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Ana Belén Montes: La víspera de la conciencia

Los mitos tienden a relatar una historia con la cual se intenta explicar una cosa que a su vez sugiere otra no del todo identificable de primera intención. Un buen ejemplo de esto es el mito griego de Perséfone y el inicio de la primavera. Para nosotros se trata del equinoccio de primavera alrededor del 19 o 20 de marzo, cuando los rayos del sol dan directamente sobre la linea imaginaria del ecuador y el día y la noche tendrán igual número de horas. Habrá otro equinoccio de otoño alrededor del 22 de septiembre cuando de nuevo los rayos del sol den directamente sobre el ecuador. Para los griegos de la “Antigua Grecia”, el inicio de la primavera se debía al resurgimiento a la superficie de una joven ninfa, hija de la diosa Deméter y de Zeus, a quien Hades, el dios de las profundidades de la Tierra, raptó y desposó por la fuerza. Deméter a su vez era reconocida como la diosa de la agricultura y amaba profundamente a su hija. Este amor es la clave que desata acciones en el mito que a su vez nos provoca a buscar algo más que una explicación bucólica del inicio de la primavera. Volveremos sobre esto.

Ana Belén Montes nació un 28 de febrero de 1957. Hija de un psiquiatra quien se dedicó a la vida militar, llegó al mundo mientras sus padres se encontraban residiendo en una base de Estados Unidos en Alemania. Creció en un ambiente donde la lealtad al gobierno de Estados Unidos y su poder militar eran incuestionados. Su hermano y hermana trabajan o han trabajado para el FBI. Con sus conexiones familiares, su inteligencia y sus estudios de bachillerato y maestría de universidades de ese país, pudo haber tenido muchas opciones de empleo y las puertas no se le cerrarían. Algo pasó en su conciencia y su trayectoria ha sido otra muy diferente. En el 2001 Ana Belén fue acusada como espía a favor de Cuba y en contra de los intereses de Estados Unidos. Desde el 2002 , hace catorce años y medio, se le recluyó en una cárcel llamada Carswell, la cual queda dentro de una instalación militar de la Marina de Estados Unidos en Fort Worth, Texas. Dentro de esa cárcel hay un llamado centro destinado para personas con problemas psíquicos pero el tratamiento que reciben es equivalente a tortura del tipo de deprivación sensorial y embrutecimiento intelectual y afectivo. Solamente la pueden visitar su padre y hermano. No puede recibir cartas, revistas ni periódicos. No puede ver televisión. No hay ninguna evidencia que apunte a problemas mentales pero aun si la hubiera no hay un solo diagnóstico que pueda justificar este tipo de tratamiento.

