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Trina Rivera de Ríos en su centenario

«Aquí nadie sobra”. Me dijo en una ocasión doña Trina Rivera de Ríos, allá para los años ‘80 y tantos, en las escalinatas del Capitolio en ocasión de que varios grupos se encontraban trabajando en una misma causa. No recuerdo exactamente cuál pero seguro era por una causa justa. Como tantas otras cosas el azote del huracán María, el 21 de septiembre de 2017, dejó en suspenso las actividades en conmemoración del centenario de la trabajadora social doctora Trina Rivera de Ríos, nacida el 18 de noviembre de 1917.

Milagros Rivera Waterson, portavoz del Comité Amigos y Familiares del Confinado (CAFC) indicó que entre las actividades de conmemoración del centenario de Rivera de Ríos (quien murió en el 2011 a los 93 años), que quedaron suspendidas tras el paso del huracán, está un reconocimiento por parte de la Legislatura, el cual se ofrecería este martes 6 de marzo en sesión especial de la Cámara de Representantes, como parte de las actividades de la Semana de la Mujer. La iniciativa parte de una petición del Comité. Rivera Waterson expresó que para el Comité de Amigos y Familiares del Confinado, la actividad es una oportunidad de reconocer las aportaciones de Rivera de Ríos, fuera de líneas partidistas. En la actividad se esperaba la participación de familiares, hijos, nietos, académicos, familiares de confinados y el secretario de la Administración de Correcciones y Rehabilitación (ACR).

Rivera Waterson reveló que la ACR rechazó una solicitud del Comité para que hubiese confinados en la actividad. Entre la población penal –comentó Rivera Waterson– Doña Trina era llamada “el Ángel de los Confinados”.

Añadió que aunque Rivera de Ríos ha sido objeto en muchas ocasiones de reconocimientos por su valor como persona, su valor como patriota, por ser una mujer de personalidad fuerte, clara precisa, transparente, quizás no ha recibido todos los que debería por sus aportaciones, pero que ella no estaba pendiente a eso, “lo de Doña Trina era servir”. Destacó que Rivera de Ríos aprendió a defender los derechos de los demás desde que era pequeña porque su papá se lo enseñó ya que creció cerca de una institución penal. La destacada activista por los derechos tanto de los confinados como los derechos humanos para todos se inició en el servicio público como maestra normalista, fue la primera empleada becada por el gobierno de Puerto Rico para cursar una maestría en Trabajo Social, lo que hizo en la Universidad de Washington y luego estudió su doctorado en la Universidad de Pennsylvania.

Rivera Waterson abundó que Doña Trina ocupó la dirección del Negociado de Instituciones de Menores y Centros de Tratamiento Social de 1963 a 1974, pero roces con la administración del momento la empujaron a dejar su puesto. De ahí fue a trabajar al Colegio Lehman, de la ciudad de Nueva York, recinto de la Universidad de Nueva York, en donde colaboró en la organización del Departamento de Estudios Puertorriqueños. Tuvo que regresar a Puerto Rico por motivos de salud en el 1976.

Aun cuando Rivera de Ríos es reconocida por haber luchado por los derechos de los confinados mediante el CAFC que fundó en el 1980, su colega y sucesora como portavoz del Comité recordó que ésta junto a su hermana Carmen Rivera de Alvarado, también trabajadora social promovieron la ratificación del Colegio de Trabajadores Sociales. “Fue una persona que se distinguió en la profesión, siempre fue a la vanguardia de la defensa de los derechos humanos, escribía poesía”. Entre las distinciones está el haber sido reconocida por su pueblo Vega Baja como “hija distinguida” y cada año se otorga un reconocimiento en su nombre al trabajador o trabajadora social más destacado(a).

Una de sus muchas luchas fue la defensa para que se le conmutara la pena de muerte en Nueva York, al joven puertorriqueño Salvador Agrón. La historia de este joven puertorriqueño, de la década de los ‘60 representa un caso de transculturación típico el cual incluso se llegó a estudiar en facultades de Trabajo Social. Rivera de Ríos además fue la primera en dirigir la Comisión de la Mujer.

