivar ni labrar.

6. Tate, interjección.

7. Dieron ánimo.

8. _____; allí nació y murió Gil Gilbert.

10. Se encamina.

13. Algún.

14. Partido _____ del Ecuador; Gil Gilbert fue de sus dirigentes.

20. Habita.

21. Sirviente.

23. Pieza de madera u otro material, torneada, alargada, con base plana para que se tenga en pie, que se usa en el juego de los bolos.

24. Escapó.

25. Adornó.

31. _____ deuda; relato de Gil Gilbert.

32. El seis en números romanos.

37. Auparan.

38. Planta acuática.

39. Maúllan.

40. Obró o actuó favorable o desfavorablemente frente a una acción.

41. Del verbo asumir.

42. Rezaré.

43. Afirmación.

44. Conjunción.

45. Existe.

47. Preposición.

48. Tisana.

49. Séptima nota musical.

52. Regala.

De los orígenes de los partidos políticos en Puerto Rico al Partido Republicano Puertorriqueño y don José Celso Barbosa II

José Celso Barbosa planteaba que se habría de triunfar sin necesidad de hacerse cómplices de Sagasta ni de Cánovas del Castillo, coincidiendo con los que pensaban que la situación en Cuba iba a provocar la otorgación de la autonomía. Por otra parte, era objetable la oposición de Sagasta al sufragio universal, con la intención de que los negros no votaran.1 Barbosa y sus seguidores constituyen entonces el Partido Autonomista Puro (llamado también Histórico u Ortodoxo).

Se lograría la concesión de la Carta Autonómica a Puerto Rico, y ante la presión del gobierno español para que se unificaran los liberales y los autonomistas, surge, el 21 de febrero de 1898, el Partido Unión Autonomista Liberal.2

A partir de la declaración de guerra de Estados Unidos a España, el escenario político se trastorna drásticamente. El 12 de mayo las fuerzas militares estadounidenses bombardean la ciudad de San Juan. El 25 de julio invaden Puerto Rico, culminando con el llamado cambio de soberanía, apenas tres meses más tarde. Desde ese momento, la Isla fue mantenida bajo un período de gobierno militar durante dos años, el cual fue vehementemente repudiado por todos los partidos políticos.

En este nuevo escenario, Barbosa apreció el sistema de la federación estadounidense como el paradigma. En palabras de Pedreira, “La autonomía administrativa… tenía su más alto ejemplo en la federación norteamericana…” y Barbosa “empezó a trabajar para hacer de Puerto Rico un Estado de la Unión Norteamericana”. Mientras otros rechazaban el Tratado de París y declaraban su nulidad, Barbosa se aferraba a él para validar su modelo.3 El 4 de julio de 1899 funda el Partido Republicano de Puerto Rico, buscando la anexión definitiva de Puerto Rico con Estados Unidos y que Puerto Rico fuera declarado territorio organizado para su eventual entrada a la “Unión norteamericana”.

El nuevo partido era la propuesta de Barbosa para responder al asunto del estatus político, que significaba una gran intranquilidad para los puertorriqueños. En el trabajo crítico que los estadounidenses Bailey y Justine Diffie publican en 1931, dan cuenta de esta situación. En Porto Rico: A Broken Pledge, los Diffie exponen su opinión sobre las políticas de Estados Unidos, a raíz de sus observaciones sobre las condiciones económicas y sociales de la Isla: “Desde la primera organización del gobierno, la preocupación política principal de la gente ha sido la definición del estatus futuro de Puerto Rico”.4 También reflejaba la preocupación de Barbosa.

En opinión de Pedreira, “Barbosa pasó sin esfuerzo del autonomismo español al autonomismo norteamericano siguiendo en línea recta los principios que siempre había defendido”.5 El profesor Aarón Gamaliel Ramos opina que Barbosa se formó y forjó sus ideas en Estados Unidos en el período de la reconstrucción, luego de la Guerra Civil y señala que Barbosa observaría los cambios en ese país con respecto a no retornar al sistema esclavista.6

Al cese del gobierno militar y decretarse la Ley Foraker en 1900, Barbosa expresaba que la aceptaría, pero sólo como una transición. No satisfacía sus expectativas.7 Apenas dos meses más tarde, el presidente William McKinley, nombra a Barbosa como uno de los miembros del Consejo Ejecutivo del gobernador Charles H. Allen, quien también había sido designado por McKinley. Barbosa termina participando en el gobierno del sistema colonial de Puerto Rico, siendo nombrado cinco veces consecutivas por presidentes estadounidenses de diferentes partidos.8

En la opinión del profesor Ramos, Barbosa se da cuenta de que no eran reales las expectativas de que Estados Unidos reprodujera en Puerto Rico el modelo de los estados de Estados Unidos. Ramos afirma que Barbosa piensa que para que Estados Unidos le otorgue a Puerto Rico la estadidad, se hace necesario trabajar dos aspectos importantes: el desarrollo de una política cívica para transformar la cultura política del puertorriqueño y el aspecto económico, donde figuraba prominentemente la preocupación por el desplazamiento de los puertorriqueños.