La historia de torturas a la cual el gobierno de Estados Unidos somete a los que difieren de su política es bastante conocida. En el caso del movimiento independentista es pan comido. Ya Juan Antonio Corretjer había advertido del sentido “particular” de dignidad del gobierno de Estados Unidos al encarcelar indefinidamente a independentistas a través del Gran Jurado sin permitirle un abogado. Las cárceles secretas y las no secretas que mantiene Estados Unidos, como Guantánamo y lo que fue Abu Ghraib, han dejado demostrado que la detención indefinida y la tortura son un chiste para los que la aplican, e indicativas de la depravación moral que cunde en muchas esferas de ese gobierno. Pedro Albizu Campos fue torturado físicamente y ante sus denuncias se le diagnosticó estar sufriendo de sus facultades mentales. Lolita Lebrón sufrió vejámenes inconcebibles al punto de que el deceso de su hijo se lo notificaron en son de burla. A Alejandrina Torres la colocaron en una sección de hombres y le hacían exámenes rectales a capricho. La lista es bien larga, éstos son unos pocos ejemplos. A Ángel Rodríguez Cristóbal, quien fuera militante de la Liga Socialista Puertorriqueña, le administraron Toracin, un antipsicótico muy fuerte y para el cual debe mediar un diagnóstico psiquiátrico el cual las autoridades carcelarias no evidenciaron que lo hubo. Luego lo estrangularon y alegaron que fue un suicidio a pesar de todas las indicaciones que apuntaban lo contrario. A Carlos Noya, militante por muchos años de la Liga Socialista Puertorriqueña, lo asignaron a la misma cárcel en que asesinaron a Ángel, su amigo y a quien vio con vida en una visita en compañía de Corretjer un día antes de su muerte. Esto luego de que la abogada de Noya solicitara una cárcel cerca para que no perdiera comunicación con su familia. ¿Cómo pasó esos dos años de prisión sabiendo que dentro de esas paredes murió su amigo? ¿A cuántas personas miró con sospecha de que podían saber algo sin poder expresar su angustia? Oscar López Rivera estuvo doce años en reclusión solitaria y al pasar a otra institución carcelaria lo obligaban a reportarse a un oficial cada dos horas. Todos eran personas “peligrosas” de acuerdo a los intereses del gobierno de Estados Unidos y su poder militar aunque sus acciones debieran haber sido juzgadas en una corte internacional por ser Puerto Rico una colonia y Estados Unidos ser juez y parte. Pero su sentido de dignidad no cubre eso. Realmente no sabemos lo que cubre. ¿Cuán peligrosas son y cuán enfermas están las personas que deciden estas torturas? ¿Quiénes son los “locos” y las “locas”?

La peor acusación que hemos leído que el gobierno de Estados Unidos mantiene contra Ana Belén es que debido a una información que ella suministró, le facilitó un ataque sorpresa en el 1987 a la guerrilla salvadoreña conocida como Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional contra un campamento secreto del gobierno de El Salvador. Este campamento fue impulsado por el gobierno de Estados Unidos y diseñado, manejado y sostenido con dinero de los contribuyentes estadounidenses. Para entonces se libraba una lucha tenaz en dicho país, entre una burguesía apoyada por Estados Unidos y un campesinado sumido en la extrema pobreza que constituía la gran mayoría. Los principios que animaban esa lucha era la no intervención del imperio, la redistribución de la riqueza y el establecimiento de un gobierno socialista. Para detener esos cambios Estados Unidos le había gastado a sus contribuyentes solamente en ese pais un billón de dólares. En ese ataque cayó el estadounidense Gregory A. Fronius, sargento destacado de las fuerzas “especiales” del Ejército de Estados Unidos. Póstumamente se le condecoró con una medalla, “Estrella de Plata”. Para el gobierno de Estados Unidos es heroísmo intervenir en otro pais, pequeño y desolado por la pobreza y apabullar con dinero de los contribuyentes de Estados Unidos a la insurgencia que intente realizar un cambio. Se supone que esto es digno ya que lo ven como heroico. Por fin atisbamos algo de lo que sí cubre su sentido de dignidad.

Al presente Ana Belén se recupera de una masectomia. No sabemos cuánto podrá realmente recuperarse dentro de las condiciones en que se le mantiene, ya que hay estudios que sugieren que puede haber una relación entre la recuperación de cáncer con el estado anímico. Para los fanáticos de Estados Unidos y su poder militar será un castigo merecido por “traidora”. A los que ven las innumerables acciones de agresión del gobierno de Estados Unidos como traición a la humanidad, que al parecer comete todos los días y a todas horas, lo verán como una prueba más del camino hacia el precipicio al cual arrastran a su propio pueblo y a gran parte del mundo. Nos apuntamos en la segunda alternativa.

