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Recomendaciones para la pantalla casera

Anteriormente comenté varias series excepcionales que se dan por NetFlix (ya sean producciones originales o acceso), esta vez comento varios filmes en DVD que pueden, o no, hacer streaming. Uno es de 1973, The Day of the Jackal, pero con la reciente muerte del militante blanco argelino-francés de derecha, Jean-Jacques Susini, es muy vigente para nuestros días. El segundo es del año pasado, Remember, que nunca pasó por nuestras salas de cine y los dos últimos son documentales que se acceden en línea.

The Day of the Jackal (1973)

Dirigido por Fred Zinnemann (Julia, A Man for All Seasons, Behold a Pale Horse, From Here to Eternity, High Noon) y protagonizado por James Fox como el asesino a sueldo y Michael Lonsdale como el investigador principal del gobierno francés, toma un suceso verídico de 1962—el intento de explotar el auto oficial de Charles de Gaulle en las afueras de París, perpetrado por la Organisation de l’armée secrète (OAS), un grupo paramilitar de derecha—para adentrarse en lo que pudo ser el desmantelamiento de otros atentados contra la vida del presidente de Francia en ese momento. La influencia de este grupo viene de su vínculo con Argelia, los Pieds-noirs, la oposición a su independencia y su experiencia militar en las colonias de ultramar. Es indispensable ver el filme clásico de Gillo Pontecorvo de 1966, La batalla de Argelia, para entender la lucha argelina por su independencia de Francia dirigida por el Front de libérartion nationale (FLN) lo que obligó al país colonizador a celebrar un primer referéndum sobre auto-determinación en enero de 1961 y luego un segundo referéndum antes de firmar los Acuerdos de Evian en 1962.  Entre estos años, los Pied-noirs fueron responsables de más de 2,000 muertes (asesinatos, actos terroristas, bombas) para prevenir la independencia. Una vez Francia “abandona” a sus ciudadanos en Argelia, su lucha—aunque muy reducida—se mueve a la metrópolis. Para saber aún más de los pormenores de la lucha argelina contra un país colonizador: Les damnés de la terre/Los condenados de la tierra (1961) del martiniquense Frantz Fanon (con una excepcional introducción de Jean-Paul Sartre).

Remember (2015)

Dirigido por el armenio/egipcio/canadiense Atom Egoyen, escrito por Benjamin August y protagonizado por dos viejos que iluminan la pantalla con sus caras ajadas y sus voces claras y reconocibles por su trayectoria fílmica, Christopher Plummer y Martin Landau, la historia es del presente pero con un rescate de un pasado de hace 70 años que no logra olvidar pero sí volverse borroso y confuso. Zev Guttman y Max Rosenbaum, ambos en sus 90, comparten espacios comunes en una égida. Zev es el más movible ya que Max está en silla de ruedas. Pero en términos de la cabeza (recuerdos del pasado, realidad del presente, articulación de su memoria), Max será el que dirige a Zev a encontrar a uno de los guardias Nazi principales de Auschwitz, responsable de exterminar a sus familias. Max ha hecho su investigación y sabe el nombre falso bajo el cual ese alemán encubierto de 89 años ha vivido todos estos años en los Estados Unidos. El momento para ir en su búsqueda es ahora porque hubo una promesa anterior entre ellos que cuando Ruth (esposa de Zev) no estuviera entre ellos, Zev buscaría justicia para la desaparición de sus familias.

El problema es que la mente de Zev divaga y tiene que llamar o leer las instrucciones de la carta que Max le ha entregado. Todo parece estar programado desde el contorno cerrado de Max quien se vuelve su guía y su memoria. Zev seguirá el mapa trazado pero tendrá que cruzar varios estados ya que hay varios Rudy Kurlander, alemanes en sus 80 o 90, por lo que el viaje se vuelve también una investigación de la edad, el lugar donde sirvió en la guerra y su enlace con Auschwitz.

