Inicio Blog Página 1780

La joven palestina que estremece a Israel

Por Leonel Nodal

El juzgado de los menores que salen a las calles y caminos a desafiar a los soldados armados, muchas veces apresados en la noche en sus casas, mientras duermen, radica en el tenebroso Campamento Offer.

Se encuentra ubicado en un tramo de la carretera 443 de Tel Aviv a Jerusalén, una de las llamadas vías del apartheid israelí. Solo se permite el tránsito de los colonos judíos ocupantes de Cisjordania desde junio de 1967. Los palestinos tienen prohibido circular en esa ruta. Allí radica el Departamento Infantil número 2 del Juzgado Militar.

Esposada de pies y manos, como si se tratara de una criminal peligrosa, así presentaron sus carceleros a Ahed Tamimi, fuertemente custodiada, en una sala de ese juzgado atestada de periodistas y diplomáticos, que fueron desalojados tan pronto la chica les hizo un saludo con la V de la victoria.

La hermosa mirada desafiante de sus ojos azules, su rostro sonriente y el largo cabello rubio rebelde, suelto y ensortijado, tuvo un efecto demoledor.

Esa es quizá la causa del odio racista y el rencor machista que apenas se oculta en un proceso que intenta probar y justificar lo injustificable, para silenciar a esta chica que alcanzó notoriedad internacional desde los nueve años, cuando enfrentó a poderosos soldados israelíes.

Años más tarde su imagen volvió a ser noticia mundial después de que un  video la captara abofeteando y dando patadas a un soldado ocupante en Nabi Saleh, su pequeña localidad natal de apenas 600 habitantes en Cisjordania.

El incidente ocurrió durante las protestas contra la decisión del presidente Donald Trump de trasladar la Embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén y reconocer a la ciudad santa como capital de Israel.

Una niña palestina enloquece  a los mandantes de Israel

La bella adolescente, que cumplió encarcelada los 17 años el pasado 31 de enero, tiene en jaque al régimen sionista.

El Gobierno intenta alargar el proceso con el visible propósito de que pierda interés para la prensa occidental, que explota el impacto mediático de su imagen, pero sin adentrarse en las raíces patrióticas de su lucha, ni en las innumerables violaciones de sus derechos humanos.

No es la primera vez que esta joven decidida y locuaz es noticia. En su poblado natal, situado a unos 20 kilómetros al noroeste de Ramala, sede de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), se le recuerda por su fiereza en los enfrentamientos con las tropas  de ocupación israelíes.

Ahed Tamimi creció en un ambiente de resistencia. Sus padres son conocidos líderes antiocupación en el pueblo, que entre 2010 y 2016 protagonizó cada semana los Viernes de la ira, en protesta por la construcción de la colonia israelí de Halamish en parte de su territorio. Siendo una niña tomaba parte en las manifestaciones, inicialmente provocadas por la confiscación de un manantial por los colonos de Halamish.

Su padre Basem, quien a los 14 años participó en las intifadas (revueltas) de la década de 1990, también pasó largos años en prisión. En varias entrevistas ha contado que fueron las escenas vividas en casa, de las incursiones del ejército ocupante y los arrestos perpetrados por las fuerzas israelíes, los que marcaron a su hija, integrante de una familia que cuenta con varios mártires.

La chica que hoy engrosa, junto con su madre, la lista de más de 6 500 palestinos encerrados en las cárceles de la ocupación, incluyendo otras 57 mujeres, llamó la atención de la prensa internacional cuando con  solo 11 años, en 2012, fue fotografiada agitando sus puños frente a la cara de los soldados israelíes.

Tres años después volvió a la palestra, al ser retratada cuando evitó el arresto de su hermano, acusado de arrojar piedras al ejército israelí, mordiendo la mano del soldado que debía llevar a cabo el arresto.

Recientemente, un video en el que abofetea a un soldado se hizo viral en las redes sociales y lanzó sobre su casa a las tropas de ocupación, que se la llevaron junto a una prima y su madre.

