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Población penal en huelga en Estados Unidos

Mientras el gobierno de Puerto Rico continúa con su política de Out State, de trasladar a presos desde las cárceles de Puerto Rico a cárceles privadas en Estados Unidos, el martes 21 de agosto se inició una huelga de confinados en más de 17 estados, la cual esperan sostener hasta el 9 de septiembre.

Bajo las consignas de “Somos seres humanos” y “Fin a la esclavitud Moderna”, las razones que generan la huelga representan una contradicción con la imagen que ha pretendido presentar el gobierno de Ricardo Rosselló Nevares y su administrador de la Administración de Correcciones (AC) Erick Rolón Suárez de que los presos puertorriqueños estarán mejor atendidos en instituciones carcelarias privadas en Estados Unidos.

El movimiento es dirigido y dado a conocer mediante las iniciativas Jailhouse Lawyers Speak (JLS) y Swai Mi.org. “Fundamentalmente, es un problema de derechos humanos. Los prisioneros entienden que están siendo tratados como animales. Las prisiones en América son una zona de guerra. Todos los días se daña [se hace daño] a los presos debido a las condiciones de confinamiento. Para algunos de nosotros es como si ya estuviéramos muertos, entonces, ¿qué tenemos que perder?”, lee una declaración firmada por JLS en su página WEB. Según denunciaron, más de 800 mil presos en Estados Unidos trabajan en las cárceles con salarios miserables, a menos de cuatro centavos la hora, por lo que demandan poner fin a esta situación. Las demandas incluyen además que se mejoren las condiciones de vida en las cárceles, se ponga fin a la cadena perpetua sin derecho a libertad condicional, mayor financiación para servicios de rehabilitación y el fin a la privación del derecho al voto de unos 6 millones de estadounidenses que tienen delitos graves.

El mismo martes que comenzó la huelga, el JLS dejó saber en su página web que había recibido correspondencia de apoyo de prisioneros de todo el país, incluyendo de presos que supervisan al esclavo industrial de los complejos carcelarios, a pesar de que las autoridades federales y estatales ya estaban en alerta máxima en todo el país, en una represión preventiva, con tácticas amenazantes.

“Los prisioneros entienden que están siendo tratados como animales. Sabemos que nuestras condiciones están causando daños físicos y muertes, que podrían evitarse si a los responsables de las políticas penitenciarias realmente les importara un comino. Las prisiones en América son una zona de guerra. Todos los días se daña a los presos debido a las condiciones de confinamiento. Para algunos de nosotros es como si ya fuéramos a estar muertos”, lee parte de la declaración. Incluso reconocen que no esperan que su huelga sea cubierta por los principales medios de comunicación del país y que la única vez que lo harán será cuando el levantamiento esté en pleno desarrollo más allá del control de las autoridades y, en ese momento, lo etiquetarán como un disturbio.

Los confinados que dirigen el movimiento exhortaron en su comunicado a los otros presos a detener la violencia entre ellos, “sin importar raza, clase o etiqueta, somos uno”. A su vez exhortaron al resto de la sociedad a que les respalden. “¡Nosotros somos humanos! En nombre de los presos en todo el país, agradecemos a todos los partidarios que hacen que nuestras voces sean escuchadas a través de sus acciones de solidaridad. Mantente alerta, te necesitaremos más que nunca durante la huelga.”, cierra el mensaje de los confinados.

El tráfico de seres humanos

Aun cuando el movimiento huelguista de presos en Estados Unidos, que inició el martes 21 de agosto, parece concentrarse en cárceles públicas, el director ejecutivo de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, siglas en inglés), capítulo de Puerto Rico, el licenciado William Ramírez Hernández, indicó a CLARIDAD que no descartaba que la huelga se pueda estar dando en instituciones privadas, pero que la información no va a fluir de la misma manera como sucede en las públicas. Advirtió que en las prisiones privadas los castigos tienden a ser más fuertes que en las públicas. Por ejemplo, recordó que ya en el 2011, un grupo de presos puertorriqueños que fueron trasladados a la prisión privada Cimaron, en Oklahoma se amotinaron por el trato racista que recibían y por la falta de los servicios que les habían prometido iban a recibir.

