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The Beguiled de Sofia Coppola: hermosa, extraña y diferente

Directora y guionista: Sofia Coppola; autor: Thomas Cullinan; cinematógrafo: Philippe Le Sourd; elenco: Nicole Kidman, Kristen Dunst, Elle Fanning, Oona Lawrence, Angourie Rice, Addison Riecke, Emma Howard, Colin Farrell.

Como sucede con cualquier hijo o hija de alguien famoso e influyente—como lo es el director del clásico The Godfather, Francis Ford Coppola —el público tiende a cuestionar si, en este caso, la realizadora ha logrado hacer, producir y distribuir sus filmes por sus propios méritos. Después de experimentar su sobresaliente, Lost in Translation en 2003, mi contestación es sin ninguna duda. Sofia intenta mantenerse detrás de la cámara (en el Festival de Cannes donde recibió el premio de Mejor Directora por The Beguiled solamente estuvo en la apertura y no en la premiación). Además toma su tiempo para escoger y desarrollar su próximo proyecto (6 filmes en 18 años) que nunca es un “crowd pleaser” sino todo lo contrario. Favorece temas que a ella le interesa presentar a un ritmo lento, diálogos parcos con multitud de silencios y un cuidado meticuloso a los vestuarios como expresiones de las ideas que se guardan. En el caso de The Beguiled (los o las seducidas engañadas) es la casona, casi olvidada durante los años de la guerra civil del norte y el sur de los Estados Unidos (Virginia 1864), la que alberga otra realidad y donde el tiempo parece haberse detenido.

El  trasfondo de la historia es la región sureña que pelea por separarse de los estados del Norte y su gobierno central. Aunque desconocemos el pasado de las mujeres que viven como internas en esta colegio del buen comportamiento femenino (Seminary for Young Ladies) podemos deducir que provienen de familias hacendadas —blancas, por supuesto— y, aunque antes no lo hacían por tener su servidumbre esclava para hacerlo, ahora se ocupan de todos los menesteres de la propiedad. Por supuesto, lo que esto significa es que todo se ve muy abandonado aunque en el interior—los cuartos, el comedor, la sala de estar—parecen vivir en el pasado del que ya no disfrutan. No hay noticias de la guerra excepto algún grupo de soldados confederados que pasa a las afueras y que las tres mujeres y cuatro niñas que habitan la hacienda, bajo el liderato de Miss Martha (una Nicole Kidman impecablemente fría), ayudan con comida. En ese paisaje exterior gótico es que aparece el soldado norteño, John McBurney (Colin Farrell), herido y escapado del campo de batalla. Es Amy, la más laboriosa y expresiva de todo el grupo, la que lo ayuda a llegar a la casa para ser atendido por Miss Martha, Edwina (Kristen Dunst) y la adolescente Alicia (Elle Fanning).

McBurney se sorprende de todas las comodidades de los interiores y, al ver a todas estas mujeres sin un hombre a la cabeza, cree que puede tomar el mando. El será el primer seductor que creerá engañarlas con sus atenciones a las adultas y sus juegos con las niñas. Tratará de agradar a cada una notando sus debilidades y haciéndose pasar por un caballero sureño en vez del mercenario irlandés que es. Pero es la reacción y acción de las mujeres lo que es central en el filme. A pesar de la energía del atractivo sexual y de la compasión que alguien herido y en peligro pueda despertar en ellas, todas se vuelven seductoras y engañadoras en el momento decisivo de protegerse.

Cada actora tiene su momento esplendoroso con la iluminación, vestuario, diálogo, gesto y movimiento que la cámara capta para crear una historia dentro de muchas otras historias. Nada se resuelve (ni el final de la guerra en este momento) y por eso todas siguen suspendidas en el tiempo en un lugar entre la protección de los espesos jardines, el orden y la preservación de la belleza de la casona y casi el juramento entre todas de que nada cambie. Farrell como McBurney puede no ser el centro de la trama como en su adaptación original de 1971 pero es sin duda el catalizador de la posibilidad de cambio al ser un agente del mundo externo, de ese que estas mujeres rehúsan enfrentar porque decididamente derrumbará el modo de ver la vida en este espacio una vez tan conocido, cómodo y privilegiado.