Rivera Waterson no obstante reconoció que la labor de Doña Trina también tiene algunos críticos por abogar por el derecho al voto de los confinados “alguna gente se lo aplaude y otros la critican, las personas que lo critican piensan que el confinado vota según el partido que le ha hecho mas ofertas”. Waterson defendió que lo que hay que hacer, lo importante es orientar a ese confinado a que haga un uso consciente de ese derecho. “Doña Trina siempre decía los derechos no se renuncian”.

De estar aún con vida no hay dudas de que la incansable trabajadora social continuaría defendiendo las mismas causas, repasa Rivera Waterson; obviamente el derecho al voto, en contra de la pena de muerte, el derecho a la fianza “y hoy más que nunca estaría defendiendo de que ante las circunstancias que tienen las instituciones penales igual que las otras instituciones en Puerto Rico tiene un presupuesto más restringido que esos servicios que necesita el confinado no se afecten y ahora mismo estaría protestando contra la última idea que tiene el actual administrador de Correcciones de que entre el 2019 al 2022 enviar a tres mil y pico de confinados fuera de Puerto Rico porque sale y que más barato”, dijo indignada.

Respecto a esta medida la portavoz del ACH reveló que familiares de confinados que han sido trasladados a cárceles en Estados Unidos han denunciado al Comité que los presos boricuas se han sentido rechazados, no conocen el idioma , en algunos casos maltratados y tampoco se les han cumplido las “promesas” de estudios.

La portavoz del Comité censuró que el gobierno esté utilizando criterios puramente económicos para decir que no va a dar los servicios que requiere el confinado. Rivera Waterson destacó que el país tiene una posición muy retrógada sobre la atención que requiere un confinado y la criminalidad. “Si fuésemos un país progresista en términos de reforma penal nos daríamos cuenta que los países más progresistas del mundo, por ejemplo, Holanda en los últimos años cerró ocho cárceles”.

Rivera Waterson, quien ha presidido en tres ocasiones el Colegio de Trabajadores Sociales, se hizo eco del reclamó de Rivera de Ríos de la necesidad de una verdadera reforma penal en la que participen todos los sectores y no una vista legislativa de dos días, criticó. Describió que hay muchas formas en que una persona que comete un delito sea penalizado, como lo es en algunos países una pena de restitución, el que en los países más progresistas el tiempo mayor de cárcel son 20 años. “Nosotros tenemos un enfoque tan punitivo que aquí hay gente que piensa que el que está preso deben votar la llave, es más hay quienes piensan que gastamos mucho alimentándolos que deberían estar a pan y agua”.

La Trabajadora Social señaló que las personas que tienen este pensamiento no se dan cuenta que esto es un círculo vicioso. “Además no podemos tapar el cielo con la mano, en Puerto Rico hay un problema socio económico terrible desde antes de María y que con María se puso la cosa mas difícil pero eso es desde hace décadas”. Fue enfática al denunciar que la criminalidad es producto de la pobreza, la mala distribución de la riqueza y a la violencia que existe en el país desde todos los puntos de vista. En esa línea reiteró que las políticas de “mano dura contra el crimen” o “la lucha contra las drogas” lo que hacen es echarle abono a unas circunstancias sociales ya detrimentales. Trajo la observación, además, de que la población penal ha ido cambiando y que hace dos años un perfil preparado por la misma ACR reveló que ha aumentado el número de personas confinadas con preparación académica, antes había más personas procedentes de caseríos, y hoy hay más personas procedentes de barriadas.

Regresando a la celebración del centenario de Rivera de Ríos, su compañera de luchas expresó que “quisiera que los políticos de ahora sigan su ejemplo, los líderes contemporáneos tienen mucho que aprender de Doña Trina, porque hay que ser valiente hay que denunciar lo que está mal pero como ella hacia dando alternativas, no criticaba por criticar”.

“El país necesita de nosotras para echar a andar”

Por segundo año consecutivo el movimiento feminista de Puerto Rico se unirá al Paro Internacional del 8 de marzo al que se suman más de 150 países mundialmente en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. “En Puerto Rico, las mujeres paralizaremos nuestras tareas en nuestros respectivos espacios entre 11:00 de la mañana y 12:00 del mediodía”, dijo Ruth Arroyo, portavoz de la Coalición 8 de marzo.