A la luz del movimiento huelgario de los presos en 17 estados de EE. UU. y ante los planes del gobierno de Puerto Rico de trasladar confinados a cárceles privadas en Estados Unidos, Ramírez Hernández, indicó que la ACLU ha denunciado que esta política constituye un tráfico humano: “Algunos lo ven como una exageración; pero la realidad es que el trasladar personas a cambio de dinero en contra de su voluntad es trata humana. Lo que quizás no es, es trata humana que la ley prohíbe, como se aplica a ciertos intercambios por dinero, como la prostitución y la venta de niños; pero por el hecho de que los presos están en un régimen de servidumbre involuntaria no les permite consentir. Por más que ellos digan que es con el consentimiento de la persona, el preso vive en un régimen de servidumbre involuntaria, igual que el esclavo, y trabaja por centavos y hace las cosas que le obligan hacer y no tiene nada que decir”.

CLARIDAD confirmó de una fuente fidedigna que la medida del Out State, no está en el Plan Fiscal de la Administración de Corrección, certificado por la Junta de Control Fiscal (JCF).

El experto en Derechos Civiles expuso que, aunque en términos legales se usa el término de servidumbre involuntaria, el hecho es que una persona en prisión se encuentra en un régimen de esclavitud. Aunque la persona se encuentre en esas circunstancias por haber cometido alguna falta criminal, no deja de ser un ser humano, por lo que hay que respetar sus derechos y los de su familia, independiente de la falta en la que haya incurrido.

En ese contexto censuró el que cuando el gobierno alega que el traslado de los presos será uno voluntario, lo dice porque es obvio que suena feo que se diga que van a trasladar gente por dinero, para ahorrar dinero; que será otro quien gane dinero. Alega que el traslado no será en contra de la voluntad de la persona porque saben que esa es la definición de trata humana, que es el mover seres humanos en contra de su voluntad para obtener una ganancia económica. Continuó diciendo que la cárcel privada es una industria comercial para hacer ganancias, por lo que censuró que el gobierno de Puerto Rico alegue que con esta medida va a ahorrar dinero porque no va a tener que gastarlo en la custodia de los confinados.

El director ejecutivo de ACLU denunció que el gobierno no ha podido precisar cuál es el ahorro que tendrá, ya que todavía no tiene la información precisa de cuántos presos han consentido al traslado ni a cuál cárcel van a ir. Tampoco tiene los detalles de cuáles son los servicios que van a proveerles, que cumplan con los requisitos de rehabilitación que aplican en Puerto Rico. Frente a esta falta de información, cuestionó las alegaciones de la Administración de Corrección (AC) de que los confinados consientan al traslado de manera voluntaria y recalcó que no hay tal cosa como que una persona en régimen de servidumbre involuntaria tenga capacidad de consentir.

Cuestionó, además, que el gobierno vaya a tener ahorros como alega y que encarcelar a una persona cueste menos en EE. UU. que en Puerto Rico, cuando en ese país los salarios son más altos y los servicios en las cárceles privadas cuestan más. Además, reparó sobre las consecuencias económicas en cadena que provocaría en la isla el cierre de las cinco cárceles que ha dicho el gobierno que quiere cerrar.

Ramírez expresó que ningún alivio económico es suficiente para justificar el separar familias y afectar la posible rehabilitación de personas que se pudieron haber rehabilitado en Puerto Rico. Narró que algunas personas que han sido trasladadas han entrado en episodios de depresión, lo que ha provocado que enfrenten problemas en la cárcel y una vez se tiene un problema en la prisión, se tiene una falta criminal, ya el preso deja de ser uno de Puerto Rico y le aplica la ley del estado donde está. Eso, dijo, ya ocurrió y fue uno de los motivos que originó el motín de Oklahoma.

“La maquinaria carcelaria existe para hacer dinero; no existe para bonificarte tiempo como una manera de rehabilitación. Mientras más tiempo esté el preso, más cobra la institución, así que no hay ninguna prisa por que salga. Todo lo contrario, van hacer todo lo posible por que tú estés más tiempo allí porque ellos no están ahí para hacer una labor pública, están para adelantar unos intereses económicos”.

En entrevista separada, la licenciada Iris Rosario, de la Sociedad para Asistencia Legal (SAL), coincidió en que no descarta que las condiciones inhumanas y mal trato que denuncian los confinados de instituciones públicas en 17 estados sean las mismas en las cárceles privadas.

