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Rossana Rodríguez Sánchez Una nueva voz boricua en la política de Chicago

Por la Redacción/CLARIDAD

l igual que en otras ciudades de Estados Unidos, el Concejo de la Ciudad de Chicago es un organismo con notable poder para decidir las políticas y estrategias que persigue e implanta el gobierno de la importante ciudad, y su alcalde o alcaldesa. Es el organismo representativo por excelencia de las distintas comunidades que allí cohabitan y reciben el impacto de los aciertos y desaciertos en las decisiones de política pública municipal.

En ese escenario, la boricua Rossana Rodríguez acaba de hacer historia en el Distrito 33 de Chicago, con su elección para representar a esta comunidad diversa y mayoritariamente integrada por inmigrantes de diversos orígenes. No solo ella es la primera persona puertorriqueña y latina en alcanzar ese logro, sino que para hacerlo, tuvo que derrotar a la concejala incumbente, Deb Mell. Esta es hija de Richard Mell, un reconocido político de Chicago que representó ese mismo Distrito 33 en el Concejo Municipal por 37 años. Entre ambos, padre e hija, habían representado el Distrito 33 por 45 años consecutivos.

Rossana ganó por solo 13 votos, en una reñidísima contienda en la que contó con un apoyo masivo de su comunidad de Albany Park y de la organización Democratic Socialists of America, a la que pertenece. De esta organización salieron 5 de los nuevos concejales ganadores por distintos distritos de Chicago en esta pasada elección. 

Asumirá su cargo el próximo 20 de mayo, con una plataforma claramente articulada sobre los objetivos de proteger los derechos de los inmigrantes, combatir el desplazamiento comunitario desmedido, y luchar por vivienda asequible y rentas razonables para los residentes de familias trabajadoras en su distrito y la ciudad.

¿Quién es Rossana Rodríguez Sánchez, y cuál es su trayectoria? 

Ser organizadora comunitaria le viene de sangre a Rossana, nacida y criada en el Barrio Mariana de Humacao, de una familia de líderes y activistas comunitarios allí. Desde pequeña aprendió que la organización desde la base es la mejor herramienta en la lucha por los derechos básicos de personas y grupos, y así lo ha aplicado a su trabajo comunitario en Chicago.

Graduada de bachillerato en Educación en Drama de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, y con una Maestría en Teatro Aplicado de la Universidad de Manchester en Inglaterra, Rossana Rodríguez trabajó como maestra de teatro en el sistema de educación pública de Puerto Rico por algunos años, hasta que fue cesanteada como resultado de la Ley 7 del 2009. Sin trabajo en Puerto Rico, aceptó la oferta para dirigir un grupo de teatro comunitario de jóvenes en Chicago. Desde entonces, esa ciudad y su vecindario de Albany Park se han convertido en el escenario de sus esfuerzos de organización comunitaria. Rossana ha sido una reconocida activista en las luchas por los derechos de los inmigrantes y en favor de los inquilinos desplazados por el avance desarrollista. Para ello, ha luchado junto a una amplia red de maestros, activistas comunitarios y vecinos que formaron su comité de campaña. Sin embargo, nunca olvida sus raíces en la Isla y mantiene un contacto estrecho con su familia y comunidad en Puerto Rico.

Sus esfuerzos de más de una década continua de activismo comunitario rindieron frutos en esta elección sorpresiva, que parece ser la oportunidad de una carrera política impactante para esta joven y comprometida boricua en Chicago. 

Las Justas y algo más

Por Javier Guaní Gorbea

Especial para CLARIDAD

El pasado fin de semana se llevaron a cabo las Justas Atléticas Interuniversitarias en Ponce, que son sin duda el evento deportivo y social más significativo que tiene la comunidad universitaria de Puerto Rico.

La Inter en ambas ramas 

Como se esperaba, las Tigresas de la Universidad Interamericana salieron favoritas y ganaron convincentemente la rama femenina, pero la sorpresa la dieron los varones pues salían de ligeros favoritos los Taínos de la Universidad Ana G. Méndez.

Dos marcas de cuidado

Entre los atletas sobresalientes, cabe destacar a la jamaiquina Asaine Hall quien acumuló 32 puntos para su equipo y rompió la marca de los 200 metros lisos con 22.93. La atleta del Recinto de Gurabo de la Ana G. Méndez, también fue electa como las atleta más valiosa de las Justas, al tener cinco medallas, ademeas del oro de record en los 200 metros lisos, ganó oro en los 400 metros lisos y en el relevo 4×400, y plata en los 100 lisos y bronce en el relevo 4 x 100. Y al velocista boricua Ryan Sánchez, quien corrió los 800 metros en 1.44.82, con lo que no solamente ganó cómodamente su evento, rompiendo su propia marca de la LAI, sino que realizó las marcas para los Juegos Panamericanos de Lima y el Mundial de Atletismo a celebrarse en Doha, Qatar. Si puede repetir ese tiempo el atleta que representa el Recinto de Gurabo de Ana G Méndez, debe estar en el podio y pelear el oro en Lima.

Hay miedo entre el estudiantado

Sin embargo, pese al ambiente de celebración que se vivió toda la semana en Ponce, lo que no se podía ocultar es que la propuesta consolidación de recintos y las grandes alzas en la matrícula de la UPR impuestas por la Junta de Control Fiscal y secundadas por el gobierno de Puerto Rico, han creado una gran tensión entre un sinnúmero de atletas. Estos estudamtes atletas saben que de ahora en adelante habrán menos espacios de competencia disponible y el alza en la matrícula pone en su duda su futuro deportivo.