Vieques: una batalla inconclusa (2016)

Este documental escrito, dirigido y editado por Juan C. Dávila con excelente fotografía de Dionisio González, David Vega Rolón y Gerson Reyes Pizarro, vuelve a Vieques para indagar el estado de la isla y sus habitantes después de la salida de la Marina de los EU en 2003. Para llegar al presente comienza en 1941 con la conversión de la isla en base, almacén y área de práctica de las fuerzas armadas de los EU. Por haber bastante material documentado de la lucha por la salida en los años de 1990, el documental, de poco más de una hora, dedica una gran parte a entrevistar y recordar a los participantes de esa época. Desde el presente, con los pocos o muchos cambios acontecidos desde el 2003, Dávila entrevista a un diverso grupo de personas que fueron partícipes de la lucha en algún momento sin necesariamente enfocar en los dirigentes más conocidos. Atiende los temas de la organización de las protestas (Ismael Guadalupe, Roberto Rabin, Nilda Medina, Cacimar Zenón, Carlos Zenón, Carlos Ventura, María Velázquez, Carmen Valencia, Norma Torres Sanes, Juan Camacho, Michael Pablo Connelly, Kathy Garnett) la desobediencia civil y el apoyo de organizaciones solidarias (José Paralitici, Josie Pantoja, Arturo Massol, Norma Burgos, María de Lourdes Santiago), los artistas que respaldaron con su presencia, obras y música (Tito Auger, Zoraida Santiago, Chabela Rodríguez) los problemas de salud (Jorge Colón, Cruz María Nazario, Johnny Rullán), las confrontaciones, la solidaridad de otros países y de la diáspora puertorriqueña.

Todxs, en estas entrevistas recientes, entienden que la lucha continúa porque todavía sigue la presencia naval de los EU en las restricciones impuestas por la agencia federal Fish & Wildlife (con muy poca participación de la comunidad), por el retraso en la limpieza para que los terrenos bombardeados puedan ser nuevamente usables, la insistencia de explotar bombas en campo abierto para ahorrar dinero y la negación de un estudio comprensivo de los efectos en la salud de los viequenses de tantos años de bombardeo en la isla. El documental se accede por Vimeo.

4.1 Miles (2016)

Este corto de 21 minutos de Daphne Matziaraki fue un proyecto del New York Times sometido a Op.Docs (donde lo pueden acceder) que documenta el rescate diario que hace la guardia costanera griega de refugiados, en su mayoría sirios, que se lanzan al mar para encontrar una entrada a Europa y dejar atrás la guerra civil en su país. Fue filmado en tres semanas en octubre de 2015 y es un desgarrador cuadro de lo que sufren mujeres (en su mayoría) y hombres que arriesgan sus vidas para conseguir nuevas vidas para sus hijos. Las embarcaciones que utilizan son tan frágiles que el número de ahogados a veces sobrepasa a los sobrevivientes y los más vulnerables son los niños y bebés. Es difícil verlo pero es nuestro deber para salirnos de nuestro encerramiento donde creemos que nadie puede pasar por situaciones peores de las que vivimos hoy en Puerto Rico.

Diez puntos sobre la situación actual y nuestras tareas

Me han pedido algunas palabras sobre la situación actual. Presento diez puntos como contribución a esta discusión.

1. La magnitud de la crisis. Desde hace una década la economía de Puerto Rico no crece. El ingreso nacional se redujo cerca de 15%. Se perdieron 270 mil o 20% de los empleos. La tasa de participación laboral ronda el 40% y la tasa de empleo el 35%. La emigración se acelera (60 mil salidas netas anuales). Desde 2010 la población cayó cerca de 9%. Desde 1996 han desaparecido mitad de los empleos en la manufactura. El sentimiento generalizado de desmoralización, desesperanza y desánimo tiene sólidas bases materiales, o, más bien, económico-sociales. A eso se añade la prédica de fatalismo y resignación, el “no hay alternativa” neoliberal, que emana de casi toda la prensa y foros de “análisis”.

