Inicio Blog Página 455

Cuerpa, Cuerpe, Cuerpo: Sobre la impronta de la afrodescendencia

Foto suministrada por la autora
Imna

Especial para En Rojo

La organización sin fines de lucro Jornadas de Grabado Puertorriqueño presentó, a lo largo del mes de agosto, hasta el pasado 6 de septiembre, una exposición sobre figuras afrodescendientes ilustres de Puerto Rico. La acogió el Espacio Betsy Padín en la Liga de Arte de San Juan y allí se exhibieron un total de trece obras gráficas que resaltaron no solo la corporalidad e impronta física de cada uno de los personajes, como sugiere el título de la exposición, pero también que homenajearon los talentos creativos e intelectuales de cada uno. La propuesta principal de esta muestra era destacar la importancia histórica de figuras afrodescendientes de la Isla. Cada uno de los artistas participantes escogió, de manera individual o en pares, a quien hacerle oda. El espacio Betsy Padín, que habita entre paredes y arcos completamente blancos, no fue improvisto de color este pasado agosto; Cuerpa, cuerpe, cuerpo contó con grabados tanto tradicionales como experimentales que dotaron el lugar de una dominante presencia cromática a través de una valiosa interpretación sobre lo que compone el grabado en la contemporaneidad isleña. Lo que se sigue en las próximas líneas es un recuerdo descriptivo y crítico de las cuatro obras que citaron mis ojos por más tiempo; cuatro de aquellas que trabajaron el grabado de manera más experimental.

“Imna” por Marta María Rivera era una de las dos obras que daba la bienvenida en la pared introductoria de esta exposición y uno de los únicos dos grabados en esta muestra que le rendía tributo a una figura aun viva. Se trataba de Imna Arroyo, una artista plástica que se desempeña en el grabado, la pintura y la instalación trabajando, sobre todo, aspectos de la herencia afrodescendiente y las conexiones entre África y el Caribe con especial énfasis conceptual en la cultura yoruba. Arroyo suele hacer extensas referencias al mar y al relato que este narra sobre la historia colonial y esclavista, por lo que la presencia protagonista del azul y la iconografía marítima en esta pieza no fue una casualidad. El pedazo de mar que se escapaba de la pared al suelo provocaba la sensación de estar a la orilla de la playa mientras, físicamente, nos encontrábamos a la orilla de esta pieza. Aquí Rivera emuló el concepto práctico y temático de Arroyo, pero le arrojó su lente único al retratarla. Flotando al centro de un marco que parecía hacer referencia a las corrientes oceánicas, la artista retrató a la homenajeada en el núcleo metafórico de una fuerza marítima que viene y va con cultura, historia, dolor y sanación.

 

Una pieza más adelante convocó una especial pausa y mi detenida observación. Hablo de “Nilita Vientos Gastón: intelectual de muchos sombreros” por Ana Emmanuelli y Poli Marichal. Al tratarse tanto de un grabado como de un collage, la heterogeneidad de texturas, relieves y colores me casusó la sensación de estar frente a un rompecabezas poético que presentaba cada una de sus piezas como símbolo de la plétora actividad intelectual de esta homenajeada. Nilita Vientos Gastón fue abogada, profesora, crítica literaria, promotora de la cultura… una pieza a su nombre requería, sin duda, el efecto de pluralidad que las artistas supieron emplear. Las distintas Nilita Vientos que desplazaban por la obra, partían de la reinterpretación de fotografías reales, pero Emanuelli y Marichal se tomaron justas licencias creativas para proveerle al grabado un sentido simbólico y original. Para la Nilita en primer plano, por ejemplo, efectuaron un cambio de la estructura en la que esta descansa su codo izquierdo; en la foto original Vientos Gastón se recuesta de una enigmática pieza curvada, mientras que en el grabado se apoya sobre unos libros, reconocidos íconos del conocimiento, que a su vez le sirven de remate a una columna jónica, asociada en ocasiones a la fuerza y la sofisticación. Elementos como la ceiba, el viento, las olas y los tonos anaranjados de la composición, en una interpretación libre, podían recordarnos a los cuatro elementos de la naturaleza y a la entereza intelectual de esta ilustre figura de la historia puertorriqueña.