Aparte de los críticos y espectadores que rechazan o tienen poca tolerancia por el ojo cinematográfico y el estilo de esta directora, The Beguiled ha sido acusada de negar la historia al prácticamente dejar al margen las masacres de la guerra civil y excluir a cualquier personaje o referencia que represente la llaga principal de esta guerra fraticida (aparte del consabido interés económico del capitalismo): la esclavitud. Mientras críticos como Corey Atad de Slate (“Lost in Adaptation”), en un artículo muy bien escrito, no aceptan los argumentos que Sofia Coppola ha expresado tanto en sus entrevistas como en uno de los mejores acercamientos en The Guardian (“I Never Felt I Had to Fit Into the Majority View”), considero que cada realizador/a escoge cómo contar su historia y cada espectador le ve y la lee con su propia experiencia.

El Gobierno, la Junta: ¿Quién actúa mejor?

¿Está o no está en el Plan Fiscal preparado por el gobierno de Ricardo Rosselló Nevares y certificado por la Junta de Control Fiscal (JCF), el pasado mes de marzo la reducción de la jornada laboral? La situación parece ser una competencia entre quiénes dicen verdad o mentira y actúan mejor ante el pueblo. Mientras la Junta dice que sí, el gobierno dice que no, pero hasta ahora el gobierno se ha negado incluso ante el Tribunal a hacer público el documento de presupuesto. La Junta por su parte tampoco ha dado señales de querer mostrarlo.

La reducción de la jornada laboral, la reducción de las pensiones en un 10%, la imposición de un comité sobre la Junta de Directores de la Corporación Pública para Supervisión y Seguro de Cooperativas de Puerto Rico (COSSEC) y hasta la imposición de un “gerente de emergencia” para el Departamento de Hacienda (DH), fueron los asuntos abordados por la JCF en su novena reunión llevada a cabo el viernes 4 de agosto. La imposición de una reducción de la jornada laboral ha provocado un aparente fuerte enfrentamiento entre el gobierno de Rosselló Nevares y la JCF.

Según la JCF estas medidas fueron incluidas como enmiendas al plan fiscal (PF) aprobado. Luego de la reunión pública de la JCF en conferencia de prensa el presidente José Carrión III, a preguntas de la Prensa dijo que “las proyecciones de la reducción de la jornada laboral ya están contempladas en los números del Plan Fiscal así que una reducción de casi un 10% que es extremadamente doloroso no se implementa con ningún tipo de gusto y el concepto de reducir el tamaño del gobierno es un principio que nosotros entendemos que no es suficientemente rápido si no va a cumplir con el tema trazado”.

Los miembros de la JCF presentes en la conferencia de prensa además de Carrión fueron Ana Matosantos, Andrews Bigs y la directora ejecutiva, Natalie Jaresko. El miembro de la JCF, Carlos García estuvo presente en la reunión pública pero no asistió a la conferencia de prensa. El grupo insistió una y otra vez en la necesidad de la reducción de jornada, la cual sería supuestamente desde este 1 de septiembre hasta septiembre de 2018. Carrión dijo que entendían- la Junta- “que esto iba o acabar en un proceso de litigio a raíz de la posición asumida por el Gobernador, consultaremos con los abogados si me gustaría manifestar a parte del costo si no empezamos con esto en septiembre primero y el litigio tarda tiempo tendremos que incrementar los días”. La reducción de jornada alega la JCF es para recuperar la cantidad de $218 millones que el gobierno no ha podido lograr en los recortes gubernamentales. Carrión reconoció que Junta no tiene otra forma de imponer el recorte de jornada que no sea acudir al tribunal.

Ni el presidente de la JCF, ni ningún otro de los miembros presentes contestó el cuestionamiento hecho por varios periodistas, incluyendo a Claridad y de diversas maneras, de si la Junta había hecho un cálculo o estimado de cuál sería el impacto en la economía del recorte de la jornada laboral. A preguntas de la Prensa se dijo que los únicos excluidos de la reducción de jornada será la Policía y los trabajadores de la JCF.

Sobre la imposición al DH de un “gerente de emergencia”, Matosantos dijo que era para tener “información clara y verídica en el momento adecuado y que se entienda se ha trabajado desde el principio sobre el flujo de caja de manera recurrente, es para mejorar los controles de información verídica”. Por su parte Jaresko dijo que la mejora del gobierno en cuanto a estadísticas, transparencia, información precisa es inmaterial.