2. Los niveles de la crisis. Detrás de la crisis de la deuda está la crisis económica. Esa crisis se vincula al agotamiento de la estrategia centrada en la exención contributiva y, más profundamente, a los límites de una estructura económica dependiente controlada (tanto la producción como el mercado) por el capital externo. Además, la crisis económica pone en entredicho la presente relación colonial o el Estado Libre Asociado.

3. Dos errores. Debemos evitar dos errores. El primer error es plantear que hay que atender los problemas económicos (deuda, desempleo, etc.) antes que el status. El error opuesto es plantear que nada podemos hacer si no atendemos primero el status. Pero no debemos ni separar ni reducir ni la crisis ni la resistencia al status. Tenemos que atender el status junto a los demás problemas, sin posponer la lucha por atender esos problemas hasta que se solucione el status.

4. Gobernantes y gobernados. En el debate público, se habla de la política de Estados Unidos hacia Puerto Rico. Se supone que el presidente o el Congreso representan a “los americanos”. Se habla del “americano” y de lo que dijo o no dijo “el americano.” Pero no existe tal cosa como “el americano”. Estados Unidos es una sociedad tan dividida en clases, entre opresores y oprimidos, como cualquier sociedad capitalista. No es lo mismo el trabajador que su patrono o que el Congresista o el presidente, aunque el trabajador haya votado por el Congresista o el presidente. Lo que predomina en el Congreso y en Casa Blanca son los intereses de las grandes empresas industriales, comerciales y financieras. Las políticas hacia Puerto Rico no son las de los “americanos”, sino de esa minoría. Son ajenas a los intereses, no sólo de Puerto Rico, sino las de la mayoría desposeída en Estados Unidos. Es una política de clase que también genera resistencias en Estados Unidos. Por eso, en la lucha por la justicia social, la reconstrucción económica y la autodeterminación nacional podemos y debemos encontrar aliados en Estados Unidos.

5. El Congreso. La respuesta del Congreso a la crisis en Puerto Rico ha sido PROMESA. Esa medida no provee un centavo para el desarrollo. No crea programas o agencias para promoverlo. La Junta de Control, como ha reconocido su presidente, carece de medios para promover la recuperación económica. Se dedica a implantar medidas de austeridad depresivas, que además aumentan la pobreza y la desigualdad. El plan fiscal aprobado por la Junta no proyecta crecimiento hasta 2024. Es decir, el Congreso no tiene respuesta para sacar a Puerto Rico de la crisis, como tampoco la tiene para atender las necesidades no satisfechas del pueblo trabajador en EUA.

6. La clase patronal. “Nuestra” clase patronal y sus organizaciones (industriales, hoteles, bancos, constructores, Cámara de Comercio, etc.) están resignadas a su lugar subordinado en la economía colonial. Protestan contra el avance del capital externo, la “falta de poderes”, la “indiferencia” del Congreso, pero hacen poco o nada al respecto. No tienen, nunca han tenido, proyecto propio. Hablarles de poner impuestos a las foráneas para invertir en Puerto Rico es hablarle a una pared. Su visión no pasa de sus ganancias inmediatas (que les bajen las contribuciones y se eliminen las protecciones laborales). De esta clase nada puede esperarse que no sea regresión social y falta de perspectiva.

7. Los partidos dominantes. El PNP y el PPD no van más allá de la clase patronal a la que están vinculados. El gobierno de Rosselló les regaló una contrarreforma laboral que aumentará sus ganancias sin contribuir a la recuperación económica. Según se profundizaba la crisis, los gobiernos rojos y azules se endeudaron y aplicaron políticas de austeridad (ley 7, ley 66) y contribuciones al pueblo (IVU). Ante la crisis de la deuda se rehusaron a declarar una moratoria temprana, por miedo a enfrentar al Congreso y a los bonistas. No han querido auditar la deuda. Al igual que la clase patronal, se escuchan pataleos: pero no hacen nada. Hacer algo implicaría movilizar al pueblo, en Puerto Rico y en la diáspora, para exigir justicia ante el gobierno federal: a nada le temen más los patronos y sus partidos que a un pueblo movilizado. Eso haría imposible medidas como la contrarreforma laboral.

