El Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico celebró la Primera Asamblea de Abogadas y develó la frase “Abogados y Abogadas” en la fachada de su sede en Miramar, como parte de las actividades conmemorativas del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Más de un centenar de abogadas y mujeres estudiantes de Derecho participaron de la asamblea, que duró todo el día, e incluyó paneles de discusión, sesiones deliberativas, un ágape y acto cultural, y la develación del nombre inclusivo del Colegio en la fachada de su edificio, así como en los logos y sellos oficiales de la institución.
El Presidente del Colegio, licenciado Edgardo Román Espada, se expresó “emocionado por este día histórico que hace justicia a las abogadas del País y brinda los espacios para canalizar las propuestas de la profesión con perspectiva de género, con el mayor de los compromisos de que serán impulsadas por el Colegio.”
Entre las resoluciones aprobadas por la asamblea se encuentra la solicitud a la Presidenta del Tribunal Supremo de Puerto Rico para actualizar la investigación sobre discrimen por género en los tribunales del País con grupos focales y vistas públicas. También se pronunció a favor de incluir cláusulas anti-discrimen, como contiene el Código Modelo de la American Bar Association (ABA), en los cánones de ética profesional de la abogacía. La Asamblea se expresó consternada con la terrible problemática de feminicidios y en rechazo al Proyecto del Senado 950 que limita la libertad de las jóvenes para escoger terminar embarazos de manera segura y exigió participación ciudadana en vistas públicas en la Cámara de Representantes.
“Nos sorprendió la corroboración intergeneracional de experiencias de discrimen en las salas de los tribunales y en otros ámbitos de la profesión que vivimos las abogadas y estudiantes de Derecho. Se expresó el agradecimiento y respeto a las abogadas que vinieron antes que nosotras y abrieron camino, con el compromiso nuestro de trabajar con la misma firmeza para las abogadas del futuro”, indicó por su parte la licenciada Mariana Nogales Molinelli, presidenta de la Comisión de la Mujer del Colegio.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la develación del nombre inclusivo en la fachada de la sede del gremio, ante la presencia de las tres expresidentas de la institución, Nora L. Rodríguez Matías, Celina Romany Siaca y Ana Irma Rivera Lassén. Además, hubo paneles de discusión sobre los logros y retos de las mujeres en las salas que atienden asuntos penales y las diversas experiencias de las abogadas en sus prácticas de la profesión.
El Colegio de Abogados y Abogadas continúa comprometido con la equidad de género en la profesión legal y la justicia para con las mujeres.
Abogadas, asistentes administrativas, secretarias, paralegales y trabajadoras de mantenimiento se manifestaron en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora frente al Centro Metropolitano de Servicios Legales para denunciar las prácticas dilatorias del patrono en la mesa de negociaciones. El convenio de la Unión de Abogados y Abogadas, expiró hace meses por lo que la matrícula, integrada mayoritariamente por mujeres, está desprotegida. Han perdido beneficios adquiridos a través de los años. Las empleadas de la Unión Independiente también son mayoría en las filas de su sindicato y de forma arbitraria les han suspendido las reuniones de negociación que comenzaron hace algunas semanas. Destacaron que todo parece indicar que la administración del Programa, que representa a la población pobre en casos civiles, pretende dejar que su convenio también expire. “Reiteraremos nuestra exigencia de que la gerencia de Servicios Legales, dirigida por la Lic. Hadassa Santini Colberg, extienda el Convenio Colectivo para el sindicato de abogadas y abogados y active la negociación con la Unión de Empleados”, indicaron.
En la protesta realizada el 8 de marzo las trabajadoras señalaron que la Patrona debe firmar tal como están las cláusulas de ambos contratos colectivos que constituyen una reivindicación para la equidad de género. Entre éstas mencionaron la licencia que concede a las empleadas 12 semanas de maternidad con paga completa; la que permite el uso de la licencia por enfermedad y por vacaciones disponibles, si surgieran complicaciones con la criatura o con la madre; la que dispone una licencia de 8 semanas con paga completa en casos de aborto en que haya consecuencias fisiológicas para la unionada de la misma naturaleza que el parto; la licencia de una hora diaria para lactar o extraerse la leche; la que autoriza medio día al mes durante un año para las visitas mensuales al pediatra, sin cargo a ninguna otra licencia y durante el segundo año de vida de la niña o el niño, tres medios días. También exigieron la firma de la cláusula de adopción, tal y como está en los convenios, que dispone una licencia de ocho semanas con paga completa para hijas e hijos adoptados menores de 5 años que todavía no están en la escuela, para facilitar el proceso de adaptación y de una semana cuando es mayor. Destacaron como cláusulas que también fomentan una sociedad más equitativa la licencia por paternidad de cinco días laborables.
