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Algunos comentarios del famoso chat

La campaña contra Mario Marazzi, entonces director del Instituto de Estadística, llena muchas páginas del chat de Telegram que conocemos. Le pusieron pasquines y manipularon la prensa hasta obligarlo a salir del cargo.

 

Sigue campaña

Eduardo Bathia y otros dirigentes del PPD fueron objeto de muchas campañas, todas orquestadas por funcionarios públicos, o contratistas como Edwin Miranda, en horas laborables.

El regreso del personaje de La Comay, lo vinculan al trabajo de Edwin Miranda, con la ayuda de Elías Sánchez.

En otra ocasión, el objetivo de la campaña con todos homofóbicos fue el mensaje de Navidad de Eduardo Bathia, el que Rosselló cataloga de “mamabicho levels”

El día de navidad de 2018 Raúl Maldonado le llamó la atención al grupo de los peligros de un chat “no encriptado”, que puede afectar la reelección de Rosselló. Le contestaron “feliz navidad”.

Luego que se dio a conocer todo el chat y se anunciaron las renuncias, Rafael Cerame afirmó que no tenía contrato alguno con el gobierno. Si esto fuera cierto, ¿quién le pagaba? Su presencia en el chat era permanente y como vemos en este extracto, hasta redactaba notas de duelo a nombre de Rosselló.

Rivera Marín habla de “las sandeces” de los medios por exponer las quejas de los estudiantes ante el traslado de Hamilton. Rosselló le contesta “accountability is a bitch”.

Los comentarios sexistas y machistas hacia periodistas cubren todo el chat. Aquí se centran en la periodista Milly Méndez a quien sólo identifican como “la esposa de Julio”. En la soberbia que destila el chat se despotricaba contra mucha gente, hasta contra “hermanos estadistas”. Al abogado John Mudd, muy activo en las redes sociales y defensor de la anexión, le dirigen todo tipo de burla. Dicen que no tiene clientes como abogado y Elías Sánchez lo llama “mamatranca”.

La presencia de Elías Sánchez Sifonte en el chat es uno de los elementos más importantes del chat ya que mientras comentaba todos los días las acciones del gobierno, cabildeaba a favor de sus clientes.  Antes de que se conociera en su totalidad el documento, Rosselló negó que su exdirector de campaña estuviera en el intercambio. Ahora sabemos que su presencia fue destacada y que intervenía en todo. Aquí vemos cuando sus cuates le celebraron el cumpleaños. 

A mediados de enero de 2019, tal vez recordando la advertencia que Raúl Maldonado había hecho en cuanto a los peligros de un chat “no encriptado”, Sobrino propone que abandonen la aplicación Telegram y se muevan a otra más segura llamada Signal. Poco tiempo después el chat termina. 

El analista Carlos Días Olivo, con su peluca, es objeto de las burlas del chat.

Nuestra gente está activada, dice Edwin Miranda refiriéndose al pequeño ejército creado – con fondos públicos – para manipular los sondeos de opinión de distintos medios. 

Elías Sánchez quien actúa como cabildero de las empresas contratadas por el plan de Salud, Vital, está preocupado cómo este se ha divulgado y pide cambios: 

Para enfrentar los problemas de las lanchas a Vieques y Culebra, Rosselló propone “sacar a los empleados mierdas de allí”. Según él, esos empleados de “mierda”, son los responsables.

El “team Rosselló” también compró las predicciones astrológicas de Walter Mercado. Aquí se vacilan la operación del publicista Miranda para lograr la “predicción”. De paso, también se burlan del expresidente de la UPR, Antonio García Padilla.

 

Se tiene que ir: Renuncia o residenciamiento

Por Denis Márquez/Especial para CLARIDAD

Evidenciadas las asquerosas acciones del gobernador y su grupo de cómplices en el Telegram PNP, no cabe duda de que Ricardo Rosselló debe desaparecer del gobierno de Puerto Rico en respuesta al reclamo del país. Debe renunciar porque no merece estar un día más en Fortaleza. En su defecto, como a todas luces y sin criterio propio ha elegido “atornillarse” a su puesto, la Cámara de Representantes de Puerto Rico tiene la obligación política y moral de iniciar un proceso de residenciamiento para expulsarlo o provocar su renuncia inmediata.