“He venido denunciando, desde el anuncio del Secretario de Corrección, que hay un informe de la Oficina del Inspector General de Estados Unidos, que salió en el 2016. Ese informe, que es bastante objetivo, concluye que las cárceles de compañías privadas en Estados Unidos son más violentas. La razón es porque hay mucha carencia de servicios de todo tipo: médicos, rehabilitación, problemas de acceso a la justicia. Las denuncias de los confinados no salen a la luz; son escondidas por la administración”.

Ese informe, que fue encomendado por el entonces presidente Barack Obama, identifica que entre las empresas privadas carcelarias violentas figura la CoreCivic y otras mencionadas por la Administración de Corrección. Luego del informe, Obama ordenó la suspensión de las contrataciones del gobierno federal con instituciones penales privadas. Como es sabido, a la llegada del presidente Trump se reanudó la política de contratación.

La licenciada Rosario, quien atiende el programa de Remedios Postsentencia de SAL, reveló que el administrador de Corrección Erick Rolón Suárez está al tanto del informe, ya que ella misma se lo presentó en un programa de radio y “mirándolo a los ojos le advertí sobre el grado extremo de violencia que hay en estas cárceles”. Otro grupo de abogados le hizo entrega del informe con una misiva adjunta.

Por la naturaleza de su trabajo, la licenciada Rosario se mantiene todo el tiempo en contacto con miembros de la población penal. A preguntas de CLARIDAD reveló que la AC no ha podido cumplir con sus pretensiones de trasladar, como había anunciado, un primer grupo de confinados en el mes de julio. Luego, lo cambió la fecha al 15 de agosto, debido a que no se ha podido terminar de elaborar el contrato con CoreCivi. La actuación de Corrección refleja una ambivalencia respecto al contrato. En orientaciones en algunas instituciones, entre otras cosas, sobre cárceles que había estado viendo en Mississippi y en Texas, les repartió a los confinados una hoja con los supuestos servicios que ofrecían las instituciones, además de repartir otros documentos a los que pudieran estar interesados en una orientación adicional. Después de eso, la AC volvió a enviar personal a la Palma Correctional Facility, en Arizona, pero no volvió hacer orientaciones sobre esa cárcel y, en cambio, dijo que estaba viendo cárceles en Mississippi.

La apreciación de la licenciada Rosario sobre estos cambios es que la AC pretende mover a los confinados a cárceles que estén compuestas solo por confinados boricuas, para evitar los problemas de racismo. Pero otro aspecto fundamental que parece estar retrasando los planes del gobierno es el hecho de que, como siempre se ha dicho que los movimientos van a ser voluntarios, no parece haber voluntarios, por lo que no se ha podido negociar precios con CoreCivic. Esto, a su vez, provoca que el administrador de Correcciones no haya podido lograr que la JCF apruebe de manera preliminar lo que él pretende.

El informe de la GAO también derrota el argumento del gobierno de Puerto Rico de que el traslado de confinados a penales privados sale más barato. Por el contrario, el informe dice que, como las violaciones a los derechos de los confinados en los penales privados son tan crasas, el estado tiene que monitorear constantemente la situación en que se encuentran los reclusos, lo que conlleva una serie de costos que no se contemplan al inicio. Esto resulta en un aumento al presupuesto que se tenía de primera intención. En fin, que estas cárceles privadas son más violentas, ofrecen menos servicios y tampoco constituyen un ahorro.

Un derecho de los confinados sobre el cual la licenciada llamó la atención, que no se ha discutido por la AC, es qué va a pasar con el derecho al voto que tiene la población penal en Puerto Rico. “Estamos hablando de un número importante para las elecciones. En muchos estados se pierde ese derecho; no sabemos qué va a pasar respecto a ese derecho”.

El contacto constante con la población penal le permite a la licenciada Rosario afirmar que la posición generalizada de la población es que no se van a ir, además de que están bien organizados e informados (no por la administración), al igual que sus familiares. De hecho, en el mes de abril, el grupo de confinados identificados como Los Ñetas y Los 27 emitieron una declaración en la que anunciaban su postura.