“Llamamos a parar las labores, la docencia y el trabajo doméstico, para que se reconozca que nuestro país necesita de nosotras para echar a andar”, declaró en conferencia de prensa celebrada este lunes en el Salón, Alma Delgado de la sede del Colegio de Abogadas y Abogados de Puerto Rico.

La convocatoria de la Coalición a participar en las actividades del día tiene como lema, “Nosotras paramos para construir otra vida”, con el propósito de visibilizar las condiciones de desigualdad e inequidad de las mujeres en Puerto Rico. “El lema de este año ilustra nuestra convicción de que estamos labrando otra vida en la que se respeten nuestros derechos humanos, tengamos trabajos dignos, que luchamos por una educación pública accesible y de calidad. Paramos para construir otra vida con acceso a los servicios de salud, que atienda a todas las mujeres en toda nuestra diversidad sin enfrentar riesgos a nuestra seguridad en los espacios públicos y privados, y con garantías de un medio ambiente protegido” indicó Edda López Serrano, otra de las portavoces de la Coalición.

Las activistas feministas trajeron a la atención el que el este año, las mujeres en Puerto Rico viven un deterioro y empobrecimiento aún mayor, no sólo por los desastres naturales, sino por el desastroso manejo político de la crisis por parte de las autoridades estatales y federales. “A esto se suma el anuncio del Gobernador de estrategias privatizadoras de la Autoridad de Energía Eléctrica y de la educación pública para satisfacer las demandas de la Junta de Control Fiscal, de los fondos buitres y los inversionistas locales y extranjeros”, apuntó Arroyo.

En esa dirección la jornada está dedicada a todas las mujeres que han asumido roles de resistencia en sus comunidades antes y después de los huracanes Irma y María, a la niñez y la juventud, a quienes se les pretende arrebatar su derecho a la educación pública, y a Nina Droz, joven estudiante manifestante encarcelada desde el 1 de mayo de 2017 por su lucha contra las políticas neoliberales adoptadas en el País.

Luego del paro del medio día se llevará a cabo una marcha que partirá a las 3:00 pm del Departamento del Trabajo en Hato Rey hasta el edificio Seaborne -sede de la Junta de Control Fiscal- significando, por un lado, la precariedad de las condiciones de vida de las mujeres y, por el otro, las políticas de austeridad que están empobreciendo vidas impuestas por este organismo.

Un total de 38 organizaciones no gubernamentales, entre ellas sindicales, feministas, culturales, profesionales, de servicios comunitarios, políticas forman parte de la Coalición.

No a la privatización de las escuelas

El gobierno utiliza el mismo cuento de que “no sirven” contra de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y el Departamento de Educación (DE) para convencer al pueblo de la privatización. Coincidieron en denunciar el ex presidente de la UTIER (Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego), Ricardo Santos, y la presidenta de la Federación de Maestros, Mercedes Martínez Padilla, en un diálogo sobre las pretensiones del gobierno de privatizar ambos haberes públicos.

Martínez Padilla, denunció que cuando el gobierno habla de la escuela pública dice que ‘no sirve’, mientras cada año la compañía privada Pearson se gana $20 millones en el contrato por preparar las llamadas pruebas estándar de “aprovechamiento” y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) se encuentra investigando un fraude por mil millones de dólares por parte de compañías privadas contratadas para el programa de las tutorías.

Al describir la postura de la FM en contra de la privatización de la escuela pública, Martínez Padilla, apuntó que los planes de privatización se vienen cuajando desde el 1993, luego hubo otro intento mediante los vales educativos en el 1980. En ambos casos reclamó que la militancia del magisterio mediante la FMPR logró detener la privatización.

En esta ocasión todas las organizaciones magisteriales, además de la FMPR, la Asociación de Maestros (AMPR), el grupo EDUCAMOS, UNETE, Educadores Puertorriqueños en Acción (EPA), Organización de Directores y Administradores Escolares (ODAE) y la Organización Nacional de Directores de Escuela (ONDEPR), constituidos en el Frente Amplio en Defensa de la Educación Pública (FADEP) coinciden en denunciar que el proyecto PC 825 lo que pretende es promover la privatización de la educación pública a través de las Escuelas Charter y los vales educativos, cerrar cientos de escuelas, eliminar miles de plazas, despojar a las comunidades de cualquier tipo de participación en las decisiones de las escuelas, eliminar derechos como la lista de turnos, permanencia y antigüedad.