Las uniones y sus portavoces emplazaron a la Lic. Santini Colberg y a sus asesores, que según indicaron tanto dinero le cuestan al Programa, a comprometerse con los derechos de las mujeres empleadas de Servicios Legales que con empeño defienden a la clientela pobre del país: las sobrevivientes de violencia de género, las madres de estudiantes de Educación Especial, las jefas de familia que todavía no han podido recuperarse de los estragos del huracán María. Finalizaron diciendo que como las mujeres en todas partes del mundo, respaldadas por sus sindicatos, reafirmarán su compromiso de continuar luchando por la justicia y la equidad.
La Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR) y el grupo sindical ÚNETE manifestaron su solidaridad con la líder sindical Eva Ayala, contra la que una policía radicó una querella por un supuesto acto de agresión.
El incidente se produjo este viernes 8 de marzo, cuando un grupo de maestras se presentaron al edificio donde ubican las oficinas del Sistema de Retiro de Maestros (SRM) con la intención de llevar a cabo una manifestación ante el riesgo en que se encuentra todo el magisterio público de perder sus pensiones. La Policía les impidió el paso hacia el interior del edificio.
Mercedes Martínez Padilla, presidenta de la FMPR, y Liza M. Fournier Córdova, presidenta de ÚNETE, coincidieron en señalar que “aquí la única agresión fue la que se produjo contra un grupo de maestras que fueron hasta las oficinas del Sistema de Retiro de Maestros (SRM) a manifestar su indignación ante un gobierno que pretende pagar la deuda con los bonistas buitres a costa de poner en riesgo las pensiones de los jubilados”.
El fuerte bloqueo policíaco que produjo el enfrentamiento pudo ser visto a través de las redes sociales. “Mal puede hablar de agresiones el estado que pretende dejar sin retiro a decenas de miles de jubilados y jubiladas que ofrecieron sus mejores años y esfuerzos a educar a niños y jóvenes y a contribuir a edificar el país”, señaló Fournier Córdova en declaraciones escritas.
Martínez Padilla afirmó que, “el grupo de maestras que se manifestó frente al SRM lo hizo para defender el derecho del magisterio a un retiro digno por el cual hemos pagado y que buscan arrebatarnos. Usar la Policía contra las compañeras es un acto real de agresión justo el día en que las mujeres salimos a exigir justicia”.
Nuestras vidas antes de la deuda
La protesta de las mujeres del magisterio fue parte de la jornada que diversos grupos feministas, sindicales, organizaciones no gubernamentales realizaron en ocasión de conmemorarse el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, bajo la consigna de, “Nuestras vidas antes de la deuda. La Coalición 8 de marzo auspicio otras actividades como una protesta en horas del medio día en Plaza las Américas, en donde radican varias de las instituciones bancarias vinculadas con la deuda pública de Puerto Rico, como el Banco Santander, First Bank y el Banco Popular. Esta jornada comenzó el día (7de marzo) antes cuando un grupo fue a manifestarse frente al capitolio donde estaban aprobando el proyecto que limita la práctica del aborto. A las manifestantes se le prohibió la entrada a la llamada Casa de las Leyes. Hubo también actos en Mayagüez y Peñuelas esta última con la participación de Taller Salud.
La jornada culminó con una manifestación frente a las oficinas de la Junta de Control Fiscal (JCF) en el edificio Seaborn, en la Milla de Oro en Hato Rey. Como sucedió el pasado año desde que el exmiembro del Buró Federal de Investigaciones (FBI, siglas en inglés) Héctor Pesquera ocupa la dirección del llamado Departamento de Seguridad, envía contingentes policíacos integrados solo por mujeres a manifestaciones convocadas por organizaciones feministas.