Otras notas significativas

Mientras se llevaban a cabo las Justas en Ponce, en San Juan, Iowa y Lima se llevaban a cabo eventos clasificatorios para los Juegos Panamericanos en Lima, Perú. Los Judocas Adrián Gandía y Melissa Mojica prácticamente aseguraron su pase al obtener medallas de bronce en el Campeonato Panamericano en Lima, mientras que María Pérez obtuvo medalla de oro al obtener un espectacular Ippon quedando un segundo y vencer a María Portela de Brasil.

Por su parte Jasmin Camacho Quinn llegó segunda en los Drake Relays de Iowa. Y los boleadores Jean Francisco Pérez y Cristian Azcona se pusieron en posición de ser los representantes boricuas de Bolos en Lima al obtener medallas de bronce y plata respectivamente en el campeonato panamericano de ese deporte. 

Mientras que en la piscina del natatorio de San Juan, Christian Bayó obtuvo la clasificación en los 800 metros uniéndose a Jared Arroyo y Kristen Romano como nuestros representantes de natación. Mientras que atletas como Yesiel Morales Celismar Guzmán y Miguel Cancel conocerán su destino esta semana tras haber hecho la marca requerida por los Juegos pero por debajo de lo exigido por el Comité Olímpico de Puerto Rico quien solo está dispuesto a evaluar nadadores con oportunidad de estar en la final panamericana.    

A la calle el 1ro. de mayo

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquezlopez@claridadpuertorico.com

Las circunstancias no han cambiado mucho en los últimos años. Ante las disposiciones neoliberales impuestas por la Junta de Control Fiscal (JCF), el Gobierno y los bonistas –cada vez más violentas, dicho sea de paso– los movimientos obreros, grupos comunitarios, organizaciones sin fines de lucro, maestras y maestros, padres y madres, jubilados del sistema público y muchos más, han salido a la calle una vez más a reclamar sus derechos y a manifestar su indignación. 

El pueblo sigue resistiendo la austeridad, la privatización de servicios esenciales, la eliminación de derechos y beneficios laborales, entre otras medidas implantadas con el fin de pagar una deuda ilegal, pues la propia JCF reconoce que $6,000 millones de la deuda contraída desde el 2012 al presente es ilegal. 

1ro.mayo 2017/ foto: Archivo CLARIDAD

Por las razones antes expuestas y otras, distintos sectores del país llegarán hasta la Milla de Oro y a La Fortaleza exigiendo una auditoría de la deuda; detener las amenazas de recortar, reducir o eliminar pensiones a jubilados y empleados activos; contra la reducción dramática en el presupuesto de la Universidad de Puerto Rico (UPR) y el alza en las matrículas y a exigir que se revierta la mal llamada reforma laboral que ha impactado negativamente a todos los trabajadores, empleados públicos y privados. 

También, a detener la legislación que intenta eliminar la colegiación de profesionales, los despidos de los empleados municipales, los aumentos en las tarifas de energía, agua y peajes y el desmantelamiento de el Programa de Parques Nacionales.

En síntesis, a detener toda propuesta de privatización y a denunciar la corrupción en las altas esferas de gobierno. Acciones que atentan en contra del pueblo y al derecho a una vida digna, libre de prejuicios, discrimen y persecución. 

Si bien los trabajadores marcharán por separado, los reclamos continúan siendo en esencia los mismos. Por esta razón, líderes sindicales enfatizaron en que no se trataba tanto de una división en la lucha, sino de enfoques distintos. Mientras unos consideran necesario presionar a la Junta por el poder político que representa, otros optan por dirigirse directamente al gobernador. 

Unos partirán desde diversos puntos de la ciudad capital hacia la Milla de Oro, en Hato Rey, mientras que otros lo harán desde el Capitolio hasta La Fortaleza. 

El domingo 28, el Comité Coordinador que organiza la celebración del 1 de mayo en la Milla de Oro reafirmó que ese miércoles tomarán las calles y se manifestarían en contra de las políticas de austeridad y la JCF, y en favor del pueblo y los trabajadores. Así como ya ha sucedido y ha de suceder, hasta que se atiendan los reclamos del pueblo. 

Algunas de las organizaciones que constituyen este frente son la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR), la Unión Nacional de Educadores y Trabajadores de la Educación (ÚNETE), EDUCAMOS, Comité Timón de Educación Especial, Movimiento por la Niñez, la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU) y el Movimiento Estudiantil Universitario. 

Por otra parte, entre los grupos que marcharían desde el Capitolio hasta la Fortaleza se encuentra la Central Puertorriqueña de Trabajadores (CPT), la Hermandad de Empleados Exentos No-Docentes (HEEND), la Asociación de Maestros de Puerto Rico, la Federación Central de Trabajadores (FCT), el Frente Ciudadano por la Auditoría de la Deuda y la Federación de Trabajadores de Puerto Rico (FTPR). 

Sobre la educación, los grupos rechazan el desvío de fondos públicos a entidades privadas a través de las escuelas chárter y de los vales educativos; la exclusión de 4,500 maestros transitorios que tienen derecho a la permanencia; el incumplimiento con los servicios de los estudiantes de Educación Especial; los recortes al presupuesto de la Universidad de Puerto Rico y los aumentos en el costo de la matrícula.