A todas y todos nos asquea el contenido del Telegram PNP: desde la homofobia hasta el desprecio por figuras de la oposición –vivas o muertas– como el compañero Carlos Gallisá, el carpeteo político a Juan Dalmau y su familia, insultos a periodistas y artistas o el desprecio a ciudadanos privados. Desgraciadamente, todo eso igualmente lo manifiestan y ejecutan como propuestas de legislación en sus acciones gubernamentales, que se traducen en políticas públicas de presecución y desprecio a la disidencia y a nuestros derechos.

Llevamos décadas planteando que la corrupción pública está basada en el clientelismo e inversionismo político presente en todos los gobiernos PPD y PNP. No podemos olvidar, en el caso de la Cámara de Representantes del pasado cuatrienio, los arrestos de los allegados y jefes de campaña de David Bernier. Este cuatrienio, los arrestos por corrupción de la ex Secretaria de Educación, Julia Keleher, de Ángela Dávila, ex Directora Ejecutiva de la Administración de Seguros de Salud, y contratistas en dos áreas de servicios esenciales que representan el 50% del presupuesto del país.

En el inaudito caso particular de Keleher, desde su nombramiento advertí que sería nefasta para Puerto Rico y la denominé como la “empresaria que dirige el Departamento de Educación”. Solicité su interpelación en la Cámara por el cierre de escuelas, las mismas que cerró con la ayuda de los que hoy están acusados junto a ella. Maltrató a cientos de comunidades escolares y contrató a sus compinches. La denuncié un sinnúmero de veces y hasta la referí a Justicia y Ética Gubernamental, mientras azules y rojos le reían las gracias en la Legislatura.  Vino a destruir la educación, las escuelas, nuestros estudiantes y al sistema de educación pública del país.  Ahora se confirma que, desde el principio de su incumbencia, llegó a lucrarse y a enriquecerse, tanto a ella como a sus allegados.

Estos esquemas coloniales en que se fusionan (con/funden) partido político y gobierno, demuestran el único interés de preservar, a toda costa y sin principio alguno, el exiguo y limitado poder que queda en Puerto Rico para beneficiar a unos pocos en perjuicio de la estabilidad social y económica de los muchos. Pero la base de la principal corrupción que nos azota es producto del estatus colonial que oprime y corrompe con la imposición de leyes y estatutos aprobados por un gobierno extranjero, en perjuicio de nuestros intereses más básicos.

Estas nefastas acciones dejan al descubierto la irresponsabilidad gubernamental y fiscal, la incapacidad colonial que mantiene en descalabro la economía del país y que provocó la aprobación de la ley PROMESA. El imperio, velando por sus intereses, ahora protege a sus bonistas y buitres, poniendo al Gobierno de Puerto Rico en sindicatura federal en fondos relacionados con la salud y la educación. En otras palabras, el imperio, en su esplendor, está apretando las tuercas de la colonia de Puerto Rico.

Desde la Cámara, seguiré insistiendo en cumplir con la responsabilidad política de llevar a cabo el residenciamiento del gobernador Ricardo Roselló. La indignación debe continuar, pero ante todo debe traducirse en la accion política de provocar la salida del gobernador y su pandilla. Todos nuestros esfuerzos deben estar concentrados en invitar, emplazar y llevar el mensaje al país, a los votantes, de que el independentismo estará presente en las próximas elecciones, como lo ha estado por décadas, a través del Partido Independetista Puertorriqueño y su proyecto de descolonización e independencia, con un programa de gobierno de avanzada en economía, ambiente, equidad, derechos humanos, solidaridad y justicia social. Pero, además, con una trayectoria de genuina honestidad y verticalidad. 

El autor es representante a la Cámara por el Partido Independentista Puertorriqueño.