Sin justificación para el arresto

No hay nada que justifique la continuación de la detención de Ahed Tamimi, afirma su abogada defensora, la israelo-mexicana Gabi Laski, al igual que organismos defensores de los derechos humanos.

El 15 de diciembre, dos soldados israelíes entraron al patio de su casa. Ese día Mohammed Tamimi, el primo de Ahed, de 14 años de edad, había recibido un disparo en la cabeza a corta distancia por un soldado israelí, hiriéndole de gravedad.

El video que sirvió de pretexto para su detención, cuatro días más tarde, muestra a Ahed Tamimi desarmada abofeteando, empujando y dando patadas a un soldado israelí armado y con equipos de protección.

El 19 de diciembre, soldados israelíes allanaron la casa de Ahed durante la noche. Ahora la adolescente es juzgada por un tribunal militar que cuenta con 99,7% de fallos condenatorios y pudiera ser condenada a diez años de prisión.

El periodista de Haaretz, Gideon Levy, escribió que una adolescente palestina está volviendo loco a Israel. La niña de Nabi Saleh —señaló— destrozó varios mitos de los israelíes, en  particular el de la masculinidad.

El lento infanticidio de palestina

Según la ONG Adamer, desde que en junio de 1967 Israel ocupó Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, han sido detenidos unos 700 000 palestinos, es decir el 20% de la población total de estos territorios.

Los niños son los que la pasan peor. El 60 por ciento de los menores palestinos arrestados por las tropas de ocupación israelíes fueron torturados de modo físico, verbal o sicológico, denunció este mes el Club de prisioneros palestinos.

El conocido historiador israelí, Ilan Pappé, quien se desempeñó entre 1984 y 2007 como profesor de ciencias políticas en la Universidad de Haifa, cargo que perdió por su activismo político, y que ejerce actualmente como profesor en la Universidad de Exeter, ha denunciado en reiteradas ocasiones el maltrato a los niños palestinos.

Muchas veces son sacados de sus casas, en la noche, escribió en 2012. Luego «serán brutalmente interrogados: golpes en la cara y el abdomen, privación de sueño, pinchazos de aguja en manos, piernas y pies, amenazas de violencia sexual y, en algunos casos, electrochoques».

Suelen confesar enseguida, añadió en un artículo publicado en El País de España. Están aterrorizados, pero solo cuando aceptan convertirse en colaboradores los sueltan, si es que los sueltan.

Según Amnistía Internacional, la «detención continua es un intento desesperado de intimidar a los niños palestinos que se atreven a resistir la represión de las fuerzas de ocupación».

“Nada de lo que ha hecho Ahed Tamimi puede justificar su detención continua y las largas y agresivas sesiones de interrogatorio que ha tenido que soportar durante las primeras dos semanas después de su arresto”, reclamó la directora general de Amnistía Internacional para Oriente Medio y África, Magdalena Mughrabi.

La advertencia formulada por Ilam Pappé hace ya cinco años, cuando las protestas infantiles y juveniles tomaron fuerza, cobra ahora mayor actualidad. «Esta es una herida que no sanará fácilmente», advirtió.

¿Por qué? Porque después de años de cacería diaria, subrayó, miles de niños palestinos han terminado por convertirse en una generación de tenaces resistentes, una generación que no sucumbirá jamás ante la presión de Israel.

Reproducido de www.juventudrebelde.cu

América Latina y el Caribe hoy: Con los pies en la tierra*(1)

“…la justicia no se entrama de manera natural

en la urdimbre de la vida… el bien no siempre vence en el reino de este mundo… los ideales que llenan los corazones y el espíritu de muchos hombres y mujeres pueden ser derrotados e incluso desaparecer de la faz de la Tierra.”

