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En precario los derechos laborales en Puerto Rico

Durante los pasados veinte años los patronos han promovido una agenda neoliberal dirigida a recortar o eliminar los derechos laborales de la clase obrera en el país. Como fieles representantes de la clase patronal, gobiernos penepés y populares han presentado y aprobado legislación para favorecer a los sectores que financian sus campañas. La nueva “Ley de Cumplimiento con el Plan Fiscal”, recientemente aprobada al amparo de los requerimientos de la Junta de Control Fiscal, es la más reciente de una serie de leyes encaminadas a socavar uno de los derechos más importantes para los trabajadores: el derecho a negociar sus salarios y condiciones de trabajo.

Para entender el significado de esta nueva ley debemos ubicarla en su contexto económico y político. Sólo así podremos, no sólo entender su naturaleza, sino desarrollar estrategias adecuadas para combatirla.

La ofensiva neoliberal

El neoliberalismo es una política económica que critica la intervención del estado en la economía y glorifica el libre mercado como la solución de todos los problemas de un país. Para los neoliberales, todo es una mercancía: todo se compra y se vende. Para ellos los servicios sociales como la educación y la salud no deben estar en manos del gobierno, sino en manos de la empresa privada porque es más “eficiente”. ¿Y si alguien no puede comprar el servicio? Pues, mala suerte…

La visión neoliberal glorifica el mercado y la competencia como los instrumentos idóneos del desarrollo económico. Por eso los patronos promueven la competencia entre diversos sectores, a sabiendas de que sólo los más fuertes sobrevivirán. Ejemplo de esto es la competencia desigual entre las “megatiendas” y las tiendas locales que culminó en la reciente derogación de la Ley de Cierre. También promueven la competencia entre los trabajadores dentro de la empresa, dentro de un mismo país y entre los trabajadores de diferentes países. De esta manera pretenden mantener a los trabajadores divididos para que no puedan enfrentar las políticas neoliberales.

Parte esencial de las políticas neoliberales es la privatización, o sea, trasladar a la empresa privada las funciones que desarrolla el estado. Por eso hablan de “reinventar” el gobierno para hacerlo más pequeño, mientras que las funciones realizadas por el gobierno pasan a la empresa privada que supuestamente es más “productiva”. Naturalmente, esta visión descansa sobre una definición marcadamente antiobrera de lo que significa “productividad”: producir más al menor costo posible. O lo que es igual: sacarle aún más el jugo a los trabajadores. No es de sorprender que la privatización de los servicios públicos figure de manera prominente en las propuestas de la Junta de Control Fiscal.

Otro aspecto de las políticas neoliberales es la mal llamada “Reforma Laboral”. Los neoliberales desean poder organizar el trabajo a su antojo. En un momento quieren que se trabaje 24 horas al día los 7 días de la semana, y en otro cerrar las operaciones temporera o permanentemente según convenga a sus intereses. Así mismo quieren tener la más completa libertad para cambiar turnos u horarios de trabajo a su antojo, según sus necesidades. Desean que un trabajador haga el trabajo de dos o tres pero pagándole el mismo salario mientras pretenden aumentar el ritmo del trabajo. Todas estas medidas están dirigidas a abaratar el costo de la fuerza de trabajo para aumentar las ganancias.

Los neoliberales detestan las uniones ya que, para ellos, afectan el “libre mercado” para la compra de la fuerza de trabajo. Los patronos desean tener la más completa libertad para contratar trabajadores al precio más bajo posible, y pagar la menor cantidad de beneficios marginales. Por esta razón los patronos y sus bufetes desarrollan campañas anti-sindicales para tratar de convencer a los trabajadores que las uniones son obsoletas. “Las uniones son unos dinosaurios” claman al unísono los voceros neoliberales mientras defienden un sistema que lleva a la pobreza a la mayor parte de la población.