En tanto sobre la reducción del gobierno la procónsul Matosantos, a pregunta de CLARIDAD dijo que lo que dice el PF es que hay que bajar los gastos del gobierno en un 30%. Según la JCF el PF certificado “tiene como objetivo” en otras palabras, ordena, un ahorro de $880 millones en el año fiscal 2018. Hasta el momento dice la Junta que el gobierno ha logrado medidas de ajuste por $662 millones. Por lo tanto -requiere la Junta- que el gobierno recorte otros $218 millones, lo que representa una reducción de jornada de dos días al mes.

De acuerdo a la JCF la vigencia de la reducción de la jornada laboral está condicionada a que se cumpla con los criterios de: el ahorro de los $218 millones o se pueda esperar “razonablemente” que se lograran a base del desempeño fiscal (quiere decir en recaudos); o que la Junta considere que el gobierno ha ejecutado los cambios requeridos para adecuar el tamaño del gobierno.

“No va a haber reducción de jornada”

Por su parte el representante del Gobernador ante la JCF, Christian Sobrino y el director de AAFAC, Geraldo Portela, en conferencia de prensa celebrada después de la de la JCF, afirmaron una y otra vez que no habrá reducción de jornada. En tono enfático Sobrino mostró que el “único documento donde se habla de la reducción de jornada laboral es en éste que es la resolución de la Junta”. Con documento en mano se refería a la resolución aprobada por la JCF en la reunión de ese día. El día antes de la reunión de la JCF ambos funcionarios participaron en una conferencia de prensa junto a Rosselló Nevares, en la cual reiteraban que no se aplicaría una reducción de la jornada.

“Lo que se ha dicho siempre es que no estamos de acuerdo con esa medida. Lo que estamos planteando y llevamos planteando ya desde hace tiempo es que la ley Promesa específicamente reconoce que la política pública de Puerto Rico la establece el gobierno”, declaró Sobrino. Añadió que incluso en el ‘record’ legislativo de la ley Promesa incluía un lenguaje mucho mas fuerte el cual fue removido para preservar los poderes locales ejecutivo y legislativo.

Sobrino dijo estar en total desacuerdo con el señalamiento de Jaresko de que el PF no alcanza los recortes solicitados por la JCF y reclamó que en el plan, el gobierno está comprometido a lograr liquidez y que el PF no descarta que se está en una crisis fiscal pero que ahora se está en una posición que no es la que se visualizaba en marzo. “Estamos en una posición donde podemos enfrentar esos retos y por eso es que una reducción de jornada no es necesaria ni tampoco sería prudente porque cuando uno toma en consideración que los recortes presupuestarios no incluyen recorte de jornada laboral no está en ningún lado del presupuesto excepto en un párrafo que ellos añadieron pero en los números no está”, repitió Sobrino. El gobierno le dijo a la Junta que un recorte en la jornada laboral representa una reducción en la economía del país de unos $600 millones al año.

“Me tomó de sorpresa al igual que a ustedes”, alegó Sobrino, con relación a la decisión de la JCF de imponerle un “gerente de emergencia” al DH y agregó que eso no estaba en la agenda de la reunión. Comentó que dado a la amplitud con que se planteo a este ente tiene sus dudas sobre su legalidad.

En tanto en relación a la imposición de un comité que estaría por encima de la Junta de Directores de COSSEC, Portela y Sobrino explicaron que aunque las cooperativas están “sólidas” el 65% de su cartera está en inversiones de bonos de Puerto Rico por lo que también enfrentan riesgos, y está el riesgo de que sus clientes saquen sus depósitos. Aunque COSSEC y el sector cooperativo está sólido en capital, ambos funcionarios alegaron que es necesario tener una visión más global de cómo el mundo de las cooperativas pudiera afectar otras partes en referencia a otros sectores económicos de la isla. De hecho en la presentación ante la JCF sobre la situación de las cooperativas se incluyó la posibilidad de fusionar cooperativas y vender sus haberes al sector bancario.

Contrario a otras reuniones la novena reunión de la JCF tuvo muy poca asistencia de representantes y/o público identificado con algún sector. A excepción de un miembro de Bonistas del patio, Jorge Irrizary. Había más agentes de seguridad en el salón que público.

Mientras a la entrada del Hotel el Conquistador en Fajardo fueron más los efectivos de la Policía apostados que el público en la reunión.

Nueva mirada al caso de Puerto Rico en Naciones Unidas

El Comité de Puerto Rico en Naciones Unidas (COPRONU) celebrará próximamente una actividad en que varios ponentes examinarán el caso de Puerto Rico en Naciones Unidas a la luz del momento actual en Puerto Rico.