Ana Belén no puede contemplar a través de una ventana el inicio de la primavera. Aislarla del mundo social y de los ritmos de la naturaleza es el tratamiento indicado para su caso de acuerdo a las eminencias psiquiátricas especialistas en tortura. Es difícil entender los recovecos mentales de los que apoyan una cosa así. Son gente con estudios en medicina, que tratan de entender a los llamados asesinos en serie… Nuestra mejor apuesta para descifrar algo de esto podría ser regresarnos al mito griego. Deméter castigó a la tierra con un invierno permanente, algo que no se experimentaba entonces, hasta que no le devolvieran a su hija. Zeus logra devolvérsela pero algo en la joven han cambiado. Comió unas semillas en el reino subterráneo y ya no podrá tolerar más de seis meses en la luz. Debe regresar al mundo subterráneo por seis meses y alternar su existencia. La madre no puede aceptar esto y determina que durante esos seis meses de ausencia la Tierra experimentará otoño e invierno. La violencia del rapto trajo consecuencias que se generalizaron a toda la humanidad. Perséfone puede regresar a la luz pero el conocimiento de las tinieblas seguirá formando parte de su vida y de su ser. El rapto dio inicio a la víspera de la conciencia y ya no hay forma de detener sus consecuencias. Es la experiencia de ambos polos, luz y tinieblas, lo que anuncia que la víspera ha terminado y la conciencia ya es un hecho.

Es necesario dar a conocer la historia de Ana Belén en su contexto histórico y la relación con el tablero geopolítico del presente. Es necesario que se sepa que “la locura por decreto” es una forma de represión muy vieja en nuestra historia patria y que las “victorias” sobre los intentos en paises de establecer gobiernos socialistas implicaron crímenes monstruosos y desangre de dinero y recursos. Mantener las economías actuales de casi el mundo entero bajo el régimen de terror capitalista implica guerras continuas, hambruna para una gran parte de la humanidad, separación de familia y comunidad, gran destrucción del ambiente y menos servicios para todos. La toma de conciencia es un acto individual que debe proyectarse en acciones hacia el bien colectivo y una nueva organización social. Para la gente muy joven el nivel de sacrificio demostrado por Ana Belén puede parecer descabellado. Un buen recurso para desarrollar sensibilidad en torno a esto puede ser la cinta estadounidense Before I fall basada en la novela de Laurence Oliver. Quizás luego de verla y discutirla, la historia de Ana Belén pueda parecer menos extraña a los que nunca han cuestionado la historia. En Estados Unidos mucha gente lleva tiempo exponiendo el precipicio ante el que se encuentran y alertar sobre posibles acciones. Allá también hay gente buena.

Referencias disponibles.La autora es psicóloga. Comentarios a: unasolalira2@gmail.com

Romero, santo por ser humano

Por, toda América Latina y el Caribe, llega la noticia: en agosto, el papa Francisco va a canonizar Oscar Romero. Aún hay personas que piensan: ahora Romero sí será santo. San Pablo nos dice que todos los bautizados son santos porque son santificados por Dios. El proceso de canonización solamente confirma que el es un ejemplo de santidad para todos.  Desde su martirio, el 24 de marzo de 1980, las comunidades cristianas de América Latina y el Caribe siempre lo han llamado “San Romero de las Américas”.  En el año 2000, la Iglesia Anglicana puso su figura como santo, junto con otros mártires del siglo XX en el atrio de la Catedral de Londres.

Al canonizar a Oscar Romero, el papa recuerda que Dios está con sus profetas, si en su tiempo de vida, estos son ignorados e incomprendidos. Romero sufrió mucho, no solo por parte de sus enemigos políticos, sino también por parte de muchos obispos y curas que lo consideraban exagerado en su cuidado con los pobres.

Pocos días después del martirio de Romero, Jon Sobriño escribió: “Aunque parezca raro decir eso Oscar Romero fue un hombre que creyó en Dios. Romero tuvo el coraje de creer en Dios, abandonando las imágenes de Dios ligadas al poder y a la sociedad injusta. Para Oscar Romero, creer en Dios significó asumir radicalmente la causa divina, la voluntad de Dios para el mundo. En la Universidad de Lovaina, el arzobispo declaró: “Estar a favor de la vida o de la muerte. No hay posibilidad de quedarse neutro. O servimos a la vida o somos cómplices de la muerte de muchos seres humanos. Acá se revela la nostra fe. Cremos en el Dios de la vida o usamos el nombre de Dios para servir a los artífices de la muerte”. Cuando se niega la dignidad del ser humano se niega la existencia de Dios. Por causa de eso, después de diversas amenazas de muerte, en la tarde del 24 de marzo de 1980, Oscar Romero fue asesinado, cuando celebraba la misa en una capilla del hospital de la ciudad.