En el aspecto de la cultura política, según el profesor Ramos, uno de los primeros proyectos concebidos fue el de enviar jóvenes a Estados Unidos. Asegura que uno de los proyectos preferidos por Barbosa fue el de enviar jóvenes puertorriqueños a la escuela Carlisle (Carlisle Industrial School), a donde se enviaba a los residentes de territorios y reservaciones indígenas, con el propósito de “americanizarlos”. El resultado sería contar con una generación de puertorriqueños que adquirirían la cultura política para dirigir a Puerto Rico.9

En 1903, el Partido Republicano Puertorriqueño se incorpora al Partido Republicano Nacional de Estados Unidos, conviniendo en un pacto, similar al que antes Muñoz Rivera había contraído con Sagasta. Esta relación con el Partido Republicano Nacional de Estados Unidos se mantendría sin cambio hasta 1916.

En ese período, que Barbosa llama de transición, Barbosa reclamaba para Puerto Rico la extensión de la Constitución de Estados Unidos y la concesión de la ciudadanía.10 En 1907 funda El Tiempo, el primer periódico bilingüe en Puerto Rico, trasladando además su ideología política a las páginas del periódico.

En 1909, Barbosa y Muñoz Rivera, los respectivos dirigentes del Partido Republicano y del Partido Unión, se reúnen para impulsar reformas a la Ley Orgánica. Convienen en unos entendidos para reservarse y repartirse los puestos de las elecciones para el partido dominante, así como reclamar que se nombren más puertorriqueños al Consejo Ejecutivo.11 Los republicanos se mantienen en el ideal de la estadidad, rechazando, en 1913, una petición de alianza de los unionistas, quienes habían eliminado la estadidad como una de las ideologías consideradas en su plataforma.12

En 1917, se aprueba la Ley Jones, y con ella, la ciudadanía estadounidense es impuesta a los puertorriqueños, colectivamente. Barbosa, quien había tenido la total certeza de que Estados Unidos concedería la ciudadanía, celebra la aprobación de la ley, considerando que se ha cumplido una parte del programa político del partido. Aunque reconoce que “bajo la bandera americana” Puerto Rico había tenido un avance político, señala que en lo económico se había avanzado muy poco.13 En su posterior desempeño como senador, Barbosa mantiene sus principios y su ideología, hasta su muerte, en 1921.

José Celso Barbosa es una figura muy relevante en la historia política, así como en la historia cívica y cultural puertorriqueña. Además de sus logros políticos, Barbosa se distinguió por ser el primer puertorriqueño en ingresar en la Universidad de Ann Arbor, en Michigan, de donde se graduó con el más alto honor, en 1880, siendo el primer médico puertorriqueño graduado de una universidad estadounidense. A su regreso a Puerto Rico fue profesor en el Ateneo Puertorriqueño y uno de los fundadores de la que, hasta ahora, figura como la primera cooperativa de crédito en América, llamada El Ahorro Colectivo, fundada en 1893. También fue Subsecretario de Instrucción Pública. En 1903, la Universidad de Michigan le otorga el título honorífico de Maestro de Artes Honoris causa, siendo el primer puertorriqueño en obtener ese título de una universidad estadounidense, y, en 1917, la Universidad de Puerto Rico lo reconoce con el grado de Doctor en Derecho Honoris causa.

Sin embargo, el Padre de la Estadidad, como le llaman los anexionistas, no logró ver su sueño realizado. El partido, que respondía, no a una realidad social y económica fundamental, sino a un asunto de estatus político, no logró ganar tantos adeptos como para hacer triunfar la ideología. Aunque algunos aspectos de la economía aparecían en la propuesta de Barbosa –quien siempre mantuvo su interés por el desarrollo de la economía puertorriqueña–, este no logró el éxito y a pesar de pertenecer a un partido anticolonialista formó parte del gobierno durante la administración estadounidense, que era de corte colonialista, con las esperanzas de trabajar en la preparación de condiciones que fueran aceptables para que Estados Unidos concediera la estadidad a Puerto Rico. 14

Posteriormente, los seguidores de Barbosa protagonizarán la constitución de un nuevo partido, cuando rechazan, en 1924, la propuesta de una alianza entre el Partido Unión y el Partido Republicano y se constituyen como el Partido Puro, que luego se conocerá como el Partido Constitucional Histórico. Los republicanos puros acuerdan entrar en una coalición con los socialistas, donde cada partido retendría su personalidad política.