El periodista Gallisá y el chat del gobernador corrupto

Por Rafael Rodríguez Cruz/Especial para CLARIDAD

Leyendo los comentarios sobre Gallisá vertidos en las páginas del chat de Rosselló, no pude evitar imaginarme la respuesta que el propio Carlos habría dado en Fuego Cruzado al aducido “periodismo demagógico de CLARIDAD”. Puedo recordar ahora mismo su voz, con su inigualable tono pausado y reflexivo, revelándonos algún hecho particular que, de pronto, mostrara precisamente quiénes son los demagogos y corruptos en este país. Y es que así era el periodismo de Carlos. Fundado en hechos concretos, casi siempre celosamente ocultados por la prensa comercial, invariablemente, se trataba de una información singular que parecía surgir de su boca, mágica y jocosamente, para desenmascarar a los intereses, ocultos y no ocultos, que dominan en Puerto Rico. Algunas veces era un dato aprendido como resultado de su larga experiencia como luchador independentista, abogado, representante y periodista, entre otras funciones; otras, uno, que, por el contexto en que él lo enmarcaba, el momento en que lo decía y la fuerza de la ironía, no quedaba duda alguna de que provenía de una fuente enteramente confiable. Yo, que desde la diáspora lo escuchaba por internet, no me despegaba hasta que llegaba ese preciso instante en que Carlos nos obsequiaba, la mar de las veces cómicamente, la información que ponía fin al debate estéril. 

Podría, de paso, mencionar que siempre que viajaba a Puerto Rico procuraba que Jaime Córdova(escritor yexdirector de las sección deportiva de CLARIDAD) me llevara a almorzar con Carlos Gallisá. Para mí era un regalo compartir con ellos. Jaime, con su rica imaginación literaria y voz de locutor de juegos de pelota, siempre daba un contexto volatizado y no pocas veces cínico a los temas políticos de sobremesa. Carlos, por su parte, esperaba el momento exacto, encontraba la entonación que correspondía y, sin alterar el ritmo de la respiración, aportaba el dato que daba sentido terrenal a lo dicho. Como todo gran comentarista, de la radio y de los almuerzos, lo de Carlos era la referencialidad en sus locuciones. Nunca, ni en público ni en privado, lo escuché usar muletas lingüísticas ni clisés para aclarar lo que se esclarecía mejor con una simple referencia a los hechos. La magia de su periodismo era que Carlos, quien almorzaba conmigo y con Jaime sin prisa alguna, parecía a la vez estar conectado todo el tiempo con el país entero, desde lo que ocurría en Vieques hasta lo que pasaba en Mayagüez o en la diáspora. Entre él y los detalles de la vida colonial había una relación de incesante comunicación.  

Por eso, al leer los comentarios insultantes del chat del gobernador, pensé que nadie mejor que Carlos habría podido darles una contestación en la forma de una simple acotación jocosa e iluminadora a la vez. No es que no duela que se burlen de su muerte. En particular, el negarle el homenaje de bajar la bandera, en señal de luto por la vida de quien fue un insigne patriota y un buen ser humano, fue un acto vil como pocos. Pero la verdad es que la alusión al “periodismo demagógico de Gallisá” es cónsona con la visión de mundo perversa y cerrada de los participantes en el chat. Si a algo le dedicó Carlos buena parte de su vida fue a la lucha en contra del periodismo demagógico. Y es que demagogia y defensa del poder y los privilegios son, desde los tiempos de Aristóteles, la misma cosa. Todo el contenido del chat es precisamente un cuadro que ejemplifica el uso de la falsedad para engañar al pueblo y mantenerse en el poder. 

Viene a mi mente también una de las últimas intervenciones de Carlos Gallisá en Fuego Cruzado. De esas raras veces en que el programa hacía verdadero honor a su nombre, él debatió con Ignacio Rivera acerca del tema de la demagogia periodística en Puerto Rico. Ignacio, en tono poco convincente, manifestó sorpresa al Carlos hablar de la manipulación mediática por la familia Ferré-Rangel. Por supuesto, la contestación que recibió este agente retirado de la CIA fue rápida, sencilla y fulminante. Con uno o dos ejemplos, Carlos demostró la labor ideológica perversa del “gran periódico” de Puerto Rico. Ese día, pues, no hubo tanto un “fuego cruzado” entre él e Ignacio, sino par de tiros certeros de parte de Carlos. De hecho, yo creo que él habría aprovechado el “escándalo del chat” para retomar el importante tema de la verdadera demagogia periodística en Puerto Rico. ¿Cómo es posible, por ejemplo, que El Nuevo Día, con sus numerosos recursos investigativos y periodísticos, no fuera la fuente que diseminara las páginas del chat que Rosselló aducía estaban “caducadas e irrecuperables”? ¿Cómo es que el Centro de Periodismo Investigativo, con una infinitésima parte de los recursos de la prensa comercial, no tuvo problemas en encontrarlas? ¿O es que acaso, la familia Ferré-Rangel, que se inmiscuye hasta en las fiestas de gatos en el palacio de Miraflores en Venezuela, no sabe lo que pasa en el Palacio de Santa Catalina? Finalmente, ¿será que hay fuentes fidedignas en Puerto Rico que no confían en la prensa comercial, como pasaba en los tiempos de Carlos Gallisá dirigiendo Claridad o de comentarista en Fuego Cruzado?