La pieza de Rubildo López y Víctor Oliver, “Gramófono gráfico de Rafael Hernández” fue una de las dos instalaciones presentes. Hernández, insigne compositor puertorriqueño conocido como “El Jibarito” es aquí celebrado por medio de una simulación del instrumento más utilizado para la reproducción de sonido hasta mediados del siglo XX, dando la impresión de que se había viajado a la temporalidad del propio homenajeado. La parte interior de la corneta fue grabada con algunos títulos de las más famosas composiciones de Hernández junto a una serie de gandules en vaina como una posible referencia a la labor agricultora de la que se origina su apodo. El gramófono podía interpretarse, en el contexto de esta exposición, como un retrato escultórico de Rafael Hernández; como el cuerpo simbólico del propio compositor puertorriqueño. Por ello, su fotografía en la cartela informativa pudo haber sido suficiente para hacer memoria de su apariencia física, pero los artistas decidieron incluir un grabado de su rostro en el disco simulado logrando metaforizar aun más la fisicalidad de su tiempo en vida y la materialidad de su legado. Otro aspecto peculiar de esta pieza, y quizá el que más me conmovió, fue el enchufe colgante junto a una toma de corriente. Ya hubiese sido sugerido por los artistas o el curador, me pareció un efecto jocoso que me generó la sensación (como quizá a muchos otros espectadores) de que lo único que se necesitaba para escuchar las históricas melodías de el Jibarito era perder la suficiente vergüenza para conectar el enchufe.

“Siempre subversiva Anjelamaría” por Lizzete Lugo y Sergio Arocho también ameritó una contemplación concentrada y calmada, y merece una especial mención. La homenajeada aquí fue la influyente poeta Anjelamaría Dávila, que dedicó buena parte de su arte literario a temas de la experiencia femenina en intersección con la experiencia afrodescendiente. Lugo expresó para los medios sociales de las Jornadas de Grabado Puertorriqueño como en su proceso investigativo para esta pieza, se enteró de que la poeta había padecido de Alzheimer y como esto impactó orgánicamente el proceso artístico ya que Sergio Arocho, la otra dotada mitad creativa de esta producción, padece la misma enfermedad. Se percibía una señalada importancia en el plano superior de este experimental grabado; un aparente llamado a prestarle atención a lo que liberaba su mente a modo de invitación para entrar en ella. De su cabeza se escapaban muchos de los versos que llegó a publicar, un torso (¿quizá el propio?), algunas figuras antropomorfas y un corazón que bombeaba sangre a lo largo de todo su cabello, presentándolo así como potencial símbolo de vida. Su rostro, construido por medio de un meticuloso collage, podía leerse como una representación tanto de las distintas capas creativas de la poeta como del complejo deterioro físico que causa el Alzheimer. Un leve e inconsciente acercamiento al dilema filosófico sobre la relación entre la mente y el cuerpo podía entreverse en esta exposición, y esta obra me resultó el reflejo máximo de ello. El talento intelectual de Anjelamaría, representado en sus versos, quedaba grabado como huésped de la mente y del cuerpo simultáneamente; como producto que surgía de su cabeza/mente, pero que a la vez quedaba manifestado en el torso/cuerpo. Aunque ello no se presentaba como un posicionamiento consciente sobre la discusión filosófica, pero quizá como una muestra triunfal del legado material sobre el olvido; de la memoria histórica sobre la muerte.

Al final quedé con una duda: ¿Por qué se llamó Cuerpa, cuerpe, cuerpo si todo apuntaba a la celebración del intelecto, la creatividad y el talento de estas figuras? Resolví que se trataba de una exposición reinvindicativa y que no se buscó únicamente conmemorar su ingenio, sino que se propuso, sobre todo, recuperar la dignidad sobre sus cuerpos. Todos estos líderes fueron recibidos en un injusto encuadre temporal que afectó tanto la experiencia vivencial de sus cuerpos como la evidencia de sus pasos por el mundo. La escacez de reconocimiento de estos líderes no es sino un síntoma del racismo institucional que rige aun (se admita o no) la construcción de nuestro archivo histórico. En atención a lo cual, el curador de la exposición expresó: “Comprendiendo que el arte ha jugado un papel importante en la invisibilización de las aportaciones africanas a nuestra cultura, este grupo de artistas busca crear una contraofensiva desde la gráfica”1. Y de la contraofensiva, una valeorsa inclusión al archivo de estos trece líderes, al de la afrodescendencia y al de nuestra Isla.