Martínez Padilla afirmó que, este mes de marzo viene otro cierre de 300 escuelas y el despido de unos siete mil maestros. “Que sepa la Secretaria de Educación que ya hemos ofrecido 80 charlas y vamos a seguir haciéndolo no me cabe ninguna duda de que nosotros vamos a vencer”, expresó. El diálogo auspiciado por el Movimiento Socialista de Trabajadores (MST) se llevó a cabo este viernes dos de marzo en el local de la UTIER. .Además del expresidente de la UTIER participó el maestro activista Hugo Mártir, quien puntualizó en la necesidad de desarrollar una definición amplia de la privatización, la cual dijo no es solo el traspaso de los haberes públicos, es la sub contratación, y otras modalidades. En el caso de las escuelas charter destacó que el propósito además es profundizar en las mentes la ideología liberal. En esa dirección llamó la atención y denunció que no es casualidad el que el DE esté atacando primero a las escuelas que están bien organizadas.

Tensión en las escuelas

En tanto entre las y los maestros, padres y estudiantes desde finales del mes de febrero prevalece la tensión por sus puestos de trabajo, el futuro de los planteles y de los estudiantes, a raíz de que muchos maestros han estado recibiendo una carta en la cual les declaran como “recursos disponibles”. Según la secretaria del DE, Julia Keleher, el envío de la carta fue una por “error”. Por su parte la Asociación de Maestros como representante sindical reconocido por el patrono anunció que se proponía acudir al tribunal para dejar sin efecto el memorando que faculta la declaración.

El memorando en cuestión fue circulado el 28 de febrero y dispone la “Política Pública para establecer Procedimiento Especial para la Asignación o Designación Administrativa del Personal Docente”, y en ella dicta las pautas y autoriza a los directores de región, conocidos por LEA y a la secretaria Auxiliar de Recursos Humanos para declara al personal docente como “recurso disponible”, lo que no es otra cosa que se quedaría sin plaza en la escuela donde se encuentra y removerlos de escuela.

Ante esta maniobra por su parte la portavoz de Educamos, Eva Ayala, en expresiones por escrito alertó que la circular provoca que en los próximos meses se establezca un movimiento de personal de manera abrupta de muchos planteles escolares del país. “Nuestros maestros son padres y madres que requieren de un salario y condiciones óptimas por la labor que realizan. Mover maestros a estas alturas es cometer un asesinato a nuestra escuela puertorriqueña. Muchos pudieran quedar sin empleo o ser movidos hasta del distrito o región educativa donde trabajan. Están creando las bases para facilitar la imposición del proyecto de la supuesta reforma educativa”.

El memo firmado por la secretaria Keleher establece que se identificara al personal docente como “recurso disponible”, como resultado de las siguientes situaciones: reducción en el total de la matrícula de la escuela a que está asignado; reducción en la matrícula por grado; cierre o consolidación de escuela; eliminación de fondos o consolidación de programas, proyectos o cursos; y reorganización del sistema de educación pública.

La comunicación da a entender que el movimiento del personal docente será de inmediato. Además dispone que el personal declarado como “recurso disponible” podrá ser asignado para atender a dos escuelas “cercanas” para completar su carga académica.

El plan de la independencia (1898-2016)

Uno de los mitos que propaga la prensa radial y escrita es la falla del independentismo en general y del PIP en particular en ‘educar  para la independencia’. Ahora, ante la crisis y la falta de alternativas dentro de los partidos coloniales, critican el por qué los independentistas no tienen ‘un plan’ para el advenimiento y sostenibilidad de la independencia. Es la teoría de responsabilizar a la víctima por la irresponsabilidad del liderato de los partidos que nos han llevado a la crisis –crisis cuyo origen se podía atisbar hace cincuenta años. Y que desde el independentismo fue anticipada por economistas como Antonio González, Pedro Parrilla,  y Aristalco Calero– entre varios otros y que el presidente del PIP, Rubén Berríos, recoge, resume y añade recomendaciones  para evitarla, en su libro la Independencia de Puerto Rico: Razón y Lucha, en particular en las páginas 268 a 355.1

Este artículo es un extracto de uno más amplio y con mayor formalidad donde pretendo recoger la visión sobre la independencia que las distintas organizaciones y dirigentes que la han representado han presentado al público a lo largo del siglo veinte y principios de éste. Destaco en particular el papel de la economía dentro de esas visiones; y que dentro de la limitación de recursos para promover la causa de la independencia, a lo largo de ese periodo se han realizado por llevar al mayor número de personas esa visión. Destaco también que existe un consenso dentro del independentismo en ese periodo sobre el papel de la economía bajo la república a pesar de las cambiantes circunstancias en el mundo, en la tecnología y en el orden internacional.