Los republicanos puros y los socialistas, de cara a las elecciones de 1928, entraron en un acuerdo para postular candidatos comunes, aunque, por ciertas enmiendas a la Ley Electoral se ven obligados a organizar también el Partido Socialista Constitucional.15 A principios de 1932, los republicanos puros se unen con el Partido Alianza Puertorriqueña, para convertirse en el Partido Unión Republicana, presidido por Rafael Martínez Nadal. Antes de las elecciones, llegarían a un acuerdo con los socialistas para formar la Coalición Republicana Socialista, “la más importante unión electoral de la historia política puertorriqueña”, en la opinión de Fernando Bayrón Toro.16 El pacto se renovaría previo a las elecciones de 1936 y, posteriormente, luego de una trayectoria compleja, finalmente llevaría a la constitución del Partido Unión Republicana Progresista, presidido por Celestino Iriarte, hasta convertirse, en 1948 en el Partido Estadista.

La ideología anexionista del anterior Partido Republicano Puertorriqueño y la influencia de José Celso Barbosa fueron un legado para el Partido Estadista Republicano y para el actual Partido Nuevo Progresista, fundado en 1967. La aspiración de Barbosa, que existe hoy como una pretensión de sus seguidores, parece haber obedecido a su impresión de que la supuesta “pequeñez” de Puerto Rico no le permitía ser independiente, sensación que es compartida por sus herederos.

La figura de Barbosa merece ser estudiada con mayor ahínco. Quienes hoy encumbran su imagen intentando utilizarla como molde –por el mero hecho de su ideología republicana–, desconocen muchas de sus ideas y compromisos fundamentales. Su labor humanista como médico, su espíritu cooperativista, su identificación con la educación gratuita y su participación en la sociedad secreta La Torre del Viejo son aspectos vitales que merecen ser investigados para poder conocerlo a profundidad. El resultado, muy posiblemente cause alarma entre sus partidarios anexionistas.

Topografía: Exorcismo para un poeta melancólico (fantasía)

Mi vecino, el poeta, está mal. Sufre de melancolía. Me lo encontré hace unos días en el largo pasillo del edificio mirando el fin del atardecer. La imagen es peligrosa, pensé. Hermano, me dijo, estoy sufriendo. Ella me ha abandonado. En este punto ya había caído la noche y nos fuimos a su apartamento. Al comienzo, se negó a revelar detalles, pero con el vino, poco a poco, se fue soltando. Estuvo un rato diciendo cosas absurdas: que a veces tiene la sensación de haberla besado pero todo le parece irreal, que no puede acostarse con ella porque es imposible etc. Todo me sonaba muy extraño así que decidí averiguar el asunto hasta el fondo. Le solté rápidamente varias preguntas. ¿Pero cómo la conociste, de dónde vino, cuál es su historia, es de aquí? Hermano, –me dijo– abriendo los brazos y con los ojos ahora un poco rojos por el vino: ¿No entiendes? Es la musa, se me fue la musa. Supe de inmediato que esto era peor de lo que yo creía. Un poeta puede pasar hambre, enfrentar la miseria y hasta la persecución política. Pero se derrumba si pierde la musa. Entonces le dije que era necesario idear de inmediato un riguroso plan de terapia para enfrentar la difícil situación. Pero cómo, cómo, me decía, llevándose las manos a la cabeza.

Me contó que se la pasaba imaginando diálogos con ella en los que le preguntaba por qué se había ido, cuándo regresaba, qué significaba su silencio, si su partida se debía a una falta suya como poeta. Incluso le pedía que por lo menos se comunicara por correo electrónico o le enviara algunas frases en un mensaje telefónico porque no soportaba no saber de ella. Cuando oí lo del correo y el teléfono me preocupé más todavía porque sé que los poetas pueden tener un pie en la fantasía pero se supone que mantengan el otro acá, en la realidad. Decidí que empezáramos cuanto antes la sesión de terapia. Le dije: Vamos a intentar sacarte la musa o aliviarte de su ausencia precisamente aumentando el dolor hasta que ya no sientas más. ¿Pero tú crees que ella es una muela que se puede sacar así como así? me respondió medio herido. Digamos que es una metáfora, le dije. El tratamiento incluye música, vídeos y la redacción de cartas. Puso cara de duda diciendo no sé, no sé. Bueno, le dije, ¿te quieres aliviar, sí o no? Sí, claro, pero hay algo dulce en esta herida. Siento que la tengo cerca aunque no esté conmigo. Exclamé ¡ay, los poetas! y nos servimos otra copa de vino.

