Inicio Blog Página 1605

Edgar Martínez merecido inmortal

A menos que algo drástico haya ocurrido (lo cual sería una gran injusticia) para el momento que este artículo sea publicado el boricua Edgar Martínez debe haberse convertido el pasado martes en el quinto puertorriqueño en ser exaltado al Salón de la Fama del béisbol junto con Roberto Clemente, Iván Rodríguez, Orlando “Peruchín” Cepeda y Roberto Alomar.

Debió haber sido exaltado antes

El debate sobre Edgar ha sido uno intenso entre los escritores elegibles para votar al Salón de la Fama por varios años. Muchos de ellos reconocían que tenía los méritos, después de todo se puede hacer el argumento válido que durante el periodo del 1995 al 2000 éste fue el mejor bateador derecho de todas las Grandes Ligas. Pero desgraciadamente una serie de esos escritores lo penalizaron por haber sido bateador designado durante prácticamente toda su carrera. Estoy convencido que si Edgar hubiera sido estadounidense no hubiera tenido que esperar a su décimo año de elegibilidad, pero eso es un tema para otro escrito.

La llegada de nuevas métricas ofensivas han ayudado a entender lo valioso que fueron sus aportaciones, sobre todo con corredores en posición de anotar y la llegada de una nueva generación de periodistas votantes con una nueva visión han ayudado a que su porcentaje haya ido en aumento y finalmente obtuviera el 75% requerido para que se le dé su merecido reconocimiento pues recordemos que el premio al mejor bateador designado cada año lleva su nombre.

Siempre será recordado en Seattle

La figura de Edgar no sólo puede medirse en estadísticas pero en una época donde los jugadores cambian constantemente de equipo, éste demostró una gran lealtad a su equipo y la cuidad de Seattle. Su doble impulsador de dos carreras para llegar a la serie divisional de 1995 es considerado como la razón principal por la que el equipo todavía juega allí pues no es un secreto que el equipo estaba considerando una mudanza antes de esa serie.

Primera vez que entran dos latinos

La exaltación de Edgar y el panameño Mariano Rivera convierte esta en la primera vez que dos latinos son escogidos en la misma clase. Se espera que en los próximos años entren figuras como David Ortiz, Carlos Beltrán y Adrián Beltre (quien se retiró al final de esta pasada temporada) mientras que jugadores como Bernie Williams, Carlos Delgado y Juan Igor González podrían ser considerados próximamente por los veteranos o los diferentes comités de votantes que se han establecido para seleccionar a peloteros de impacto que no son seleccionados por los periodistas. A esos les llegará su momento pero hoy es hora de celebrar a Edgar como lo que es: un inmortal del béisbol.

Criminalidad: Profundas las razones sociales del crimen

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Si bien no se puede negar que el país vive una situación de violencia (19 asesinatos en las primeras dos semanas del año y otros hechos violentos), a juicio de estudiosos del tema, Puerto Rico siempre ha sido una sociedad violenta. La diferencia es que actualmente es una más dramática, que puede ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar y está mucho más expuesta en los medios de comunicación, como las redes sociales, por lo que la sensación de inseguridad que vive la ciudadanía es real.

Mientras, el supuesto encargado de la seguridad del país Héctor Pesquera, secretario del Departamento de Seguridad, rechaza que haya una crisis, la ciudadanía y los 10 sindicatos que representan a los trabajadores bajo sus órdenes reclaman su destitución. En tanto, el gobernador Ricardo Rosselló Nevárez y Pesquera insisten en políticas fracasadas de más castigos y más policías.

En entrevista, el profesor de criminología Gary Gutiérrez explicó que la violencia en Puerto Rico es cíclica, habiendo sido el ciclo más reciente en el 2011, y que ahora se está repitiendo. Gutiérrez atribuyó el presente ciclo de violencia a la percepción de exclusión social y económica que siente la gente, que aunque no la puede procesar de manera teórica, sí se siente excluida. Explicó que en el caso de Puerto Rico los niveles de violencia no revientan políticamente, sino socialmente, y que eso es lo que estamos viendo.

