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Despidiendo a Carlos

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

Galli se convirtió en mi persona de confianza política porque siempre fue honesto y vertical en sus análisis él nunca me trató con ninguna forma machista al lo contrario ramos iguales en todos. Los aspectos encontré un verdadero Camarada, amigo que llenó mi alma y corazón con amor verdadero por la Patria liberada. Gracias por estar en mi vida tendrás un parte muy especial de mi corazón en esta exsistencia y las que vengan. –Luis Pedraza Leduc– 

ccotto@claridadpuertorico.com

El reconocimiento a su verticalidad, a su mente preclara, al análisis certero, a su personalidad firme, agudo y fuerte en sus juicios, es parte del consenso de todos aquellas y aquellos que tuvieron el privilegio de compartir o coincidir en algún momento con el líder independentista, sindical, analista político, el compañero Carlos Gallisá. 

A su partida física nos queda un legado de sabiduría, entereza y el compromiso inquebrantable de seguir luchando por lograr su mayor anhelo, la independencia Patria.

Nunca claudicó a sus principios

“Este es un día de luto para todos los independentistas. Carlos dedicó su vida con perseverancia y sacrificio a la lucha por la libertad de nuestra Patria. Nunca claudicó a sus principios y los defendió con valentía y entereza. Para su familia y sus íntimos amigos y allegados mis condolencias más sentidas.”

Lcdo. Rubén Berríos Martínez

Presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP)

“El compatriota Carlos Gallisá se unió a la eternidad el viernes cerca de la medianoche. Como saben, Carlos fue Representante por Acumulación en la Cámara de Representantes y una voz fuerte que resuena en todos los que queremos un mejor Puerto Rico. Además, es el padre de nuestro compañero, Director de Permisos, Juan Gallisá. Sirva su recuerdo, para darnos la perseverancia y la voluntad para seguir luchando por hacer posible un Puerto Rico distinto. 

Carlos nunca tuvo miedo de defender su amor por Puerto Rico. Estuvo siempre dispuesto a pagar el precio de ser inamovible en la consecución de sus principios. Su voz íntegra y llena de sentimiento por una mejor Patria le hará falta a muchos de nosotros”. 

Carmen Yulín Cruz Soto, Alcaldesa de San Juan.

Las generaciones presentes y futuras tienen con él una deuda de gratitud

“Carlos Gallisá fue un destacado dirigente de la lucha por la independencia, a la cual le dedicó su vida con sacrificio y constancia. Las generaciones presentes y futuras tienen con él una deuda de gratitud, tanto por sus años como líder en distintas organizaciones, como por su importante presencia en las ondas radiales durante las últimas dos décadas en defensa de la independencia”. 

Lcdo. Fernando Martín; presidente ejecutivo del PIP 

Un ser humano íntegro

“ Conocí a Carlos Gallisá desde los cincuenta, del siglo 20. Fuimos amigos en la Universidad, y en las luchas de Independencia. Carlos era un ser humano íntegro.

Cuando estaba en Virginia, me llamó y le acompañé a unas vistas del Congreso en Washington. Tenía un gran humor y mucha verticalidad. Estoy unido al dolor y el sentir de la familia. No podré estar allá en Puerto Rico, pero compartiré el sentimiento desde acá, en Miami”.

Reverendo Roberto Morales

Analista político de mucha profundidad y sagacidad.

“Para mí, Carlos Gallisá seguirá siendo el legislador necesario. Esta semana lo tuvimos cercano en las aulas de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lassalle, en el curso de Análisis de la Realidad Social. Porque mientras Carlos se iba despidiendo de este mundo, postrado en su lecho de muerte su libro más reciente- La Deuda una crisis política– se incluyó en los diálogos y debates sobre la dimensión política y económica de Puerto Rico, como parte de las reflexiones finales del curso.

Es que la obra de Carlos Gallisá se han constituido en textos obligados para la profesión de trabajo social, ante el reto de rescatar la historia y la economía política como parte de nuestra formación. Su libro Desde Lares, junto al de la Deuda, una crisis política- los tenemos de referencia para conocer la trayectoria del colonialismo en Puerto Rico. Estos textos se suman al legado político de Carlos Gallisá al país. Carlos fue revolucionario, maestro, investigador y analista político de mucha profundidad y sagacidad.

Tuve con Carlos momentos gratos y difíciles como parte de la dirección política del Partido Socialista Puertorriqueño, compartida también con Juan Antonio Franco, Néstor Nazario, Julio Muriente, Joy López, Alberto Márquez, y José (Tato) Rivera Santana, entre otros. Carlos no perdía el norte.