¿No es acaso irónico que fuera un medio de periodismo independiente sin dinero, y no El Nuevo Día, el que publicara la totalidad del chat caduco e irrecuperable de Rosselló y su pandilla de políticos corruptos? ¡Qué homenaje colateral al tipo de periodismo que siempre defendió Carlos! ¡Qué denuncia más certera sobre la manipulación mediática en la isla! Todo mediante la develación de los datos ocultos. Carlos lo habría añadido al arsenal de sus críticas al maridaje entre la prensa comercial y los que se nutren de la corrupción.

Mientras escribo esto, a cientos de millas de Puerto Rico, en un barrio de la diáspora que tanto amó Carlos, una masa gigante de ciudadanos se congregó el sábado por la noche frente a La Fortaleza demandando la renuncia del gobernador corrupto. Otra ironía que creo que Carlos habría destacado. El gobernador nos hace pensar en una rata cobarde escondiéndose de una “gata”, como dicen en el chat. Hay que imaginarse a Roselló allá adentro, tembloroso, con su voz de trompetilla desafinada, soñando con una salida engañadora al peo que él mismo ha formado. Nada es más emblemático de la corrupción y demagogia de nuestra burguesía colonial que el acto de un gobernador cobarde escondido en La Fortaleza. Recordemos, siete décadas atrás, el 30 de octubre de 1950, también otro gobernador corrupto, pero del PPD, buscó refugio entre las paredes y escondrijos del palacio de Santa Catalina. Las dos ratas han llegado a su hogar. 

¡Alabanza a la labor periodística de Carlos Gallisá! Nadie pude citar un dato que manche su memoria como patriota. Todo lo que se vive en el país en este momento, este súbito quebrantamiento de la demagogia política y despertar de nuestro pueblo, no es sino un homenaje a lo que fue su vida de luchador independentista. Es también una afirmación de que el periodismo veraz en Puerto Rico es por definición independiente, comprometido y patriota. Es más, si Carlos estuviera vivo me iría con él y Jaime Córdova a almorzar. De algún detalle nuevo me enteraría… 

Un respiro pasajero

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

Poco antes de que terminara el mes de junio trascendió en los medios que la Middle States Commission on Higher Education había sacado de probatoria a los 11 recintos de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Pero esto solo sería un “respiro pasajero”, pues el problema fundamental prevalece ante todo. 

Ese corto aliento duraría tan solo ocho años, tiempo por el que la Middle State extendió la acreditación. Sin embargo, el plan fiscal UPR mantiene los recortes al presupuesto y los aumentos en la matrícula. También, la congelación de plazas, incluyendo la de aquellos empleados que trabajarían en el proceso de entregar los estados financieros. Precisamente fue tras la entrega de los estados correspondientes al año fiscal 2017-2018, que la agencia acreditadora retiró la probatoria el pasado 28 de junio. 

En ese sentido, las consideraciones en el plan fiscal UPR mencionadas arriba, entre otras, mantendrían las dudas sobre la estabilidad financiera de la Universidad y su capacidad para seguir operando. Una de las razones por la cual la Middle State decidió poner a la UPR en probatoria en mayo de 2017. 

La representante subgraduada ante la Junta de Gobierno de la UPR, Naomy Rivera Rodríguez, señaló que “todos los golpes de pecho que se ha dado la Administración Universitaria luego de que la Middle State retirara la probatoria de los 11 recintos son simbólicos. Al final del día todas las políticas y recortes presupuestarios proyectados en el plan fiscal de la UPR demuestran cómo la Junta de Gobierno de la Universidad cede a las exigencias de la Junta de Control Fiscal (JCF). La realidad del asunto (de la probatoria) es que se trata de un respiro pasajero”. 

El pasado lunes, 8 de julio, se llevaron a cabo 3 reuniones de Comités de la Junta de Gobierno en las que se discutió la elección del nuevo Director Ejecutivo del Sistema de Retiro de la UPR; la remodelación del primer piso de Administración Central y la nueva política de ayudas económicas para los estudiantes de la UPR. 