Empezamos con las cartas. Yo había leído en algún libro de autoayuda sobre el valor terapéutico de la redacción, así que como parte de la terapia le pedí a mi vecino que escribiera un breve mensaje a la musa, y esto fue lo que escribió: “No quiero importunarte. Pero no recibir noticias de ti me desespera. Ya sé que no tengo ningún derecho a pedirte que me escribas. Pero como no sé la razón de tu silencio me desespero. Sólo te pido que no cerremos ninguna puerta.” Le dije que el mensaje era misterioso, críptico, a lo que me respondió: “Ella entenderá muy bien.” Como en los secretos entre poeta y musa no me entrometo dejé el tema. Pero le pedí que escribiera otro mensaje por si ese no lo aliviaba lo suficiente, y éste fue el resultado: “Es ridículo. He llegado a sentirte a mi lado varias veces. Si estoy con otros es gracioso sentirte conmigo sin que se den cuenta de que estoy absurda e invisiblemente acompañado. Ahora creo que estás aquí aunque sé que no es así. Mi amigo me quiere curar, pero él no sabe, no sabe.” Vaya. A mí no me metas en problemas, le dije riendo.

Luego pasamos a la fase de la música. Nada más conveniente que algunas de las arias más famosas de Puccini: Che gelida manina, E lucevan le stelle, Nessun dorma etc. Las voces de los tenores nos llevaron a Gardel, El día que me quieras, Volver . . . Y por ahí seguimos: Reloj, con Lucho Gatica, Mundo raro de José Alfredo Jiménez. Luego buscamos voces boricuas: Amor perdido, con Daniel Santos, Tú me haces falta, con José Feliciano, Usted es la culpable, con Gilberto Monroig etc.

Cuando llegamos a Yolanda de Pablo Milanés y María del Carmen de Noel Nicola el poeta se mostró algo contrariado. Yolanda era esposa de Milanés, y se dejaron. Y María del C. es ideología hecha a la medida del deseo masculino todavía tradicional. Sin embargo, es como la pareja para el “hombre nuevo”. Barbi y Kent disfrazados de revolución. Eso le incomodaba. Hombre del pasado, sentía los tirones de la atracción y de la autocrítica. Me reí pero me quedé pensando. El comentario era raro porque él debía saber que las musas femeninas son ficciones masculinas, como la suya, pero, en fin, . . . desvaríos y contradicciones de un poeta despechado. A mí me gustan las dos canciones, a pesar de los reparos ideológicos o biográficos. Es interesante el contraste entre la Yolanda real y la María del C. inventada. Tal vez la musa de mi amigo, como imagen, tenía algo de las dos y por eso el conflicto de sentimientos. Yolanda le abre el pecho y le desnuda con siete razones (y se va) y María del C. le mira el anillo en la mano derecha y sonríe despacio (pero no existe). Demonios, –prosiguió el poeta– es para desconchinflarse, como le oí decir a alguien hace tiempo.

Luego nos fuimos a yutub y eso fue –por poco– el acabóse.

Bastó ver y escuchar a la Durcal y al Sabina en Y nos dieron las diez, a C. Veloso en Cucurrucucú paloma, y a Silvia Pérez en el Pequeño vals vienés, para echarnos a llorar. En un momento, loco de desesperación, mi amigo corrió a la cocina, buscó un cuchillo y ya se disponía a cortarse las venas cuando lo detuve gritándole como en un conjuro de exorcista: ¡Deténte! ¡Por la musa que quieres, no te cortes! ¿Cómo vas a escribir cuando vuelva? Recapacita. Y lo convencí. Y seguimos con nuestro ritual. Esta vez, volvimos a los discos de 33 revoluciones. El apartamento del poeta se convirtió en cafetín sagrado con vellonera directa al corazón.

La terapia fue un fracaso. Yo, como exorcista, había sido vencido por la musa del poeta. Ya casi amaneciendo, los dos abrazados llorábamos la ausencia de la pérfida y hermosa dama que nos había abandonado mientras cantábamos “Entre suspiro y suspiro” con Jorge Negrete a todo volumen y pulmón. No sé cuántas botellas vacías había encima de la mesa. El concierto acabó abruptamente cuando oímos golpes en la puerta. Los vecinos ojerosos e indignados estaban allí con la policía. Nadie entendía ni podía entender la fallida sesión de terapia que llevábamos. No conocían a la musa. Si la hubieran conocido tan bien como nosotros, todavía estaríamos cantando.

Esa noche, gracias a la melancolía de mi vecino, redescubrí y reviví lo que ya sabía: la ausencia alimenta la pasión. Y yo, no sé si por contagio del amigo o sólo por seguirle la corriente, también me enamoré. Ya hemos vuelto a ver Doctor Zhivago y a analizar La voz a ti debida, de Pedro Salinas. Y aquí estamos ahora, otra vez, solos, el poeta y yo, mirando el atardecer, en espera de la musa.

El autor es profesor de la UPR en Río Piedras y poeta.