Me acuerdo del emplazamiento que hizo a los gringos en las vistas de junio de 1989 ante el Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado, sobre el Proyecto Johnston. Fue una acción descolonizadora, con la rabia de casi 500 años de coloniaje.

Voy a recordarle en su campaña como el legislador necesario, dando mítines con Pedro Grant en el turno de madrugada frente a las petroquímicas del área sur; en las colectas y mítines de plazas públicas, en su gestión como Secretario General del Partido Socialista Puertorriqueño y en la gestión internacional. En el PSP enfrentamos muchas tensiones políticas, y Carlos siempre trató de mantener la unidad interna de la organización. Puedo dar testimonios de su sensatez política y del gran afecto que le tenía la gente como un ser humano digno y valiente”.

Dra. Doris Pizarro Claudio, activista y profesora de Trabajadora Social 

Carlos es uno de mis maestros

“Tuve la oportunidad de conocerlo a los 16 años y verlo en mítines en San Sebastián cuando yo vendía La Hora, el periódico del Partido Independentista Puertorriqueño y luego en el ‘72 en la Universidad. Tienes que pensar que cuando uno tiene esa edad y viene de Chicago a San Sebastián uno no conocía a nadie de autoridad y ver a Carlos con su fervor e inteligencia mi inspiró a mí mucho. En San Sebastián mi vida era la escuela, aprendí de los maestros de la escuela superior y aprendí mucho de él -Carlos- para mí es uno de mis maestros, cada uno enseñándome como crecer como puertorriqueño y qué es la independencia”.

Luis Gutiérrez, Congresista demócrata 

Caballero vertical

“Carlos Gallisá fue un caballero vertical, de una sola pieza, de una sola palabra, una sola línea. Llegó al extremo su verticalidad que estuvo en la Junta de Gobierno de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) junto a dos representantes adicionales de los consumidores, ni tan siquiera cobraba las dietas que se nos pagaba a la JG. Es una pena que el gobernador de Puerto Rico haya destituído a Carlos Gallisá de la Junta de Gobierno de la AEE cuando Carlos obtuvo esa posición mediante la voluntad del pueblo en una elección libre. Yo creo que ya es tarde para que ahora se levanten pésames y condolencias cuando realmente se hirió a Carlos a Gallisá al destituirlo de la AEE, Carlos es un ejemplo para el pueblo de Puerto Rico, como dije el Caballero de la Verticalidad. 

Lcdo. Ricardo Santini Gaudier, compañero de Gallisá en la Junta de Gobierno de la AEE

Carlos tuvo siempre la misma firmeza

“Carlos representa para nuestro País un luchador incansable que durante toda su vida estuvo contribuyendo para formar más independentistas y socialistas y yo tengo un recuerdo bien profundo de Carlos. Lo recuerdo en mis tiempos de joven mientras yo estaba en la Juventud Independentista Estudiantil y una visita que hiciera a nuestra escuela. Siempre el mismo Carlos, siempre la misma firmeza que uno pudo ver durante toda su vida y durante toda su formación ideológica, Puerto Rico ha perdido un gran ser humano, un gran compañero, pero de la misma forma lo ganamos. Lo ganamos en el sentido de que su semilla está ahí y sirve de estímulo para la juventud y para los que no son tan jóvenes en términos de la tarea que nos queda por realizar, alcanzar nuestra libertad, nuestra independencia”.

Ricardo Santos; líder sindical, ex presidente de la Unión Independiente de Trabajadores de Energía Eléctrica y Riego (UTIER). 

Siempre estuvo en el frente de lucha

“Carlos fue una es persona siempre amigable, luchador incansable por la independencia de Puerto Rico. Fue un ser increíble, amable, bueno… siempre estuvo en el frente de lucha. Nos va hacer mucha falta.”

Heriberto Marín, exprisionero político nacionalista

Carlos es un Patriota

“Carlos fue en realidad nuestro combatiente mas eficiente contemporáneo por la independencia de Puerto Rico, el que más lejos llegó en la conciencia de nuestro pueblo. Carlos es un Patriota, pero lo fue de un modo muy particular, un hombre que se pudo comunicar con su pueblo y la profundidad del mensaje de él y la profundidad en nuestro pueblo lo podemos calibrar ahora que fallece. Su presencia va a estar viva en el independentismo puertorriqueño por muchos años”. 

Lcdo. Noel Colón Martínez.