Gerald Martin

Gabriel García Márquez, Una vida

…el destino le deparó la rara y trágica grandeza de morir defendiendo a bala el mamarracho anacrónico del derecho burgués, defendiendo una Corte Suprema de Justicia que lo había repudiado y había de legitimar a sus asesinos, defendiendo un Congreso miserable que lo había declarado ilegítimo pero que había de sucumbir complacido ante la voluntad de los usurpadores, defendiendo la libertad de los partidos de oposición que habían vendido su alma al fascismo, defendiendo toda la parafernalia apolillada de un sistema de mierda que él se había propuesto aniquilar sin disparar un tiro.

Gabriel García Márquez, sobre Salvador Allende, en Chile, el golpe y los gringos, marzo de 1974.

Absurdo suponer que el paraíso

es sólo la igualdad, las buenas leyes.

El sueño se hace a mano y sin permiso,

arando el porvenir con viejos bueyes.

Silvio Rodríguez

Hagamos todo lo posible, empleémonos a fondo, para que no se pierda lo mucho que hemos avanzado, para que esas generaciones de revolucionarias y revolucionarios que nos reemplazarán no tengan que volver a empezar, no tengan que caminar de nuevo lo que ya hemos caminado, para que acumulen sobre lo acumulado por nosotras y nosotros, para que construyan sobre lo que nosotras y nosotros construimos, para que alcancen metas superiores que hoy nos parecen sueños distantes.

Roberto Regalado

América Latina y el Caribe: ofensiva imperial y resistencia de los pueblos

II Encuentro Centroamericano de Solidaridad con Cuba. 2017

Introducción

Han sucedido muchas cosas en Nuestra América en los últimos tiempos; hechos importantes, que han de haber provocado consternación en quienes, de otra manera, se sentían confiados y seguros del presente y sobre todo, del porvenir. Esa seguridad se ha estremecido. Una vez más la vida nos recuerda que los procesos de cambio social, obstinados como son, suelen ocurrir en regiones de altísima sismicidad social, política, económica e histórica. Que no serán un paseo. Que se darán si se dan, que tomarán el tiempo que tomen, pero que no hay garantía alguna. Que el enemigo está ahí, como desde siempre, presto a impedir que se mueva una hoja; y todavía más.

Me refiero, está claro, a las elecciones presidenciales de Argentina en la que los peronistas de Cristina Fernández fueron derrotados contundentemente por la derecha dura; a las elecciones legislativas de Venezuela en las que la oposición recalcitrante apabulló al PSUV, dos millones de cuyos electores tradicionales simplemente se quedaron en sus casas, a la continua situación de violencia y desasosiego desatada por esa oposición extremista y desaforada y las amenazas cada vez en mayor tono desde Washington; al referéndum de Bolivia en el que Evo Morales intentó sin éxito enmendar la constitución para poder ser reelecto a la presidencia; a la destitución de la presidenta en Brasil, Dilma Roussef y la toma de forma democrática –no faltaba más–, del gobierno por una pandilla de corruptos; unida a la frenética persecución de que es objeto el ex presidente Lula por esos mismos desalmados que han tomado el gobierno. Más recientemente, a la confusa e inquietante situación política y social por la que atraviesa Ecuador. Antes, los golpes de Estado perpetrados en Honduras y Paraguay. Después, la situación complicada por la que atraviesa el gobierno de El Salvador dirigido por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Para quienes promovemos el cambio social profundo y radical en América Latina y el Caribe, son todas malas noticias que exigen explicaciones y análisis profundos y honestos. Intento hacer aquí un acercamiento general, a partir del reconocimiento de la gravedad del momento que vivimos.

No podemos conformarnos –una vez más– con echarle la culpa a alguien: al enemigo imperialista, a las oligarquías, a las burguesías, a los poderosos. Claro que ésos y otros van a hacer lo indecible para impedir que la humanidad entera se enrumbe en otra dirección que no sea la que ellos han impuesto por tanto tiempo, sobre todo en época de unipolaridad y neoliberalismo.