Crisis fiscal y contrarreforma laboral

Como sabemos, las pasadas administraciones de gobierno en Puerto Rico no sólo han abonado a la crisis fiscal del estado sino también han utilizado la misma para adelantar la ofensiva neoliberal. De hecho la crisis fiscal provee la justificación perfecta para adelantar de manera acelerada las políticas neoliberales. Justificando su accionar con la crisis fiscal y las exigencias de la Junta de Control Fiscal, el gobierno actual ha aprobado varias leyes dirigidas a abaratar el costo de la fuerza de trabajo, tanto en el sector privado como el público, imponiendo así una verdadera “contrarreforma laboral”:

La “Ley de Transformación y Flexibilidad Laboral” se aprobó para reformar los contratos laborales en el sector privado, aumentando los períodos probatorios, estableciendo un período de trabajo en exceso de 8 horas sin el pago de horas extras, aumentando la cantidad de horas para cualificar para el bono de navidad (cuya cuantía se redujo) y reduciendo sustancialmente la licencia de vacaciones. La ley también facilita el despido y reduce las compensaciones por despido injustificado.

La “Ley para Atender la Crisis Económica, Fiscal y Presupuestaria” se aprobó para extender en las agencias de gobierno y corporaciones públicas las disposiciones anti-obreras inauguradas por la Ley 7 de Fortuño y repetidas en la Ley 66 de García Padilla. La ley deja sin efecto cláusulas económicas de los convenios colectivos y prohíbe los aumentos de salario u otros beneficios económicos hasta el año 2021.

La “Ley para la Administración y Transformación de los Recursos Humanos en el Gobierno de Puerto Rico” mejor conocida por la ley del “Empleador Único” estableció el concepto de “movilidad” para trasladar empleados de las agencias del gobierno a otras agencias, a corporaciones públicas, a municipios y a las Alianzas Público Privadas. De igual manera redujo la acumulación de licencias por vacaciones y enfermedad en las agencias de gobierno.

En pasados días el gobierno aprobó la “Ley de Cumplimiento con el Plan Fiscal” con el objetivo reiterado de debilitar los convenios colectivos en el sector público, tanto en las agencias como en las corporaciones públicas. La referida ley reduce la acumulación de las licencias por vacaciones y enfermedad, elimina la liquidación en efectivo del exceso de dichas licencias, establece un bono de navidad máximo de $600 y establece el “destaque” de los empleados públicos a otras agencias, corporaciones públicas y municipios. La ley anula toda disposición de convenio sobre beneficios marginales y prohíbe negociar los mismos por encima de lo dispuesto en la ley para los 26,500 empleados de las corporaciones públicas y los 101 mil empleados de las agencias de la Rama Ejecutiva.

Todas estas leyes tienen dos cosas en común. En primer lugar están dirigidas a abaratar el costo de la fuerza de trabajo en el sector privado y en el gobierno. En segundo lugar, establecen un “estado de excepción” legal, que tiene sus orígenes en una disposición de la Carta de Derechos de la Constitución de Puerto Rico.

Las diecinueve secciones de la Carta de Derechos fueron redactadas para proteger los derechos fundamentales del Pueblo. Aquí quedaron consignados los derechos a la vida y a la libertad así como la protección a la dignidad del ser humano. De igual manera se garantiza la libertad de expresión, asociación, la igualdad ante la ley y el derecho al sufragio. La libertad al culto religioso y el derecho a la educación y la libertad de prensa se encuentran en esta parte de la Constitución. Así mismo queda consignado el derecho de los trabajadores a organizarse sindicalmente y a negociar colectivamente.

Sin embargo, de un tiempo para acá los gobiernos han echado mano de la última oración de la última sección de la Carta de Derechos para menoscabar los derechos del pueblo. Dicha sección dice lo siguiente: “Sección 19. La enumeración de derechos que antecede no se entenderá en forma restrictiva ni supone la exclusión de otros derechos pertenecientes al pueblo en una democracia, y no mencionados específicamente. Tampoco se entenderá como restrictiva de la facultad de la Asamblea Legislativa para aprobar leyes en protección de la vida, la salud y el bienestar del pueblo.”

