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El iceberg de la prepotencia humana

«Científicos de doce países están trabajando en seguir el Iceberg A 68. Se originó cuando el 14 de julio de ese año, en la Antártida, una parte de la plataforma Larsen C se rompió y una inmensa montaña de hielo se desplazó del continente. Se formó así un iceberg hasta entonces inexistente. Las corrientes de la zona y el viento lo arrastran lentamente hacia el Mar de Weddelli. (J. Marco, in La Razón, 21/07/2017, p.5).

Al acompañar el desplazamiento de ese iceberg, el objetivo de los grupos de estudio es descubrir o hasta prever los cambios que provocará en la fauna marítima y en el clima mundial. Los científicos enviaron fotografías del iceberg al presidente Trump que se negó a firmar el Pacto de París y declara que “no hay cambios sustanciales en la naturaleza”. Independientemente de la prepotencia de un hombre que se arbola como emperador del mundo, la imagen de ese iceberg no deja de ser para nosotros todos una imagen de la prepotencia humana. La punta de montaña helada que los lentes capturan es sólo una parte mínima de una enorme masa de hielo escondida debajo de la superficie. También nosotros celebramos las conquistas del desarrollo sin darnos cuenta de que estamos sobre un iceberg de dimensiones desconocidas y destino ignorado. El iceberg social y económico impuesto por una élite de la humanidad también sigue un camino peligroso. Lo peor de ese iceberg social es que esperamos decisiones de los gobiernos, pero cada uno de nosotros sigue su estilo de vida, como siempre fue. Muchas veces, estamos a favor de la ecología, pero en el jardín de los demás.

Conforme al evangelio, Jesús alertó a los discípulos sobre los cambios que iban a suceder con la destrucción de Jerusalén y la transformación del mundo. Para ello, utilizó imágenes del tiempo. “Y sucedió como en los días de Noé, y les advirtió a las personas que el diluvio estaba para llegar, nadie creyó, ni se preocupó por ello. La gente siguió comiendo, bebiendo y dándose en matrimonio No percibieron nada hasta que llegó el diluvio y mató a todos “(Mt 24, 37-39).

La diferencia es que en ese diluvio actual – Leonardo Boff tiene razón: no habrá arcas de Noé para salvar a un resto de la humanidad. Es importante no ceder a catastrofismos sin salidas, pero darnos cuenta de que el tiempo urge. Es necesario organizarnos en comunidades de resistencia y crear una contracultura contra el consumismo vigente. En la encíclica Laudatum SII sobre el cuidado con la casa común, el papa Francisco propone una alianza de toda la humanidad, específicamente de las religiones y de la sociedad civil para salvar el planeta.

El autor es monje benedictino y ha escrito más de 40 libros.

La Bohemia Surreal de Joe Louis

Desde Sylvia Rexach hasta sus propias composiciones, pasando por El Topo (Antonio Cabán Vale), Silvio Rodríguez, Lucecita Benítez, Roy Brown y La Lupe, cantando adentro y afuera, con acompañamiento musical y sin él: una serenata móvil de emociones políticas y amorosas en la calurosa noche tropical. El viernes 7 de julio de 2017 el joven cantautor e intérprete Joe Louis presentó Bohemia surreal en la Casa de Cultura Ruth Hernández Torres en Río Piedras con el auspicio del Municipio Autónomo de San Juan. La extraordinaria velada contó con la participación de un nutrido grupo de colaboradores y de un público sumamente entusiasta, que se lanzó al pleno disfrute de esta innovadora propuesta, mezcla de “teatralidad, bohemia, psicodelia, surrealismo e improvisación vocal”. El poético recorrido incluyó hasta danza contemporánea.

Joe Louis es un joven cantautor de Ciales, estudiante en el Departamento de Drama de la Facultad de Humanidades y en el Programa de Información y Periodismo de la Escuela de Comunicaciones de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. En su obra, intenta rescatar tradiciones musicales y poéticas autóctonas, por ejemplo las del poeta cialeño Juan Antonio Corretjer. Ha triunfado recientemente como solista al igual que con su banda Joe Louis y los bohemios, como señala Xavier Valcárcel en su artículo “Las 10 de Joe Louis” publicado en la revista cibernética Con Sabor a Coco el 5 de abril de este año. Asistir a uno de sus conciertos es una revelación; según Valcárcel, “Fue entonces cuando conocí la dimensión de su talento en escena, de los matices de su voz entre el desenfreno y la nostalgia, de su estilo glamoroso y su no sé qué de androginia. Al verlo, vi de inmediato —aunque a futuro— el desarrollo de un ícono musical, en la misma línea y así de tanto como lo es Fofé, Eduardo Alegría, Mima, Rita Indiana, Macha Colón y Lizbeth Román, entre otros, pero desde los bordes filosos del rock, el jazz, el funk y el bolero”.