Las páginas de instagram y facebook de las Jornadas de Grabado Puertorriqueño continúan reseñando las piezas de esta exposición y compartiendo citas de sus autores. Quien no haya tenido la oportunidad de visitar Cuerpa, cuerpe, cuerpo puede seguir las páginas de la organización2 para conocer más de las obras que no tuve la dicha de reseñar en esta ocasión y para estar al tanto de los espacios que acogen y acogerán la jornada de estos talentosos artistas. En definitiva, aunque solo dos de las 15 figuras homenajeadas permanecen vivas en cuerpo, todas dejaron una impronta física, inmortal y corpórea, como la hiciera el mismo grabado y los artistas de esta exposición.

1Carlos Ortiz Burgos (curador), “Interseccionalidades al relieve”, Cuerpa, cuerpe, cuerpo (catálogo).

2@jornadas_del_grabado_pr en Instagram y @Las Jornadas del Grabado Puertorriqueño, Inc. en Facebook

 

Lejanías y Cercanías según el filósofo Héctor Huyke

 

 

Una reseña de Elogio a las cercanías: crítica a la cultura tecnológica actual

 

Especial para En Rojo

Quizás nunca hemos querido hablar con la persona que tenemos a nuestro lado en la sala de espera. De hecho, quizás no nos preocupa. Sacamos nuestro dispositivo móvil, levantamos la mirada alrededor, y al igual que todos, nos sumergimos en su fácil lejanía. No hay resistencia.

En su más reciente libro Elogio a las cercanías: crítica a la cultura tecnológica actual (2024) publicado por Editorial Educación Emergente, Héctor Huyke busca confrontarnos con la actualidad, un entorno donde las Cercanías cada vez más se sustituyen por Lejanías.

Estamos en la sala de espera, y, quizás como un mecanismo de evasión del otro, nos mostramos ocupados en la pantalla. Nos alejamos, poco a poco. La lejanía en la que nos sumergimos se vuelve, entonces, un “espacio sustitutivo”; es decir, un espacio en el que se sustituye la presencia completa, el espacio de la vida. La diferencia de nuestro móvil (porque casi todo artefacto es una tecnología: esa silla y el aire de la sala, el teclado de la secretaria y la ventanilla son tecnologías) radica en que no muestra resistencia. En sí, se vuelve el dispositivo ideal, caracterizado por la facilidad y totalidad como ninguna otra cosa. La revista que antes había en la mesa insistiría en doblarse al pasar la página, el periódico te entintaría los dedos. Se aspira a estar inmerso en esta lejanía, porque gusta. Huyke, citando al filósofo Surcoreano Byung-Chul Han, apuntaría al control que esto ejerce sobre las “gentes”, un régimen psico-político en el que “en lugar de operar con amenazas, opera con estímulos positivos.” Sonreímos ante la pantalla, cada vez más lejos.

El extremo contrario a la Lejanía, a lo que nos llama al retorno el pensar del autor, es la Cercanía. Esta es la riqueza de intercambio cercano, el hablar directamente con el otro, el compartir del mismo espacio. Aunque la Cercanía no solo es esto, sino la capacidad de poder estar con uno mismo. Resulta difícil, a veces. No soportamos escucharnos, ni el silencio, ni nuestros pensamientos. “Tener encuentros con uno mismo protege nuestra genuina diferencia.” nos diría. Aún más, según Héctor Huyke, hay algo de virtud en ello: en la Cercanía se cultiva el esfuerzo y el compromiso. El compromiso, por ejemplo, de conocerse a uno mismo, o el esfuerzo de entender al otro. Elogia, de manera consecuente, estas Cercanías, pues entiende encierran una pieza clave de ir hacia “otros progresos”. Progresos en los que se esté en Cercanía, que se entienda y extienda al otro. “El éxito será,” reflexionando sobre la influencia de su pensar “que alguien que no sea como yo, me quiera leer.”

Las Lejanías, nos diría el autor, opacan mejores progresos, mejores futuros. Nos hace pensar que solo hay una vía, una forma de progresar que recorre el mundo inexorablemente. Nos introduce, ante este opacar, lo que acuña con el término Totalcolonialismo. Lo definiría como una “Colonialidad de nuevo cuño, que abarca hasta los espacios más pequeños.” Es decir, al las plataformas digitales arropar cada vez más la vida, nos enajenan del otro. Pero, aún más, controla nuestras pequeñas acciones, nuestro modo de ver el mundo, la reacción ante las cosas y los sucesos.