Desde la muerte de Oscar Romero, en El Salvador, la guerra civil fue superada. El país vive un proceso de integración en el continente y busca fortificar la justicia para el pueblo empobrecido. De todos modos, la desigualdad económica sigue siendo escandalosa y la sociedad vive un fuerte clima de violencia. En este momento del mundo, el papa Francisco insiste que obispos y curas, así como todos los bautizados sean profetas, asumiendo el cuidado con todo el pueblo y la naturaleza. La figura de Romero nos enseña a como vivir eso, siendo plenamente humanos.

Será otra cosa:Siempre te tienes que ir

La economía es una ciencia

“En el decenio que siguió a la crisis

se notó la declinación del coeficiente de ternura

en todos los países considerados

o sea

tu país

mi país

los países que crecían entre tu alma y mi alma de repente

duraban un instante y antes de irse

o desaparecer

dejaban caer sábanas llenas de nuestros sexos que salían volando alrededor como perdices

quiere decir que cada vez que hicimos el amor dejábamos nuestros sexos allí?

y ellos seguían vivitos y coleando como perdices suavísimas?

qué raro

mirá que lavábamos las sábanas con subordinación y valor

para que los jugos de la noche pasada no inauguraran el pasado

y ningún pasado pusiera una oficina entre nosotros para ordenarnos el hoy

porque el alma amorosa es desordenada y perfecta

tiene mucha limpieza y lindura

se necesita todo un Dios para encerrarla

como le pasó a don francisco

que así pudo cruzar la agua fría de la muerte

es bien raro eso de nuestros sexos volando

pero recuerdo ahora que cada vez que yo entraba en tu sexo

y me bañaban tus espumas purísimas con impaciencia

y dulzura y valor

me parecía oír un pajarerío en el bosque de vos

como amor encendiendo otro amor

o más, es cierto que cada vez nuestros sexos resucitaban

y se ponían a dar vueltas entre ellos

como maripositas encandiladas por el fuego

y se querían morir de nuevo buscando incesantemente la libertad

y había un país entre la vida y la muerte

donde todo era consolación y hermosura

y no poseíamos nuestro corazón

y nuestros sexos se perdían como almas en la noche

y nunca más los volvíamos a ver

para entender

estudio los índices de la tasa de inversión bruta

los índices de la productividad marginal de las inversiones

los índices de crecimiento del producto amoroso

otros índices que es aburrido hablar aquí

y no entiendo nadaå

la economía es bien curiosaå

al pequeño ahorrista del alma lo engañan en wall street

los sueldos de la ternura son bajos

subsiste la injusticia en el mercado mundial del amor

el aprendiz está rodeado de nubes que parecen elefantes

eso no le da dicha ni desdicha

en medio de las razones

las redenciones

las resurrecciones

se lleva el alma a la nariz para sentir tus perjúmenes

estoy viendo volar los pajaritos que te salían del sexo

mejor dicho

de más allá todavía

de todo lo que valías

o brillabas

o eras

y dabas como jugos de la noche”.

– Juan Gelman

No hablo de la tristeza de irse por su efecto directo en la economía ni en la sociología ni en la producción de bienes ni en la base contributiva exactamente. No es cuestión del País aunque piense obsesivamente en él. Mucho. Todo. No voy a decir “el país pierde mucho cuando te vas” ni “el país sigue perdiendo talento”. Hablo de otra cosa.