Respecto al área de salud, califican de inaceptable la intención de reducir la aportación patronal para los servicios de salud de los empleados públicos, reclamando, a su vez, que se trata de un modelo que solo beneficia a las aseguradoras y que en la medida que se reduce la aportación a los planes médicos de los trabajadores también se reduce su salario, considerando que dicho modelo encarece los servicios médicos y las medicinas. El impacto sería de entre $300.00 y $500.00, según sea el caso.

En cuanto a los pensionados, la JCF pretende imponer una reducción entre 5% y 25% que conduce a la indigencia a más de 200,000 jubilados.(ver más información en las páginas 4-5)

Un golpe que nació muerto, sin apoyo militar y mucho menos popular

Por Aram Aharonian

Calma, tensa calma en Caracas y toda Venezuela, tras el publicitario intento de golpe de Estado en Venezuela, donde los sectores radicales de la oposición no lograron ni el apoyo de las Fuerzas Armadas ni que el pueblo saliera a la calle a sumarse a la intentona liderada por el autoproclamado presidente Juan Guaidó y el prófugo Leopoldo López.

El pueblo salió a la calle y se dirigió progresivamente al Palacio de Miraflores, para respaldar al gobierno constitucional de Nicolás Maduro. No fue ni golpe militar ni estallido social, quizá sólo otra operación de bandera falsa, donde los protagonistas anunciados –militares y pueblo- no se presentaron a la cita.

Un golpe de Estado es la toma del poder político de un modo repentino y violento, por parte de un grupo de poder, vulnerando las normas legales de sucesión en el poder vigente con anterioridad. Se distingue de los conceptos de revuelta, motín, rebelión, putsch, revolución o guerra civil. Un golpe necesita paralizar técnicamente el funcionamiento del Estado y tomar los puntos estratégicos como comunicaciones, servicios y vías áreas, terrestres y marítimas. Nada de eso.

Enrique Ochoa Antich, dirigente del opositor Movimiento Al Socialismo (MAS) hizo un análisis certero: “Lo de hoy ha sido una nueva irresponsabilidad del extremismo. Ningún golpe. Ni a pronunciamiento militar llegaron. Operación publicitaria más o menos ridícula. Ahora la oposición negociará más debilitada. Maduro, más atornillado. Nunca como ahora requerimos diálogo y referendo”.

Hasta el momento, el golpe se asemeja a una operación comunicacional de amplio espectro, tratando de imponer imaginarios colectivos con la cartelización de medios y de operadores de la intervención para hacer creíble un «alzamiento militar» que no ha ocurrido. Incluso, canales de televisión locales e internacionales trasmitieron imágenes viejas del ataque a La Carlota durante las guarimbas (terror callejero) de 2014, montando un escenario similar al de la Plaza de Trípoli, en Libia.

La maniobra estuvo focalizada en el Distribuidor Altamira, en Chacao, histórico reducto de los ciclos de violencia, terror y desestabilización del antichavismo. Guaidó ha convocado manifestaciones allí para generar una situación de enfrentamiento que, transmitida en vivo, genere el estado de conmoción que permita sostener la maniobra. Otra operación psicológica fue la divulgación del falso apoyo del Mayor General Ornelas Ferreira al golpe.

Para algunos analistas, están apostando más a un golpe de efecto que permita tratar de agitar calle y generar mejores condiciones para construir la «película» para justificar intervención internacional. Leopoldo López aparece como el real operador local del plan, hasta ahora fallido.

Los acontecimientos

El de abril del 2002 sí fue un golpe contra el presidente Hugo Chávez, con el apoyo de los viejos partidos, la central empresarial, el episcopado y los gobiernos de EEUU, España y Colombia. Resultó en una breve presidencia del gerente empresarial Carmona Estanga, de apenas 47 horas. El pueblo repuso a su presidente constitucional.

Lo que parece quedar en claro en esta intentona es que parte de la tropa que llegó a la base militar de La Carlota (ex aeropuerto caraqueño), fue engañada. Un grupo de sargentos de la Guardia Nacional y funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) se retiraron del distribuidor Altamira (en el este capitalino, fuerte de la oposición) al comprobar cuáles eran los objetivos reales, sobre todo cuando aparecieron Juan Guaidó y el prófugo Leopoldo López.

En la madrugada, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, Diosdado Cabello, señaló que «No ha sido vulnerada ninguna instalación militar en el país, ellos están en la calle en el Distribuidor Altamira y nosotros estamos dirigiendo las operaciones desde la Base Aérea La Carlota», explicó.

Mientras, el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, resaltó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se mantiene firme en defensa de la Constitución Nacional y sus autoridades legítimas. Todas las unidades militares desplegadas en las ocho Regiones de Defensa Integral reportan normalidad en sus cuarteles y bases militares, bajo el mando de sus comandantes naturales.

«Los seudo líderes políticos que se han colocado al frente de este movimiento subversivo, han empleado tropas y policías con armas de guerra en una vía pública de la ciudad para crear zozobra y terror», sostuvo el funcionario en Twitter. Padrino denunció que el coronel Jerson Jiménez Báez, jefe de operaciones del batallón 43 de la Guardia nacional fue herido de bala a la altura del cuello en la autopista Fajardo, responsabilizando del hecho a los dirigentes opositores.

La derrota política de los sifrinos

La oposición radical, liderada por ya no tan jóvenes de clase alta y clase media alta (sifrinos en el argot venezolano), estaba consciente que la marcha programada para el 1 de mayo iba a ser un fracaso y por eso lanzaron la penúltima carta, liberando a Leopoldo López, con arresto domiciliario, condenado a 14 años d prisión por la autoría intelectual de decenas de muertos durante el terror callejero de 2014, a punta de dólares.