Mientras estamos allí, sentados en la sala de espera, vamos navegando la red. Cada cosa que es de nuestro interés, y pasa frente a nuestros ojos, genera una reacción. Alguna un comentario plasmado en su parte inferior, otras las compartimos, a algunas meramente las visitamos. Pero esa pista, que vamos dejando, va generando información. “Modifica tu comportamiento a favor del interés comercial” nos dice. Y a su vez, nos aleja. La Lejanía arropa la vida.

Lo propuesto por Héctor Huyke en Elogio a las cercanías se realiza a través de una meditación profunda, estratificada, cargada de anécdotas, intercambios, y el armar de un pensamiento de vital importancia para progresar diferente.

Quizás nos tome por sorpresa que, en la sala de espera, le hablemos a quien tenemos a nuestro lado.

 

Cuba perdió más de $5,000 millones en el último año por culpa del bloqueo

Bruno Rodriguez. Foto toada de Granma

 

 Corresponsal de CLARIDAD

 

La Habana, Cuba-Cuba sufrió pérdidas económicas por más de 5,000 millones de dólares tan solo en el último año fiscal, debido al bloqueo económico, financiero y comercial que mantiene el gobierno de los Estados Unidos contra la isla desde hace más de seis décadas.

Así lo estimó recientemente el ministro de Relaciones Exteriores del país caribeño, Bruno Rodríguez Parrilla, durante la presentación anual del Informe Sobre el Impacto del Bloqueo en el que actualizó la cifra de los daños acumulados por su país debido a la política de sanciones de Washington.

El funcionario cubano aseguró que “sin el impacto del bloqueo”, el Producto Interno Bruto de Cuba “habría crecido el año pasado en no menos de un 8%” –contrario a la contracción del 2% que experimentó–, lo que pone de relieve, según el gobierno de La Habana, el nivel de avance y desarrollo económico que le está siendo vedado al pueblo cubano.

«Del primero de marzo de 2023 hasta el 29 de febrero de este año, el bloqueo causó daños y perjuicios materiales a Cuba en el orden de los 5,056 millones de dólares […] Esta cifra representa un aumento de 189,8 millones con respecto al informe anterior,” detalló Rodríguez Parrilla.

En total, se estima que, en los pasados 60 años, los daños acumulados del bloqueo ascienden a 164,141 millones de dólares.

Para el Canciller cubano, bastaría con que EE.UU. decidiera quitar el bloqueo por unos cuantos días para que la isla vea un cambio positivo en varias áreas de la sociedad. “Si el gobierno de Estados Unidos, por razones humanitarias, detuviera 25 días el bloqueo, no habría faltantes de medicamentos […] 21 horas de bloqueo equivalen a los recursos financieros necesarios para asegurar a todos los diabéticos cubanos, durante un año, la insulina [que necesitan]”, aseguró el Ministro de Exteriores.

 Además del sector de la salud, Cuba enfrenta hoy hondos problemas económicos que le impiden garantizar, sin interrupciones, servicios como los de energía eléctrica, el suministro de agua potable y la entrega de los productos que componen la canasta básica subsidiada.

En ese sentido, Rodríguez Parilla reconoció que “no todas las dificultades se deben al bloqueo” al mencionar que existen lo que llamó “problemas estructurales de la economía”. Desde 2021, el Estado cubano ha venido implementando una serie de medidas económicas orientadas a “corregir distorsiones” y promover el desarrollo del país, pero que se han quedado cortas en su objetivo.

Para el gobierno cubano, sin embargo, muchas de las mencionadas dificultades que experimentan hoy los cubanos y cubanas se podrían subsanar –en gran medida– si EE.UU. eliminara el bloqueo. “18 días de bloqueo significan el costo anual del mantenimiento que aseguraría el funcionamiento del sistema electro-energético nacional. Si el bloqueo se detuviera un poco más de dos semanas, aseguraría de inmediato el mantenimiento de las termoeléctricas”, dijo Rodríguez Parrilla durante la presentación del informe.

La isla lleva meses sufriendo constantes apagones eléctricos en gran parte de su territorio, el gobierno lo atribuye, principalmente, a la incapacidad de importar petróleo para las termoeléctricas.