Pero, en última instancia y más allá de la maldad de los malos, será nuestra gran responsabilidad demostrar que en efecto estamos dando un salto hacia adelante y hacia arriba; que tenemos la capacidad de trascender errores y limitaciones del pasado y de ser superiores a nuestros predecesores en esta faena transformadora. Que somos más fuertes y más capaces. No simplemente que tenemos la razón, pues no basta. Que contamos con la astucia, la destreza y el “juego de piernas”, que reconocemos el carácter sinuoso y accidentado de la vida toda, que no nos atemorizan los tiempos difíciles, que después de todo van a formar parte orgánica y a la larga inofensiva, esperamos, de los tiempos nuevos. Que no nos asimos a consignas deslumbrantes, como si del padrenuestro o del avemaría se tratara. Que tenemos la capacidad de ganar la simpatía, el respaldo y la militancia de las grandes mayorías de nuestros pueblos, sencillamente porque podemos hacer mejor las cosas.

Que, en última instancia, hacemos lo que hacemos y creemos en lo que creemos porque, francamente, no nos queda otra opción. Es la única manera de imprimirle pertinencia y sentido a nuestras existencias. Hay algo de fatalismo en esto. Y de placer también. Lo más desconcertante, insisto, es que no hay garantía ni seguridad. Pero no queda de otra. Sólo la confianza, que no la fe, en eso que llamamos el porvenir. Lo demás, ha dicho en su erudición el Poeta, es la nada.

Mucho menos podemos conformarnos ni confundirnos con los análisis de quienes prenden velas diariamente, rogando al altísimo que se desplomen los procesos democráticos y progresistas que han avanzado durante las pasadas dos décadas en Nuestra América. Ésos son los que afirman, con una seguridad que no tolera discusión, que hasta aquí les llegó la gasolina –casi literalmente– al chavismo, a los bolivarianos, a los de Evo, Correa, Daniel o Raúl, y a quienes les siguen y emulan. Que frente al cataclismo provocado por estos atrevidos y díscolos del siglo veintiuno, todo comienza a volver, inevitablemente, a la normalidad. Que se acabó la época dorada de la izquierda.

A propósito del colapso del campo socialista

Una de las grandes frustraciones que produjo en muchos de nosotros y nosotras el llamado socialismo real–a cuya influencia estuvimos sometidos por décadas–fue su colapso acelerado, desenfrenado e incluso imprevisto, luego de que se nos hubiera convencido de que la marcha de la revolución socialista y comunista era a la vez indetenible y ascendente. Todavía recuerdo cómo fanfarroneaba con amigos y alumnos sobre la tercera parte del planeta que ya había alcanzado el socialismo y de cómo sería cuestión de tiempo antes de que prácticamente todos los pueblos siguieran por ese rumbo: primero la URSS y Mongolia; luego los países del este de Europa, más adelante China, Corea, el sudeste asiático, Cuba, África, Asia, en fin, la Tierra. El capitalismo y el imperialismo, inofensivos tigres de papel, estaban acorralados y prontos a desaparecer.

Ello era inevitable, asegurábamos, porque después de todo la justicia tenía que prevalecer sobre la injusticia y el bien tendría que imperar sobre el mal. Eran, en fin de cuenta, cosas del destino, la ciencia revertida en fe, la ideología convertida en religión. Era el determinismo en todas sus vertientes. Sólo faltaba decir que Dios lo había querido así pues estaba de nuestra parte, y así sería.

La caída fue dura, al punto de que levantarse parecía imposible. Hubo incluso algunos que llegaron al descreimiento total, afirmando que estábamos ante el “fin de la historia”; es decir, que el capitalismo sería el ahora y el siempre en el presente y el futuro. Las grandes potencias capitalistas, mientras tanto, celebraron en grande. Desde entonces han querido convencer a la humanidad de que lo que fracasó no fue la manera cómo soviéticos y este-europeos pretendieron construir el socialismo, sino las ideas mismas del Socialismo. Mucho menos reconocen que, después de todo, en buena medida fue la degeneración de esa ideología lo que fracasó y que buena parte del liderato pretendidamente comunista de esos países terminó siendo una vulgar pandilla de corruptos y saqueadores. Que las ideas fundamentales del Socialismo siguen teniendo vigencia, probablemente ahora más que antes, cuando las contradicciones entre quienes tienen y quienes carecen se profundizan–como la obscenidad de que el uno por ciento de la población mundial posea más del 50 por ciento de la riqueza, o que los diez principales multibillonarios posean entre ellos más de 600 billones de dólares–cuando los desmanes de los poderosos son mayores y se desatan con más impunidad, cuando la brecha entre explotados y explotadores es más abismal que nunca.