“Mantienen en secreto información de la deuda”

El pasado viernes 24 de agosto se llevó a cabo una vista judicial en el Tribunal de San Juan, después de que la Comisión Ciudadana para la Auditoría Integral del Crédito Público hiciera una petición de mandamus solicitando que se le ordene al BGF, a Cofina y a la AAFAF a entregar la información sobre la deuda del País, específicamente sobre las emisiones de bono de Cofina y los sistemas de retiro.

Esto, con el objetivo de recopilar e investigar datos sobre la acumulación de la deuda pública por las pasadas cinco décadas y así poder llevar a cabo una auditoría integral.

Tarde en la noche del jueves, el BGF y Cofina presentaron una moción de desestimación de la demanda planteando que la información solicitada por la Comisión Ciudadana para atender el caso era demasiado vaga, que no era suficientemente específica. El viernes en la mañana la AAFAF se unió a esta moción.

También plantearon que parte de la información estaba protegida por el privilegio abogado-cliente y que debía solicitarse ante un procedimiento bajo el Título 3 de PROMESA.

“Como la moción se presentó casi a la media noche, nosotros no sometimos un escrito contestándola, sino que adelantamos unos argumentos en oposición durante la vista. En primer lugar, que por el contrario, la información solicitada era lo suficientemente específica y que si nosotros no especificábamos con nombre y apellido todos los documentos que se estaban solicitando se debía a que las propias agencias de gobierno han provocado esa oscuridad. Porque ellos han mantenido como un secreto gran parte de la información sobre la deuda y, particularmente, la información sobre COFINA y sobre las emisiones de los sistemas de retiro”, dijo Luis José Torres, abogado y miembro de la Comisión Ciudadana para la auditoría de la deuda.

En relación con el privilegio abogado-cliente, la representación legal de la Comisión planteó que el gobierno había renunciado a ese privilegio porque le había compartido a los bonistas muchos de estos documentos que está pidiendo, particularmente los análisis, memorandos de derecho, etcétera, que avalan la constitucionalidad de estos esquemas. “De todas maneras, aun si existiera un privilegio abogado cliente, el interés del pueblo en tener acceso a esta información va por encima de cualquier interés privado y de cualquier interés que quieran invocar para mantener la confidencialidad de los documentos”, sostuvo el abogado, alegando que se trata de información que se está utilizando para adelantar todo una serie de medidas nefastas para el País.

En cuanto al procedimiento para solicitar los documentos bajo el Título 3 de promesa, “dijimos que es innecesario, el derecho constitucional de acceso a la información no requiere que acudamos al tribunal federal a solicitar esos documentos”.

Además, Torres señaló que este procedimiento, en vez de viabilizar, solo va a entorpecer el acceso a esta información, particularmente porque le va a dar la oportunidad a los bonistas, a la JCF y, además, a las agencias del gobierno de Puerto Rico de presentar objeciones a que nos den acceso a estos documentos.

El juez Anthony Cuevas le dio a la Comisión un término hasta el viernes próximo para someter una réplica en oposición a la desestimación que presentó la representación legal del BGF, COFINA y AAFAF. Los abogados del gobierno tendrán hasta el 7 de septiembre para presentar argumentos contra la réplica de los demandantes.

Con aires de sarcasmo, Torres mencionó que el bufete que representa al BGF y Cofina y la AAFAF, Pietrantoni, Méndez & Álvarez, es casualmente uno de los bufetes que emitieron opiniones sobre la validez del esquema de Cofina.

“Nos parece que ese bufete está en una posición comprometida porque no está representando meramente los intereses de su cliente, sino que está defendiendo los suyos como bufete, también”.

El proyecto de Nuevo Código Civil: Demasiado riesgo para la sociedad puertorriqueña

El Código Civil es un cuerpo normativo que regula una amplia gama de aspectos de la vida de las personas. Contiene, entre otras, normas generales sobre lo que se define como una persona natural o jurídica, las instituciones familiares, los bienes las obligaciones y los contratos, la transmisión de derechos hereditarios y normas de derecho internacional privado para aquellos casos en que haya conflicto entre el derecho de dos o más jurisdicciones para atender una situación particular.