La agrupación Joe Louis y los bohemios, según su página de Facebook, “tiene como fin rescatar la música del ayer y el espíritu bohemio a través de una frescura contemporánea. Es la combinación perfecta de un ‘punk bluseao’, rock-n-rollea’o y criolliza’o, y una serie de música original exhalando alma vieja de tocadiscos”. Se han presentado en espacios tales como La Junta en la calle Loíza (el antiguo Pal Cielo Chinchorro Glorificado, ahora bajo la administración del músico Tito Matos y de las periodistas y gestoras culturales Mariana Reyes, Graciela Rodríguez Martinó y Wilda Rodríguez) y en Baker’s Bakery en Río Piedras, donde presentaron Amor en los tiempos del chikungunya en febrero. Más recientemente, Joe Louis apareció con Pedro Navaja en ese mismo espacio; en mayo participó del Festival Cultural de Loisaida en la Ciudad de Nueva York, específicamente en el cuarto TheaterLab en el Jardín Comunitario Cultural La Plaza y luego en el evento “Mescolanza at Downtown Art”, una plataforma multidisciplinaria curada por Helen Ceballos. El espíritu nostálgico e innovador que marca el trabajo de los bohemios se reflejó también en la Bohemia surreal celebrada en Casa Ruth, ese antiguo caserón de madera en el mismo corazón urbano de Río Piedras, lleno de muebles antiguos y artistas experimentales, aunque conviene resaltar que es una propuesta un poco diferente a la de la banda.

Cuando llegué el viernes por la noche, Joe Louis me saludó desde una de las amplias ventanas del segundo piso que dan a la Plaza de Recreo. El joven de veinte años estaba vestido con una camisa bordada roja (de México o de Filipinas, tal vez) y pantalones azules, con su corta barba, enormes cejas y abundante copete rizado color azabache, casi como si fuera un Elvis Presley criollo. En la entrada del edificio, su mamá recibía al público, entregando programas e invitándonos a que pasáramos y aguardáramos en el amplio salón. Así iban llegando múltiples amistades y nuevos amigos, incluyendo un hombre con tremenda barba gris parecida a la mía (el músico Jomel Rivera), quien andaba con su compañera. Con una puntualidad notable, nos invitaron a que saliéramos y cruzáramos la calle, pues la velada iba a comenzar en frente de la iglesia de Nuestra Señora del Pilar. Allí, Joe Louis nos recibió con una romántica serenata, cantando “Matiz de amor” de Sylvia Rexach a cappella (“Canta mi corazón/abrazado a la luz de un recuerdo”). Como indica el programa, esta primera parte se titulaba “Matiz de amor o la bienvenida a la bohemia”. Al acabar el tema, Joe Louis emprendió rumbo a Casa Ruth y nosotros, fiel público, lo seguimos.

En la segunda parte, titulada “Éramos muchos y parió una mula… sobre un piano”, Joe Louis cantó en la sala del primer piso acompañado por Armando López Brignoni, quien lucía una impresionante barba negra y gafas oscuras; el pianista forma parte de la banda Epilogio. El piano cumplió diversas funciones: como instrumento de percusión, cual cajón, cuyas maderas sonaban al ser golpeadas con sus manos; como instrumento de cuerdas que complementaba la voz y la guitarra de Joe Louis. El público: la mayoría de pie, en semicírculo, otrxs sentadxs en las cómodas sillas y sillones de madera y pajilla, disfrutando de la dinámica juguetona y cómica de los performanceros. Aquí oímos dos canciones originales de Joe Louis: “Río Piedras, Volumen 1” y “Éramos muchos (y parió la mula)”, ambas disponibles en su página de SoundCloud (https://soundcloud.com/user-553207317). La primera, una lenta balada que de repente se vuelve un animado número de jazz, en la que el cantante celebra la ciudad universitaria (“Este es el lugar donde todo está concentrado/cosas feas, cosas sexy/socialismo, comunismo/pequeños burgueses./Es un hoyo negro en las comarcas terrestres”) pero también imagina intensas relaciones de amor (“Quiero nadar en el Río Piedras/quiero mirar tus ojos y ver estrellas”). La segunda, un pegajoso tema sobre deseos románticos y complicaciones inesperadas (“Me quiero explicar/sobre el sinsabor/que trae el amor/y la infelicidad”). Al finalizar, el cantante salió por la puerta trasera hacia el jardín. Al seguirlo, una impresionante figura nos hizo aguardar: la cantautora Nancy Millán. En el momento indicado, nos dejaron subir las escaleras de atrás.