Pareciera el fin definitivo del “momento Guaido”. Quisieron imponer la excusa que salieron con los militares (un reducido grupo de sargentos de la Guardia Nacional o no –cubrían sus rostros) y que el pueblo no les respondió.

Las declaraciones oficiales sobre el desmantelamiento de la operación llegaron momentos después de que el dirigente opositor venezolano Leopoldo López, supuestamente retirado de su arresto domiciliario por fuerzas opositoras, apareciera en un video junto al diputado Juan Guaidó, supuestamente en la base aérea de La Carlota, rodeado por un grupo de militares desertores.

Leopoldo López, a través de su cuenta de Twitter, afirmó que se había iniciado «la fase definitiva para el cese de la usurpación, la Operación Libertad». También que ha sido «liberado por militares a la orden de la Constitución y del Presidente Guaidó». El autoproclamado “presidente interino” anunciaba que «en este momento» se encuentra «con las principales unidades militares de nuestra Fuerza Armada dando inicio a la fase final de la Operación Libertad», mientras afirmaba que su lucha siempre ha estado «enmarcada en la Constitución, en la lucha no violenta».

Guaidó finalizó su proclama con un llamamiento final: «Pueblo de Venezuela, es necesario que salgamos juntos a la calle, a respaldar a las fuerzas democráticas y a recuperar nuestra libertad. Organizados y juntos movilícense a las principales unidades militares. Pueblo de Caracas, todos a la Carlota».

Escueto el ¿apoyo? de Henrique Capriles Radonski (dos veces candidato a la presidencia por la oposición): “A los países que apoyan la restitución de la democracia en nuestra Venezuela: es momento de apoyar la causa de los venezolanos en esta hora crucial. A nuestro pueblo: ¡es momento de mantenernos movilizados! Vamos Venezuela. ¿La Operación Libertad está en nuestra manos!”

Quizá la operación fue bien planificada, pero le faltó un ingrediente fundamental: el apoyo popular.

La injerencia colombiana

Venezuela ha sido sometida en los últimos meses a un asedio internacional que ha incluido el apoyo de Estados Unidos y Colombia a la autoproclamación como presidente interino del diputado opositor Juan Guaidó, lo que ha sido denunciado como un golpe continuado por el gobierno constitucional.

No fue casual, sino causal, el arribo del mayor general de EEUU Van McCarty a Bogotá, para analizar con los mandos colombianos la situación en la zona de frontera con Venezuela, mientras el propio presidente colombiano Ivan Duque confirmó que también Colombia estaba detrás del nuevo intento de golpe.

“Hacemos llamado a militares y al pueblo de Venezuela para que se ubiquen del lado correcto de la historia, rechazando dictadura y usurpación de Maduro; uniéndose en búsqueda de libertad, democracia y reconstrucción institucional, en cabeza de la (en desacato) Asamblea Nacional el Presidente Guaidó”, tuiteó.

Carlos Holmes Trujillo, canciller colombiano, ha pedido una reunión urgente del Grupo de Lima para tratar la nueva situación en Venezuela. «Hago un llamado a todos los países miembros del Grupo de Lima para que hoy continuemos nuestra tarea de apoyo al regreso de la democracia y libertad a Venezuela y definamos de común acuerdo una reunión de emergencia», ha manifestado Trujillo en la misma red social.

El presidente chileno Sebastián Piñera no quiso quedar rezagado en su complicidad con EEUU: Reiteramos nuestro total apoyo al Presidente Guaidó y democracia en Venezuela. La dictadura de Maduro debe terminar por la fuerza pacífica, y dentro de la constitución, del pueblo venezolano. Así se restablecerán las libertades, la democracia, los DDHH y el progreso en Venezuela, tuiteó el mandatario chileno.

El presidente del derrotado derechista Partido Popular español, Pablo Casado, envió un mensaje de satisfacción a los venezolanos por la liberación del opositor Leopoldo López de su arresto. Señaló que había hablado con López el jueves pasado para comentar la incorporación del padre del político opositor a las listas del Parlamento Europeo.

Mientras, el gobierno de España, por su parte, rechazó el intento violento: “Debe quedar claro que España no respalda ningún golpe militar”. El nuevo asalto apareció con una fuerza mediática que no tiene su correlato en la capacidad militar ni popular.

¿Golpe de estado, golpe de estado fallido, golpe de estado abortado o golpe natimuerto? Natimuerto es el feto viable que no da señales de vida luego del parto, a diferencia del nacido muerto o de la criatura abortada.

Reproducido de www.alainet.org

La clase obrera en la encrucijada de 1898 (primera parte)

Por Francisco (Pancho) Moscoso/Especial para En Rojo

Antecedentes generales

En 1873 se abolieron en Puerto Rico formas (relaciones sociales) de producción pre-capitalistas y semi-capitalistas. Nos referimos a la esclavitud y al trabajo asalariado coaccionado por el régimen de la Libreta de Jornaleros. Desde antes también se venía dando un proceso para extirpar el trabajo semi-feudal de los campesinos agregados. Para entonces la marcha del desarrollo del capitalismo en el país, anunciaba en ese año emblematico una nueva era industrial. El capitalismo con máquinas y motores industriales se imponía en Europa y Estados Unidos, con repercusiones mundiales. Eric J. Hobsbawm, historiador, analiza de manera abarcadora este contexto histórico en su obra La Era del Capital, 1848-1875 (Barcelona: Editorial Crítitca, 2011).