Los gobiernos del PNP y del PPD han convertido en costumbre declarar una “emergencia” para luego atacar y recortar los derechos de los trabajadores, tanto del sector público como privado supuestamente para proteger “la vida, la salud y el bienestar del pueblo”. Así pasó con la Ley 7 de 2009, la Ley 66 de 2014, la Ley 3 de 2017 y ahora se justificó lo mismo con esta nueva ley.

La declaración de una “emergencia” para eliminar derechos fundamentales del pueblo es el manto legal de todo golpe de estado. Si por vía de excepción, y mediante la aprobación de una ley, se pueden anular parte de los derechos del pueblo que garantiza la Constitución… ¿Cuándo se anularán otros derechos? ¿Cuándo se anulará el derecho a la libre expresión y asociación? ¿Cuándo se anulará el derecho a la fianza?

Toda esta situación debe llevar a la clase obrera a una sola conclusión: los gobiernos patronales nos arrebatan mediante legislación los derechos que hemos conquistado mediante la negociación. Por eso los trabajadores tenemos la necesidad, o más bien la obligación, de trascender el estrecho marco de la negociación colectiva para abrazar la acción política como método fundamental de lucha. Porque a final de cuentas, sólo un gobierno del pueblo trabajador podrá salvar al pueblo trabajador.

El autor es abogado sindical. correo-e: cquiros@igc.org

La marcha del pueblo

El pueblo trabajador respondió al llamado del movimiento sindical y la Concertación Puertorriqueña Contra la Junta de Control Fiscal (CPCJCF), de, Pa’ la calle este 1ero de mayo contra la Junta Dictatorial y el gobierno antiobrero.

Temprano en la mañana un grupo de estudiantes y trabajadores llevo a cabo una manifestación en el aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, en Carolina lo que provocó el cierre temporero de la avenida Baldorioty de Castro.

La movilización tuvo cinco puntos de partida para coincidir en los predios de la Milla de Oro, frente al edificio Seaborne, en donde ubican las oficinas de la JCF. La marcha más grande salió del frente de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, en donde predominó la presencia de estudiantes, la Hermandad de Empleados Excentos No docentes (HEEND), la Asociación de Profesores Universitarios (APU), el Sindicato de Trabajadores de la UPR, (STUPR), la Federación de Trabajadores de Puerto Rico, (FTPR0AFL0-CIO y otras afiliadas, organizaciones comunitarias y ambientalistas, ciudadanos en su carácter individual que llegaron de pueblos fuera del Área Metropolitana, y otros salieron desde este punto.

La Marea Feminista salió de Plaza las Américas por la avenida Chardón, mientras organizaciones sindicales como la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego y otras afiliadas (UTIER), la Unión General de Trabajadores (UGT) marcharon desde el Hiram Bithorn. El otro punto de salida fue el Departamento del Trabajo, en Hato Rey, de donde marcharon la Central Puertorriqueña de Trabajadores (CPT), la Coordinadora unitaria de Trabajadores del estado (CUTE) y otras afiliadas.

Aunque hubo una sola convocatoria al llegar a los predios de la Milla de Oro los manifestantes se dividieron entre dos tarimas, una atendida por la Concertación Puertorriqueña Contra la JCF. En tanto en la otra tarima fue atendida por el Frente Amplio Magisterial (FAM), el movimiento de la sociedad civil Mesa de Diálogo (MD), la Coordinadora Sindical, (CS), el Colectivo Todos Somos Pueblo, el Colegio de Actores, el grupo Poetas en Marcha, el movimiento cooperativo y organizaciones comunitarias.