La tercera parte, “La mesa y el bohemio”, fue un concierto al aire libre en el pequeño jardín o patio interior del segundo piso. Joe Louis, acostado sobre una mesa llena de flores, sujetando su guitarra, tenuemente iluminado por unas lucecitas de Navidad que se prendían y apagaban mientras el público se juntaba todo a su alrededor. Así, de forma horizontal, empezó a tocar su guitarra y nuevamente a deleitarnos cantando temas originales, incluyendo “Bolero no. 2” (“Hoy el día se hace de fluidos en vano/hoy la mañana ilumina tu mano, ay, mi mano”), “Cuento bajo las sábanas”, “Testigo fantasma”, “Analogía” y “Mucho de nada”, una musicalización de un poema del reconocido escritor nuyorican Pedro Pietri. Esta última contó con la colaboración del modelo, artista y bailarín Jandro Antonio Aldarondo, extraordinariamente ataviado con una falda de cuadros que en realidad era una camisa, los labios pintados de rojo carmesí, alto como un árbol. Aldarondo, quien al entrar al patio había tocado levemente las azucenas del altar floreado musical, nuevamente se acercó al cantante, agarrando una rosa, cuyos pétalos fue tirando. De repente, empieza a cantar junto a Joe Louis, haciendo coro y armonías. En cierto momento, el cantante le pide que le entregue una rosa a un joven; Aldarondo va a donde uno muy guapo, pero resulta que no es el indicado; toda la concurrencia se ríe. De repente, Joe Louis se sienta en la mesa y hasta se para, sin nunca parar de interpretar su canción.

Para la cuarta parte (“Bohemios en amortz y resistencia”) pasamos a la sala principal del segundo nivel y tomamos asiento. En la parte del frente, hacia las ventanas que dan a la plaza, varios músicos: Agustín Muñoz Ríos en guitarra; Blanca Rosa Rovira Burset en viola; Neryann Rivera en cajón. A ellos se les integra Joe Louis y más tarde Julián Bonnet en saxofón. Tocan cubiertos por variedad de imágenes, proyecciones cinematográficas de Carlos Jesús Vargas que creaban extrañas sombras, compitiendo y completando a las obras de la exhibición CitiCien del colectivo de artes multimedios Defend Puerto Rico, una muestra itinerante curada por Adrián Viajero Román con cien obras en blanco y negro de cien artistas sobre la lucha nacional, incluyendo imágenes de Pedro Albizu Campos y de los rostros manchados por cenizas de Peñuelas documentadas por Herminio Rodríguez. Aquí Joe Louis interpretó “Si tengo la suerte” de Antonio Cabán Vale (El Topo); “Aunque no esté de moda” de Silvio Rodríguez; “Génesis” de Guillermo Venegas Lloveras, tema inmortalizado por la inigualable Lucecita Benítez; y “Monón” de Roy Brown, invitándonos a que lo acompañáramos en el coro de “los yanquis quieren fuego”, haciendo eco de los sentimientos de resistencia política anticolonial que se expresaban en las obras visuales de CitiCien, feroz respuesta a los abusos del gobierno americano y de la ley PROMESA de 2016. Joe Louis entonces abandonó el escenario brevemente, cediéndole el foco al compositor, cantautor y guitarrista Agustín Muñoz Ríos. Vestido de azul, Muñoz interpretó su composición “Canción minimalista para Satán Número 1” (también disponible en SoundCloud), lo cual sirvió de pie para que Joe Louis cantara “Con el diablo en el cuerpo” de La Lupe, recibiendo gran aplauso.