Luego del barullo en torno a la figura de Alexander Hamilton al cual nuestro pueblo se ha visto sometido parece conveniente ver los aspectos históricos relevantes a nuestra situación colonial. Primero que nada se debe aclarar que Hamilton no tuvo nada que ver con la emancipación de los afrodescendientes sometidos a la esclavitud en Estados Unidos y mucho menos en la lucha de emancipación nuestra. Hamilton nace entre 1755 o 1757 en la isla de Nevis y muere en el 1804 o sea pasarían cincuenta y cinco años antes de comenzar la Guerra Civil entre el norte y el sur de Estados Unidos que culminaría en el 1865 con la emancipación.1 Por otro lado, se casó con una joven de alta sociedad de Nueva York cuya familia tenía esclavos.2 La isla de Nevis fue una importante colonia británica de las Indias Occidentales en la producción de azúcar y el tráfico de esclavos en el Siglo 18.
La extracción de clase de Hamilton no puede ser vista de forma simplista porque no lo fue y porque tiene un impacto contundente en la formación de sus actitudes y valores que resultaron ser arribistas, elitistas y completamente opresivas hacia los pobres y el pueblo en general. La madre de Hamilton, Rachel Fawcett Lavien parece haber sido de familia pequeño burguesa de origen mixto británico y francés de los Hugonotes, seguidores del calvinismo protestante. Siendo muy joven su familia la presionó para casarse con un comerciante mayor que ella quien despilfarró el dinero que su padre le dejó. De esta unión nació un hijo de nombre Peter, de quien sabemos poco. Su esposo la acusó de adulterio y esto le cuesta un tiempo en la cárcel, producto de la sociedad represiva contra la mujer en esa época, luego de lo cual se mudó a St. Kitts donde conoció a James Hamilton con quien tuvo dos hijos, James y Alexander. Se trasladaron a St. Croix donde James Hamilton la abandonó y ella y sus hijos vivieron en la pobreza lo cual se complicó con la muerte de Rachel cuando Hamilton tiene alrededor de trece años. St. Croix era una colonia danesa en la cual la población esclava afrodescendiente superaba seis veces la población de colonos blancos. Su actividad económica principal eran las plantaciones de caña y algodón.
La extracción de clase de Hamilton no puede ser vista de forma simplista porque no lo fue y porque tiene un impacto contundente en la formación de sus actitudes y valores que resultaron ser arribistas, elitistas y completamente opresivas hacia los pobres y el pueblo en general.
Desde los once años, edad en que su padre dejó el hogar, Hamilton, de mente ágil y despierta, logró colocarse en varios trabajos. Uno de ellos como contable, donde llama la atención de patronos y superiores. Estos trabajos estaban relacionados a la actividad mercantil de la época. Hamilton conoció la dinámica del comercio internacional incluyendo la importación de esclavos y escribió artículos en el Royal Danish American Gazzette. Sus benefactores, entre los que se contaban su primer patrono, el hombre de negocios Nicolas Cruger y el ministro y editor periodista Hugh Knox lo enviaron a los dieciséis años a estudiar al Kings College, hoy Columbia University, convencidos del trabajo como intelectual que podía realizar. Llegó justo a sólo tres años que se desatara la Guerra de Independencia. Sus inicios en su ascenso social por tanto fueron producto del auspicio de miembros de la clase de donde provenían sus padres: la clase media comerciante.