En esta tarima en donde predominaron los líderes sindicales entre los que se dirigieron estuvo la portavoz del Frente Magisterial, y presidenta de la Federación de Maestros, Mercedes Martínez, quien manifestó que el magisterio no va a permitir que se cierren las escuelas exhortó al pueblo a unirse para sacar a la Junta. En declaraciones a CLARIDAD Martínez, afirmó que en efecto los maestros paralizaron hoy las escuelas; “Hoy tenemos una muestra de que miles de maestros(as) han salido en la defensa de la educación pública y miles de puertorriqueños rechazando las medidas de la Junta de Control Fiscal estamos llevando un mensaje contundente que estamos en pie de lucha y que no vamos a pagar una deuda ilegítima, esta es una lucha de un pueblo la Federación ha hecho múltiples actividades, de aquí en adelante todo lo que viene es pura lucha”.

En tanto el presidente de la Asociación de Empleados de la Autoridad de Energía Eléctrica (AER AEE), Jhonny Rodríguez, se dirigió a los jóvenes y expresó que “esta crisis comenzó mucho antes de que ustedes nacieran”, y repasó que todas las autopistas en la isla, hospitales se construyeron con dinero prestado y luego se vendieron y “nos quedamos con la deuda”. El jubilado le atribuyó al  exgobernador Rosselló, padre del actual gobernador Ricardo Rosselló González, fue uno de los que más acrecentó la deuda y por eso se opone a que se audite la deuda.

Rodríguez trajo el recuerdo de la figura de Adolfina Villanueva, “una de las próceres más olvidadas de nuestro país” y afirmó que los jubilados defenderán sus pensiones igual que Adolfina defendió su hogar. “Esta jornada comienza hoy, nosotros vamos a seguir pa’ lante”.

Por su parte José Rivera Santana, uno de los portavoces de la Concertación a preguntas de CLARIDAD sobre los próximos pasos de la organización, comentó que después de hoy la Concertación junto con los demás sectores continuarán día a día evaluando cuáles son los próximas acciones y pasos a seguir, “lo que está claramente planteado es que va a continuar la presión, las movilizaciones”.

Precisó que habrá una gran esfuerzo para hacer una denuncia internacional sobre todo lo que está pasando en el país “los atropellos, presiones, las injusticias y también con la comunidad puertorriqueña en Estados Unidos que va a movilizarse todavía con mayor capacidad e impacto y va también a cnvocar a sectores de otros pasises hermanos”

Rivera Santana afirmó que estas movilizaciones y apoyo “van a ir creando las tres piezas principales para nosotros poder derrotar este plan de austeridad y a la Junta que es; la resistencia en Puerto Rico, la oposición en Puerto Rico, la voluntad manifiesta en nuestras acciones y el apoyo internacional eso va a provocar una situación insostenible tanto para la administración Rosselló que se ha convertido en el instrumento de salida de la Junta, sino que también el gobierno de Estados Unidos y el Congreso estadounidense van a recibir esa presión”.

En ese aspecto de atraer la atención internacional Rivera Santana confirmó que aunque no se han comunicado directamente con él sabe que una delegación de las Naciones Unidas (ONU) ha comunicado ese interés.

La actividad culminó cerca de las dos de la tarde. Los asistentes comenzaron a marcharse, unos acudieron a las estaciones del tren y otros marcharon de regreso por la avenida Muñoz Rivera al recinto de la UPR Río Piedras. Cerca de las dos y media de la tarde cuando ya en efecto ambas tarimas estaban desalojadas, un grupo de personas vestidas todas de negro comenzaron lanzar piedras contra los cristales del edificio del Banco Popular. Eso fue en los alrededores de la tarima que montó la Concertación frente al edificio de Seaborn. No pasó mucho tiempo en que la Fuerza de Choque y efectivos de Guardias Nacional, arremetierra contra el grupo con gas pimienta e incluso balas de goma.

La licenciada Taina Moscoso, quien estuvo en la actividad como observadora por el Colegio de Abogados, narró a CLARIDAD que desde el medio día hasta las dos de la tarde se mantuvo mediando entre el grupo y la Policía para evitar que escalara una situación de violencia. Levantó la observación que el grupo, quienes estaban todos vestidos de negro, sus caras tapadas, no tenían ningún distintivo que los identificara con alguna de las organizaciones convocantes, y no se sabe quien pueda estar detrás.