La quinta y última parte, titulada “Despedida con un trago de jerez”, se presentó como si fuera una ñapa (es decir, una canción más, según Joe Louis, una de las más conocidas de su repertorio). Aquí se integró la cantautora y actriz Nancy Millán, cantando juntos “R de Jerez”, tema original del cantautor cialeño, acompañados por una coreografía interpretada por Franklyn Fuentes y Gabriela Dueñas. En el programa, Louis les agradece a los bailarines “por contar con belleza y baile la historia del enamorado empedernido que nada en el Río Piedras”. La canción es apasionada y bella; las dos voces entran y salen y se unen en coro, complementándose. Como dice la conmovedora letra, “Eres jerez bajando por mi garganta./Eres incienso, hierbas que calman./Eres la nota disonante que da belleza./Eres a quien hoy quiero cantar”. (El tema se encuentra disponible en SoundCloud, pero interpretado por Joe Louis, Zoraida Santiago y Pedro Navaja.)

Sin duda alguna, esta velada se valió del talento de todxs y también de la magia del espacio. La Casa de Cultura Ruth Hernández Torres, antes bajo la dirección de la artista Gisela Rosario y ahora en las extremadamente hábiles manos de Helen Ceballos, se ha vuelto una verdadera meca del arte performativo y visual. Casa Ruth honra a la profesora Ruth Hernández Torres (1939–1988), ex presidenta del Consejo de Seguridad Vecinal de Río Piedras, pero muchos se confunden y asumen que se refiere a la insigne cantante Ruth Fernández, cuya obra y figura Licia Fiol-Matta discute en su reciente libro The Great Woman Singer: Gender and Voice in Puerto Rican Music (Duke University Press). ¿Y por qué no? Celebremos el legado de estas dos extraordinarias mujeres puertorriqueñas (Ruth Hernández Torres y Ruth Fernández) a la vez que disfrutamos y nos asombramos con el arte de Joe Louis y sus colaboradorxs. De hecho, Joe Louis y Nancy Millán, acompañados en la guitarra por Jomel Rivera, deleitarán (o ya deleitaron) a nuevos públicos el viernes 14 de julio en el local Proscenium en Ponce.

Iván Rodríguez, merecido inmortal

El pasado domingo, 30 de julio de 2017, el boricua Iván Rodríguez se convirtió en el cuarto pelotero puertorriqueño y noveno latinoamericano de la historia en ser exaltado al Salón de la Fama del Béisbol, uniéndose así a los también puertorriqueños Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda y Roberto Alomar. Iván lo logró en su primera oportunidad al igual que el gran Clemente, fallecido de manera trágica en el año 1972 y exaltado al Salón de la Fama en el 1973.

Con su exaltación al Salón de la Fama, nuestro Iván Rodríguez se convirtió, además, en el segundo receptor en ser elegido en su primer año de elegibilidad, siendo el primero el estadounidense Johnny Bench.

Las dudas referentes a la exaltación de Iván nunca tuvieron que ver con su probado rendimiento sino a credibilidad que los periodistas del béisbol le dieran al libro “Juiced” de la autoría del expelotero cubano José Canseco. En dicho libro, Canseco, sin presentar prueba alguna, acusó a Rodríguez de uso indebido de esteroides. No obstante, cabe destacar que el boricua no falló ninguna prueba de dopaje y nunca fue implicado en el informe Mitchell de 2007 que investigó el uso de esteroides para mejorar el rendimiento de los jugadores de béisbol.

Transformó la receptoría.

Iván es uno de 18 receptores en la historia de las Grandes Ligas en ser exaltados. Sus estadísticas demuestran, además, que existe prueba contundente para concluir que es posiblemente el mejor receptor de todos los tiempos. Entre todos ellos, Iván ocupó la primera posición en juegos jugados (2,427), presentaciones al plato (9,916) y hits conectados (2,749). Además, bateó más de 500 dobles y sobre 300 cuadrangulares, superando así tanto a Johnny Bench como a Mike Piazza, considerados los dos receptores más ofensivos de la historia. Iván tuvo también 14 presentaciones en el Juego de Estrellas, 13 guantes de oro (la mayor cantidad obtenida por un receptor) y el premio de Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana en 1999.

De todos sus atributos, fue la potencia de su brazo y su habilidad para sacar corredores en base lo que hizo a Iván Rodríguez espectacular. Eliminó en las bases a sobre el 45 % de los corredores que le salieron a robar durante su carrera, lo que obligaba a los equipos a jugar de estación en estación (por ejemplo, producir tres hits para poder anotar una carrera) por el respeto tan grande que le tenían a su brazo, que a veces sacaba de out a sus contrarios, si los veía demasiado despegado de las bases.