En Puerto Rico el capitalismo industrial imponía las condiciones fabriles de su operación mediante el establecimiento, especialmente, de las grandes centrales azucareras. La primera instalación de este tipo fue, preciamente en 1873, la Central San Vicente, en Vega Baja, en la costa norte de Puerto Rico. De esa experiencia contamos con la obra de la historiadora Teresita Martínez Vergne, Capitalism in Colonial Puerto Rico: Central San Vicente in Late Nineteenth Century (The University of Florida Press, 1992).

De ahí en adelante, los dueños del capital requerían su contraparte funcional de trabajadores asalariados de libre contratación. La economía de mercado capitalista depende de, y solo funciona, con trabajadores asalariados compradores de mercancías, no de siervos y esclavos. En realidad, históricamente, en la economía de mercado capitalista la libertad ha estado fundamentalmente en manos de los empresarios y comerciantes empleadores y no en la de sus trabajadores libremente empleados, pero siempre subordinados y manipulados. La relación de capital-trabajo asalariado, en cualquier caso, instrumenta otra forma de explotación del trabajo.

Así pues, entre la década de 1870 y la de 1890 de final de la dominación imperialista de España sobre Puerto Rico (hasta octubre de 1898), surgieron las primeras asociaciones de ayuda mutua y solidaridad, cooperativas, organizaciones sindicales, periódicos y actividades culturales de la naciente clase obrera. Durante ese período, así mismo, se registran numerosas huelgas por mejores salarios y condiciones laborales, y la represión empresarial y estatal por medio del empleo de rompe-huelgas y la violencia policíaca. Estos hechos han sido reconstruídos en obras e investigaciones de líderes obreros, historiadores y sociólogos: por ejemplo, Rafael Alonso Torres, Cuarenta años de lucha proletaria (Imprenta Baldrich, 1939); Gervasio L. García y Ángel G. Quintero Rivera, Desafío y Solidaridad: breve historia del movimiento obrero puertorriqueño (Ediciones Huracán, 1982); Rubén Dávila Santiago, El derribo de las murallas. Los orígenes intelectuales del socialismo en Puerto Rico (Editorial Cultural, 1988); y de quien escribe, “¡Abajo! ¡Aquí no se trabaja!: Las huelgas obreras en Puerto Rico, 1895” (Claridad, en seis números, del 30 de abril a 4 de junio de 1993).

Ensayo Obrero 

La historia se hace todos los días, en diversas instancias cotidianas, por la gente en todas las naciones. En cada país algunos acontecimientos sobresalen, mientras que muchos otros pasan desapercibidos. Por lo general, lo que pasa por historia es lo que logra registrarse de una manera u otra, y/o lo que forma parte de la memoria colectiva o de algunos sectores sociales.

En la coyuntura de 1897-1898, en Puerto Rico hicieron noticia principal el intento de insurrección independentista en Yauco y Sabana Grande, del 24 de marzo, reprimido y por lo que fueron encarcelados decenas de participantes; y, la concesión de la Carta Autonómica del 25 de noviembre, ambos de 1897, por un lado. Y, el establecimiento del Gabinete Autonómico provisional (febrero); las elecciones del gobierno autonómico (marzo); la declaración de guerra de Estados Unidos a España dando lugar a la Guerra Hispano-Americana (abril); el bombardeo de San Juan por la marina de Estados Unidos y el llamado del Dr. Ramón Emeterio Betances al levatamiento general contra España (mayo); las diligencias de un sector independentista encabezado por el Dr. José Julio Henna (NY) con las autoridades de Washington, D.C., y las contradciciones políticas independentistas-anexionistas al interior de esta agrupación (junio); la invasión y proclama de redención colonial por parte de Estados Unidos (julio); el armisticio entre España y Estado Unidos y el levantamiento popular en Ciales proclamando la república, y el reclamo del derecho soberano de Puerto Rico de Eugenio María de Hostos y la Liga de Patriotas (agosto); la rendición definitiva y evacuación de España (septiembre y octubre); y la cesión de Puerto Rico y toma del país a la fuerza por Estados Unidos, sin participación y decisión democrática alguna de los puertorriqueños (noviembre y diciembre), de 1898, por otro gran lado.

En todos los procesos y eventos conducentes al gobierno autonómico hubo dos sectores sociales y políticos prohibidos de toda participación: el movimiento independentista y el movimiento obrero. Aquí abordamos algunos aspectos del segundo.