8. Situación del pueblo trabajador. El pueblo trabajador es quien único puede articular una respuesta integral. La lucha coherente por su bienestar es lo que puede abrir nueva esperanza para Puerto Rico. Pero su situación es poco halagadora. Se caracteriza por falta de organización (la mayoría no está organizada ni sindical ni comunalmente, 1% de los empleados privados están organizados, por ejemplo); dispersión (no existen estructuras de acción conjunta y coordinación de los sectores organizados); división (se permite que las diferencias tácticas, estratégicas, políticas, organizativas, etc. impidan la acción conjunta); la desmovilización (distintos sectores no han respondido adecuadamente a los ataques); falta de programa (en ocasiones no se va más allá de exigencias justas, pero de un gremio o sector); falta de representación política. Si no superamos esta situación, la crisis se profundizará. Atrapado entre la incapacidad de los patronos y la parálisis del pueblo, el país seguirá a la deriva, bajo los golpes del Congreso al servicio de los intereses que hemos indicado.

9. Tareas. De esto se derivan tareas urgentes: recuperar la movilización (ante la reducción de jornada, pensiones); crear mecanismo de unidad en la acción: marchar separados, pero golpear juntos, sin que nadie renuncie a sus posiciones; formular un programa mínimo compartido; abrir el debate sobre cómo el pueblo trabajador puede dotarse de su propia representación política.

10. Programa. Exigencias de un posible programa conjunto serían: cese y revocación de medidas de austeridad y contrarias a los derechos laborales y sociales; revocación de PROMESA; protección contra litigios de acreedores; auditoría ciudadana de la deuda; suspensión de pagos hasta completarse auditoría; renegociación de la deuda restante con prioridad de servicios esenciales, pensiones y recuperación económica; aportación federal a la recuperación económica (como parte de programas y luchas afines en EUA con las cuales hay que establecer contactos); política económica basada en la recuperación y reinversión de ganancias y asamblea constitucional de status como medio para atender el problema colonial.

El autor es Presidente del Partido del Pueblo Trabajador(PPT)

Un futuro sin pensión

En lugar de ser una medida para asegurar el pago de las pensiones a los empleados públicos el proyecto enviado por el Gobernador a la Legislatura (el ahora PC 1163, PS 0603) y que fue aprobado por la Legislatura este pasado viernes, sin vistas públicas, lo que pretende es allegar dinero de manera inmediata al Fondo General de Hacienda (FG) para pagar a los bonistas.

El proyecto de la llamada “reforma de pensiones” responde a una exigencia de la Junta de Control Fiscal (JCF). Así se establece en el preámbulo de la medida: “de acuerdo a la realidad económica y fiscal de Puerto Rico y a las disposiciones del Plan Fiscal para Puerto Rico, certificado conforme a las disposiciones de la Ley Pública Núm. 114-187 conocida com ‘Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico o “PROMESA” se establece que el FG a través de un sistema “pay as you go” asuma los pagos que los tres sistemas de retiro no puedan realizar.

Con la aprobación ahora el gobierno se propone la venta de todos los activos (propiedades) de los tres sistemas lo cual generaría $390 millones los cuales deberán ser consignados al FG en el próximo año fiscal para el pago de pensiones de los tres sistemas. Según denunció el Frente Amplio en Defensa de la Escuela Pública (FADEP) que integran la Federación de Maestros, Únete y Educamos, las últimas valoraciones actuariales de junio de 2015 de los activos no líquidos de los tres sistemas de retiro ascendían a 4,210 millones de dólares (Sistema de Retiro de Maestros $1,367 millones, Sistema de Retiro Central $2,780 millones y el de la Judicatura $63 millones).

