Rescate del pasado: Coming Home y The Deer Hunter

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En Rojo

 

Reflexiono de cómo me he sentido estos últimos fines de año y los meses siguientes como una pérdida tanto de personas queridas como la aceptación de la guerra (invasiones, genocidio) como algo normal que siempre tiene que estar pasando en algún lugar del planeta tierra. Terminamos el 2024 con un fascista a la Hitler/Mussolini como líder de Israel, un genocidio que las cortes mundiales, la ONU y todas las organizaciones de derechos humanos, condenan y piden a los EEUU que cese de enviarle armas y dinero, las disputas territoriales entre Rusia y Ucrania, Siria liberada de una dictadura voraz sin tener un camino hacia un gobierno de igualdad y respeto hacia la mujer y las minorías. Y todavía no hay un nuevo camino trazado para que países del continente africanos puedan vivir en paz sin que sus gobernantes y líderes de la oposición mantengan a su pueblo en hambruna y sin tierra y vivienda propia. Mejor no hablar de la elección de líderes que juegan con la economía de sus países para satisfacer la avaricia de los privilegiados. Sí, de acuerdo, México, Colombia, Chile, Uruguay y Brasil nos dan esperanza, pero en cualquier momento pueden tambalear ante la codicia y estupidez del gobierno estadounidense que se inauguró el 20 de enero. Hace tan solo una semana tuve la visita de la compañera Myrna Pagán (Vidas Viequenses Valen/VVV) que recién regresa de un viaje con el National Council of Elders de tres semanas a Vietnam que conmemora su independencia y supervivencia este 2025. Así que rescato dos reseñas de filmes de 1978 que tienen como tema central, el impacto de la guerra de Vietnam en su población blanca y clase media: Coming Home (Hal Ashby) y The Deer Hunter (Michael Cimino).

Los cambios que sufren los familiares de los jóvenes que murieron o fueron heridos en una guerra difícil de entender, es un tema que enfatiza el aspecto humano y que se aleja de las posiciones políticas de ese conflicto. Aunque evade juzgar la ideología envuelta en esta guerra, al menos es un acercamiento a una situación que hasta hace muy poco era un tema tabú. Ambos filmes se distinguen por la excelente actuación tanto de sus protagonistas como de los actorxs secundarixs. Se logra crear el ambiente de las comunidades donde se desarrolla la acción. Entonces, si hay tantas similitudes entre estos dos filmes y ambos tratan de presentar la realidad de una guerra que tantos negaron, ¿por qué Jane Fonda comenta que The Deer Hunter es una regresión a lo que Coming Home se propuso lograr?

En Coming Home se nos presenta a un soldado (Bruce Dern) cuyo mundo es el ejército, con su disciplina ciega, donde nunca hay lugar para dudar de lo establecido. Junto a él tenemos a los heridos que regresan de Vietnam, destruidos física y mentalmente. Los individuos + conscientes se sienten impotentes para protestar y detener un proceso que saben es erróneo y que tan solo traerá + destrucción. Esa misma frustración es compartida por la mujer que tan solo puede esperar pasivamente a que los hombres que ama regresen muertos o mutilados, sin entender una guerra, estrictamente de hombres, tan apartada de su limitada realidad. El elemento + importante de Coming Home y su aportación a la discusión de este suceso, es la toma de conciencia de los tres personajes principales, cada cual dentro de su propia realidad. Por otro lado, el gran acierto de The Deer Hunter es la presentación de la camaradería entre los hombres de una pequeña comunidad de descendientes extranjeros. La amistad y el sentimiento que comparten estos hombres entre ellos, hacia su pueblo chico y hacia la naturaleza es lo que se trata de preservar a pesar de una guerra que los afectará física y emocionalmente. Se presenta lo que constituye un hombre íntegro: valentía, perseverancia, fuerza, iniciativa, el riesgo y, sobre todo, el control. Son estas cualidades las que lograrán que estos hombres puedan resistir y sobrevivir la tortura, las adversidades de la selva y a un ambiente de degeneración moral. Solo así podrán rehacer sus vidas, apoyándose en sí mismos y en unos valores que no pueden dudar, pues perderían la fe en el ser humano y en la nación que consideran patria.

Pero The Deer Hunter y Coming Home son mucho más que estos elementos positivos. El utilizar como marco de referencia un suceso histórico y el extraer los temas básicos de esa experiencia, inmediatamente se sitúan en un plano político. Es en esto en que difieren enormemente estos dos filmes. En Coming Home se presentan opiniones a favor y en contra de la intervención de los EEUU en Vietnam. Los dos protagonistas ejemplifican las posiciones de los doves y hawks fundamentadas en sus propias experiencias en la guerra. A través de varios sucesos cada uno va adquiriendo mas conciencia de su realidad y aceptando lo absurdo de una guerra cuyo resultado ha sido la muerte y la mutilación de su juventud. El estar contra la guerra es estar a favor de la amistad, del progreso y de la vida. A través de dos escenas innecesariamente extensas, en The Deer Hunter claramente se expone que la intervención norteamericana fue necesaria para salvar a la humanidad, en el término más amplio de esa palabra. Robert De Niro es el soldado norteamericano que defiende a mujeres y niños desamparados, que resiste la tortura de unos fanáticos imbéciles y que logra vengarse y escapar aniquilando a esos seres que no tienen derecho a vivir en un mundo civilizado. Es difícil olvidar estas escenas y creer que su tema central reside en el aspecto humano.

Mientras que Coming Home se limita a enfocar en la comunidad, The Deer Hunter trata de abarcar demasiado y se pierde en ese intento. Los cambios que sufren los personajes son en general irreales: De Niro no cambia, John Savage sin piernas ni brazo se adapta rápidamente, Christopher Walken es, sin duda, el más creíble. En Coming Home se ve la transformación lenta de los protagonistas a base de incidentes específicos. Esa unidad nunca se logra en el filme de Cimino. Claramente, este filme sitúa toda la importancia del tema, ambiente, caracterización y trama en los hombres (entiéndase masculino y no humanidad); la mujer es un objeto sexual que se desea, se seduce y se guarda en casa. En Coming Home, Jane Fonda responde en un principio al estereotipo de la esposa, pero según adquiere conciencia de su realidad y persona, va rompiendo esas cadenas. Aunque al final de este filme, todavía responde en muchos aspectos a los roles establecidos, claramente ha comenzado a liberarse y dudosamente dé marcha atrás.

Tenemos que estar de acuerdo con Jane Fonda sobre The Deer Hunter. En vez de unir a una población que sufrió a través de sus hijos esposos, novios, hermanos o amigos el impacto de una guerra que pocos entendían, este filme apela nuevamente al nacionalismo y patriotismo. Ya no son los efectos de una guerra impulsada por un gobierno que responde a los intereses corporativos lo que importa, sino lo que el Vietcong le hizo a jóvenes de los Estados Unidos. La escena final sugiere que a pesar de esta tragedia, ellos no perderán la fe en su país y seguirán entonando “God Bless America”, aunque ahora sean personas incapacitadas física y mentalmente.