El sector artesanal de los trabajadores se organizó con el nombre de Ensayo Obrero en 1897; fue el nombre que dieron también a su periódico cuyo primer número se publicó el 1ro de Mayo de ese año, en conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores. En donde quiera que el capitalismo se fue implantando los artesanos, por sus oficios diestros y nivel cultural alfabetizado, formaron vanguardias de los trabajadores en general. Extraño no es que en todas partes los tipógrafos estuvieran en las más tempranas luchas de asalariados frente al capital. También hay un antecedente más lejano en Puerto Rico: “La primera huelga de tipógrafos habida en el país fue en el año 1840 y ocurrió en los talleres del Boletín Mercantil, siendo director propietario de dicha publicación el señor Guimbernat, Secretario de la junta de Fomento. Hubieron de componer el periódico el mismo propietario y miembros de su familia” (La Democracia 13 diciembre 1898, p. 3). Aquí figura una instancia inusitada de la propia familia propietaria en función rompe-huelga. Al grupo dirigente artesanal de finales del siglo 19 pertenecieron, entre otros, José Ferrer y Ferrer, Ramón Romero Rosa, Eduardo Conde, Fernando Gómez Acosta, Eugenio Sánchez López y Santiago Iglesias, joven español radical llegado a Puerto Rico a finales de 1896. Al defender a la clase obrera y denunciar la explotación en general de los trabajadores, hombres y mujeres, Ensayo Obrero fue recibido con hostilidad y burla por parte de las clases contrincantes y dominantes. Para los obreros fue motivo de celebración cultural. En la noche del 3 de agosto: “pasó una comisión de artesanos y braceros acompañados de la orquesta que dirigen los señores Muriel y Nieves, a la redacción de Ensayo Obrero, donde se estrenó una preciosa danza titutala «El Ensayo Obrero» y dedicada por su autor don Cecilio Andino Galés a los redactores de aquel periódico, los cuales obsequiaron cumplidamente a la concurrencia” (La Correspondendia de Puerto Rico, 4 agosto 1898, p. 3). De la iniciativa de Ensayo Obrero brotó, ¡una danza obrera! 

En el grupo de Ensayo Obrero se manifestaron perspectivas diversas y ocurrieron divergencias sobre las acciones y relaciones que debían observarse respecto al gobierno, las clases dominantes (hacendados y comerciantes, y elementos profesionales), y sus partidos políticos. En 1897, uno de los asuntos que provocaron distanciamientos temporeros entre el liderato fue la determinación oficial de llevar a cabo el derribo de las murallas de San Juan, en la parte que daba hacia la Marina y a la Puerta de Santiago y lo que ahora es la Plaza Colón. Iglesias señala que para ello las autoridades y políticos de la elite, con expresiones retóricas e hipócritas, mobilizaron brigadas (a que dieron nombres de generales españoles) de centenaries de trabajadores. Aunque se planteaba como conveniente para el desarrollo de la zona portuaria y mejores condiciones de higiene y vivienda en Puerta de Tierra, él advertía que los grandes beneficiados serían los grandes propietarios y las casas de comercio. 

En la lucha por la autonomía sus proponentes principales se dividieron en dos partidos politicos. El Partido Liberal Puertorriqueño (PLP), acaudillado por Luis Muñoz Rivera, representaba intereses de los hacendados capitalistas (azucareros y cafetaleros), y de segmentos de comerciantes y profesionales puertorriqueños. Estos favorecieron el pacto autonomista con un partido monárquico liberal de España, presidido por Práxedes Mateo Sagasta, y la fusión del PLP con este ente político español. Mientras que el Partido Autonomista Ortodoxo, encabezado por el Dr. José Celso Barbosa, representaba otro sector de propietarios y de profesionales, a la vez que se hacía portavoz de los trabajadores, de sectores sociales marginados y se decía ser el defensor de la “soberanía popular”. Los autonomistas ortodoxos rechazaban integrarse a cualquier partido de España pero, en definitiva, se allanaron a la autonomía lograda. 

Para las elecciones del nuevo gobierno pautadas para el 27 de marzo de 1898 el grupo principal de Ensayo Obrero (Ferrer, Romero Rosa, Gómez Acosta, etc.) favoreció a los autonomistas de Barbosa. Un grupo encabezado por Cecilio Andino Galés – el de la danza… – publicó “El Obrero Liberal”, abanderizados con Muñoz Rivera. Otros junto a Santiago Iglesias formaron el Centro de Estudios Económicos-Sociales exhortando a los trabajadores a organizarse y seguir un curso político propio. Recordando aquél momento, Iglesias escribió: “Esta lucha gubernamental interna fue muy aguda, y llegó a hacerse tan pasional, que muy pronto trascendió al pueblo por todo el país; dividiéndolo políticamente en dos bandos. Los problemas económicos de la época no recibían estudio, ni se les daba la importancia que tenían y mucho menos el estado calamitoso en que se hallaba las muchedumbres del trabajo. La preocupación se dirigía exclusivamente a la conquista del poder politico y de los empleos públicos. Se luchaba ardorosamente por conquistar el absoluto predominio personal, mientras el problema económico era mencionado académicamante…Los directores que influenciaban la opinión pública entusiasmaban fácilmente a los campesinos y obreros, quienes eran utilizados electoralmente. No tenían una conciencia obrera colectiva formaba” (Luchas emancipadoras, 1929; 2da ed. 1958, p. 57). Ese era el Santiago Iglesias anarquista-socialista hablando. 

Salió triunfante el Partido Liberal y le tocó a Muñoz Rivera formar el gobierno. No obstante las posturas sobre los autonomistas, tanto el gobierno de España como el Autonómico ejercieron represión contra los líderes obreros. En septiembre de 1897, por no entregar dos ejemplares a los censores del gobierno previo a la publicación, el periódico Ensayo Obrero fue multado en 72 pesos y su director, José Ferrer y Ferrer fue encarcelado por unos días (La Democracia, 17 septiembre y 2 octubre 1897); en marzo del 1898 el periódico fue multado en 62 pesos por el artículo “Socialismo”, que la censura consideró “atentatorio contra la religión del Estado” (La Correspondencia de PR, 5 marzo 1898). Por considerarlos peligrosos para la “integridad nacional” (hoy se diría “seguridad nacional”), el día de las elecciones del 27 de marzo se ordenó el arresto de José Mauleón y Emiliano Ramos (presos) y Santiago Iglesias (escapó). Detenido en Río Grande, Iglesias fue remitido a la capital y condenado a 7 meses de cárcel.