Indicó que en realidad los números –en referencia a los asesinatos– en estas primeras semanas del 2019 son más o menos los normales porque Puerto Rico siempre ha tenido una crisis de violencia, y desde los años 90 el país siempre ha tenido entre dos a cuatro asesinatos por día.

La socióloga criminóloga doctora Lina Torres Rivera en entrevista por separado coincidió en que la violencia en el país es un ciclo que se repite y recordó que para el 1994 la tasa de homicidios fue de 27.4 por cada 100.000 habitantes (record histórico según algunos estudiosos del asunto). En 2008 fue de 21.19; en 2009, de 23.47 y en 2010 fue de 26.4, según las estadísticas oficiales de la Policía.

No obstante, expresó que le preocupa el que en la actualidad la incidencia de los asesinatos u homicidios se están informando a base de números absolutos y no a base de tasas, es decir, en proporción a la cantidad de personas en el país, es decir, delitos por cada 100,000 habitantes.

La exclusión social

Gutiérrez expuso que cuando señala que existe una exclusión, no quiere decir que la gente ahora sea más rica o sea más pobre, sino a cómo se percibe esa desigualdad, y que ahora también está el factor de exclusión política. “Cada vez nos vamos dando cuenta de que tenemos menos poder en nuestras vidas y eso también aumenta los niveles de ansiedad. Hay un sentimiento de que el gobierno toma decisiones sin consultar con nadie y nos las impone. Ahora la Junta de Control Fiscal toma decisiones y las impone y cada vez más las personas se van sintiendo que valen menos. Eso va intensificando los niveles de tensión social”.

Por otro lado –continuó– hay una parte de la clase trabajadora que en un momento se convirtió en clase media, que en realidad eran trabajadores pobres con mejores condiciones sociales que los demás. Ahora esas ventajas las han perdido, por lo que las contradicciones se van haciendo más visibles.

Ante la interrogante de si hay nuevos enfoques para atender la situación, Gutiérrez sentenció: “No hay nuevos enfoques ni los va a haber. El enfoque sería admitir que es el sistema el que produce las contradicciones y que es el sistema lo que hay que cambiar; pero eso no va a pasar”.

La postura de Gutiérrez es que en Puerto Rico “no estamos acostumbrados a la violencia política, sino que nos tragamos la frustración y reventamos con frustración. Por cualquier bobería nos entramos a tiros”. A su juicio la situación de violencia se pondrá peor en el país y más allá de la organización comunitaria que puedan tener algunos sectores para manejarla en términos políticos no ve que haya una conciencia de que hay que cambiar el modelo político económico.“Me parece que en Puerto Rico ya llegamos a un nivel de esto no da más: la colonia no da más, el orden social, económico y político no dan más. O lo cambiamos, o seguimos matándonos en la calle”.

La vía diplomática

El abogado y activista por los derechos humanos Carmelo Campos Cruz coincidió en que la sociedad puertorriqueña siempre ha sido una violenta y se remontó a los principios del siglo pasado: “La diferencia está en los métodos”. En el caso de la violencia que provoca la venta y el uso de drogas destacó que Guerra contra las drogas es todo un fracaso y que seguir insistiendo en la mano dura y en que el problema es uno policíaco nos va a llevar al mismo lugar, que es “a ningún sitio”.

El profesor y experto en derecho internacional objetó la percepción de que el problema sea uno de falta de policías. Subrayó que históricamente Puerto Rico ha tenido una fuerza policíaca significativamente grande que aumentó en los años 90 cuando el gobierno de Estados Unidos comenzó a subsidiar las policías municipales. Eso facilitó que municipios pequeños con bajos índices de criminalidad también montaran sus aparatos policíacos. Recalcó que el problema consiste en que el narcotráfico es una empresa económica que deja mucho dinero y que va a seguir dejando mucho dinero mientras sea ilegal. Mientras genere dinero, ese incentivo de lucro continuará provocando que haya personas dispuestas a entrar en esa actividad al grado de perder su vida o su libertad.