Mujeres del Puente reiteran reclamo por la libertad de Oscar López Rivera

A 17 días para que se concrete la liberación del luchador independentista Oscar López Rivera, las Mujeres del Puente cumplieron hoy con la misión que se impusieron hace cuatro años en la entrada de la isleta de San Juan como cada último domingo de mes.

Al grito de consignas como “Oscar casi está afuera, su salida está muy cerca” y “Cuatro años en el puente con Oscar siempre presente”, las 36 Mujeres por Oscar evidenciaron un ambiente más festivo ante la proximidad de su excarcelación defintiva, prevista para el 17 de mayo, cuando tendrá su primer encuentro con su pueblo.

El prisionero político puertorriqueño, que ha estado encarcelado 36 años, 12 de estos en solitaria, se encuentra en su patria desde el 9 de febrero pasado, después que el 18 de enero el entonces presidente Barack Obama le conmutara la pena que lo pudo mantener en prisión por otra década.

Desde su llegada a Puerto Rico, López Rivera reside en Santurce con su hija Clarisa bajo las normas del Negociado de Prisiones de Estados Unidos, con un dispositivo electrónico que le impide salir y sometido a otros requisitos, como no dar declaraciones a los periodistas ni entrar en contacto con sus antiguos camaradas de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), que están en libertad después de purgar largas penas de cárcel.

La Mujeres del Puente, encabezadas por la periodista Alida Millán Ferrer y la abogada Josefina Pantoja Oquendo, cantaron temas alusivos a la liberación de López Rivera, de 74 años de edad, quien como parte de la supervisión tiene que someterse a pruebas de dopaje.

Millán Ferrer explicó a la agencia Inter News Service (INS) que todavía no se ha completado el programa de recibimiento formal al luchador independentista, condenado por conspiración sediciosa por su presunto vínculo con las FALN de Puerto Rico, que operaron en Chicago y Nueva York en la década de los 70 y a principios de los 80 del siglo pasado.

Estableció, sin embargo, que serán múltiples las actividades en las que se espera López Rivera comparta con su pueblo. Las Mujeres del Puente tendrán su última actividad el 28 mayo, cuando estará presente López Rivera, quien al día siguiente viajará a Chicago para compartir con su gente en la ciudad en que vivió la mayor parte de su vida.

Clarisa López dijo a la agencia INS que disfruta cada día de la presencia de su padre, mas prefirió no hablar sobre sus actividades diarias para evitar contravenir las normas que le han impuesto.

Las manifestantes, portando flores, culminaron los 36 minutos de protesta contando el himno nacional puertorriqueño de cara al océano Atlántico.

Masivo y multisectorial el Paro Nacional

El pueblo puertorriqueño no aguanta más recortes, más austeridad. Bajo esa premisa salieron a marchar el 1ero de mayo, Día Internacional del Trabajador y la Trabajadora, miles de obreros(as) y estudiantes, respaldados por un sinnúmero de sindicatos, por la comunidad religiosa y por familias enteras.

Desde el Coliseo José Miguel Agrelot, Plaza las Américas, el Departamento del Trabajo y la Universidad de Puerto Rico (UPR), Recinto de Río Piedras, caminaron todos los convocados hasta las oficinas de la Junta de Control Fiscal (JCF) en la Milla de Oro.

Tantas medidas de austeridad que la Junta de Control Fiscal (JCF) y el Gobierno actual le han impuesto al pueblo provocaron que esta fecha cobrara importancia y que un amplio sector del país se movilizara.

Rafael Cancel Miranda, ante la pregunta de este medio de qué pasará luego del Paro Nacional, contestó: “De lo que sí estoy seguro es que la lucha va a continuar. No puedo augurar la forma que tomará la lucha porque a veces ellos (refiriéndose a la JCF y a los líderes políticos del país) nos obligan a luchar de diferentes maneras. Esta juventud tiene valor y dignidad y, cuando hay eso, hay lucha”.