Hamilton entró de lleno a formar parte de una compañía de artillería de la provincia de Nueva York cuando se inicia la guerra. Estuvo en varias batallas, de Long Island, White Plains y Trenton. Ya para el segundo año de la guerra, en 1777, y luego de participar en otras batallas lo ascienden al rango de teniente coronel. Hamilton llamó la atención del General George Washington, quien lo nombró asistente y consejero de confianza a nivel de estado mayor del Ejército Continental norteamericano llegando a rango de coronel. Washington, por cierto, poseyó un gran número de esclavos durante toda su vida. En otro momento se debe estudiar los muchos personajes históricos de Estados Unidos que se indignaban con la esclavitud mientras poseían numerosos esclavos ellos o sus familiares cercanos. El caso es que Hamilton nuevamente se movió entre la gente de poder en particular aquellos que estaban a cargo de coordinar la financiación de la guerra de independencia. Un ejemplo de estos contactos fueron dos señores de apellido Morrison muy cercanos a Washington. Rápidamente Hamilton aprendió el abecedario del capitalismo liberal de la época. La batalla decisiva de Yorktown en Virginia de 1871 en la cual Hamilton tuvo participación como dirigente en el campo de batalla marcó el principio del fin de la Guerra de Independencia de Estados Unidos. Francia dio gran apoyo pero esperaba a cambio pago por ello al igual que muchos otros que dieron ayuda financiera. Los tratados de paz se firmaron dos años después en Paris luego que las últimas fuerzas británicas se retiraron.
Son los años que siguen luego del triunfo de los revolucionarios lo que debe llamar la atención por el desarrollo rápido a un sistema financiero desde sus inicios desbalanceado el cual correspondía también a una relación política frágil particularmente entre los ahora o futuros estados-provincias y el gobierno central o federal. En estos inicios Hamilton fue una ficha clave y no por casualidad estudió leyes inmediatamente concluida la guerra. Tampoco debe olvidarse que los fundadores pensaron en una nación para varones blancos en donde se excluía a las mujeres blancas, trabajadores con deudas a patronos, aborígenes y afrodescendientes fueran esclavos o libertos y que los que dieron la mano en ayuda financiera probablemente esperaban que eso fuera así. La nueva nación comenzó sumamente endeudada lo cual sumaba 79 millones, una gran cantidad para esa época. Durante los años de la guerra el Ejército Continental había optado por imprimir papel moneda ante las dificultades económicas que conllevaba los gastos de guerra que combinaba lucha militar convencional y guerra irregular de milicias. 3 Este papel moneda era en realidad a modo de certificados los cuales tenían poco respaldo. Los estados también emitieron certificados. Un grupo de comerciantes abrió un banco en Filadelfia el cual logró ser “exitoso” y sirvió como modelo para un banco nacional. Para sintetizar, los estados habían tomado prestado, el Congreso había emitido certificados de deuda, tomado préstamos en el extranjero y emitido bonos domésticos. Todo esto se pagó mediante diversos impuestos y Hamilton estuvo a la cabeza ya que Washington lo nombró primer Secretario del Tesoro en 1789. Sin embargo este cargo no sólo representó un premio para las medidas económicas que impulsaba Hamilton sino que también representó un reconocimiento como político ya que su aportación en los “Federalist Papers” contribuyó a que los estados como Nueva York aprobaran la Constitución de la nueva nación. Estos eran escritos con argumentos para apoyar la ratificación de la Constitución de Estados Unidos.
¿Quiénes realmente pagaron todo lo que se debía? El pueblo. A los indígenas, los cuales estuvieron en su mayoría de lado de los británicos ante promesas de respetar sus tierras les tocó el olvido de parte de éstos y un proceso brutal de expropiación mediante varias formas, una de ellas el endeudamiento para hacerlos que pagaran con sus tierras. 4 En los años de la guerra el dólar subió y bajó como en una chorrera y la hiperinflación fue brutal. Durante la guerra también se cobraron multas y otras penalidades a milicianos que descuidaran sus deberes. Algunos estados lograron saldar sus deudas pero luego no se les acreditó y se les declaró deudores del resto de la deuda trayendo esto protestas de Maryland, Pennsylvania, North Carolina y Virginia.5 Hamilton proponía un poder central muy fuerte sobre los estados e inclusive una presidencia con características monárquicas. Abogaba por una participación muy limitada del pueblo en quien no confiaba. Esto de hecho chocaba con las ideas de otros fundadores.