Por su parte, el gobierno estadounidense y, en particular, la administración del actual presidente Joe Biden, sigue sin mostrar intención alguna de –al menos– aliviar las políticas que componen el bloqueo contra Cuba.

“Lo único honesto, responsable, serio de parte del actual inquilino de la Casa Blanca, sería  modificar en el periodo que le resta de mandato las políticas del bloqueo que heredó antes”, afirmó el Canciller de Cuba.

Sin embargo, a mediados del mes de septiembre, Biden volvió a estampar su firma en la medida que extiende, por un año más, la Ley de Comercio con el Enemigo, legislación aprobada en 1917 y que es la base de la imposición del bloqueo, “el sistema de sanciones más abarcador y prolongado de la historia que se haya aplicado contra país alguno”, en palabras del gobierno cubano.

“Lo sorprendente es que esta pequeña isla, con pocos recursos naturales y siendo una economía subdesarrollada, haya podido desarrollar su economía y construir una obra social reconocida en todo el planeta durante 60 años”.

12 de septiembre de 1891

 

 

 

Albizu es la medida
de la radiación de la patria,
albedo de la luz
en medio de lo oscuro disperso.
Albizu es la curvatura de madera
que hace un bosque ante el ojo.
Tigre y temblor de gacela
en cazador sorprendido.

 

Albizu es la daga
en mano de padre o marido
que raja el corazón
del imprudente invasor
marino seductor suelto por las calles
del Viejo San Juan.

Albizu es William Morales
en la madrugada
del lunes 21 de mayo de 1979,
cuando desciende unos 30 pies
desde de la ventana
de un cuarto del hospital Bellevue,
donde convalecía bajo vigilancia federal
luego de una explosión de una bomba
que fabricaba,y por la cual perdió ambas manos
el miércoles 12 de julio de 1978.

 

Albizu es el total
de la flota de diez aviones caza
destruidos en la Base Aérea Muñiz
al amanecer
del lunes 12 de enero de 1981,
y el ataque a los marinos que resulta
en la muerte de dos y diez heridos
el martes 30 de octubre de 1979
en Sabana Seca.

 

Albizu es Víctor Manuel Gerena
la mañana
del lunes 12 de septiembre de 1983
en la Wells-Fargo,
y la pistola de Filiberto Ojeda
hallada entre las páginas
de un libro en los arrestos
del  viernes 30 de agosto de 1985.

Albizu es la pistola en la cartera
y el temblor en las piernas de Lolita Lebrón
mientras subía las escalinatas al Congreso
la mañana del lunes 1 de marzo de 1954,
y la Colt .45
que encontraran en Griselio Torresola
en el atentado contra Truman
poco después de las dos de la tarde
del miércoles 1 de noviembre de 1950.

 

Albizu es la palabra.
Para esta sed de libertad
ojo de clara agua.
Por eso toda vez que pronuncies Albizu
cada labio debe unirse al otro
con el mismo fervor
con que las vocales estremecieran
susurradas en la palabra ausubo
aquel sábado de 1891.

 

 

Guaynabo, 12 de septiembre de 2024

 

Comunismo: la excusa frívola de una candidata a la defensiva

 

 

La candidata a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista (PNP), Jenniffer González, no quiere enfrentar los verdaderos problemas de Puerto Rico. La realidad es que ella  no tiene ni puede ofrecer soluciones a dichos problemas, sin arriesgarse a molestar,  ya sea a las esferas de alto poder- de las que depende -o a sus donantes, que le financian la campaña hoy para cobrarle el «favor» mañana.

Por eso, ella prefiere distraer a los medios de prensa y asustar a los votantes con el fantasma inexistente del «comunismo» que, según ella, sería entronizado en Puerto Rico de ganar las elecciones y acceder al gobierno Juan Dalmau y La Alianza, a quienes el PNP ha identificado como su principal adversario en esta campaña eleccionaria. Esto les ha hecho apretar el botón del pánico y –  copiando la histeria de las campañas en Estados Unidos- dar un giro ideológico existencial, entre el «bien» y el «mal»,    a la contienda electoral que culmina el martes, 5 de noviembre de este año.

La candidata sabe que no existe tal amenaza «comunista», pero también sabe que en la militancia de su partido, principalmente entre quienes se formaron durante los años de la Guerra Fría, dicho tema recrudece viejos odios y animosidades, que ella puede aprovechar para consolidar su base de apoyo. También se aprovecha de la prédica de miedo y dependencia que el Partido Popular (PPD) y el PNP le han inculcado a nuestro pueblo por los pasados 60 años.