El propósito de la actividad, que también es de recaudación de fondos, es iniciar un diálogo sobre la resolución 748(VIII) de la Asamblea General de Naciones Unidas. La misma fue adoptada en 1953 y es a partir de la misma que Estados Unidos es eximido de rendir informes sobre Puerto Rico en el foro mundial bajo la falsa premisa de que con el establecimiento del ELA en 1952, Puerto Rico había advenido al gobierno propio. También es a partir de esa resolución que Puerto Rico es removido de la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas.

Los comentaristas en la actividad, a celebrarse el jueves, 10 de agosto a las 6pm en el Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico serán los licenciados Efrén Ramos, Wilma Reverón y Rafael Anglada López, quienes tendrán intervenciones de quince minutos. La Lcda. Beatriz Ortiz-López moderará el intercambio entre los comentaristas y también con la audiencia. El Lcdo. Noel Colón Martínez hará un resumen.

Según la presidenta de COPRONU, Olga I. Sanabria Dávila, “lo que se busca es examinar la resolución 748(VIII) a la luz de los casi 65 años que han transcurrido desde que fue adoptada y los acontecimientos desde ese entonces que demuestran la falsedad de la premisa bajo la cual se adoptó, en particular, acontecimientos recientes como las declaraciones de las tres ramas del gobierno de Estados Unidos, el caso Sánchez Valle, la mal llamada Ley Promesa y la Junta, en el sentido que ¨la fuente original y última de la autoridad gubernamental en Puerto Rico es el Congreso de Estados Unidos, como rezan las resoluciones de Naciones Unidas 2016 y 2017 al tomar nota de la situación.”

Desde la adopción de la resolución 748 hay casi 65 años de historia y de evolución del Derecho Internacional de descolonización, sobre todo de la adopción de la resolución 1514(XV) en 1960. El Comité de Descolonización de Naciones Unidas ha adoptado 36 resoluciones sobre Puerto Rico que reiteran el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a su libre determinación e independencia.

La donación sugerida a los asistentes es de $35.00 o la aportación que le sea posible a cada cual. Los ingresos de COPRONU son casi totalmente de sus actividades y el apoyo de “Friends of Puerto Rico Initiative” (Nueva York) que dirige Digna Sánchez. Ningún miembro de COPRONU recibe remuneración por su trabajo.

“Exhortamos a asistir a la actividad a juristas, profesores(as) y estudiantes de Derecho, peticionarios que han acudido recientemente ante el Comité de Descolonización, y personas interesadas en el tema del caso en Naciones Unidas. “En esta nueva coyuntura en el caso colonial de Puerto Rico hay que seguir insistiendo en la aplicación del Derecho Internacional al caso con una nueva mirada, tenemos que dialogar y también necesitamos aportaciones” dijo Sanabria. La actividad incluirá un compartir social.

Sobre locos y fantasías

En el Puerto Rico de mi infancia cada barrio tenía su propio loco andando por calles o caminos, exhibiendo sus manías. Por el barrio Cuchillas de Moca andaba Piri, un hombre amable que los niños insensibles hostigaban mofándose de sus discursos. Piri vestía como “profesional” o “político” y, a pesar del insufrible calor de las tardes, se ponía una chaqueta, a veces dos, que le habían regalado y le quedaban grandes. Con el sol castigador de frente se detenía a darnos un discurso, siempre triunfante. Tras el aplauso seguía su camino, hostigado por los muchachos. Al día siguiente la escena se repetía porque los “triunfos” nunca perdían vigencia en la ya canosa cabeza de aquel hombre.

El otro día pude recordar al Piri de mi niñez gracias a Rafael Hernández Colón y a Melo Muñoz. El primero escribió un largo artículo en la prensa hablando de un “Estado Libre Asociado triunfante”. Según el ponceño, el estatus político que él llama ELA no sólo existe sino que durante los últimos años ha caminado de triunfo en triunfo. El pasado año salió victorioso del Tribunal Supremo de Estados Unidos que, según el exgobernador, reconoció su importancia y su vigencia. Ahora sólo le falta triunfar sobre la Junta de Control Fiscal y la ley PROMESA. Será cuestión de tiempo para que ese otro triunfo también se manifieste.