Podemos tomar como los extremos de ese consenso las percepciones de José de Diego –de una parte– y la propuesta de la Alternativa Socialista, elaborada por el Partido Socialista Puertorriqueño, de otra. Por un lado, un político pragmático como de Diego elaborando un modelo de transición a la independencia en el momento de mayor voracidad del imperialismo norteamericano en el Caribe. En el caso del Partido Socialista Puertorriqueño   un modelo de una economía socialista para Puerto Rico, cuando todavía el orden económico internacional está controlado por potencias capitalistas en mayor o menor grado. Pero dentro de esos extremos existen aportaciones importantes que hay que evaluar, en el caso de José de Diego para ser justos con su visión conservadora en el momento de mayor voracidad imperialista en el Caribe; y en el caso del socialismo marxista, para ser justos con el devenir de la historia sobre el papel del estado en el desarrollo económico.

La contribución inicial al consenso moderno sobre la independencia la hace el Partido de la Independencia fundado por Rosendo Matienzo Cintrón, entre otros, en 1912. Su programa incluía, entre otras propuestas, la regulación de la economía, la posesión estatal de los bancos, los ferrocarriles y los servicios de comunicación; la promoción de empresas cooperativas y la promulgación de salarios mínimos, de pensiones para la vejez y de igualdad de derechos para la mujer.

Para Albizu la primera función del estado nacional sería el rescate de la riqueza nacional y la supresión del latifundio. La segunda función es acceder a los mercados internacionales y establecer la autonomía arancelaria fundamentada en los tratados con las naciones con las que se ha de comerciar-incluyendo a los Estados Unidos. Sobre este particular dijo:

“Antes de haber tenido lugar la invasión norteamericana más del 40 por ciento de nuestro comercio extranjero era con Estados Unidos. No hay razón por la que no se pueda llegar a un arreglo amistoso de mutua conveniencia con el debido respeto a la independencia de Puerto Rico.

Después que el Poder Ejecutivo de Estado Unidos representado por su presidente Franklin D. Roosevelt, ha reconocido el derecho de Puerto Rico a ser una nación independiente, pueden establecerse relaciones amistosas verdaderas entre las dos naciones para su mutua conveniencia.” 2

Para esa misma época, el entonces recién exsenador del Partido Liberal y presuntamente independentista, Luis Muñoz Marín se dirige al Secretario del Interior de los Estados Unidos con el siguiente planteamiento:

“With local tariff-making and treaty-making powers, Puerto Rico could:

1. successfully recreate a class of small land holders

2. increase food production

3. develop its coffee industry

-all this with a negligible adverse effect on the economy of the United States.”3

La fundación del PIP coincide con la reorientación del programa de Fomento Industrial para depender del capital externo; y con el proceso que culminaría con la modificación limitada del régimen colonial, cuyo desenlace actual ya conocemos y deberíamos haber conocido. Hasta ese momento -1946-1952 – el planteamiento independentista con las modificaciones ideológicas de rigor coincide en los siguientes planteamientos:

1. El reconocimiento del derecho del pueblo o de sus representantes electos para convocar a una convención constituyente que simultáneamente redacte una constitución y autorice a una comisión a negociar un tratado de transición con la parte correspondiente del gobierno norteamericano.

2. El tratado debe contener un periodo de transición de cinco a diez años para disponer de las propiedades y funciones del gobierno federal, y acordar un trato especial temporero a las exportaciones hacia Estados Unidos con reciprocidad de nuestra parte sobre una lista de mercancías a importarse desde Estados Unidos.