“Eso es el problema que la sociedad tiene que enfrentar y lo tiene que enfrentar de una forma radical. Es un problema que no se resuelve de una forma militar, que es el modelo que se impone”. Campos Cruz defendió que hay que atender el problema del narcotráfico por la vía diplomática.

Aun cuando reconoció que el país no tiene la capacidad, ni la voluntad política para tomar medidas en esa dirección describió que por la vía diplomática se refiere a llegar a acuerdos como si se tratara de un conflicto armado con personas que han obtenido sus capitales de forma indebida, a la legalización de las drogas, a aplicar penas nominales.

Denunció que aquí la Policía y su inteligencia, tanto estatal como federal, sabe quiénes son los grandes traficantes, dónde están los puntos y quiénes de los que se han lucrado del narcotráfico incluso han penetrado las altas esferas políticas de los dos partidos.

Respecto a los reclamos que se le hacen a la Policía, el activista llamó la atención a que en nuestro sistema la Policía es la expresión máxima de violencia del estado para defender ese sistema, por lo que hay que tener cuidado ahora en defender a la policía como una institución legítima, cuando es una institución corrupta e ineficaz con una cultura que a veces raya en el gangsterismo.

“Si vamos a esperar como sociedad a que la gente tenga un policía al lado para que se dejen de cometer delitos, ahí estamos fritos”. Para atender la situación de criminalidad –añadió–al igual que todas las otras crisis que enfrenta el país, el asunto no se puede dejar en las manos al gobierno y la solución verdadera requiere de unos paradigmas distintos.

Necesario las políticas sociales

Por su parte, la doctora Torres Rivera también indicó que las estrategias implantadas por las diferentes administraciones gubernamentales para atender la criminalidad en vez de encaminar sus esfuerzos a la prevención, lo que hacen es reproducir la criminalidad con sus políticas erradas.

A su juicio, lo que le parece que todavía no se ha entendido en el país respecto a la criminalidad es que hay que tener en cuenta otra acepción más amplia de política pública que integre áreas del sector social (salud, vivienda, educación, trabajo) para lograr un impacto en la prevención de la violencia.

“La prevención del delito y de toda forma de violencia debe verse como parte de las estrategias de política social encaminadas a fomentar un ambiente que propicie una mejor convivencia, que repare las desigualdades y que proteja los derechos humanos con miras al logro de un desarrollo político, económico y social equitativo”, defendió. “La falta de este apoyo social por parte del gobierno está basado en razones fiscales y recortes presupuestarios o en la crisis. Pero lo paradójico es que esto ha venido ocurriendo aún en momentos de supuesta bonanza económica”.

Medidas de la ONU para combatir la criminalidad

La profesora Torres Rivera destacó que debe reflexionarse sobre lo que propone la Declaración de Principios y Programas de Acción de la ONU, en materia de prevención del delito y justicia penal.

Esto implica:

Un sistema de justicia penal más humano y eficaz puede constituir un instrumento de equidad, cambio social constructivo y justicia social que proteja los valores fundamentales y los derechos inalienables de los pueblos:

A nivel internacional, mejorar las condiciones sociales de los pueblos. Para promover los intereses de las víctimas y la rehabilitación de las personas ofensoras es importante seguir elaborando políticas, procedimientos y programas en materia de justicia restaurativa que incluyan alternativas de juzgamiento a fin de evitar los posibles efectos adversos del encarcelamiento, ayudar a reducir el número de causas que se presentan ante tribunales penales y promover la incorporación de enfoques de justicia restaurativa en las prácticas de justicia penal, según corresponda.