Actualmente contamos en Puerto Rico con un anacrónico Código Civil que data del Siglo XIX y cuyas disposiciones ameritan ser atemperadas a la realidad y adelantos sociales, económicos, científicos, tecnológicos y jurídicos de nuestros tiempos. Sin embargo, es indispensable que cualquier esfuerzo de revisión de este cuerpo normativo sea el producto de una amplia y transparente participación ciudadana que logre la creación de un cuerpo normativo fundamentado en los derechos humanos, que afirme los principios de equidad y que se asegure de que ningún sector de nuestra sociedad quede excluido de su protección.

Por décadas se han llevado a cabo esfuerzos en Puerto Rico para la aprobación de un nuevo Código Civil que se ajuste a nuestra realidad. Especial reconocimiento merece el monumental trabajo realizado por la “Comisión Conjunta Permanente para la Revisión y Reforma del Código Civil de Puerto Rico” creada en virtud de la Ley Núm. 85 de 16 de agosto de 1997. Sin embargo, estos esfuerzos han sido rehenes de figuras políticas nefastas en la historia de nuestro Pueblo y de una intervención reprochable de sectores fundamentalistas religiosos que atentan contra todo aquello que represente un adelanto en el reconocimiento de derechos para determinados sectores de nuestra sociedad y que pretenden perpetuar una sociedad machista y patriarcal que se ajuste a sus interpretaciones y dogmas religiosos mientras obtienen mayores ventajas para sus instituciones eclesiales.

El pasado 18 de junio de 2018 se presentó ante la Cámara de Representantes de Puerto Rico el P. de la C. 1654 de la autoría de la representante María Milagros Charbonier Laureano. Con este proyecto se pretende crear y establecer el nuevo ordenamiento jurídico privado de nuestro País y establecer un nuevo Código Civil. El P. de la C. es el producto de un proceso atropellado y carente de transparencia dentro del cual se le dio participación activa a figuras fundamentalistas religiosas, mientras se le negó participación al Comité Amplio para la Búsqueda de Equidad (CABE) y otros importantes sectores en la mesa de trabajo, a pesar de solicitarse la participación insistentemente. No debemos olvidar que la representante Charbonier Laureano ha asumido posturas sumamente conservadoras en un afán desmesurado por congraciarse políticamente con el sector fundamentalista religioso y ultraconservador del País. Por ello no es de extrañar que su proyecto esté saturado de terminología religiosa y de figuras de derecho donde el concepto de “la moral” juega un papel fundamental.

Aunque este proyecto recoge varias de las disposiciones de las elaboradas en el trabajo de la Comisión Conjunta creada en el 1997, lo hace de una forma totalmente desarticulada e introduce figuras de carácter dogmático e ideológico que constituyen una seria amenaza para sectores muy particulares de nuestra sociedad. Como resultado de lo anterior, tenemos ante nosotros un proyecto de Código Civil que en muchas de sus figuras nos lleva incluso a períodos previos al Siglo XIX e implica un retroceso en lo que respecta a los en derechos adquiridos por nuestra sociedad puertorriqueña.

Este proyecto de Código Civil amenaza y pone en serio riesgo los derechos de las mujeres, de las comunidades lésbica, gay, bisexual, transgénero y transexual (conocidas como LGBTT por sus siglas), de las personas adultas mayores, las comunidades pobres, así como los adelantos en la investigación científica y el ambiente, por mencionar solo algunas.

A manera de ejemplo, el proyecto de nuevo Código Civil introduce la figura religiosa del “concebido” concediéndole más derechos a un grupo de células que a la mujer embarazada. De igual forma coloca a los hombres en una posición de superioridad con respecto a las mujeres llegando al extremo de darle facultad al hombre que ha aportado un espermatozoide en un embrión (padre biológico) para solicitar la declaración de incapacidad de una mujer embarazada e internarla involuntariamente en una institución psiquiátrica cuando a su parecer entienda que esta mujer no está protegiendo al feto en gestación. Esto se hace sin tomar en consideración el grave problema que existe en nuestra jurisdicción en materia de violencia de género colocando a las mujeres en situación de mayor vulnerabilidad frente a sus agresores.

El proyecto ante la consideración de la Cámara de Representantes niega toda posibilidad a las personas de tener control sobre sus cuerpos y coloca esa autonomía en manos del Estado y, en el caso de las mujeres, en manos de sus parejas. En este sentido el código propuesto adopta figuras de desprestigiadas interpretaciones dogmáticas y se aleja del reconocimiento de adelantos científicos y avances en el reconocimiento de derechos humanos.