Ya sé que la diáspora, que el trasnacionalismo aportan un mundo. Que se movilizan, que viven emocionalmente aquí. Sé del Puerto Rico que montan allá, que escriben y se comunican y vienen muchísimo, que circulan. En fin, que “aportan”. Es lo que dice últimamente todo el mundo: “aportan”. Estipulado todo.

Pero hablo de lo que se pierde cuando no se está. ¿Quién contabiliza eso? Poder salir a la calle en chancletas a hacer cualquier cosita sin importancia. O salir a tomarte un café, o a nada, a caminar sin rumbo. Encontrarte con la gente en el bar de la esquina, darte una cerveza, terminar un día en la playa sin saber que ibas para allá.

Se van los amigos, la familia. Con el último anuncio me detengo, respiro. Pondero esta situación porque siento la espina de un no sé. Me obligo a buscar la pista justa; qué es esto para una que se queda. En esta transacción hay, envuelta, una promesa de soledad. La sensación –realmente la certeza– de tener un aliado menos, no en lo político, ni siquiera en lo sociológico, mucho menos en lo cultural: En la cotidianidad. En eso que, me he convencido, es el paliativo de primera necesidad, constante, pequeño, de la crisis. El trasnacionalismo, las tremendas aportaciones de la diáspora no me aplacan ese precipicio.

Navegar un país en crisis requiere astucia y empeño. Sobrevivirlo   emocionalmente con la mayor entereza posible requiere de muchos pequeños rituales de la cotidianidad. Café, por ejemplo. Mucho, beberse todo el posible es lo más indicado. Con azúcar morena, poquita, y la leche bien hervida. No cafés tibios, no cafés pálidos. Hirvientes, oscuros. Le salva la vida pequeña a cualquiera pero hay algo más en esa ecuación. El ritual del café sola es un gusto sofisticado. Pero el café que llega a la cama con un amor (hombrón, mujerón, a su preferencia), ese redime esta crisis económica todos los días, esta regresividad, esta incertidumbre.

Para ir cambiando un poco el tema, si yo tocara fondo, me aferraba a tu café de la mañana. Pagaría con él. Ésta y cada una de las deudas. Hasta el último grano.

Aunque, para ser honesta, llevo años con una sola imagen (radical) cada vez que se me ha cruzado la posibilidad de irme yo también: la del coco frío y la alcapurria de jueyes con mucho pique frente a la playa de Vacia Talega. Hay algo ahí. Una noción muy poderosa y simple de felicidad. Si me preguntas, para mí la felicidad es beberme ese coco, tragarme el salitre, ingerir esa grasa divina frente a una playa justa. Si hablamos de riquezas, de patrimonio y capital de bienestar; de valores, de créditos, de deudas impagables, el mar, coco con whisky y alcapurria de jueyes con mucho pique is the way to go. La riqueza es el acceso a la vida, a la playa, al sol y a los placeres sencillos, auténticos, los que en nuestro pequeño país podemos encontrar sin muchos medios ni recursos ni planificación, en chancletas, ‘shores’, pelo suelto y carretera. Los economistas le llaman capital de bienestar, calidad de vida, indicadores de no sé qué. Yo le llamo devoción linfática, sentir la sangre donde pongo el deseo y el amor.

Sufro en extremo la partida de amistades a quienes ni siquiera veía demasiado a menudo. No importa. No quiero que nadie tenga que irse. Quiero que nos quedemos todos aquí, viviendo la destrucción, muriendo un poco todos los días pero conspirando y tirando golpes al aire juntos.

Mi caos es mi caos, repito a menudo. Además, ocurre que si recorro las montañas, cierta costa aún escondida de este país, si entro por una calle sin salida o encuentro un colmado viejo, vacío, en el camino, hay algo allí que yo comprendo: un arquetipo, información (¿sanguínea, linfática, radiográfica?) de esta especie de campo (¿cuerpo?) magnético nuestro. Si me meto por donde no debo, sé salir, librarme de algo.