Estando encarcelado durante el bombardeo de San Juan e invasión estadounidense, Iglesias fue excarcelado el 5 de octubre de 1898. En los últimos aleteos del gobierno autonómico se volvió a ordenar su arresto pero Iglesias volvió a escapar. Cuando llegó a Carolina, en narración suya, encontró a un amigo intérprete quien lo presentó al comandante Scott del ejército invasor que tomaba posesión del pueblo. Opinamos que los sucesos inmediatamente posteriores, junto a otros más adelante, influyeron en la metamorfosis de Santiago Iglesias de anarquista y socialista radical a socialista reformista y sindicalista pro-americano. En el contexto histórico de Puerto Rico colonial, “Americano” generalmente es sinónimo de estadounidense.

Iglesias no solamente estuvo bajo la protección del comandante Scott, sino que fue invitado por éste para hablar al pueblo en la toma de Carolina, Canóvanas, Loíza, hasta llegar a Río Piedras, donde el general y gobernador militar John Brooke tenía su cuartel.invasor. Durante esos días se desataron huelgas en diversas haciendas y Scott informó de las condiciones miserables de los trabajadores y el maltrato que recibían de los hacendados. A pesar de tener noticias de Santiago Iglesias como “anarquista” (con todo el estigma negativo del término), continuó bajo la protección del ejército americano y fue ordenado a permanecer allí hasta el 18 de octubre. La noche anterior en Río Piedras fue objeto de un atentado de un disparo, que se sospechó fue acto de los hacendados y mayorales que Iglesias había alterado con sus arengas a los trabajadores. El día 18 el general John Brooke sustituyó al general Nelson Miles (a cargo de la invasión) en la gobernación militar. Iglesias regresó a San Juan cobijado por las tropas estadounidenses y ese día se oficializó la rendición de España. Indistintamente de las expectativas que tuvieran de participación política con Estados Unidos, y de la debilidad material de la burguesía criolla (con todo el peso indiscutible que tiene), el hecho es que el gobierno autonómico acabó entregándose y sus altos oficiales se pusieron al servicio de los generales invasores. El historiador Carmelo Rosario Natal documenta que, ¡fue Muñoz Rivera quien llevó de brazo al general Brooke a izar la bandera de Estados Unidos en la Fortaleza! (Puerto Rico y la crisis de la guerra hispanoamericana, 1895-1898; Edil, 1989). 

La Federación Regional de los Trabajadores 

Luego de reagruparse el liderato obrero, aunque heterogéneo en conciencia de clase y en opciones políticas, se constituyó la Federación Regional de Trabajadores (FRT), el 20 de octubre de 1898. Tres días después circuló su periódico “El Porvenir Social”. La unidad sindical y/o política, usualmente, no significa que todos piensan igual; y no tiene que ser así. La unidad se logra acordando una base común, y se mantiene mientras eso tenga más peso y sea la línea rectora de la acción. Por encima de consideraciones secundarias y hasta personales, lograr el acuerdo básico y la voluntad de actuar es la clave de la unidad. Entonces todos los partidos políticos y movimientos sociales se movían en las aguas picadas y en el proceso siempre contradictorio de la historia, en este caso del contexto del cambio de mando imperial de 1898.

Ante el fin de la dominación de España y en de un levantamiento general armado por la independencia previo a la invasión (como abogó por ello Betances hasta su último aliento de vida en septiembre del 98), todos los partidos tradicionales y el movimiento obrero que se inauguraba en organización sindical a nivel nacional, dirigieron sus ojos y peticiones de mejoría a la gran potencia de Estados Unidos. El coloso del Norte ya sabía aprovechar las divisiones o instigarlas para imperar en el país conquistado. En la edición del 21 de octubre de la Gaceta de Puerto Rico se publicó la traducción de la Constitución de los Estados Unidos de América. Aun no había sido disuelto el Gobierno Autonómico, pero esto sirvió para dejarle saber a todo el mundo a qué constitución se debían remitir de ahí en adelante. Acompañando el paso del estampido de las botas del ejército invasor, el gobierno de Estados Unidos comenzaba a poner en práctica sus resortes ideológicos y politicos. Se desplegaba la “americanización”. Esto es parte del retrato del colonizador. Casi todos tenían la idea de Estados Unidos como el país más democrático y campeón defensor de los derechos individuales del planeta. Esa creencia, sin conocer a fondo la historia del país invasor, es parte del retrato del colonizado; evocando el análisis que el sociólogo Albert Memmi ha hecho del colonialismo. En la fundación de la FRT se aprobó enviar una comisión (Iglesias y Eduardo Conde) a Washington DC, a hacer contactos e informar sobre el Socialist Labor Party (SLP) y la American Federation of Labor (AFL) y la situación industrial de Estados Unidos. Sin apoyo y protección en la colonia lo buscaron en el imperio.