Por otro lado, el Código Civil propuesto establece prohibiciones a derechos adquiridos por las comunidades LGBTT como es el derecho a adoptar por parejas del mismo sexo o el derecho al cambio de sexo en el acta de nacimiento. También excluye de la definición de igual protección de las leyes a la orientación sexual y la identidad de género como categorías protegidas. De igual forma el proyecto contiene una definición genérica de la figura del matrimonio que queda sujeta a la definición conservadora de cualquier tribunal para privar a parejas del mismo sexo de su derecho a contraer matrimonio en el futuro en nuestra jurisdicción. En estos asuntos, como en muchos otros, el Código Civil propuesto constituye un grave retroceso en lo que ha significado décadas de luchas en la reivindicación de derechos de estas comunidades.

En términos de los avances de la ciencia y la tecnología, el código prohíbe procesos reconocidos y disponibles para la mejor calidad de vida de la sociedad presente y futura poniendo en riesgo procedimientos tan fundamentales como la donación de ciertos órganos y tejidos. También deja fuera de protección jurídica procesos de procreación asistida y vientre subrogado que existen al momento y sirven como alternativa a miles de personas en su búsqueda de tener algún tipo de descendencia o establecimiento de instituciones familiares, entre otras posibilidades.

Otro asunto altamente preocupante que introduce este proyecto es la creación de una tercera categoría de persona exenta de intervención estatal para organizaciones eclesiales. Bajo este nuevo estatuto, cualquier organización denominada eclesial sólo se regiría por sus estatutos internos y el estado estaría impedido de intervenir en las controversias que surjan conforme a los mismos. En tiempos como los nuestros donde los tribunales en Puerto Rico han tenido que intervenir e incluso embargar bienes para que una iglesia cumpla con su deber de pagar una pensión a sus jubilados, debemos imaginar cuál sería el destino de estas personas si dicha iglesia estuviera bajo la protección de un estatuto como el que pretende introducir este nuevo código.

Organizaciones como CABE, grupos de mujeres, organizaciones de derechos humanos y gremios profesionales, entendemos que Puerto Rico necesita un nuevo Código Civil, pero definitivamente el que recoge el P. de la C. 1654 dista mucho de lo que aspiramos y merece nuestro País. No podemos aceptar un código que nos lleve al pasado, sino que necesitamos uno que responda a las necesidades de nuestro País y que promueva una sociedad inclusiva, plural, justa y equitativa.

Es urgente que las personas se integren a espacios de discusión sobre este proyecto de ley para que se entere de los riesgos que entraña para múltiples sectores de nuestra sociedad. Al hacerlo se podrán dar cuenta que el propuesto Código Civil está hecho a la medida de un sector fundamentalista religioso que resiente cualquier adelanto en los derechos humanos y que se alimenta de posiciones oscurantistas, anacrónicas retrógradas en el afán de mantener un control sobre la mente y los cuerpos de quienes vivimos en este archipiélago.

De igual forma, es momento de levantar la voz de alerta para que un proyecto con los riesgos inherentes al propuesto por el P. de la C. 1654 no sea aprobado de forma alguna. Necesitamos un Código Civil de avanzada y el actualmente propuesto no lo es, ni tiene potencial de serlo. Digamos no al P. de la C. 1654.

El autor es Portavoz de CABE y Presidente de la Junta de Directores de Amnistía Internacional, Sección de Puerto Rico.

Mirada cooperativista: Esta es la fuerza

El cooperativismo en estos días es el modelo que muchos miran detenidamente. Parece ser la respuesta ciudadana ante una economía que lleva doce años en picada y que se agravó con la Ley PROMESA y las medidas de la Junta de Control Fiscal. Las necesidades cada día crecen y se multiplican al igual que la incapacidad gubernamental para articular una respuesta adecuada. Esa nefasta ecuación tiene como resultado un desastre social y económico. La carencia de una estrategia de desarrollo a corto y largo plazo para el país agrava el panorama. Mientras nuestra gente intenta vencer la adversidad e identifican otros modelos no tradicionales que nos permitan emerger como pueblo.