En todo caso, es necesario reconocerlo, los capitalistas e imperialistas plantaron bandera triunfante, y arrogantemente se dispusieron a engullir el planeta entero.

Señales de vida

Fue en América Latina y el Caribe donde se dieron las primeras señales de que, por así decirlo, había vida después de la debacle del socialismo real en Eurasia. Ese es el primer valor histórico de la victoria electoral alcanzada por Hugo Chávez Frías y el Movimiento V República (MVR) como candidato a la presidencia de Venezuela, el 6 de diciembre de 1998; apenas seis años, once meses y 19 días después del colapso de la Unión Soviética, ocurrido el 25 de diciembre de 1991. A ese gran triunfo político se fueron sumando durante las pasadas dos décadas las victorias alcanzadas por movimientos progresistas y democráticos en Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, El Salvador, Paraguay y Honduras.

No debe pasar inadvertido que en todos los casos se trató de victorias electorales, aunque el alcance o profundidad de las propuestas político ideológicas o programáticas sean distintas en cada país.

Las dificultades anticipables han aparecido cuando se plantea en distintos países y de forma diferenciada la intención de echar a andar procesos de alcance revolucionario a partir de triunfos en las elecciones, habida cuenta de que, a diferencia de lo ocurrido en Cuba en 1959 y en Nicaragua veinte años después, en 1979, se considera que actualmente no están dadas las condiciones para la toma del poder por la vía armada o insurreccional. Por consiguiente, se han querido transformar la papeleta electoral y la urna en herramientas revolucionarias.

No basta con que –como sucedió en Venezuela en abril de 1999, al año siguiente del triunfo electoral– se convoque a una asamblea constituyente y que como resultado se imponga una nueva carta magna en cuyo texto se propongan cambios profundos e incluso radicales. La trampa del parlamentarismo burgués se mantiene vigente. Aun con constituciones nuevas y superiores, no se ha tomado el poder, sino que solo se administra el gobierno y, en mayor o menor medida, algunas áreas de la economía.

Aunque se habla de revoluciones y se esgrimen consignas alusivas a procesos radicales e irreversibles, lo cierto es que lo que han avanzado –aquí un poco más, allá un poco menos– son acciones que se inscriben en lo que se define como un proceso de liberación nacional, recuperación relativa del poder, superación relativa de la condición neocolonial y la dependencia extranjera, reducción de la hegemonía burguesa nacional, aumento en el control de los recursos naturales, recuperación paulatina de la independencia nacional, etc. Por ejemplo, el gran logro de sacar de la pobreza y la insolvencia a millones de ciudadanos, como fue el caso de Brasil bajo el gobierno de Lula, puede ser un gran salto adelante en la transformación de sociedades tan desiguales.

Pero existe también el riesgo de que el cambio termine siendo una mera reforma, que cree millones de nuevos consumidores sin conciencia social como parte de un proceso de clasemediarización de la sociedad, lo que en lugar de favorecer al proceso de cambio radical, se convierte en un espaldarazo a los dueños de los medios de producción, que ven con entusiasmo cómo las medidas democratizadoras de la izquierda fortalecen la sociedad de consumo (capitalista). En Chile, la concertación de centro-izquierda se rige aún por la constitución impuesta por la dictadura fascista de Pinochet en 1980.