Finalmente, un receptor boricua

Puerto Rico ha tenido 40 receptores en las Grandes Ligas y ésta es por mucho la posición donde mejores jugadores hemos tenido. Es por eso que fue sumamente emotivo cuando en su exaltación Rodríguez mencionó a peloteros del calibre de Benito Santiago, Santos Alomar Jr., Javier López y los hermanos Molina. Todos ellos han aportado significativamente a que ésa haya sido la posición en la que los puertorriqueños se han destacado más en los últimos 30 años en las Mayores. La llegada de nuestro Iván Rodríguez al Salón de la Fama es una validación de todos ellos.

Edgar podría ser el próximo

En la lista de puertorriqueños elegibles para los próximos años, la candidatura más interesante es la de Edgar Martínez, quien ya lleva ocho años de elegibilidad y en las votaciones del Salón se ha quedado corto del 75% requerido. Le quedan pues, dos turnos al bate. Sin embargo, sus números han ido subiendo de un 20% en su primer año de elegibilidad al 55% obtenido en la última votación. Por su parte, Yadier Molina y Carlos Beltrán, cuando anuncien su retiro, deben estar en la conversación, mientras que Carlos Correa y Francisco Lindor han dado indicios de ser excelentes prospectos, pero es demasiado pronto para incluirlos en esta discusión.

Definitivamente fue una gran semana para el béisbol boricua, que ya goza de un nuevo inmortal. Gracias, Iván.

Lista de Receptores Puertorriqueños

en las Grandes Ligas:

Valmy Thomas

Héctor Valle

Eliseo Rodríguez

Luis Rosado

Ozzie Virgil

Orlando Sánchez

Orlando Mercado

Junior Ortiz

Benito Santiago (novato del año 1988)

Rey Palacios

Santos Alomar, hijo (novato del año 1990)

Héctor Villanueva

Iván Rodríguez

(Miembro del Salón de la Fama del Béisbol)

Bob Natal

Javier López

Jorge Posada

Raúl Casanova

Javier Valentín

Héctor Ortiz

Bengie Molina

Ramón Castro

Robinson Cancel

José Molina

Héctor Mercado

Javier Cardona

Mike Rivera

Wilbert Nieves

Yadier Molina

René Rivera

Geovany Soto (novato del año 2008)

José Morales

Omir Santos

Carlos Corporán

Martín Maldonado

Johny Monell

Juan Centeno

Christian Vázquez

Roberto Pérez

Rafael López

Víctor Caratini

*José Oquendo y Carlos Delgado jugaron un juego como receptores en las Mayores.

Salvar a Ana Belén

Pronto Ana Belén Montes cumplirá dieciséis años encerrada en una de las peores cárceles de máxima seguridad de Norteamérica. Se la condenó, según el Acta acusatoria formulada contra ella, por haber trasmitido a Cuba informaciones sobre planes agresivos contra la isla urdidos por el Pentágono, agencia donde Ana trabajaba como analista.

No fue acusada de ningún “otro” delito. Tampoco recibió paga o beneficio alguno por hacer lo que hizo. Ante el Tribunal que la condenó, en la única oportunidad que ha tenido para expresarse públicamente, dijo sencilla y serenamente:

“Yo me involucré en la actividad que me ha traído ante Usted porque obedecí mi conciencia más que obedecer la ley. Yo considero que la política de nuestro Gobierno hacia Cuba es cruel e injusta, profundamente inamistosa, me consideré moralmente obligada de ayudar a la isla a defenderse de nuestros esfuerzos de imponer en ella nuestros valores y nuestro sistema político…yo solamente puedo decir que hice lo que consideré más adecuado para contrarrestar una gran injustica”.

Desde entonces, soporta condiciones inhumanas de confinamiento en las que ha debido encarar una grave enfermedad, aislada, lejos de familiares y amigos. Verdadera heroína ha sacrificado su vida por Cuba, por nuestro derecho a vivir en paz. Es grande nuestra deuda para con esta mujer noble y generosa que, en plena juventud, lo entregó todo a cambio de nada.

Hacer todo lo que esté a nuestro alcance para poner fin a su cautiverio es una obligación ineludible a la que nos convoca la gratitud y la solidaridad. Cruzarnos de brazos sería indecente.