La segunda que me hizo recordar a Piri fue Melo Muñoz quien, en la fundación que lleva el nombre de su padre, se reunió con Hernández Colón y algunos otros para celebrar la “grandeza” y “vigencia” del ELA. Antes se las arregló para expulsar de la misma fundación a Carmen Yulín Cruz porque, según la heredera del líder, la alcaldesa de San Juan pretendía celebrar una actividad “política” en el sagrado recinto. La actividad desde la cual la hija del prócer hablaba se organizó para proclamar los “triunfos” del ELA, pero no era política. La de la alcaldesa, que pretendía hablar de “alianzas”, sí era política y de ahí que se justificara la censura.

Hasta donde recuerdo, nadie nunca intentó convencer a Piri de la inexistencia de sus triunfos. Los adultos lo escuchaban con cierto aire de respeto y luego le regalaban alguna cosa para que siguiera tranquilo. Nunca escuché a alguien rebatiéndole sus éxitos porque, sin duda, Piri estaba seguro de que su vida victoriosa era realidad y, aunque lo intentara, nadie podía mostrarle otra cosa. Aquella era su “verdad”, no había otra. Además, mi compueblano vivía feliz en su mundo repleto de triunfos ficticios y a pesar de andar con doble gabán y doble pantalón, seguramente no sentía el calor abrasador de las tardes.

Hernández Colón y Melo Muñoz, junto con Héctor Ferrer y los demás, seguramente son felices y de verdad creen el tránsito victorioso de lo que siguen llamando ELA. No vale la pena discutir con ellos ni mucho menos intentar rebatirle lo fantasioso de sus posturas. Nunca nadie los convencerá de lo contrario. Debemos dejarlos tranquilos como los adultos de mi barrio hacían con Piri.

Mientras el grupo que todavía dirige el PPD sigue viviendo fantasías como las del amable loco mocano, nuestro país transita por una realidad que nada tiene de fantasiosa. La crisis económica se profundiza manifestándose en menos empleos, más impuestos y peor calidad de vida. Cada vez más gente siente sus efectos percibiendo, además, que no hay salida. Frente a esa realidad, el gobierno de turno se proyecta como un capataz de finca con poderes mínimos que se limita a ejecutar las órdenes que recibe del hacendado. Mientras cumple con lo ordenado, se entretiene con otra fantasía, la de la estadidad.

Recientemente, uno de los think tank que tienen sede en Washington –el Center for Economic and Policy Research (CEPR)– emitió uno de esos estudios que los políticos isleños no quieren leer. Contrario a otros que se recrean en el recuento de nuestra deuda, el trabajo del CEPR estudia las causas del declive económico que comenzó a manifestarse en la década de los ’90. La base de nuestra economía era la manufactura y ésa fue, precisamente la que comenzó a declinar. La principal explicación para esa caída no está, como se ha dicho tantas veces, en la pérdida del incentivo contributivo que representaba la Sección 936 del código federal de impuestos. Aquella pérdida tuvo efectos negativos, pero no fue la más importante. El impacto mayor vino de dos eventos que Puerto Rico no podía controlar, ni mucho menos protegerse de sus efectos. Éstos fueron la globalización económica y las nuevas formas de intercambio comercial mundial que Estados Unidos puso en marcha mediante acuerdos internacionales de todo tipo. Plantea el estudio del CEPR que, al estar Puerto Rico desprovisto de poderes soberanos, no pudo reaccionar ni mucho menos enfrentarse a esa nueva realidad.

En lugar de limitarse a hablar de la incapacidad de nuestro liderato político y del manejo irresponsable de la deuda pública, el estudio del CEPR pone el dedo en el centro de la llaga: en nuestra incapacidad para competir en un mundo globalizado en el que las normas que regían el intercambio comercial se transformaron. El análisis concluye que Puerto Rico se avoca a otra década perdida, al final de la cual tampoco habrá una solución a la vista, a menos que ocurra una de dos cosas: que llegue un rescate financiero masivo desde afuera o que el país adquiera los poderes soberanos que necesita para que su economía pueda competir. Como sabemos que ese rescate salvador nunca llegará, la única salida que nos queda es la de la soberanía.

Al comparar el ambiente político puertorriqueño actual –donde tanto el liderato del partido en el poder como el del principal opositor andan repitiendo las mismas fantasías que hilvanaba el loco de mi infancia– resalta la dramática necesidad de un liderato nuevo que se atreva a luchar por la única alternativa que puede salvarnos.