“Es decir, que a cambio de $390 millones por un año, el gobierno de Rosselló descapitalizaría los sistemas y se quedaría con más de $2,000 millones de dólares que usará para financiar el presupuesto del próximo año fiscal. Esta acción es una irresponsabilidad porque a largo plazo, y tomando en consideración la quiebra del Gobierno, colocará en peligro inminente las pensiones de maestros y empleados (activos y jubilados) a partir de julio de 2018”, denunciaron las organizaciones magisteriales.

Mientras el magisterio ha sido el único grupo de trabajadores públicos que con más ahínco y datos ha denunciado la privatización de los sistemas de retiro. Aunque el Frente cabildeó la semana pasada en la Cámara de Representantes para introducir cambios en la legislación; “Los logros obtenidos a través de las enmiendas, sin embargo, fueron lanzados al zafacón por la Junta de Control Fiscal federal que determinó quitarle a todos los maestros las pensiones con beneficio definidos”, denunció el Frente Amplio en conferencia de prensa el viernes. Esto ante el hecho de que la JCF anunció en su reunión ese mismo viernes ordenar una reducción de 10% en el desembolso de todas las pensiones.

Las consecuencias directas para el magisterio con el cambio de modelo son:

Todos los maestros pasarán a un sistema híbrido de aportaciones definidas. Nadie, a partir de 90 días que entra en vigor el mandato de la JCF, va a tener retiro con beneficios definidos.

Los maestros que cotizaban para una pensión de beneficios definidos recibirán al retirarse el 1.8% del salario multiplicado por sus años de servicio al entrar en vigor el plan de la Junta.

Mantiene a los educadores contratados posterior al 1 de agosto de 2014, bajo el sistema de aportaciones definidas (tipo 401k) sin derecho a pensión vitalicia.

Vende todos los activos del Sistema de Retiro de Maestros (excepto el edificio central), descapitalizando el Sistema y no inyecta capital nuevo al mismo para el pago de las pensiones de los maestros.

Elimina el servicio de préstamos al magisterio, que genera sobre $40 millones anuales en ganancias al SRM. Traspasa a la banca privada los préstamos existentes.

Elimina el pago de la aportación patronal al delegar la responsabilidad del pago de las pensiones al Fondo General. Las pensiones de los maestros estarán sujetas a la discusión anual del presupuesto y los caprichos abusivos de la Junta de Control Fiscal Federal.

La presidenta de la Federación de Maestros (FM) Mercedes Padilla, dio a conocer que la Federación y su capítulo de Jubilados elaboraron un proyecto de ley para imponer un 2% de una contribución especial a las grandes empresas foráneas lo que allegaría capital nuevo a razón de $700 millones anuales. “Mientras nos arrinconan y despojan, a las empresas multimillonarias no las tocan ni con una vara larga”, denunció. Además de acusar a la Asociación de Maestros de no luchar para defender el SRM por ser “una empresa dedicada a defender las cuotas que recibe, y no a los maestros”.

Trabajadores jubilados se quedarán sin pensión

Por su parte consultada por CLARIDAD respecto a la medida la economista Martha Quiñones Domínguez, en primera instancia puso en duda el que el gobierno pueda vender los activos y venderlos bien y no a precio de liquidación para luego ponerlos en el FG ya que ese dinero no “dura mucho tiempo”.

Aun cuando señaló que el sistema de retiro del gobierno central está insolvente expuso que el hecho de que el gobierno se quede con los $2 mil millones que es lo que suman las carteras de los tres sistemas todavía si se da una jubilación anticipada habrá mas gente cogiendo pensión pero menos gente aportando. “El problema es que ahora lo que le está ofreciendo Ricardo Rosselló es que el gobierno no va a aportar y el empleado solamente va a aportar un 5% de su salario a una cuenta de ahorro, lo que no es de por vida, lo más probable es que si la persona dura 90 años antes de los 75 no tendrá pensión”.