Los debates que se suscitaron en torno al Banco Nacional y los bonos fueron muy agrios pero lo más emblemático fue quizás lo que se conoció como la “Revuelta del Whisky” ya que trajo consecuencias muy significativas. En 1790 Hamilton como Secretario del Tesoro bajo la presidencia de Washington impulsó y logró imponer un impuesto al whisky para seguir pagando deuda. Esto trajo oposición de una gama amplia del pueblo por sus efectos multiplicadores. Hubo actos de protestas violentas al punto que Washington utilizó las milicias para contenerlos siendo muy dramática el enfrentamiento en Bower Hill en Pennsylvania en el verano de 1794. Este fue el preámbulo para que en 1800 subiera Jefferson y el Partido Republicano al poder con Aaron Burr como vicepresidente quien pondría fin a la vida de Hamilton en un duelo poco honroso en 1804. Este duelo fue a causa de pugnas politiqueras por puestos de poder que Hamilton y su suegro acaudalado llevaban sosteniendo por mucho tiempo con Burr.
Lo significativo de la vida de Hamilton fue que expuso el pellejo en la guerra. No hay que mencionar la diferencia con los monigotes que pululan los centros de poder tanto en nuestra colonia como en las huestes del imperialismo destructor de Estados Unidos. Ese imperialismo se nutrió de ideas que Hamilton abiertamente apoyó y las cuales hemos mencionado de forma somera e incluyen el concepto de “deuda”. Darle vueltas a eso nos parece una pérdida de tiempo y un intento de distracción. Lo que sí debemos hacer es prepararnos para una campaña educativa en torno al Grito de Lares y los elementos históricos que se constituyeron en preámbulo para la emancipación de la esclavitud en Puerto Rico que nada tuvo que ver con Hamilton, Washington, Jeffersonni Burr.
Durante mis dos campañas como candidato a la gobernación del Partido del Pueblo Trabajador, en 2012 y 2016, repetidamente escuché alguna variante de este planteamiento: ¿por qué no se unen personas como Manuel Natal, como Alexandra Lúgaro, el MUS y el PPT, si están de acuerdo en tantas cosas? Algunas personas mencionaban a Natal o a Lúgaro o, en 2012 al MUS, o a todos, pero siempre planteaban ese tema de la unidad de los sectores disidentes o alternativos a los partidos PNP y PPD. Al referirse a individuos se referían también, por supuesto, a las muchas personas que los siguen y apoyan.
Mi respuesta era que, si bien nosotros coincidíamos con muchas posiciones de Manuel Natal sobre temas fundamentales, como la privatización, la deuda, la defensa de la UPR, las contrareformas laborales, entre muchos otros puntos, y si bien estábamos del mismo lado en muchas luchas, nos seguía separando el hecho de que él militaba en el PPD. A nuestro parecer, sus muy buenas posiciones se verían frustradas dentro de ese aparato. Pensábamos que había que construir una alternativa aparte y opuesta a esos partidos tradicionales, entregados a minorías privilegiadas. En esto también diferíamos del MUS, que en 2012 apoyó candidatos en el PPD.
De igual manera planteábamos que si bien, por un lado, veíamos como algo positivo el apoyo y auge de las candidaturas independientes, como indicación del rechazo creciente al PPD y el PNP, no dejábamos de pensar también que era necesario construir un movimiento, es decir, que las candidaturas individuales no bastan. Además, aunque existían acuerdos en muchos puntos, había otros en que había posiciones distintas. Pero siempre planteamos: estamos abiertos a la unidad y la colaboración, siempre que sea sobre bases claras y adecuadas.
Tratamos de ser consecuentes con esa posición y criterios. Eso nos obliga a analizar los acontecimientos. Manuel Natal abandonó el PPD, un paso que nosotros aplaudimos en su momento. Alexandra Lúgaro ha planteado y actuado para construir un movimiento para retar el bipartidismo. Dos objeciones que planteábamos a las muchas personas que nos señalaban la necesidad de la unidad ya no existen. Nosotros también habíamos alterado algunas posiciones pasadas. Por ejemplo, en 2012 y hasta poco después habíamos aceptado la idea del gas natural como posible transición a la energía renovable. Lecturas y conversaciones posteriores nos convencieron de que esto era un error. Crear infraestructura para otro combustible fósil no renovable no puede ser transición para abandonar los combustibles fósiles. La transición tiene que ser a la energía solar y otras fuentes renovables.