Reproducido de www.poresto.com

Nina Droz: Caso matizado por la política

«Nina siempre ha sido una muchacha bien alegre, bien positiva, amante de todo lo que es natural, de sus animales, ella rescata animalitos, ha rescatado a siete perros, le encanta la equitación desde los 12 años cogió clases con doña Ela Cuevas, una dama que además de enseñarle equitación, le enseñó a ser amazona, a saber montar, a muchas cosas más además de montar caballo”.

A la madre de Nina Droz Franco, Aurea Franco Ortíz, le brillan los ojos al describir a su hija, reconoce que hablar de la situación en que se encuentra ésta se le hace difícil. La joven activista ya lleva tres meses en la cárcel federal, (Centro de Detención del Gobierno de EEUU en Puerto Rico) acusada en un principio de “conspiración” y de intentar “prender” un fuego dentro del Banco Popular. Las acciones atribuídas se habrían producido durante la manifestación del 1 de mayo en la zona bancaria en Hato Rey o la llamada “Milla de Oro”.

Sectores y organizaciones independentistas, organizaciones cívicas y de derechos humanos han denunciado que la intervención y acusación por el gobierno de EEUU contra la joven activista tiene la clara intención de servir de intimidación, amedrentar, para que el pueblo de Puerto Rico no se manifieste en particular en denuncia a la imposición de la Junta de Control Fiscal (JCF).

“Al otro día ya sabíamos que Nina estaba en la federal no teníamos la más mínima idea de por qué Nina estaba allí porque ella no rompió cristales, ella no quemó nada, ella no llevó nada para quemar porque lo que encontró -dicho por ella misma- fue un pequeñito papel toalla, que ni prendió eso se vio en la televisión”.

Al recodar el día en que su hija fue arrestada Doña Aurea cuestionó por qué los federales se obstinaron en asumir jurisdicción sobre el arresto de su hija, cuando al igual que otras y otros jóvenes fue arrestada por la Policía de Puerto Rico y llevada a un cuartel en Bayamón.

La madre suspira y hace un gesto de esfuerzo por recordar ese día, “déjame hacer un poco de memoria yo estuve mirando la televisión y vi cómo salió un grupo de dentro de las matas y empezaron a romper cristales y me quedé mirando, observando y dije e…a diache pero que revolú hay ahí”. Agregó que tuvo que salir hacia Dorado y no pudo continuar mirando la transmisión, de camino escuchó por la radio a un periodista decir que la Policia había empezado a arrestar a todo el mundo.

“Yo había visto ya en la televisión cuando la policía se retiró. Yo me imagino que en ese momento aparecieron esos muchachos rompiendo cristales con unos deseos (hace ademán de esfuerzo) y la policía no apareció por ningún sitio”.

Tras enterarse del arresto ella y el padre de Nina, Evelio Droz, se movilizaron al cuartel para llevarle algunos efectos personales, en especial sus medicamentos. Al llegar ya era demasiado tarde y no se los pudieron dar. Al otro día su hija la llamó y le dijo que la iban a trasladar a la federal. Sobre las consecuencias de ese traslado en la salud de su hija señaló: “Nina siempre desde niña ha sido tratada por depresiones, siempre ha tenido medicamentos, desde muchachita, por eso es que hemos insistido tanto en llevarle sus medicamentos”. La madre denuncia que los diagnósticos médicos no parecen tener mucho peso en el Tribunal Federal ya que no fue hasta pasados los dos primeros meses que le permitieron darle sus medicamentos.

Los padres de la joven activista tienen derecho a visitarla los miércoles y los sábados. Aunque la visita se supone que dure tres horas contó que en las primeras veces este tiempo se cumplió pero luego casi nunca han sido tres horas porque no pueden entrar hasta las seis de la tarde por una u otra excusa de reglas de la cárcel y ya a las ocho menos cuarto les están avisando que se acabó la visita.

La maestra de español y matemática quien trabajó durante 30 años en la escuela pública en Bayamón, dijo que no llegó a ver la conferencia de prensa en la que la jefa de la fiscalía federal, Rosa Emilia Rodriguez, presentó las acusaciones e hizo descripciones negativas sobre su hija. En tono sentido Aurea expresó que la jefa de los fiscales pretendió humillar a su hija. “Ella (se refiere a Rodríguez) no sabe todas las veces que Nina trabajó, ella no sabe la vida de Nina para hacer un juicio delante de los medios. Yo quiero decir que Nina no es una muchacha que esté pegando fuego”. Doña Aurea defendió que su hija tiene un Bachillerato en Artes con concentración en Comunicaciones de la Universidad Interamericana, de Bayamón, estudió una maestría en comunicaciones en una Universidad de Florida, trabajó en el Departamento del Trabajo y ha sido maestra de arte de niños, entre otras tareas.