Así lo quiero recordar

Mi primer recuerdo de Carlos Gallisá fue cuando yo era estudiante y estaba en su apogeo la huelga de los canteros en Ponce contra la Puerto Rican Cement y él era el abogado de la Unión. Aquella era la época de CLARIDAD diario y se cubría mucho el movimiento obrero y él estaba en primera plana. Luego, como legislador recuerda que ese proceso lo viví desde la perspectiva de un estudiante que se vincula al movimiento obrero y hasta el día de hoy, Carlos Gallisá ha representando el compromiso entre la lucha política y la lucha por la independencia, la causa social de los trabajadores, de la gente humilde, de los presos ese el Carlos Gallisá que siempre he tenido presente y ahora vamos a tener en la memoria”. 

Luis Pedraza Leduc. Director del proyecto sindical PROSOL

Galli se convirtió en mi persona de confianza política

En la vida tenemos muchas experiencias que se convierten en memorias y que llenan nuestro espíritu, el corazón y el alma. Sabia sobre Carlos Gallisa por su trayectoria de lucha y verticalidad pero nunca lo había visto en persona. 

El día de mi encarcelación en Dublin, California entró al salón de visita con su esposa y camarada Lourdes, nos abrazamos y sentí algo bien especial de los dos, fue como un encuentro de espíritu familiar, como si hubiese encontrado a mi familia. ¡ Wow! pensé después de la visita donde compartimos  cuentos de convivencia y nos reímos mucho. Llegó nuestra libertad y yo estaba lista para compartir con mi Pueblo. Fueron horas de conversaciones sobre nuestra lucha, los movimientos los errores cometidos y los principios de la lucha verdadera. Desde es día Carlos me hizo miembro de su familia, Lourdes se convirtió en mi hermana, Sofía mi sobrina, y sus hijos e hijas en parte de mi familia, hasta su mama, Monín me llenó el corazón.

Galli se convirtió en mi persona de confianza política porque siempre fue honesto y vertical en sus análisis él nunca me trató con ninguna forma machista al lo contrario ramos iguales en todos. Los aspectos encontré un verdadero Camarada, amigo que llenó mi alma y corazón con amor verdadero por la Patria liberada. Gracias por estar en mi vida tendrás un parte muy especial de mi corazón en esta exsistencia y las que vengan. 

Dylcia Pagán, exprisionera política

¡Coño seremos libres! Ashé 

Un hombre dispuesto a luchar y reir

Rafael Acevedo/Director En Rojo

Cuando yo era un niño escuchaba que Carlos Gallisá se comía a los niños crudos y que odiaba a los americanos. Lo de odiar a los americanos no me resultaba tan absurdo porque siempre fui curioso y me sabía dos o tres razones para que, por lo menos, no resultaran extremadamente confiables. Odio nunca hubo. Pero la verdad es que vi que defendía a los presos y era abogado y amigo de Carlos La Sombra, un pilluelo que tomo conciencia política y organizó por vez primera a los presos. Para mí era un héroe y el abogado me caía bien. 

Ya un universitario encontré a Gallisá escuchando música y dándose un palo en una barra cerca de Suiza Dairy en la que ponían la mejor música posible. Había mesas de billar y algunos instrumentos de percusión. Con el bongó alcancé mis mayores logros. Verdaderos músicos me hacían señas para sustituir al que los tocaba malamente. Una vez vi llegar a Carlos y pensé que era la primera vez que veía a un líder independentista haciendo vida normal, pasándola bien. 

Andando el tiempo Graciela Rodríguez Martinó confió en mí y me permitió colaborar en Claridad, en el suplemento cultural En Rojo Ahí pude conocer a un montón de gente valiosa. Gallisá era miembro de la Junta del periódico, lo dirigió, colaboró siempre, y ahí conocí a un tipo con una seriedad y compromiso inquebrantable y que, de manera simultánea era capaz de conservar el sentido del humor y las ganas de vivir. Los cuentos de terror de mi niñez no tenían ninguna base que no fuera la ideología dominante y la prensa comercial al servicio de la oligarquía.