Ante los cuestionamientos que surgieron sobre esta última política de ayudas económicas que sustituiría las exenciones de matrícula, se sostuvo una reunión con representantes de los distintos Consejos de Estudiantes y el vicepresidente de asuntos estudiantiles. Allí se acordó que el sector estudiantil no acogería ninguna propuesta hasta que Administración Central asegurara que los fondos propuestos en dicho plan de ayudas económicas existen.

También se determinó que cada Consejo iba a emitir su decisión sobre si apoyaba o no dicha política. Por el momento Bayamón, Cayey, Aguadilla y Rio Piedras no la apoyan. 

Rivera, enfatizó que lo importante no es simplemente que el dinero esté o no, sino la forma en que se implemente y las distribuciones que se están proyectando en cuanto a las exenciones. No se están considerando unos factores muy importantes para que realmente impacten la mayor cantidad de estudiantes.

“Esta política de ayudas económicas para los estudiantes se hace ante la exigencia de la JCF para eliminar las exenciones de matrícula. Para poder cumplir con eso se crea esta política que en su esencia puede sonar justa, sin embargo, se debe puntualizar el hecho de que toma en cuenta solamente como necesidad económica los costos de matrícula”, explicó. 

O sea, obvia los costos de cuota, laboratorio o tecnología, entre otros. Tampoco toma en cuenta el costo de vida de los estudiantes: hospedaje, alimentación, transportación, etcétera. 

“Entonces, ¿la necesidad económica que toma en cuenta esta política es real?”, cuestionó. 

Además, la representante estudiantil criticó que la matemática que hicieron para decir que esto ayuda al 70% de los estudiantes es la cantidad total de las exenciones de matrícula que se otorgaron el pasado año académico. 

El año pasado solo se otorgó el 50% de las exenciones de matrícula. En ese sentido, no se está tomando en consideración la totalidad de los estudiantes elegibles a exenciones. 

“Esta política no ha sido estudiada y los pagos de matrícula comienzan en tres semanas. Si se aprueba esto será a la ligera y no sabemos si el sistema está preparado y va a funcionar pues no hay un plan de trabajo para implementar esta política”, sentenció Rivera. 

Por otra parte, Jannelle Santana, presidenta de la Hermandad de Empleados Exentos No-Docentes (HEEND), comparó el asunto de la política de ayudas económicas para estudiantes con la negociación de las exenciones en el Convenio Colectivo –que cobijan a los empleados y sus dependientes– para cerrar el año académico 2018-2019. Al igual que con la política de ayudas económicas para estudiantes, “tampoco hay garantía de dónde provienen los fondos”. 

“Nos están diciendo que mientras dure este periodo de negociación las exenciones quedan eliminadas y que entonces va a entrar a funcionar el programa de ayudas económicas pero todavía ellos no han definido como este programa va a funcionar, solo unos borradores”, dijo. 

Santana, mencionó que si bien le devolvieron la acreditación a la UPR, eso va sujeto a ciertos estándares que, a su vez, dependen la sostenibilidad y la gobernanza universitaria. Por lo tanto, los recortes presupuestarios que se están llevando a cabo no ponen a la Universidad en una buena posición. 

En los últimos estados financieros que ha entregado la universidad a la Middle State hay una nota de Ernest & Young en la cual la firma auditora le comenta a la administración universitaria que tienen una seria preocupación respecto a la habilidad que va a tener la institución para subsistir a los recortes económicos que se están ejecutando. 

“Al recortar constantemente el presupuesto de la Universidad está en duda su capacidad para operar. Además, el concepto de la universidad pública debe garantizar la accesibilidad a los estudiantes, eso no será posible si continuan los aumentos en el costo de la matrícula”, concluyó Santana. 

El gobernador en su laberinto

Por Carmen E. Ortiz Abréu/Especial para Claridad

Los acontecimientos que estremecieron a Puerto Rico la semana pasada- específicamente los arrestos por las autoridades federales de dos ex funcionarias del gabinete y varios contratistas del gobierno de Ricardo Rosselló, y la revelación de la existencia de un “chat” en el cual por 41 días dieron rienda suelta a sus peores instintos el Gobernador y doce de sus más allegados colaboradores- han convertido al País en un hervidero, y desatado lo que muchos califican como una crisis sin precedentes en nuestro sistema constitucional de gobierno. Como resultado de esta situación, se han afectado irreversiblemente la imagen y utilidad política del Gobernador, hecho que reconocen los líderes de su propio Partido Nuevo Progresista (PNP), algunos de los cuales se refieren a él en privado como “un cadáver político”. 