Inevitablemente, el fantasma de la fracasada “vía chilena al socialismo” estaba y sigue estando presente. También han estado presentes los fantasmas de los descalabros sufridos por movimientos armados, particularmente el que dirigiera el comandante Ernesto Che Guevara en Bolivia, a finales de la década de 1960. Y los tenebrosos fantasmas de las dictaduras que por décadas asolaron Paraguay, Nicaragua, Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, Bolivia, además de El Salvador, Guatemala, Haití y República Dominicana.

Valdría la pena, igualmente, echar una ojeada a la experiencia de la llamada Revolución de los Claveles, acontecida en Portugal a partir del 25 de abril de 1974, siete meses después del golpe de Estado en Chile. En este país europeo –tras derrocar la dictadura imperante por décadas y echar a andar el proceso de la descolonización de las colonias portuguesas en África– desde los sectores progresistas de las fuerzas armadas y organizaciones que se distinguieron en la lucha contra la dictadura, se intentó generar una especie de vía portuguesa al socialismo, también frustrada, donde encontramos ingredientes importantes parecidos a los que caracterizan la situación que viven los pueblos de Nuestra América cuarenta años después.

Será otra cosa: Las películas de carretera

Este semestre enseño un curso sobre las películas de carretera o road movies en el cine hispano. Como con tantas otras cosas en la escuela graduada o, mejor dicho, como parte de mi programa y cronología de enseñanza, este curso se me asignó. Y aunque he modificado algo el prontuario, la clase no ha sido hija de mi ingenio, ni de mis temas de estudios y hasta hace poco tampoco de mis intereses más cercanos. Sin embargo, en preparación, he estado instruyéndome en la materia con más o menos suerte o eso me creo (ya veré qué dirán las evaluaciones en mayo). Y mejor aún, me ha hecho pensar, mucho.

Comenzamos por estudiar las características de la road movie, género que se considera de origen estadounidense y que surge a mediados del siglo pasado debido, en gran manera, a la movilidad individual y al desarrollo de autopistas, carreteras y proliferación de autos. Identificamos algunas características presentes en estos filmes que nos ayudarán a analizar cada obra. Hablamos, por ejemplo, de la travesía (qué motiva el desplazamiento), la búsqueda de libertad, de los obstáculos, de los protagonistas (que usualmente se trata de un dúo), la máquina/carro o el medio de transporte, los obstáculos del viaje y las complicaciones, el paisaje, la mirada al otro y al país y el destino. Y aunque no es un curso de cine del todo –el cine es el contexto cultural a través del cual practicamos, discutimos, pensamos y utilizamos la lengua– también se habla de planos, ángulos, los sonidos y la banda sonora al estudiar los largometrajes.

Vamos, entonces, casi al mambo, vemos clásicos como Bonnie and Clyde, Easy Rider y, en un salto de décadas, Thelma and Louise. La idea de empezar con este tipo de películas, me ha comentado mi supervisora, es partir desde lo común para poco a poco alejarlos de su geografía y entrar en otros viajes y caminos, en español. “De lo contrario, si es muy ajeno, puede que no respondan al curso”, me dijo. La clase es pequeña y está compuesta por once estudiantes de Comunicaciones cuya segunda concentración es español. La mayoría de ellos son de distintas partes de Estados Unidas con la salvedad de Sam, una muchacha portuguesa. Los estudiantes han respondido de manera favorable. Algunos se entusiasman más que otros, pero en general, comentan, participan y preguntan.