Por otro lado, la FRT fue invitada a participar en una Asamblea “de delegados representativos de todos los intereses y clases sociales y de todas las orientaciones” (Iglesias) en el Teatro Municipal de San Juan, el 30 de octubre. En nombre de la FRT Santiago Iglesias expuso que se declaraban partidarios de la anexión si no perjudicaba al país, y favorecían implantar las instituciones y sistema educativo de Estados Unidos; así mismo exigían la jornada de 8 horas y diversas mejoras en las condiciones de trabajo, incluyendo para las mujeres embarazadas Por un lado, cuando todavía no conocían el aparato económico de las Corporaciones de Estados Unidos, especialmente el azucarero, y frente a las exclusiones y atropellos cotidianos a que estuvieron sometidos los trabajadores y sus familias bajo España, en las filas de la FRT creían que con las “instituciones americanas” se beneficiarían y defenderían. Ramón Romero Rosa también participó en lo que llamó aquella “asamblea de los políticos liberales del país”. En ese contexto preciso, en El Porvenir Social hizo una advertencia a los trabajadores reservando el lenguaje de lucha de clases para los propietarios y partidos que conocían. Todavía tenían la dominación española y al efímero gobierno autonómico de referente concreto e inmediato. Al mismo tiempo, este líder obrero forceajeaba con el problema del disinterés en educarse políticamente y organizarse, y en consecuencia la falta de acción de la mayoría de la clase trabajadora por defender sus propios intereses. Romero Rosa manifestó:

“Una de las grandes calamidades que nos asisten y que nos habrá de llevar a la ruina por completo (si no se cambia de carácter), es esa fría indiferencia o apatía que domina a la mayor parte de nuestros compañeros. En la creencia de estos desposeídos del patrimonio ha existido siempre la idea de que los politicos han de ser los que mejorarán la tristísima situación nuestra; y ajustados a ese principio, no han hecho otra cosa que sino formar cola con ellos y seguirles a todas partes. No teniendo en consideración, por ley de experiencia, que tanto un partido como los demás, vienen todos a dar un mismo resultado; puesto que los burgueses los son igual republicanos que monárquicos, reaccionarios que liberales. Todos, (admitimos excepciones) unos más y otros menos, no tienen otra misión que la de explotar al pueblo trabajador, procurando crear empleos que repartir a sus compinches, sin que por eso les duela el que los obreros se desangren o mueran de asco. Esto quiere decir también, que la mayoría de nuestros compañeros (como ya he manifestado anteriormente), no se mueven para nada, que no tratan de agremiarse, de formar su organización, etc., sino que esperan que el maná les venga de la mano de los don Fulano o don Zutano, hombres honrados, por supuesto, pero que no han de llenar el interés que perseguimos” (El Porvenir Social, Época II, Núm. 4, Noviembre 6 de 1898).

Sin embargo, el empuje de la FRT se fue haciendo sentir. Se dieron pasos organizativos en Ponce, Dorado, y Lares. En Arecibo, Iglesias apunta, se constituyó la FRT en una asamblea el 13 de noviembre del 98; allí fue electa una directiva representando “diez uniones incipientes de oficios”. Comisiones obreras de otros pueblos llegaron a San Juan buscando orientación organizativa y afiliarse a la Federación.

La puesta en marcha de la FRT, a su vez, se dio en el contexto de huelgas de trabajadores agrícolas en distintos puntos del país y de los tabaqueros de la fábrica “La Ultramarina”. El 20 de noviembre los tipógrafos se reunieron en el “Círculo Obrero” (Calle Sol, 62) a discutir su situación laboral (La Correspondencia de PR, 19 noviembre 1898). Tres días después los “diarios ricos” La Correspondencia de Puerto Rico y el Boletín Mencantil, así como los demás rotativos de la capital fueron paralizados por una huelga de tipógrafos comenzada el 23 de noviembre (La Democracia, 26 noviembre 1898). Luchaban por aumento de 50% en el salario y mejores condiciones higiénicas. La clase patronal comenzó a usar rompe-huelgas pero no pudo con el empuje obrero. Después de tres semanas de huelga, los tipógrafos lograron aumentos salariales de hasta 25%, “y una mejor consideración de sus patronos”, los impresores (Luchas emancipadoras, p. 97).

En estas circunstancias, la conciencia y combatividad obrera fue incrementando y una de las últimas fanfarronadas del moribundo gobierno autonómico se descargó contra Santiago Iglesias. Según narra éste, primero a finales de noviembre fue llamado por el Sub-Secretario de Gobernación, licenciado José de Diego para dejarle saber “del disgusto que causaba aquella campaña que el gobierno consideraba hostil e injusta”. De Diego le dijo que “las actitudes socialistas y revolucionarias” como las que se manifestaban en Barceola y que “él conocía y con las cuales él simpatizaba…” (sí, Pepe…), en Puerto Rico resultaban “ideas subversivas”. Ofreció “amistosamente” ayudar a “levantar la clase obrera” si deponían la actitud radical. Iglesias no lo tomó en serio y replicó que en Barcelona, en Puerto Rico, y cualquier parte del mundo estaba en la legalidad defender la causa de los trabajadores. Unos días después, el “Ministro de Gobernación”, Luis Muñoz Rivera, con un ejemplar de El Porvenir Social en sus manos lo fustigó enfurecido diciendo que contenía escritos “disociadores” y que “tenía órdenes superiores” (mentira, era su deseo) de aconsejarle que se fuera de Puerto Rico (Luchas emancipadoras, pp. 98-99). Otra orden de arresto no se materializó.

Quienes tenían los días “autonómicos” contados eran Muñoz Rivera y sus Secretarios. El 6 de diciembre de 1898 asumió el mando el tercer gobernador militar, general Guy V. Henry. Todos habrían de tomar giros distintos en una siguiente madeja de contradicciones de lucha obrera, política partidista electoralista y de diversas vertienes de americanización. De ello tratamos en un próximo artículo de continuación.