3. La república iba a garantizar el aumento en la refinación de azúcar en Puerto Rico; la diversificación de la agricultura – con una redistribución de la tierra -, la protección de la producción doméstica de acuerdo a nuestras necesidades y la negociación de acuerdos internacionales con otros países.

El liderato independentista en general y el PIP en particular, estaban convencidos de que las oportunidades que brindaba a la república la libertad de comercio, la protección tarifaria, la diversificación de la agricultura y la industrialización con recursos del país no sólo beneficiaría a la economía de Puerto Rico sino al comercio con los Estados Unidos. Existía la convicción de que no importa las limitaciones de extrema pobreza bajo el régimen colonial norteamericano, el gobierno de la república sería más eficaz y justo que lo que fueron en la práctica la casi totalidad de gobernadores americanos.

En la década del 1960 ante los intentos de reavivar la discusión del caso colonial de Puerto Rico en la ONU y en el contexto de la creciente influencia de la Revolución Cubana en Latinoamérica, el Gobierno Federal en un intento por apuntalar al régimen colonial crea la Comisión de Status con el fin de demostrar que su modelo económico era superior a las alternativas de estadidad o independencia. Los dos fundamentos del Informe Final eran que el modelo colonial estaba basado en un acuerdo entre el Gobierno Federal que no se iba a alterar unilateralmente y por el reconocimiento mutuo de la dependencia de la economía puertorriqueña en la economía norteamericana para la continuación del llamado progreso. Ya sabemos que ha quedado meridianamente claro que Puerto Rico siempre estuvo bajo la cláusula territorial de la constitución norteamericana y que la dependencia en los Estados Unidos no ha evitado el colapso de la economía colonial.

Como reacción a los debates suscitados a raíz del informe de la Comisión de Status y el plebiscito resultante el Presidente del PIP, Rubén Berríos, recoge en varios ensayos publicados en 1983 los planteamientos críticos que economistas independentistas le habían señalado al modelo colonial, subrayando que  la dependencia en la inversión externa basada en créditos contributivos, el creciente endeudamiento gubernamental de fuentes externas al insistirse en no estimular el ahorro doméstico y pretender imitar los patrones de consumo de los Estados Unidos (con tres veces el ingreso personal de Puerto Rico) estaban creando frenos al desarrollo económico, según reconocido entonces también por el Informe Tobin de 1975. A ese coctel dañino, añade el abandono de la agricultura, cuando estudios realizados entonces habían demostrado el impacto positivo que una moderada política de sustitución de importaciones tendría sobre el desarrollo económico. El mensaje que transmite el presidente del PIP es que sólo la independencia provee las herramientas para diversificar el comercio exterior, proteger adecuadamente la agricultura, aprovechar la sustitución de importaciones e integrar los distintos sectores de la economía; además de tener una política monetaria que estimule el ahorro y evite el endeudamiento externo excesivo. Advierte además sobre el peligro de no atender el problema de la distribución del ingreso.4 Tanto la mala distribución del ingreso como la dependencia en la exención contributiva industrial crean una presión adicional sobre las finanzas del gobierno como ha quedado manifestada en la crisis que se ha acumulado desde el 2007.

La discusión sobre el status de Puerto Rico se congeló en Washington hasta el proceso de 1989-1991. Producto de ese proceso fue el SB-712-Puerto Rico Status Referendum Act, Title III – INDEPENDENCE , que establece las condiciones aceptables para el Congreso de una transición ordenada hacia la independencia.5 Bajo las disposiciones de esta legislación – que no confrontaron objeciones cuando se discutió en el Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado de los Estados Unidos se establecía un periodo de transición en las relaciones económicas entre Puerto Rico y los Estados Unidos a partir de la fecha de proclamación de la independencia que tomaría entre 10 y 25 años. Lo crucial de esta oferta de independencia es que no se le estigmatiza como inferior al modelo colonial, y porque contrario al Informe de la Comisión de Status de 1965, no hubo objeción a esta oferta por parte de los senadores que pertenecían a la comisión senatorial con jurisdicción sobre los asuntos de Puerto Rico.

El consenso independentista sobre política económica de transición a la independencia recoge los siguientes planteamientos:

1. Libertad para hacer tratados comerciales y financieros, bilaterales y multilaterales que nos permita la ampliación de los mercados de exportación y la obtención de materias primas y fuentes de financiamiento más baratas.