El PNP de hoy no es el partido cerradamente ideológico de antaño. Se ha ido transformando, desde los gobiernos de  Pedro Rosselló hacia acá, en una convergencia por conveniencia entre intereses particulares diversos, cuyo pegamento es el acceso al presupuesto de Puerto Rico, a los puestos de confianza en los altos niveles del gobierno, a la posibilidad de repartir contratos jugosos con dinero público, y cobrar prebendas y favores por el acceso a las distintas  instancias de poder. El PNP de hoy ha devenido en una vieja y desgastada maquinaria, totalmente aferrada  y dependiente de los haberes del Estado para mantenerse viva y sobrevivir.

Si ganaran Juan Dalmau y La Alianza, al PNP- y  también al PPD- se le acabaría la respiración artificial que les ha mantenido a flote durante las pasadas décadas, especialmente desde que comenzó su desgaste interno bajo la carroña de la ineptitud, la corrupción y la crisis fiscal y económica de Puerto Rico. Por eso, la candidata del PNP ha resucitado el discurso anti comunista, y así tratar de desviar la atención del pueblo sobre el desastre de la privatización de la energía eléctrica con LUMA y Genera, los repetidos escándalos de corrupción, y evitar enfocar sobre los gobiernos PNP de estos últimos ocho años, donde ocurrió la renuncia de un gobernador y el arresto de una gobernadora, ambos de dicho partido.

Además, el país vive un descenso  sin precedentes en el nivel y calidad de vida de la gente, en la prestación de los servicios esenciales a la ciudadanía, hay crisis en la educación, la salud y la seguridad públicas, además del deterioro evidente de la infraestructura e institucionalidad gubernamental.  Todo esto pretende ignorarlo la candidata del PNP, quien durante los últimos 20 años ha sido una de las tres principales líderes de ese partido, además de legisladora, portavoz de la mayoría legislativa, presidenta de la Cámara de Representantes y Comisionada Residente durante los dos cuatrienios más recientes, los mismos que7 han hecho desbordar la paciencia del pueblo.

Avivar el fuego del odio al adversario,  llamando falsamente  a Juan Dalmau «comunista» y «aliado de asesinos» es una táctica vil, propia de quienes no tienen la capacidad, la trayectoria ni los argumentos para un debate de ideas y propuestas nuevas, que es lo que Puerto Rico requiere en este momento. El electorado puertorriqueño está harto de la ineptitud y corrupción del bipartidismo PNP-PPD. Y rechaza a los candidatos y candidatas de «libreto», que reciclan las mismas propuestas y repiten como cotorras los mismos argumentos trillados.

La candidata del PNP evade someterse al escrutinio de la prensa y del público. Prefiere hablar de Venezuela, Nicaragua y Cuba, todas naciones soberanas bajo asedio del mismo gobierno de Estados Unidos, bajo cuya bandera Puerto Rico se está hundiendo. No le conviene  hablar de nuestros problemas porque ella ha sido participe de los mismos y figura principal en todas las fracasadas administraciones recientes del PNP.

Si Jenniffer González aprendió algo en sus ocho años en Washington,  debería saber que el enorme ensamblaje de espionaje, desinformación, desestabilización y persecución de Estados Unidos mantiene una vasta  operación en Venezuela, Nicaragua y Cuba , y en toda la región del Caribe y América Latina. Ese mismo ensamblaje no permitiría siquiera ni un asomo de interferencia por parte de algún otro gobierno- de esta región o del mundo- sobre los asuntos internos de Puerto Rico y Estados Unidos. Precisamente por eso nos mantienen como colonia, bajo una Junta de Control Fiscal nombrada por el Presidente y el Congreso de Estados Unidos, con una enorme red de instalaciones militares, de telecomunicaciones y de espionaje en nuestro suelo, y con nuestro espacio aéreo, aeropuerto, aduanas, y aguas territoriales bajo el control total del gobierno de Estados Unidos.

Hablar de amenaza «comunista» en las circunstancias actuales  de Puerto Rico es una charlatanería de marca mayor, más propia de una candidata insegura y a la defensiva, que de una  aspirante a gobernadora con la intención de gobernar con seriedad y buenos propósitos.