La caída de Rosselló y su gobierno se venía gestando en silencio desde hace tiempo, sobre todo a partir del desastre provocado por el huracán María. Fue entonces cuando nuestro pueblo empezó a intuir que detrás de la fachada bien construida del gobernante, había paredes falsas que se derrumbaron estrepitosamente al primer soplido del huracán. La respuesta de su gobierno a la emergencia y su manejo errático e insensible de las muertes relacionadas a esta, y de la recuperación post huracán, dejaron una espina clavada en el corazón de nuestra gente. Más adelante, los rumores insistentes de corrupción y mal manejo de fondos aumentaron la suspicacia colectiva. 

Por eso, si bien los arrestos por corrupción de la semana pasada sacudieron la opinión pública, estos eran esperados. Pero la revelación de la existencia del “chat”, y su contenido tan agresivo y despreciable, sacudió al País. Esto ha provocado una ola espontánea y unánime de repudio al Gobernador y sus compañeros de conversación- miembros prominentes del gabinete, contratistas externos y amigos personales del mandatario- como pocas veces se había visto antes en Puerto Rico. Esto ha llevado al liderato legislativo, y a otras importantes figuras dentro del PNP, a distanciarse de las acciones de su Presidente, ante la gravedad del contenido del documento de 889 páginas, que fue filtrado en su totalidad a través del Centro de Periodismo Investigativo. 

El tono del “chat”- inflamatorio, prejuiciado, discriminatorio y en ciertos momentos, flagrantemente ilegal- bordea un sensacionalismo puro y duro que ha generado la atención de los medios de prensa en Puerto Rico, Estados Unidos y otros países, calificando estos sucesos como un gran escándalo político. Ciertamente lo es, no solo porque abona a la percepción de corrupción e ingobernabilidad que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene y propaga sobre Puerto Rico, sino también porque desnuda la falta de decencia y la callosidad moral de la claque nefasta que ha gobernado nuestro país por los pasados treinta meses.

Un amplio y representativo espectro de los principales sectores en Puerto Rico reclama y espera porque el gobernador Ricardo Rosselló abandone su cargo. Este ha reiterado que no va a renunciar. Se ha limitado a separar de sus puestos y contratos gubernamentales al resto de sus amigos del “chat”, pero no ha internalizado ni reconocido en sus expresiones públicas que él era el líder de esas conversaciones infames en que se planificaba el asesinato de reputaciones, la manipulación y el chantaje a medios de prensa, el acoso y asedio de adversarios y disidentes, y se lanzaban epítetos, burlas, insultos o improperios hacia mujeres, miembros de la comunidad LGBTTQ, personas pobres, con defectos físicos y enfermedades, incluyendo los cadáveres de quienes murieron a consecuencia de la catástrofe provocada por el huracán. 

El gobernador Rosselló dice que no renuncia a pesar de que las protestas contra él y su gobierno crecen a cada minuto. No entiende, o no quiere entender, que no tiene credibilidad ni utilidad política en Puerto Rico, y en Estados Unidos tampoco. Que su carrera política es un fraude que se fraguó para el engaño y por el engaño muere. Aquí, su presencia es repudiada. Allá, se le han cerrado las puertas. Si no lo cree, que intente tocar alguna, y nos cuente cómo lo reciben.

 Las autoridades federales han dicho que continuará el desfile de corruptos. Se acercan más arrestos de allegados suyos que serán encausados. Y surgirán también revelaciones adicionales a la prensa acerca de su carácter errático, sórdido y mendaz. Entonces, no tendrá ante sí más alternativas: o renuncia o será residenciado. La Asamblea Legislativa debe sentir la presión pública que la obligue a cumplir con su deber de iniciar el juicio político de un farsante que nunca debió ser gobernador de Puerto Rico. Al culminar el proceso de residenciamiento, Ricardo Rosselló habrá establecido un nuevo precedente: pasar a la historia de Puerto Rico como el primer gobernador encausado y removido de su cargo por alta traición a la confianza de su pueblo.