A eso de las 9:00 de la mañana, la entrada principal del recinto riopedrense, el cual continúa en huelga junto a otros recintos del sistema en protesta contra el posible recorte millonario al presupuesto universitario, reflejaba la solidaridad, creatividad, fuerza e indignación de los allí presentes.

Un nutrido grupo de artistas locales se sintieron convocados por sus líderes y llegaron hasta la avenida Ponce de León con su creatividad de siempre. Resaltó un performance de policías payasos, el cual parodiaba la manera de ejecutar de la Fuerza de Choque en las manifestaciones. De igual forma, Héctor Rodrúguez miembro fundador del grupo Atabal entonaba consignas junto a otros pleneros. Los Jóvenes del 98 manifestaron su arte al llevar la “Guagüita de los dulces”, acto creativo que sirvió para exponer los distintos recortes que se prevén. “Dona tus playas”, “Dona tu Universidad”, decían como parte del performance.

Cerca de las 2:00 de la tarde, una vez llegada la marcha frente a las oficinas de la Junta, aunque hubo momentos de tensión, se leyó desde la tarima principal un manifiesto de los trabajadores, y cantantes como Zoraida Santiago y Chabela Rodríguez interpretaron varios temas en solidaridad con la gesta de ese momento.

Intransigente camino hacia el cumplimiento con el Plan Fiscal (pc-938)

La aprobación del Proyecto de la Cámara 938, convertido este sábado, 29 de abril en la Ley de Cumplimiento con el Plan Fiscal, es el más reciente golpe a la clase trabajadora por parte de la Junta de Control Fiscal y sus súbditos: la Legislatura y el Gobernador Rosselló. Los especialmente afectados específicamente son los empleados, los trabajadores y trabajadoras del empleo público. Esta ley destruye la conquista de las aportaciones patronales al plan médico, elimina o reduce el derecho al pago por horas extras y mutila la licencia por vacaciones reduciéndola drásticamente. Precisa, además, el peligroso concepto de la movilidad que permite el traspaso de empleados públicos a las empresas privadas para que asuman los servicios del gobierno. Pero, de las disposiciones aprobadas, la “joya de la corona” de esta ley es la disposición que declara nulas todas las cláusulas sobre beneficios marginales de los convenios colectivos en todo el gobierno.

La mayoría PNP en la Legislatura, en un intento de aplacar la intensa oposición de las diversas organizaciones sindicales ante las disposiciones del proyecto, insistió en enmendarlo simplemente para reducir las aportaciones patronales al plan médico, que originalmente pensaban eliminar. Sin embargo, ese subterfugio no descarta el hecho de que la ley echa por la borda décadas de historia de derechos adquiridos y de negociación colectiva en Puerto Rico.

Esa enmienda incluye la creación de un Comité de tres miembros en representación del Senado, la Cámara y el Ejecutivo, quienes determinarán la alteración de los beneficios económicos a los trabajadores -particularmente en las aportaciones patronales al plan médico- de entender que la economía de Puerto Rico mejora en el próximo año 2018. Sin embargo, esto lo que hace es crear una cortina de humo, dejando a merced de un Comité que, evidentemente, continuará las abusivas políticas impuestas ya por la mayoría de la asamblea legislativa y en cumplimiento con los designios y mandatos de la Junta de Control Fiscal. Su expectativa ante esta disposición es como pensar que Donald Trump les va a conceder la estadidad durante este cuatrienio. Pero resulta obvio que ninguna de las dos cosas van a suceder. Todos los economistas en Puerto Rico -conservadores, liberales, de centro, de izquierda, de derecha- señalan que no vamos a salir de esta crisis económica a menos de que se realicen unas transformaciones fundamentales, e incluso hablan de un posible crecimiento económico allá para el 2025.

La mayoría legislativa ha utilizado en la exposición de motivos de esta ley toda la jurisprudencia que ha permitido menoscabar en Puerto Rico cláusulas contractuales, particularmente en los convenios colectivos y la Ley de Retiro. Establecen, además, un modelo de negociación paralelo a través de la creación del mencionado Comité, para de esta forma justificar lo propuesto en la ley.