Sólo aquí sé por dónde meterme, de qué gentes y lugares huir, sé exactamente dónde residen el pánico y la dulzura, el mar real, profundo, salvaje y el mar–postal, el mar–hotel. El monte verdísimo, bestial, aislado cual isla sobre isla, su vida mísera y simple. Y el monte chic, los Jájomes y los Cerros de las Mesas, donde las alcapurrias son pequeñitas, ínfimas, platos exóticos de coctel.

Tengo, incrustado en la devoción, un mapa perfecto de este archipiélago. Sé que tú también. Eso, allá, acá, por todas partes de este país ultramarino, diaspórico, errante, es lo que hay que defender.

En contrado en las redes: Sobre la palabra puñeta y su desemantización

En homenaje de cariño a la memoria de Rubén del Rosario y Manuel Álvarez Nazario

La palabra puñeta no es una mala palabra. Antiguamente y hasta el siglo XIX se refería a los puños de las camisas y blusas de mangas largas que se abrochaban con yuntas o gemelos. También se refería al encaje de volantes con el que se remataba la terminación de la pieza de vestir. Era un proceso trabajoso e incómodo que los sastres y costureras detestaban, pues para hacer la puñeta se utilizaban telas gruesas a las que había que endurecer con refuerzos de entretelas almidonadas o enresinadas. Una forma de enseñar a dar puntadas invisibles a los aprendices era ordenarles a hacer las puñetas de las mangas de camisa. Era una especie de castigo para los empleados de un taller de costura que no querían aceptar trabajos difíciles. En ese sentido “hacer la puñeta” se convirtió en algo deplorable pero no inmoral. Con el tiempo la palabra puñeta pasó a significar: masturbación u onanismo. Por su nueva acepción sexual se convierte en una palabra sicalíptica y vedada su expresión en público.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española explica sus significados:

1. puñeta. f. Encaje o vuelillo de algunos puños.

2. f. Pejiguera, dificultad, molestia a hacer ~s.1. loc. adv. coloq. U. para desechar algo, o para despedir a alguien, despectivamente o sin miramientos. Mandar a hacer puñetas: Vete, anda a hacer puñetas.

3. loc. adv. coloq. para manifestar que algo se ha estropeado o que un asunto ha fracasado. “El televisor se ha ido a hacer puñetas. Mi ascenso se fue a hacer puñetas”.

4. loc. adv. coloq. sanseacabó. Dejad el trabajo como está y a hacer puñetas, que ya es hora .hacer, o hacerse, la ~.

5. frs. Masturbar o masturbarse.2. frs. coloqs. hacer la pascua.puñeta, o puñetas.1. interjs. U. para expresar asombro o enfado.

Actualmente los jóvenes hablantes emplean la palabra “puñeta” como interjección (interjección. Del latín interiect?o, -?nis).1. f. Gram. Clase de palabras que expresan alguna impresión súbita o un sentimiento profundo, como asombro, sorpresa, dolor, molestia, amor, etc. Sirve también para apelar al interlocutor, o como fórmula de saludo, despedida, conformidad, etc.; p. ej., eh, hola).

Así que no hay por qué molestarse con la palabra. Siempre he afirmado lingüísticamente y explicaba a mis estudiantes universitarios que no existen malas palabras sino malas intenciones. El lenguaje es una creación cultural relativa. ¿Cómo explicarnos que en España se permita libremente el uso de la palabra “bicho” para referirse a los insectos. O sea que en España los bichos pican y en Puerto Rico preñan.

Entre los adultos hay cosas peores que los jóvenes aceptan como parte del canon cultural. Dejémonos de necedades y empleemos el tiempo en cosas más aleccionadoras: ¡puñeta!

En el deporte «casi» siempre ganan los mejores

Aunque en el deporte ”casi” siempre ganan los mejores, es precisamente ese “casi” lo que le da razón de ser a la competencia, pues abre los espacios para que equipos y aun atletas individuales de menos talento puedan derrotar a los que sobre el papel lucen superiores.