Hace unas semanas, superadas, pensé yo, las películas aclimatadoras, taquilleras y populares en inglés y en español (véase Y tu mamá también o el fragmento “El más fuerte” de Relatos Salvajes), vimos dos road movies latinoamericanas de cine independiente, ambas de trama lenta y con pocos acontecimientos y personajes. En clase, Jim, un joven del curso, me preguntó, entre sorprendido y molesto, qué cómo podían considerarse road movies estas películas en las que realmente no pasa mucho. Para él no lo eran, de ninguna manera, porque debían ser entretenidas, con más acción o retos para los personajes. Con su comentario comenzó una discusión que me ha tenido pensando hasta ahora. Algunos estudiantes dijeron que el cine independiente tendía a ser diferente y respondía menos a la velocidad o a la pirotecnia. Que en momentos estas películas podían ser tediosas –ciertamente–, pero que los hacía pensar. Sam opinó que la lentitud de las películas hacía que nos enfocáramos en otros elementos y proveía otras perspectivas y finales abiertos. Que les hacía reflexionar en cómo podía ser un viaje en carro por Chile o Argentina o qué podría motivarlo. Que como hemos visto las road movies son híbridos, algunas son comedias, otros dramones, otras películas de suspenso. Yo, como moderadora, argüí que precisamente parte de la labor del curso es ver y analizar cómo se ha trabajado el género de la película de carretera en el cine hispano y para lograrlo hay que ver qué y cómo se ha hecho. Jim explicó que para él los protagonistas tenían que sufrir muchos desafíos para que sea una buena película de carretera (ya no, como hacía cinco minutos, una road movie per sé). Y que no le habían gustado las películas. Si supiera que a mí tampoco pero que fueron filete para despertar conversaciones como ésta.

Me parece que nos topamos con algo en la discusión de los otros días. No sé si sea la idea de que el cine debe ser divertido o entretenido siempre o tal vez que así deben ser las clases de español (animadas, leves, joviales). Que para muchos no hay espacio para las complejidades, preguntas, para los silencios o para las historias incómodas en español. Y quizás el consejo de mi supervisora me advertía que no debía espantarlos o aburrirlos (si mi record es 1 de 10, no estoy tan mal). La próxima película en agenda se llama Lisboa, una road movie española de suspenso, que seguro le agradará a Jim porque hay persecuciones, triángulos amorosos y entuertos. Yo, mientras, voy en el curso, poniendo un poquito de aquí con un poquito de allá, o como los versos de Garcilaso llevándolos alguna vez por entre flores, a cuchillo de palo.

“Castañer no ha tenido luz en ningún momento”

La falta del servicio de energía eléctrica continúa siendo crítica en lo que a los servicios de salud se refiere. Esta ausencia afecta a las instalaciones de salud en el país que más directa y servicio primario de salud ofrecen a las poblaciones más vulnerables, los pacientes del plan Mi Salud, y a personas no aseguradas. Nos referimos a los llamados Centros 330.

“En Castañer en ningún momento ha venido la luz”, afirmó el director del Hospital General Castañer, Adrián González, quien también administra dos Centros 330 del hospital, uno en Adjuntas y otro en Jayuya, en estos dos últimos el servicio de luz se interrumpe con frecuencia. Tras seis meses del huracán la falta de servicio eléctrico, indicó, es el mayor reto para estas instalaciones las cuales todas quedan distantes de los centros urbanos de sus respectivos pueblos.

“Si nosotros estamos sin luz la comunidad está sin luz y qué pasa hay pacientes que tienen ventiladores mecánicos, máquinas de terapia, concentradores de oxígeno, muchos equipos que funcionan con luz y el que no son tan afortunados de contar con una planta, su salud se ve comprometida”.

A la falta del servicio eléctrico se le suma el reto de la falta de comunicaciones. Describió sobre las torres de comunicaciones, “estas torres muchas de ellas están en el medio de la nada están trabajando con generadores y si por alguna razón no llega el camión de diesel para las plantas se va ajuste la torre hasta nuevo aviso”. Añadió que en días recientes también hubo un incidente con la fibra de la empresa Claro por lo que tampoco hay servicio de ATH e Internet. En el caso de Castañer el problema es más agudo. “En Castañer ahora mismo desde el huracán no hay ATH en todo el poblado; el que necesite efectivo tiene que guiar 40 minutos o Adjuntas o a Lares. No hay cash en la comunidad”. El único lugar donde hay ATH es en la farmacia del hospital por lo que dijo es allí en donde la población ha podido resolver “sus cositas”, es decir hacer compras limitadas.