Por otro lado, otra de las enmiendas aprobadas de esta ley dispone que aunque los empleados que trabajan actualmente y que padecen enfermedades catastróficas, crónicas o terminales prexistentes podrán seguir recibiendo sus beneficios, a partir de la aprobación de la Ley, los miles de trabajadoras y trabajadores públicos que adquieran cualquier tipo de enfermedad de este tipo, van a ser manejados de manera diferente; es decir, van a ser discriminados. Han creado con ella una clasificación sospechosa que discrimina entre los que han tenido las condiciones, vis a vis los que padecerían de ellas luego de aprobada la ley quienes no van a tener los beneficios de un plan médico con disposiciones que cubran sus necesidades de salud, que es un derecho básico a la vida. Agrava el panorama el que esa negociación, a cargo ahora del comité y de la agencia creados bajo la legislatura actual, dependerá de la “buena fe” de los grandes intereses, de los planes médicos de este país a los que no les interesa la salud o el bienestar del trabajador sino el lucro desmedido e inmisericorde. De eso se trata el negocio de los planes médicos privados y es por lo que los legisladores del PIP siempre hemos señalado y defendido la necesidad de acabar con esa corroción estableciendo un plan universal de salud.

Mutila también esta legislación las licencias de vacaciones. Aunque la tendencia en el mundo entero es a preservar las vacaciones e incluso aumentarlas, increíblemente, en Puerto Rico se pretende disminuir el descanso de la gente que trabaja, de nuestro empleado público, a pesar de que este derecho redunda en beneficio del patrono, de la gerencia, puesto que se ha comprobado que una persona que ha disfrutado de sus vacaciones y derechos es más productiva.

Esta Ley de Cumplimiento con el Plan Fiscal declara como nulas las cláusulas de beneficios de los convenios colectivos. Pero una legislación no puede adjudicar ni declarar nulas cláusulas de convenios colectivos en función porque estas fueron negociadas por el gobierno y por las uniones, cumpliendo con todos los elementos requeridos que validan los convenios: de manera libre, con consentimiento, con capacidad para hacerlo y sin intimidación ni violencia. Utilizar el concepto de nulidad en ese contexto no es otra cosa que crear, malintencionadamente, una alternativa inconsistente con la Constitución que dispone que los convenios colectivos aprobados son ley entre las partes.

Se reitera claramente en esta ley, al igual que en la Ley 8 del empleador único, que el concepto de movilidad no es parte del principio del mérito como he recalcado en las discusiones públicas de ambos proyectos. La movilidad no es otra cosa que mover un empleado de gobierno a una entidad privada y eso significa que no va a tener la categoría de empleado público; no va a tener la protección que le da el derecho propietario. La mayoría legislativa habla de que no van a despedir empleados públicos, pero esto es convertirlos en carne de cañón de las empresas privadas que van a estar quedándose con muchos de los servicios esenciales que son fundamentales para el desarrollo de este país.

Se expresa  en la exposición de motivos de esta Ley que este proyecto es fundamental para evitar la crisis económica que ya sufrimos, pero todo lo que esta mayoría legislativa aprueba tiene un único camino, un solo objetivo, una sola ideología, una sola propuesta: sacrificar a los que siempre se han sacrificado, los empleados, los trabajadores. Y se trata, sobre todo, de quienes trabajan en el empleo público, la gente que sale todos los días a ejercer su derecho a trabajar por el bien del país, por sus familias, por su propio bienestar para encontrarse con que los legisladores de la mayoría -ese cuerpo que tiene la responsabilidad de diseñar una política pública de transformación de nuestra calidad de vida social y económica-, nos están diciendo, intransigentemente, que tiran al zafacón los miles de derechos adquiridos para proteger los intereses económicos de los que han propiciado la crisis y que ahora también son los grandes beneficiados. Ante esta absurda intransigencia, cero tolerancia y mayor militancia.

El autor es Portavoz Partido Independentista Puertorriqueño en la Cámara de Representantes.