La Perla: colores que comunican

Ese día comenzó en La Perla. Era viernes. Caminé hasta “el bowl” como si residiera en ese barrio sanjuanero, sin temor alguno a sentirme extraña entre el olor a mar, la mañana de verano y el trajín diario de los que se levantan a trabajar. Sí, ahí en el ventanal que da hacia la capital de Puerto Rico, se respira eso.

Desde siempre La Perla ha atrapado a muchos y muchas por ser un sector que duerme a las orillas del Océano Atlántico. Por ese encanto, la comunidad ha sido escenario de innumerables vídeos y largometrajes, ha inspirado canciones de Maelo, Calle 13 y Rubén Blades, así como los versos de Tite Curet Alonso. Esos reconocimientos culturales y artísticos, se suman a proyectos más recientes, ésos que han provocado muchas visitas al barrio capitalino.

Precisamente, desde que comenzaron a promocionar hace un par de años la iniciativa “La Perla abre sus puertas”, ésa ha sido la propuesta de los y las líderes comunitarios(as). A partir de entonces, los maratones 5k, los torneos de baloncesto, los recorridos guiados por los propios residentes, las chiringadas, la instalación de huertos caseros y demás actividades han servido de invitación para que puertorriqueños(as) y turistas de todas partes se adentren en una comunidad socialmente estigmatizada.

“El propósito principal es darnos a conocer, que la gente pierda el miedo de bajar al Barrio, que vea que aquí no es como nos pintan allá afuera: los malos, los mayores narcotraficantes de la Isla”, me dijo un portavoz en aquel momento que empezaban a organizar la gesta de actividades comunitarias.

En aras de continuar ese camino emprendido, recientemente convocaron al pintor Pablo Marcano García para que impulsara el proyecto “La Perla pinta su futuro”, el cual finalizó su tercera fase con 400 casas pintadas con 16 colores y 16 tonalidades diferentes. Marcano, el que lideró proyectos parecidos en los pueblos de Gurabo y Yauco, siempre había deseado participar de una obra artística que transformara la apariencia del entorno de la comunidad sanjuanera.

La jornada de pintura duró 40 días y fueron partícipes residentes de la comunidad, particularmente jóvenes. Durante mi recorrido esa mañana de viernes, hablé con varias personas y todas compartieron el sentimiento de placer que causa ver y sentir diferente el lugar donde viven. “Representa un embellecimiento panorámico para la comunidad porque, a través del mar o del cielo, el que venga en barco o avión va a ver La Perla”, dijo la residente Yolanda Andino, quien trabaja en la cuarta fase de este proyecto: una serie de recorridos guiados por la comunidad.

Según Andino, la jornada de pintura se ejecutó de “manera organizada y estructurada para que lucieran bien en el tipo de arquitectura de La Perla, que es alargada”. Asimismo, expresó que “el color crea emociones, sensaciones y sentimientos y hace que el que venga tenga una percepción distinta a la de un lugar opaco. Atrae más a la gente”.

A pesar de que impera esa percepción entre la mayoría de los residentes de La Perla, hay quien pueda pensar que iniciativas como ésta se prestan para ir desplazando a los nacidos allí y abriéndoles las puertas a extranjeros que quieran comprar propiedades económicas para convertirlas en sus casas de verano. Ante eso, la presidenta de la Junta Comunitaria, Yashira Gómez, comentó que “hemos unido fuerzas para que la gente no le venda al de afuera y evitar que se filtren extranjeros […] Estoy bien consciente de que si se le vende al de afuera, nos sacan”.

Por otro lado, varias plataformas digitales, como la de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, han reseñado la iniciativa “La Perla pinta su futuro”. Para ese medio, Pablo Marcano expresó que la gesta “es un proyecto esperanzador de arte comunitario que en esta coyuntura hace una gran diferencia en la sociedad puertorriqueña, en nuestra Nación […] Nos hace falta mucho eso después de tanta desazón y tantas limitaciones coloniales que venimos arrastrando y tanta irresponsabilidad en el manejo de la administración pública”.

Para el artista, pintar con color “es marcar en musicalidad, aroma, ritmo y alegría a toda una comunidad”. Algo no muy distinto simboliza esta jornada de pintura para la residente Yolanda Andino: “el propósito del proyecto es valorarnos, apreciar lo que tenemos”. Aunque falta trabajo social por hacer en La Perla, sin dudas, con los colores se va levantando la imagen de una nueva postal.