Es natural que nuestra gente se fije en lo que conoce y le ha servido bien. Eso puede explicar el interés y datos positivos sobre un sistema que tiene como eje central el bienestar del ser humano. A pesar de la merma en la población, datos publicados por la Oficina del Censo y la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas (COSSEC), destacan un crecimiento en activos (de un 30%) y un aumento positivo en la cantidad de socios. Esa urgencia de conocer sobre el cooperativismo y de adoptarlo como modelo de organización y servicios es la orden del día. Su riqueza en valores éticos y democráticos, su trayectoria y diversidad no escapa al escrutinio de los nuestros.

En los pasados meses grupos cooperativos han logrado concluir procesos de incorporación de nuevas cooperativas. Otros están comenzando y muchos buscan constantemente información. Entre los grupos destacan un colectivo de jóvenes peritos electricistas y dos comunidades en Salinas y Utuado, que han optado por estudiar la opción del modelo cooperativo como respuesta para el suplido de energía. Por otro lado, en estos últimos meses han surgido nuevas cooperativas tales como: Lobos Coop Café, cafetería cooperativa mixta organizada por jóvenes del recinto de Arecibo de la Universidad de Puerto Rico, Cantera Embellece Coop, cooperativa de trabajo asociado que ofrece servicios de mantenimiento y ornato, Comuni-Coop, cooperativa de trabajo asociado que fomentará la búsqueda de oportunidades de trabajo para sus socios y la comunidad en las áreas de seguridad, construcción, entre otras y la Cooperativa Agro empresarial Río Encantado o Are Coop de Florida, cooperativa de servicios que operará en el área agrícola ofreciendo servicios y oportunidad en especial, a confinados egresados del sistema correccional. Estos indicadores son esperanzadores que se avizoran ante la vulnerabilidad y la crisis. Tener 16 cooperativas activas en el sector agrícola es alentador. Fijar la mira en el cooperativismo es más que acertado y prometedor en especial en las áreas de servicios, trabajo asociado, mixtas, agricultura y vivienda, como veremos más adelante.

Los cooperativistas trabajan afanosamente defendiendo y promoviendo su modelo en estos momentos tan desafiantes para nuestro futuro como pueblo. Las necesidades siguen aflorando. Ese es el caso de la insuficiencia de vivienda adecuada y en especial de interés social. Ese escenario ya venía mostrando indicadores preocupantes. La adquisición mediante compra de un hogar es un indicador de progreso en este renglón. Los datos más recientes del Censo Federal establecen una baja de 11 % en los propietarios mientras la vivienda de alquiler presenta un 13 % de aumento. De otra parte, la situación económica precaria del país, el desempleo, la emigración, entre otros provocaron un alza en la morosidad y un aumento en las ejecuciones de hipotecas y desahucios. Luego del huracán María más de un cuarto de millón de residencias quedaron destruidas y fueron muchos los que no fueron elegibles para ayudas por carencia de títulos de propiedad o por ubicación inapropiada.

Mientras eso ocurre el sector cooperativo de vivienda continúa mostrando su fortaleza como modelo de convivencia en sus 14 cooperativas activas. Lo importante es resaltar la pertinencia y fortaleza de un sistema cooperativo que ha sido de utilidad creando vivienda de interés social y que 40 años después es el modelo de casi 5,000 socios y muchos miles de residentes.

Es vital el formular un escenario para atender la necesidad de vivienda digna. Esto puede lograrse mediante:

• La identificación de terrenos privados o públicos (municipios) para edificar nuevas viviendas cooperativas.

• Transformación de comunidades existentes en cooperativas de titulares de vivienda.

• Identificación de espacios abandonados en zonas urbanas para adquirir y edificar nueva vivienda cooperativa.

En el caso del sector de ahorro y crédito ya existe experiencia de unión de cooperativas de una región para financiar proyectos de interés social.

Identificación de personas interesadas en formar cooperativas de construcción, entre otras.

Este mes presenciamos en el Centrobasket al equipo femenino de Puerto Rico ganar la la medalla de oro con el logo en el uniforme de Seguros Múltiples. Esta semana disfrutamos del torneo nacional de baloncesto y el equipo de Arecibo luciendo en el uniforme las siglas de la Cooperativa de Arecibo, COOPACA. Esta es la fuerza que genera una energía que nos hace sentir capaces por su diversidad, potencial y compromiso con responsabilidad social en nuestro quehacer deportivo, cultural y humano.