De lo contrario, las competencias no se celebrarían y simplemente se declararían ganador@s a los que salieran con las mejores evaluaciones, especialmente ahora en que han proliferado complicadas fórmulas matemáticas, que permiten ser más precisos a la hora de evaluar lo ocurrido anteriormente, para así poder proyectar resultados por delante.

En ocasiones hay eventos en los que se presentan detalles intangibles que generan resultados poco probables, como ocurrió con la tenista boricua Mónica Puig, a quien no se la ganaba nadie en los Juegos Olímpicos de Río, aunque no había base científica o analítica para pronosticarlo.

En un torneo largo de un deporte colectivo, (Grandes Ligas de 162 juegos y NBA de 82), probablemente hubiera sido dificilísimo que Puerto Rico hubiera quedado subcampeón y menos aun, con mejor marca (7-1) que el titular (6-2). Sin embargo, en un certamen como el Clásico de Béisbol, en el que participan 16 equipos divididos en cuatro grupos, luego de dos rondas se efectúa un juego semifinal de “muerte súbita”, que incluso permite situaciones en las que equipos con peores marcas superen a otros. Recordemos que Puerto Rico quedó segundo en el 2013 con cuatro derrotas (5-4), al perder con Dominicana (8-0) en el final. Irónicamente, Japón tuvo que conformarse con el tercero, a pesar de haber quedado con 5-2 y Cuba quinto con 4-2.

Los veteranos y guías de la escuadra fueron el receptor Yadier Molina (34), el bateador designado Carlos Beltrán (39) y el jardinero izquierdo Angel Pagán (35), quien sigo sin explicarme las razones por las que se mantiene sin trabajo para la temporada de Grandes ligas que está por comenzar.

Yadier pareció compenetrar muy bien con el juego refrescante del intermedista Javier Báez (24), el campo corto Francisco Lindor (23) y el antesalista Carlos Correa (22), que son alma, vida y corazón del equipo y que nos permiten mirar con certero optimismo nuestro futuro. Además, ellos le inyectaron a nuestro juego alegría y confianza, sin caer en faltas de respeto a los rivales o al deporte.

De la diáspora reclutamos a T. J. Rivera (28), a quien no le tembló el pulso a la hora de defender la inicial, que no es su posición. Eddie Rosario (26), poseedor de un cañón por brazo fue nuestro jardinero derecho, mientras Reymond Fuentes (26) y Kike Hernández (25) hicieron lo propio en el central.

Por fin tenemos brazos

jóvenes a la vez

Nuestra mayor debilidad colectiva en las últimas décadas ha sido el cuerpo monticular y ahora apenas comenzamos a acariciar una generación de tiradores de talento y futuro prometedor. Sin embargo, los dueños de equipos de las Mayores sabotearon la consolidación del grupo. Aquí hay que recordar y reconocer que en ese aspecto del juego no tenemos la calidad y mucho menos la profundidad de Estados Unidos y Dominicana y posiblemente Japón.

Por ejemplo, a nuestro cerrador Edwin Díaz, de apenas 22 años, pero con una recta de cien millas, Seattle no le permitió lanzar en la primera ronda, en la próxima lo limitó a una entrada y hubo que rogarle para que le permitieran estar disponible para otra en el juego final. A José Berríos (22), Minnesota también lo limitó y el trato de Tampa Bay a José de León (24) le ganó la descripción de “descaro” por parte del dirigente Rodríguez.

Para poder salir adelante, tuvimos que recurrir a Seth Lugo, otro componente de la diáspora, que con 27 tuvo un bautismo de fuego más que destacado con los Mets, como relleno ante el montón de lesiones de sus tiradores de cabecera. El espigado derecho de 27 venció al trabuco de Venezuela en nuestro debut y luego al no menos poderoso de Estados Unidos, contra el que también abrió el final.