La Vice Presidenta de la Asociación de Economistas (AEPR) censuró que otra vez el gobierno toma una medida sin pensar considerando sólo al capital. A su juicio el gobierno pudo haber hecho un análisis más profundo y buscar alternativas para allegar dinero al fondo de retiro y darle sostenibilidad al menos por 20 años. “Pero el gobierno no toma esa alternativa porque eso requiere que se haga un análisis de todo lo que hay en el país y busque de dónde se puede sacar para llenar las arcas del retiro”. Recordó que cuando se vendió la Telefónica se supone que parte del dinero era para llenar las arcas de retiro pero el dinero nunca llegó.

Quiñones Dominguez expuso que aunque los $4,210 millones que hay entre los tres sistemas puede sonar a mucho dinero, el sistema del gobierno central está insolvente pese a las enmiendas que hizo el gobierno pasado de bajar de 70% a 45% lo que el empleado iba a recibir y aumentaron la cantidad que el empleado tiene que aportar y la edad de retiro. Sobre qué otra u otras alternativas pudo haber adoptado el gobierno, explicó que se pudo haber unido el sistema de los maestros con el sistema de tribunales debido a que ambos todavía tienen margen y tienen capital pero que el de los empleados del gobierno central es “un desastre y había que reformarlo hace mucho tiempo y no se hizo”.

No obstante ante la situación de los tres sistemas indicó que una medida justa para todos es buscar un modelo según nuestra situación. “En realidad hay que honrarle a cada uno de los que están retirados parte de su dinero sea el 75%, 60% y hay que buscar en otras partidas donde se puede dar dinero para que se vaya llenando y se fortalezca el sistema, eso requiere que en vez de estar creando los impuestos para pagar la deuda debes de ir creando los impuestos indirectos para llenar las arcas de retiro. Es un proyecto que había que hacerlo a largo plazo pero que ahora es urgente”.

Una medida que se puede establecer es un sistema universal donde todos los trabajadores del sector público y privado paguen retiro y con lo que se está aportando ahora se puedan ir llenando las arcas y buscando alternativas para que se sostenga a largo plazo y que las inversiones que se hagan le den sostenibilidad. Advirtió que el problema es que hay muchos especuladores detrás de ese dinero y no puede ser un asunto de especulación, sino un fondo con la capacidad de generar ingresos dirigidos hacia una política social. Es decir como una especie de seguro social pero con una base bien establecida que tenga ya definido lo que se va a recibir pero que no sea tampoco muy oneroso y que a la vez se haga una cartera de inversiones que genere crecimiento económico.

Quiñones Domínguez reconoció que a este tipo de medida se le acusa de “socialista. pero eso es justicia social y equidad para que todo el mundo reciba en su vejez un ingreso”. Censuró que ahora el enfoque es que la gente trabaje hasta los 70 años creyendo que todo el mundo es igual “ hay una gente que dura más y dura bien, otras que duran menos. El problema es o pensamos en la gente o pensamos en el capital y aquí todo el mundo piensa en el capital”.

Elliott, luego Rafa y ahora Tuto

No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta…

Miguel Hernández

E

n cuestión de días se nos fueron tres hermanos, amigos, compañeros. Se llamaban Elliott, Rafa y Tuto. Fueron amigos queridos y, más que eso, compañeros de una lucha que nos dejaron inacabada. Nadie debió reclamar un falso derecho a llevárselos cuando falta tanto por hacer, pero se fueron, se los llevaron Compañeros del alma, tan temprano.

La muerte enamorada nos los arrebató con un manotazo duro, un golpe helado. Primero a Elliot, el que tenía menos años, el que todos queríamos. Temprano madrugó la madrugada. A Elliott se le derramó el amor en un pequeño espacio de su corazón inmenso. Tanta gente lo quería, pero nadie pudo desamordazarlo y regresarlo.