20 años de magia

Por Imgard Iglesias

Especial para CLARIDAD

La magia de los Reyes Magos invadió a Vieques por vigésima ocasión consecutiva. Este año la celebración del Festival de los Reyes Magos tuvo un significado muy especial: era el vigésimo aniversario. Para destacar este hecho, veinte niños y niñas viequenses cabalgaron en caballitos de palo, luciendo túnicas hechas por manos viequenses, imitando a sus queridos Reyes Magos. También otros veinte niños y niñas desfilaron con las veinte camisetas que se han utilizado en cada uno de los pasados veinte años. Hubo además una exposición fotográfica de la celebración de cada uno de los pasados 19 años, y una espectacular piñata en forma del número 20. Para culminar, los Reyes Magos de Vieques arroparon con su magia y alegría a niños y adultos.

Fue una celebración especialmente emotiva dedicada a sus fundadores y fundadoras, incluyendo 12 voluntarios y voluntarias que han estado desde el primer Festival hasta el presente – unos luciendo ahora cabelleras blancas y otros ya salpicados de algunas canitas. Los más jóvenes, junto al pueblo viequense, son los llamados a seguir la tradición del Festival en el futuro.

Como siempre, se ofrecieron talleres educativos, libros, juguetes no bélicos y camisetas para todos los niños y niñas, ClÍnica de Salud y acupuntura para los adultos. El grupo de teatro Columpio Colectivo capturó la atención de los niños en un divertido acto en tarima. El Payaso Juglar, como gran Hamelín, dirigió la Cabalgata Infantil que recibió a los Reyes Magos, y luego con la Madrinita siguió haciendo de las suyas con los niños……

Nos alegró la visita y el apoyo de la diáspora puertorriqueña con delegaciones de Nueva York (de HITN y estudiantes de la Universidad de Syracuse), de Chicago (de la Puerto Rican Agenda), y de California, además de la FEDECOOP que auspició la camiseta, Oscar López Rivera quien compartió con niños y adultos, representantes de las Iglesias Metodista y Presbiteriana, maestras del sistema escolar de Vieques, la artista y activista Myrna Pagán y otros líderes viequenses, el Club 4-H y el equipo de cocina de Juanita Laboy.

Le dimos las gracias durante la actividad de este pasado 7 de enero – y le damos las gracias hoy de nuevo – al valiente, y vilmente castigado, pueblo de Vieques por permitirnos compartir con su niñez, juventud y familiares durante todos estos años. Y anunciamos que ya estamos planificando los próximos veinte.

La protección del agua

A principios del 2018 la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (en inglés, EPA) revocó la Ley de Agua Limpia o “Waters of the United States” (WOTUS) y terminando el año divulgó por primera vez el nuevo reglamento para remplazar dicha ley.

Según la EPA, los cambios propuestos en el nuevo reglamento vendrían a “relajar” las tensiones provocadas por las controvertidas enmiendas a La Ley de Agua Limpia bajo la administración de Barack Obama en 2015. Esto luego de que algunos elementos en cuanto a la aplicación de dicha ley no quedaran claramente definidos por ser “muy amplios”.

Originalmente, la ley contemplaba la protección de aguas navegables o con potencial de serlo, entiéndase, mares territoriales y humedales costeros (bahías, estuarios, entre otras áreas afectadas por el flujo y reflujo de la marea).

Pero en 2015, Obama incluyó como parte de las zonas protegidas por el WOTUS las corrientes intermitentes, lo que daba más jurisdicción al gobierno federal sobre áreas mucho mayores.

La corrientes intermitentes son quebradas y ríos pequeños que drenan las cuerpos de agua permanente (ríos y humedales), pero que pueden quedarse sin agua durante la época seca del año. Los cuerpos de agua permanente son aquellos que no importa cuan grave sea la sequía siempre van a tener agua.