2. Utilizar aquella opción de política monetaria más conveniente a nuestra necesidad de comercio internacional y de estimular el ahorro nacional.

3. Conservación de terrenos agrícolas para una mayor autosuficiencia alimentaria y lograr un mayor grado de sustitución de importaciones.

4. Acceso a medios de transportación marítima más baratos.

5. Utilizar los recursos financieros y organizativos del movimiento cooperativo para desarrollar un empresarismo nacional y comunitario.

6. Un tratado de amistad con los Estados Unidos fundamentado en lo incluido en el SB-712-(1989-1990) adecuado a la realidad actual.

7. Un papel del estado como garante de los derechos humanos fundamentales y del acceso de toda la población a bienes públicos fundamentales como la salud, la educación y la vivienda.

Si se puede resumir en una frase la aspiración del independentismo esta sería que la independencia es para unirnos al mundo y proteger lo nuestro.

El autor es asesor legislativo del PIP

NOTAS

1 Rubén Berríos Martínez, La Independencia de Puerto Rico: Razón y Lucha, Editorial Línea, México D.F., 1983.

2 (Pedro Albizu Campos: “El absurdo de la estadidad para Puerto Rico”, Obras Competas, Tomo IV, págs. 55-60, J. Benjamín Torres, editor, Editorial Claves Latinoamericanas, México D.F.,1987.)

3 Luis Muñoz Marín, (Memorándum a Harold Ickes – 5 de enero de 1937)

4 Rubén Berríos, Opus cit, págs.269-355

5 S.712-Puerto Rico Status Referéndum Act, 101st. Congress (1989-1990), Title 3 – INDEPENDENCE

Mujer, divina generosidad de la vida

En esa semana, al conmemorar el día internacional de la mujer, todos, hombres y mujeres del mundo estaremos luchando contra el patriarcalismo que, unido al sistema económico dominante, deshumaniza a mujeres y hombres, además de maltratar a la madre Tierra. Tenemos motivos culturales, sociales y políticos para llevar esa lucha hacia adelante hasta construir un mundo de justicia e igualdad.

Para quien cree en Dios, ese compromiso aún se vuelve más exigente. Aceptar o ser connivente con el patriarcalismo es atentar contra el proyecto de Dios que nos creó hombres y mujeres, iguales y complementarios. Desgraciadamente, esta lucha tiene que darse en el mundo e incluso dentro de las religiones y hasta en las Iglesias cristianas. Como en los años 80, ya afirmaba Leonardo Boff: “Cada vez que una mujer es marginada en la Iglesia, nuestra experiencia de Dios es perjudicada, nos volvemos más pobres y nos cerramos a un sacramento radical de Dios”.

Desde la antigüedad cristiana, hombres y mujeres profundizaron la mística y desarrollaron métodos para vivir la intimidad con Dios. La espiritualidad nos lleva a valorar más la corporeidad y la dimensión afectuosa, incluso erótica de la vida, como camino de intimidad con Dios. En diversos países de América Latina y Caribe, las poblaciones pobres son muy impregnadas por las culturas negras e indígenas. En muchas de esas culturas, la bendición es carisma de las mujeres bendecidoras; la cura, de las sanadoras. En comunidades afrodescendientes, el sacerdocio es ejercido por Ialorixás (madres de santo). Para nosotros, del siglo XXI, la Espiritualidad va más allá del mundo cristiano. Autores como Marià Corbì la denominan como “calidad humana profunda”; Ken Wilber comprende la espiritualidad como “visión integral”, proceso existencial que nos hace pasar de un estado egoico a otro más etnocéntrico hasta llegar a una postura cosmocéntrica.

En 1942, un campo de concentración de los nazis, Etty Hillesum, una joven judía holandesa, Etty Hillesum, escribía: “Voy a ayudarte, mi Dios a no borrarte de mí. Veo con claridad que no eres Tú quien puede ayudarnos y sí nosotros (los judíos) que podemos ayudar a Ti y, al hacerlo, podemos ayudarnos a nosotros mismos. Eso es todo lo que en ese momento podemos salvar y también lo único que cuenta: un poco de Ti en nosotros, Dios mío, tal vez, también podamos hacer que venga à la luz tu presencia en los corazones devastados de tanta gente”.