Quedaba discutir las bases sobre las que podría darse la colaboración. Sobre esto, durante diálogos entre las personas indicadas y otras como Ana Irma Rivera Lassén y muchos otros afiliados o no afiliados a organizaciones políticas, logramos ponernos de acuerdo en una agenda que incluye, entre otras cosas:
• revertir las contrareformas laborales y ampliar los derechos laborales.
• incentivar la organización sindical de trabajadores y trabajadoras, en el sector público y privado y eliminar las trabas que obstaculizan esa organización.
• rechazar la discriminación por sexo, orientación sexual, identidad de género, nacionalidad, raza, filosofias de vida y espiritualidades, diversidad funcional. Rechazar, por lo mismo, el machismo, la homofobia, la lesbofobia, la transfobia y la xenofobia.
• rechazar las políticas de privatización de servicios esenciales y bienes públicos que los ponen al servicio de la ganancia de unos pocos.
• revertir la privatización y proveer fondos necesarios para la educación pública.
• respetar la fórmula del presupuesto de la UPR y reforma universitaria que garantice la autonomía y democratización de la UPR.
• seguro universal de salud y fin del abuso de las aseguradoras.
• poner fin de la fuga masiva de ganancias y su reinversión en Puerto Rico, y, por tanto, revisión de la actual política de incentivos.
• defensa del ambiente, incluyendo el cierre de plantas de carbón y no a la incineración.
• auditoría de la deuda, moratoria del pago hasta que se complete, cancelación de la deuda ilegítima.
• rechazo de las políticas de austeridad de la Junta de Control Fiscal y fin del desembolso de fondos públicos para la operación de dicho organismo.
• reforma electoral que incluya financiamiento público de las campañas, referéndum revocatorio, sistema de segunda vuelta si nadie obtiene 50% de los votos.
• compromiso con la descolonización y convocatoria de una asamblea constitucional de status, como mecanismo para iniciar ese proceso.
Victoria Ciudadana no defiende una opción de status. Adopta la definición de opciones de descolonización que estable la resolución 1541 (XV) de la Asamblea General de las ONU. Está abierto a personas que defiendan la independencia, la libre asociación y la estadidad. Nadie renuncia a su derecho a defender, en todo momento, la opción que favorece.
Esta es solo una parte de la agenda que sirve de base a Victoria Ciudadana. Todos sus integrantes se comprometen a defender esa agenda. Hay otros elementos afines a los indicados, que no incluyo por razones de espacio. Son bases sólidas para construir un amplio movimiento contra las políticas neoliberales y patronales y, más recientemente, de la Junta de Control Fiscal, que nos han golpeado y siguen golpeando.
La colaboración entonces es posible. Y si es posible, nos toca convertir esa posibilidad en realidad. Eso es Victoria Ciudadana. Es una alternativa, independiente del PNP y el PPD, que han iniciado personas que vienen de distintas experiencias: de la disidencia en el PPD, de las canditaturas independientes, del MUS, de VAMOS, del PPT y de muchos otros lugares políticos y no político-partidistas, como la lucha sindical.
Más aún: en las pasadas elecciones el PNP ganó con un raquítico 42%. El PPD se quedó en el 38%. El descontento con esos partidos no ha dejado de crecer desde 2016. Por primera vez en décadas, una tercera fuerza tiene posibilidad real de estremecer las estructuras tradicionales de nuestra política.
¿Qué quedan cosas que aclarar, que limar, que desarrollar, que definir? Sin duda. Eso tendrá que hacerse sobre la marcha. Queremos que todos los que estén de acuerdo con la agenda indicada se sientan convocadas y convocados. A la limitación de recursos económicos y a los obstáculos que se pondrán a la inscripción, tan solo podemos responder con el trabajo y esfuerzo de la gente. Este año será de grandes retos: según mandata la ley electoral, tenemos que lograr la inscripción y radicar candidaturas, para lo cual habrá que definir una estrategia electoral. Hay que afinar el programa. Hay que organizarse en toda la Isla y que realizar la asamblea de fundación.
¿Aprovecharemos esta oportunidad para construir una opción amplia, capaz de retar al bipartidismo osificado, al neoliberalismo imperante, al colonialismo limitante? Ojala que sí. Puerto Rico lo necesita con urgencia.
El autor es miembro del Partido del Pueblo Trabajador.