Gracias a mis “malas amistades” tuve el honor de conocer muy joven a gente de otra liga. Los héroes nacionalistas, Lolita, Irving, Collazo, Rafael, Carmín, y Claridad me permitió entrevistar y conocer, hasta el día de hoy, mujeres y hombres de gran valor humano. Sin embargo, a mí me gustaría destacar que aparte de esa fulguración abstracta de la Patria, la vida concreta, la vida diaria, el abrazo, las ganas de vivir, la trinchera de la alegría, el error y la certeza, la calidad humana de tantos y tantas que he conocido es lo que me convence de que la libertad y la defensa del agua, el aire y la tierra, son los modos de ser feliz. Entre esos que vi mostrar compromiso, seriedad, tristeza, felicidad, ganas de vivir y respeto a los que dieron la vida por lo que creían, está Carlos Gallisá. Mi recuerdo es el de un hombre dispuesto a luchar y a reír. 

Mi abrazo a Sofía.

Un líder con cinco energías

Era uno de los líderes que tenía esas cinco energías que son importantes si queremos ser personas que impactemos en este Puerto Rico de hoy. La primera de esas energías es la física, la segunda es la intelectual, la tercera es la moral, la cuarta es el valor y la quinta el amor y yo creo que Carlos era uno de los poquitos que encarnaba esas cinco energías.

C

Conocí a Carlos en 1973 en la oficina que tenía el Partido Independentista Puertorriqueño en la avenida Muñoz Rivera al lado de la Lotería. Comenzó hablando de lo que estaba haciendo él como representante del PIP, lo que se había logrado con Culebra y habló bastante claro sobre su amor por Puerto Rico, él tenía una idea de la independencia bastante clara, no quería una independencia sujeta a nada. 

También habló un poquito de su relación con los presos y lo estaba haciendo de una forma tan afable, con tanto cariño y de momento se le salía una sonrisa y sus ojos se abrían y me conmovió mucho porque es algo que para mí es importante la cuestión de los presos. Teníamos a los cinco nacionalistas presos. Para ese tiempo yo había dado clases en una penitenciaria en el estado de Illinois y había unos poquitos presos que él conocía que por casualidad yo conocía algunos. Después de yo estar en la prisión conocí por ejemplo a Ángel Díaz que siempre me hablaba de Carlos. Ángel Díaz es el preso que reta a la muerte por 45 minutos cuando fue asesinado y pudo combatir ese veneno que le inyectaron al cuerpo para demostrarle al mundo que él era inocente de su crimen. Estas cosas que son importantes para mí, se hicieron más importantes más luego. 

Desde el 1973 en adelante yo no lo volví a ver. Cuatro décadas más tarde me encuentro con Carlos, el me visitó en la casa de mi hija y vino con su hija, Sofía y de nuevo lo que me impactó fue la sonrisa y sus ojos abiertos, estábamos hablando en la casa y veo un cambio positivo. Muchos de los líderes independentistas cambian pero no para lo positivo, llegamos hablar de lo que estaba pasando en Puerto Rico, me trajo algunas de las cosas con las que él no estaba de acuerdo y algunas con las que estaba de acuerdo. De nuevo, uno podía sentir el amor de Carlos por esta Patria y también su capacidad para trascender límites y barreras. Cuando él explicaba y uno escuchaba se daba cuenta de que era un líder especial, que tenía un potencial que muchos quisieran, ese que no está en esa campaña de protagonismo, sino en la campaña de lucha, la praxis exigente. 

Era uno de los líderes que tenía esas cinco energías que son importantes si queremos ser personas que impactemos en este Puerto Rico de hoy. La primera de esas energías es la física, la segunda es la intelectual, la tercera es la moral, la cuarta es el valor y la quinta el amor y yo creo que Carlos era uno de los poquitos que encarnaba esas cinco energías. Uno veía en Carlos esas cinco energías que son bien fundamentales yo creo que la capacidad de amor por la Patria nadie se la puede cuestionar, ese hombre intelectual era grande. 

Oscar López Rivera

Exprisionero político

Siempre vivo Comandante

Por Rosa Julia Parrilla Ayala

Especial para CLARIDAD

El Semanario Claridad siempre ha sido para mí, como periodista y como ciudadana, un referente imprescindible de la información fidedigna y de las opiniones respetables y eruditas de lo que ocurre en nuestro país. Por eso nunca me atreví a pensar en colaborar en El Periódico de la Nación Puertorriqueña. Pero la muerte, solo física, del licenciado Carlos Gallisá Bisbal me ha movido a hacer esta colaboración en agradecimiento como una puertorriqueña que disfrutó y atesoró sus opiniones sobre el pasado, presente y deseos de futuro de nuestra nación.