Sobre la atribución de la fiscal Rodríguez, de que su hija era conocida como “la mujer que lanza fuego”, alegó que su hija hizo un pequeño papel, una escena que no duro ni siquiera cinco minutos en la película filmada en Puerto Rico, “Runner, Runner”.

“Ella hizo un papel en una feria soplando fuego. Para hacer ese trabajito Nina se quemó un montón de veces todo este frente de su cuerpo (señala el pecho) aprendiendo a hacerlo, eso es un líquido que hay que soplarlo, ésa es la famosa ‘mujer que sopla fuego’, lo que es la injusticia, porque ella solamente fue allí a ganarse un dinero, a trabajar, a hacer un trabajo y se quemó un montón de veces para hacer eso, pero lo hizo, lo logró, ésa ha sido toda su incursión en el cine y con el fuego, eso ha sido todo”.

Tres días antes de su cumpleaños 37, la joven Nina Droz, fue trasladada de su celda al “hoyo” según las autoridades de la prisión porque se le encontró un pedazo de plástico en la celda. A la madre este incidente le parece sospechoso. “Nina cumplía este domingo 30 de julio, se había anunciado por Facebook, invitando a la gente el día 29 porque el 30 iban a Peñuelas. Todo eso se había anunciado”. La idea era colocarse en un lugar de la calle el cual Nina podía ver desde su celda.

“Pero qué pasó –se pregunta con suspicacia– el día miércoles en la visita Nina me dijo que le hicieron una prueba de dopaje, me extrañó pero no dije nada, pensé qué raro tantas muchachas que hay aquí y la hayan escogido a ella que le vamos a celebrar su cumpleaños que se ha anunciado tanto, entonces el jueves me dice ‘mami me van a meter en el hoyo’ porque le encontraron en su armario un pedacito de plástico, quiere decir que Nina no pudo disfrutar de su cumpleaños. Yo pienso que fue premeditado, cómo es posible que por una tontería, ahora es que encuentran un pedacito de plástico, por eso mi hija está en el hoyo”.

A una semana de estos hechos –al momento de esta entrevista– todavía la joven continuaba en el hoyo. A la madre de Nina no le cabe duda de que su hija ha sido usada como “chivo espiatorio”. En medio de las circunstancias dejó ver su agrado por el apoyo que han recibido. “Le escriben estudiantes, le han escrito hasta de Alemania, de Málaga, de Aibonito un niño de 12 años, yo creo que en cierto sentido saber que tantas personas que no saben que tú existías y te escriban con tanto cariño, con tanto interés de estar allí, de visitarla, de desearle cosas buenas para ella ese apoyo esa solidaridad de tantas personas, a ella eso le hace bien”.

Mientras en entrevista por separado la licenciada Mariana Nogales, quien es amiga de Nina Droz y puede visitarla informó que en estos momentos se espera porque el tribunal señale fecha para la vista de sentencia. Informó que el tribunal le impuso una mordaza a la representación legal de Nina. Para la licenciada Nogales, tanto el hecho de que el Gobierno de EEUU haya asumido el caso, el no haberle concedido fianza, así como la orden de mordaza, son aspectos que no tienen razón de ser. Como abogada que postula en la Federal denunció que el proceder de la fiscalía está matizado por una cuestión política.

Nogales y la madre de Nina coincidieron y expresaron de manera enfática que la acción de declararse culpable del delito de conspiración, no conllevó por parte de Nina ningún acuerdo de cooperación con las autoridades.

Sobre el ánimo de la joven Nogales comentó, “yo la veo muy bien de salud, de ánimo inicialmente hubo mucha dificultad con su tratamiento médico pero parece que finalmente ha logrado un ajuste porque la he visto estas últimas dos veces con ánimo”. No obstante, Nogales trajo a la atención que la joven activista tiene una cortadura en uno de sus tobillos que aunque le fue cosida le ha quedado un chichón que le molesta.

“Creo que en términos generales no había razón para que los federales intervinieran, que la razón para intervenir es una política con el fin de amedrentar a las personas para que se asusten y prohibir la libertad de expresión, todos los demás casos se han visto en la estatal. Los federales buscaron como entrar, buscaron la manera con un propósito político y de represión”, recalcó.