“La ley de Obama contemplaba que esas corrientes intermitentes iban a ser incluidas en torno al control de contaminación. O sea, que para tirar desechos o hacer un descargue de aguas en esas corrientes había que sacar un permiso porque estaban protegidas bajo jurisdicción federal”, explicó el geomorfólogo, José Molinelli Freytes

Ante esto, los grandes agricultores y otros sectores de la industria que muchas veces incurren en prácticas que contribuyen a la contaminación de estos cuerpos de agua intermitentes, reaccionaron con disgusto, alegando que esto presentaba problemas legales y cuestionando ¿cómo se define lo que son “aguas de los EEUU?

Por ejemplo, –añadió Molinelli– ¿cómo se establece la diferencia entre el agua que pasa por un canal artificial y uno natural? Si las escorrentías que recoge el sistema pluvial de una urbanización se descargan en un río ¿eso se incluye en la Ley o no?; y si ese río descarga en otro que es navegable ¿eso quiere decir que esa Ley aplica?.

O sea, si la Ley federal no protege el cuerpo de agua intermitente que contribuye al cuerpo de agua permanente ¿qué es lo que se está protegiendo?

Ahora, con la nueva reglamentación presentada por la EPA se establece la diferencia entre los cuerpos de agua que estarían bajo jurisdicción federal y los que estarían bajo jurisdicción estatal; cuáles quedarían protegidos bajo el WOTUS y cuáles no. De tal manera, las corrientes intermitentes que antes estaban protegidas federalmente han quedado expuestas a actividades contaminantes.

Brett Hartl, director de asuntos gubernamentales del Centro para la Diversidad Biológica de EEUU, lo describió como un obsequio a los contaminadores que resultará en una polución mayor y gravemente tóxica. La propuesta –según Hartl dijo a vox.com– pondría en riesgo de destrucción millones de cuerdas de humedales y llevaría las especies en ellos a la extinción.

En esa misma nota donde se cita a Hartl, se menciona un documento que según expone, la EPA y el Cuerpo de Ingenieros de los EEUU estimaron que un 18% de los arroyos y 51% de los humedales no recibirían protección federal bajo las revisiones en la nueva propuesta.

El efecto neto –resumió Molinelli– es que la determinación de Donald Trump reduce el nivel de protección de la calidad de las aguas en los humedales y en aguas navegables que están bajo la jurisdicción de EEUU cuando debería ser lo opuesto.

Residentes de Las Gladiolas siguen la lucha para recuperar su vivienda

Los residentes de viviendas públicas en todo el país deben estar atentos a lo que les ha sucedido a los antiguos residentes del complejo Las Gladiolas en Hato Rey. El compromiso de que regresarían a su comunidad, una vez implosionados los edificios y construído un nuevo complejo residencial se ha desvanecido en un nuevo modelo de vivienda de alianza público privada.

“Las conferencias de prensa que hacemos, aparte de denunciar lo que está viviendo mi comunidad, es crear un alerta entre los vecinos de vivienda pública de que hoy lo estoy pasando yo, mañana Puerta de Tierra. Esto es lo que avalan los administradores de turno”, alertó Mirta Colón Pellecier, presidenta de la Asociación de Residentes Gladiolas Renace. La lucha de los residentes del citado complejo de vivienda pública, ubicado en el mismo centro de la zona bancaria, comenzó en el 2006 ante el anuncio de su desalojo y demolición para dar paso a un nuevo complejo. Tras la resistencia, batallas legales y la presión e intimidación por parte de la administración del Departamento de Vivienda contra los residentes que se resistían a dejar sus hogares, el complejo fue implosionado el 25 de julio de 2011.

“A nosotros nadie nos dijo que eso iba a ser un proyecto de créditos contributivos. Tenemos un documento que dice que siempre y cuando cumpliéramos con los requisitos de vivienda pública podíamos solicitar”, denunció la líder comunitaria. Por el contrario, recién se enteraron de que este es el primer proyecto de vivienda que contempla cuatro programas para que las personas tengan acceso a ellos: créditos contributivos, Plan 8, mercado privado de alquiler y Vivienda Pública. Colón Pellecier agregó que el proyecto que se construye en Puerta de Tierra y el que se proyecta para el antiguo residencial Gautier Benítez en Caguas estarán bajo el mismo modelo.