Muchos tienen el privilegio de guardar recuerdos de luchas y batallas compartidas por la Independencia de Puerto Rico y en contra de la corrupción y otros males que siempre atentan contra nuestra sociedad. Mi recuerdo de Carlos Gallisá será precisamente, cómo dejó de ser el recuerdo del miedo al cuco, para ser el recuerdo de una persona altamente respetable por su inteligencia, su sentido de la ética, la justicia y sobretodo su valor para defender el principio de que Puerto Rico tiene el derecho y la capacidad para tener un sitial Libre y Soberano en el mundo.

Tengo que ser justa y mencionar que en mi formación como Ser pensante, sí tuve el privilegio de tratar y compartir con otras dos figuras como don Juan Mari Bras y David Noriega, con quienes corté el cordón umbilical del prejuicio por “miedo al cuco independentista” con que fuimos criados, digamos por ignorancia y no por maldad, gran parte de mi generación y anteriores. Enseñarle a la gente a pensar ha sido considerado históricamente como una acción imperdonable por quienes han querido controlar y someter a la masa desde que el mundo es mundo. Así que cuando tienes el valor y el temple para atreverte a ser una voz de conciencia, se paga el precio de convertirse en “el cuco” de la batalla que se libre. Sin embargo, siempre se obtiene como ganancia, que esa voz que encendiste como una antorcha en la conciencia de las personas a las que llegues dentro de esa masa, nunca se apagará aunque tu materia deje de existir.

Mi abuelo que era sastre, utilizaba la analogía de la ropa para explicarnos la relación entre el espíritu y la materia. Nos decía que cuando el muriera, no lo fuéramos a buscar al cementerio ya que no estaría allí porque, “esto que tenemos (la materia) es un trajecito que nos prestan para cumplir nuestra misión y cuando hemos cumplido lo entregamos y lo que realmente somos, nuestra alma, no muere y va a otra dimensión”. Por eso estoy convencida que El Comandante Galli, como aprendí a decirle cariñosamente, siempre estará vivo en la mente y en los corazones de quienes tuvimos en mayor o menor grado la oportunidad de beneficiarnos de su conocimiento, su sabiduría y su ejemplo. Independientemente del ideal político que se defienda, todas las personas que se precien de ser buenos puertorriqueños y puertorriqueñas, deben reconocer con respeto a una figura como Carlos Gallisá, que inculcó valor para defender los principios dignos, asi como disciplina y tesón para moldear la inteligencia en pro de una causa tan justa y requerida como lo es la Libertad y la Soberanía de nuestra Patria.

Parafraseando a Violeta Parra, gracias a la vida por haberme dado la oportunidad de aprender de figuras como él, a quien hoy le decimos hasta luego. ¿Que lo vamos a extrañar? Sí, ¿que hubiéramos querido seguir escuchando sus opiniones y consejos por radio, por sus escritos o en persona? Por supuesto, pero una de los mayores aprendizajes es que somos almas encarnadas y debemos aceptar el para qué de aquello que en principio, ni entendemos, ni aceptamos. Lo que nos ocupa y acciona es el hecho de que por su obra y su palabra el Comandante Galli estará siempre vivo como referente en nuestra conciencia colectiva. Y como prueba de ello termino con la consigna con la que nos enseñó a despedirnos… Venceremos. 

La autora es periodista

A Private War: Marie Colvin, corresponsal de guerra

Maria Cristina

Este filme enfoca en una década del trabajo investigativo y de campo de Marie Colvin, periodista nacida y educada en Estados Unidos y corresponsal de guerra para el periódico británico The Sunday Times de 1985 hasta su muerte en uno de los bombardeos perpetrados por el ejército sirio en la ciudad de Homs en febrero de 2012.

Como suele suceder para los meses de noviembre y diciembre, muchos productores y distribuidores interesados no tanto en la venta de taquilla—eso se lo dejan a las megaproducciones que calendarizan sus películas para Navidad, verano y Halloween—prefieren poner en cartelera los filmes que tienen buenas posibilidades de ser nominados y eventualmente premiados por los Golden Globes del Circuito de periodistas Extranjeros asignados a Hollywood, que siempre están muy pendientes a los Festivales de Telluride en Colorado y Toronto en Canadá. A estas primeras nominaciones le siguen los de los gremios de Hollywood y por supuesto, los Oscares. Aquí ya van llegando estos filmes y la época navideña se pronostica como una de muy buen cine. 