Luego la vida desatenta abandonó a Rafa Scharrón, a quien siendo yo todavía adolescente escuché haciendo hablar su guitarra en la plaza de mi pueblo junto a Tatín y Julito. Aquella fue la primera vez que lo vi, sin conocerlo. La última fue, precisamente, en el funeral de Elliott. Entonces lo abracé sin saber que en unos días su guitarra se apagaría para siempre. Corrijo. Realmente su guitarra se quedará por siempre, de serenata, al arrullo de las rejas de los enamorados labradores.

Ahora, en este sábado caluroso, de agosto, es Tuto el que decidió marcharse. Corrijo otra vez. Tuto era un enamorado de la vida, nunca de la muerte, por lo que no pudo haber tomado esa decisión. Sabía, como todo el mundo, que ya le había dado mucho a su patria. También sabía que la vida se le iba, que arrastraba los pies, pero quería seguir arrastrándolos. No para vivir por vivir sino para seguir viviendo por su tierra, la que siempre quiso libre como fue él.

De los tres se ha dicho y se dirá que fueron los mejores. De Elliott se dice que fue un gran escritor de deportes, diestro narrador de eventos y hábil analista deportivo. De Rafa se dice que fue “la primera guitarra de la música popular puertorriqueña” y todos los que suspiraron ante un bolero casi siempre lo hicieron al acorde de las notas de su requinto. Y sobre Tuto se llenarán muchas páginas con sus aportaciones al deporte nacional e internacional. Debido a esa labor, importantes dignatarios del olimpismo mundial vendrán a rendirle honores.

Los tres murieron satisfechos de esas aportaciones y es justo que el pueblo los aplauda por ellas, pero cada uno de ellos se fue a la tumba sintiendo en sus entrañas la más grande de las insatisfacciones. Porque cuando Elliott escribía sobre deporte, cuando Rafa rasgaba la guitarra y cuando Tuto dirigía federaciones, lo hacían pensando en cómo adelantar la lucha nacional de independencia. Y esa lucha a la que tanto le dieron está inconclusa.

Por eso, independientemente de los años que vivieron, temprano levantó la muerte el vuelo y temprano madrugó la madrugada, porque el más importante de sus objetivos está a medio camino.

Elliott, Rafa y Tuto: bajo la sombra de algún almendro los requiero porque nos falta hablar de muchas cosas, compañeros del alma, compañeros.

Voces en contra del plan fiscal de la UPR

La Junta de Gobierno de la Universidad de Puerto Rico (UPR) aprobó la semana pasada el plan fiscal para el primer centro docente del país, el cual contempla por los próximos diez años un alza en la matrícula y la consolidación de servicios entre los recintos y unidades del sistema.

La aprobación del plan contó con cinco votos a favor y cuatro en contra. Los miembros que votaron a favor fueron el presidente interino de la junta, Walter Alomar; la vicepresidenta interina, Zoraida Buxó; Antonio Monroig, Luis Berríos y Alejandro Camporreale, representante de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (Aafaf). Los votos en contra se dieron por parte de los representantes estudiantiles, Gilberto Domínguez y Efraín Rodríguez, y los representantes claustrales, Gloria Butrón y Alan Rodríguez.

Las medidas que propone el plan se añaden al recorte de $162 millones de la aportación del gobierno central a la UPR. Para atender ese recorte presupuestario, se avaló en la Junta de Gobierno la consolidación de los servicios de las unidades más pequeñas a los recintos. Por ejemplo, el plan crearía unos recintos principales en los cuales se centralizarían las áreas administrativas, de finanzas, contabilidad, entre otras. Los recintos principales serían Río Piedras, Mayagüez, Cayey y Ciencias Médicas.

Las unidades de Carolina y Bayamón se consolidarían con Río Piedras. El Recinto de Mayagüez atenderá a las unidades de Utuado, Aguadilla y Arecibo. Mientras que Humacao y Ponce, estarían bajo Cayey. Sobre este particular, González y Buxó aclararon que la consolidación de servicios no implicará el cierre de estas unidades.