En contraste con el complejo original que tenía 678 apartamentos, el nuevo Las Gladiolas tiene tan solo 140 viviendas. Colón Pellecier dijo que el compromiso de regreso fue con 100 familias y ahora resulta que de estas solo entrarán 28 luego de pasar el cedazo de los requisitos, aun cuando los espacios para vivienda pública se supone que son 56. Este nuevo modelo de vivienda tiene 28 unidades bajo el Programa de Sección 8, 27 bajo el Low Income Housing Credits (LIHTC) y 29 espacios para el mercado privado de alquiler.

Colón Pelleceir denunció la contradicción de que una persona que exceda los $13,020 anuales —una persona que solo gana $7.25 la hora— no podrá vivir ahí y tampoco cualifica para vivienda pública: “Tenemos que seguirnos preguntando dónde van a ir a vivir los pobres de este país. Ese es el modelo”.

En cuanto al proceso de solicitud, denunció que se busca que los antiguos residentes de Las Gladiolas que han continuado con el proceso se cansen y desistan de su derecho a regresar a su comunidad. Según manifestó, desde octubre del 2018, sin ningún aviso, se suspendieron unas reuniones pautadas entre la Administración de Vivienda Pública y el desarrollador y administrador del complejo, la firma McCormack Baron Salazar. Además, el desarrollador cambió las oficinas de Miramar al complejo sin avisarles.

Colón Pellecier narró que ante rumores de que ya había gente viviendo en Las Gladiolas, que no eran antiguos residentes, decidieron visitar el complejo y confirmaron que era cierto. A los antiguos residentes se les está exigiendo que cada cuatro meses presenten los documentos que certifican su elegibilidad, entre los cuales se incluyen una carta de Asume, Certificado de buena conducta, carta de desempleo, carta del CRIM, carta del PAN, copia del Seguro Social, carta del banco, y en algunos casos hasta un afidávit sobre su situación civil.

Reveló que en reunión con la administradora del proyecto, Lilliam Pujols, tan recientemente como el jueves 10 de enero, le cuestionó por qué estaban solicitando los documentos cada cuatro meses si no se está ocupando el proyecto. La respuesta fue que lo que ocurre es que el proyecto está atrasado, por lo que los están pidiendo desde antes porque no sabe la fecha en que les van a entregar el proyecto. Ante el hecho de que ya hay personas viviendo en el nuevo complejo que no son antiguos residentes, Colón Pellecier reaccionó: “¿Cómo esa gente se enteró de que había que solicitar primero que los antiguos residentes?” Ahora resulta que los residentes de Las Gladiolas han sido negligentes y que, excepto tres familias, las demás no respondieron, según la excusa de la administradora.

La líder comunitaria reiteró su llamado a los residentes de vivienda pública a estar atentos ante este nuevo modelo de vivienda de alianza público privada. “Conocemos el tipo de desarrollo que se está llevando a cabo en el complejo, el cual desde el inicio no concordamos con él y presentamos las razones por las cuales estábamos en desacuerdo y cuáles eran nuestras reservas. El tiempo nos ha dado la razón, nunca estuvimos alejados de lo que hoy es una realidad. Creemos en la integración voluntaria, como también creemos en el respeto a la dignidad del ser humano. Es fundamental reconocer que gracias a la organización comunitaria, durante años tenebrosos y atropellados no desfallecimos en la búsqueda de la luz al final del túnel. Si la comunidad no se hubiese empoderado no estaríamos viendo hoy este complejo de vivienda. Precisamente, ese arduo trabajo es el que protege nuestro derecho a regresar; por esto nos vemos en la obligación de usar la frase ‘Prohibido Olvidar’. Utilizamos esta frase porque está prohibido olvidar la lucha de la comunidad”.