A Private War

(director Mathew Heineman; guionista Marie Brenner; autor Arash Amel; cinematógrafo Robert Richardson; elenco Rosamund Pike, Jamie Dornan, Tom Hollander, Stanley Tucci, Faye Marsay, Greg Wise, Nikki Amuka-Bird, Alexandra Moen, Corey Johnson, Fady Elsayed)

Este filme enfoca en una década del trabajo investigativo y de campo de Marie Colvin, periodista nacida y educada en Estados Unidos y corresponsal de guerra para el periódico británico The Sunday Times de 1985 hasta su muerte en uno de los bombardeos perpetrados por el ejército sirio en la ciudad de Homs en febrero de 2012. Para resaltar aún más la realidad que esta periodista vivió intensamente, la filmación de los lugares de batallas se filmaron en Jordania, precisamente donde se ubica Zaatari, el campamento de refugiados sirios más grande de la región. Jon Stewart fue productor ejecutivo del excelente documental After Spring/Después de la primavera de 2016 que recoge las historias de muchos de estos refugiados.

La historia comienza precisamente con la voz narrativa de Colvin/Rosamund Pike en una entrevista donde intenta definir lo que hace, por qué lo hace y lo que considera la misión de su vida: ser testigo de los horrores de la guerra y dar testimonio de los sufrimientos de la población civil. De ahí, acompañamos a Colvin en una de sus asignaciones—algunos dirían casi suicidas—en Sri Lanka en 2001 en medio de la guerra civil que ya llevaba casi dos décadas y con innombrables atrocidades que la prensa apenas cubría. Es ahí precisamente donde pierde la visión de su ojo izquierdo mientras intentaba llegar a una zona neutral que al parecer ningún grupo quería respetar. Puede que este incidente redujera sus asignaciones extranjeras pero en ningún momento la detuvo para seguir siendo la misma periodista a pesar de poder asegurar su carrera como redactora en The Sunday Times

Su cobertura de Irak nunca siguió la reglamentación impuesta por las fuerzas militares estadounidenses. El interés de Colvin no era en los conflictos bélicos sino en cómo la población había sobrevivido o no el régimen de Saddam Hussein y luego la ocupación y bombardeos de los Estados Unidos y su mal llamada coalición. Junto a Paul Conroy, fotógrafo de frentes de guerra y quien la acompañará hasta Homs, recoge imágenes e historias de mayormente mujeres—abuelas, madres, hijas, hermanas—que pierden a sus seres queridos sin poder rescatar sus cuerpos o pedir justicia por miedo a morir ellas también. ¿Y entonces quién quedará para cuidar y alimentar a los vivos? Con Colvin y Conroy llegaremos a Afganistán, Libia y Homs. Aunque Colvin nunca pierde una oportunidad de cubrir estos conflictos—continuamente presiona a su editor, Sean Ryan, a asignarle estos lugares—sí vemos cómo esa presencia y participación en estos lugares le crean un estado mental que, en su caso, solo apacigua con el alcohol y aumento en trabajo. Ese Síntoma de estrés postraumático (PTSD) y su empeño en no tratarlo para no estar alejada de los lugares de conflicto la mantendrán alejada de amistades y amantes que quieren lo mejor para ella y la harán más agresiva en buscar más y más testimonios para que los gobiernos no puedan negar la verdad. También en sus propias palabras habladas y escritas no hay duda de que cubrir zonas de guerra, estar en el medio de donde pasa todo, es una adrenalina que nubla la razón y la empuja a poner en peligro su propia vida y, a veces, la de los demás. 

A Private War me recordó un hermoso filme —a pesar de la experiencia traumática de su protagonista interpretada por la increíble Juliette Binoche y por la cobertura de frentes en guerra— que recibió el Premio Especial del Jurado y Mención Especial del jurado del Premio Ecuménico en el Festival de Montreal de 2013: 1,000 Times Good Night del realizador noruego, Erik Poppe. Usando la experiencia de Poppe como fotógrafo de las zonas de guerra, al igual que Heineman lo hace con A Private War, narra la historia de Rebecca quien sobresale en esta profesión hasta el punto de no poder distinguir entre su trabajo profesional y lo que parece haberse convertido en obsesión. Aunque espera que sus fotos tengan un impacto en los que legislan y hacen política, la mayoría de las veces parece ser una fascinación con la imagen que no se traduce a un enjuiciamiento. Comienza y termina con el ritual de una mujer virgen que ha sido escogida para detonarse como una bomba humana en una aldea o ciudad de Afganistán. Entre esos dos actos está la vida familiar de Rebecca con marido, dos hijas, casa, amigos y un espacio llamado hogar aunque haga viajes distantes y prolongados para cubrir un conflicto donde la muerte impera.