Sin embargo, el Consejo General de Estudiantes (CGE) del recinto de Río Piedras advirtió en comunicado de prensa que la consolidación de servicios es el primer paso para reconsiderar la oferta académica y eventualmente, cerrar los programas académicos que se repitan por recintos. Asimismo, el ente estudiantil expresó que la consolidación “dejará en la calle a empleados del sector no docente”.

En ese sentido, en conferencia de prensa la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND) hizo un llamado al presidente de la Junta de Gobierno, Walter Alomar, para que se analice con mayor detenimiento la propuesta de reducir o eliminar la tarea administrativa ya que esto podría causar “un efecto negativo y directo en los trabajos de la docencia”.

Por su parte, la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU) también rechazó el plan debido a que la propuesta contempla un “aumento de más de un 100% del costo de matrícula, la reducción de la nómina, la eliminación de programas académicos y el posible cierre de recintos”. Otra de los reclamos del colectivo de profesores es que el plan fiscal no considera la reducción presupuestaria que la universidad enfrentará debido a la disminución “de carácter ideológico” de la aportación gubernamental al centro docente.

Según el comunicado, los recortes contemplados en el presupuesto de la UPR responden a una “visión errónea en la que se percibe a la universidad pública como un ‘gasto’, a pesar de la evidencia contundente que demuestra la importancia de la inversión en la educación pública universitaria sobre todo en este momento de crisis económica”.

De acuerdo con la organización de profesores, el plan aceptado “no toma en cuenta el análisis y las propuestas de la APPU y de la comunidad universitaria que se han presentado durante los pasados meses”. De hecho, el colectivo aseguró que desde el mes de junio trata de conseguir una reunión con el gobernador de Puerto Rico para presentarle sus propuestas, pero todos los intentos han sido infructuosos.

Por otro lado, la presidenta del CGE de Río Piedras, Wilmarí de Jesús sentenció que “el impacto inmediato (de los recortes y del plan fiscal) lo reciben las familias puertorriqueñas. El costo del crédito fue duplicado tanto para maestrías como para bachilleratos, en claro detrimento de las condiciones de vida de cada una de las familias que componen la UPR. Aunque intenten negarlo, esto obstaculiza el acceso a la educación de miles de puertorriqueños y puertorriqueñas. Esto continuará abonando a la migración, la crisis económica y la alta tasa de desempleo que vivimos en la actualidad”.

En esa misma línea, la presidenta del Movimiento Unión Soberanista (MUS), María de Lourdes Guzmán, expresó que “el aumento a casi el doble del costo por crédito en la UPR, es verdaderamente alarmante. Indudablemente, este aumento en matrícula afectará principalmente a los estudiantes de bajos recursos económicos y les impedirá el acceso a la Universidad del Estado, si se ven imposibilitados de afrontar los nuevos costos”.

La licenciada Guzmán acotó en comunicado de prensa que el papel de la Universidad del Estado es, precisamente, dar acceso a los estudiantes pobres y de clase media a una educación de calidad, y subrayó que la educación es un servicio esencial que el presente gobierno, en contubernio con la Junta de Control Fiscal procuran hacer inaccesible.

“La visión de los nuevos jerarcas de la UPR es elitista, tanto como los intereses que estos representan, pues quieren operar la institución como si fuera una privada… Como parte del Plan para Puerto Rico, que busca privatizar todo cuanto sea posible, la Junta de Gobierno de la UPR quiere implantar la visión neoliberal, que privilegia a unos pocos, y empobrece y margina al resto de la población”, añadió Guzmán teniendo en cuenta que esa prácticas neoliberales provocaron la pasada huelga estudiantil que se extendió por más de dos meses.

Luego de, recientemente, haber culminado un proceso huelgario, la decisión de continuar menoscabando los derechos fundamentales del pueblo, como el de la educación, “promueve otra vez la confrontación en nuestra Universidad”, expresó por escrito la presidenta del MUS.