González narró que por suerte cuando el huracán era inminente el día antes logró que le entregaran una orden de suministros significativa por lo que pudieron afrontar la emergencia y luego han estado recibiendo muchísimas donaciones de diversas entidades no gubernamentales de EE UU.

El administrador oriundo de Castañer dijo que aún con la falta de electricidad tanto el hospital como los dos centros están operando prácticamente normal. “Para mí la incomodidad del generador es común aunque ya yo no sé si mi perfume es mi perfume o el olor a diesel es mi perfume porque en realidad todos asumimos tareas de planta física, director de planta física, la realidad es que no hemos parado de dar servicio”. Admitió que en las primeras dos semanas cambiaron la modalidad de los servicios pero una vez le cogieron el golpe de saber cada cuántas horas hay que apagar la planta, cada cuánto hay que echarle diesel el uso se ha convertido en uno rutinario por lo que ya están funcionando al 100 por ciento.

No obstante a preguntas de CLARIDAD señaló que las visitas al hospital han bajado después del huracán. Al principio tras el paso del huracán el personal del hospital hizo muchas visitas a la comunidad y a los albergues. Ya pasada la emergencia González expuso que puede haber varias razones de por qué la gente no está llegando al hospital. Una, que no hay dinero en la comunidad y la visita al hospital implica gastos, “es como un pasadía”. Segundo, que la gente cuando va al médico le gusta ir bien aseado, y bien arreglado y todavía la comunidad no tiene el servicio de agua. En lo referente al acceso al agua apta para consumo además de la distribución de filtros y agua embotellada el hospital tiene hincado un pozo el cual se mantiene abierto a la comunidad.

Mientras en términos de las condiciones de salud González dijo que el cuadro clínico mas cercano al evento -es decir el huracán- el hospital atendió muchos casos de enfermedades asociadas a la salubridad del agua. Luego del huracán en las primeras semanas recibieron muchos casos de trauma asociados al uso de herramientas y otros accidentes. Pasado el tiempo han continuado recibiendo situaciones corrientes de salud.

Contrario a los comentarios de que ha habido un alto número de fallecimientos en la montaña González dijo que en el hospital de Castañer luego del huracán han tenido una tasa normal de mortalidad. Sí contó que como a tres semanas de pasado el huracán recibió la visita de un equipo de FEMA con 200 “bodybags” y le dijeron que los habían enviado allí a recoger 200 cadáveres. “Creo que en la historia del hospital no se han muerto 200 personas”, reaccionó.

Sobre este particular comentó que al menos la población de la región a las cuales sirven en términos generales aunque tienen muchos pacientes con condiciones crónicas como asmáticos, hipertensos, diabetes, son pacientes regularmente bien longevos. El administrador del hospital comunitario de Castañer destacó y reconoció el compromiso del personal de todos los centros 330. En el caso de Castañer 11 trabajadores perdieron sus hogares y entre las 21 centros que tiene la isla 240 empleados perdieron sus hogares.

Al presente los centros que continúan sin servicio de la AEE y están operando mediante generadores además de Castañer son: Vieques, Culebra, Ciales, Vega Baja, Loíza, Aguas Buenas, Patillas y Arroyo. Según ha informado la Asociación de Salud Primaria de Puerto Rico (ASPPR) que agrupa a los centros 330 en el 2016 estas instalaciones atendieron a 352,172 pacientes: 42,406, (12%) no asegurados; 236,535 (68%) del plan Mi Salud; 33,048 (10%) de Medicare y 34,713 (10%) de planes privados. Mientras un estudio reciente realizado por el economista Vicente Feliciano, de la firma Advantange Business, reveló que estos centros en el 2016 inyectaron $340 millones en gastos operacionales y $146 millones en actividad económica indirecta a las comunidades en Puerto Rico, generaron 2,950 empleos a tiempo completo y compraron bienes y servicios a negocios locales para crear otros 1,740 empleos.

Por un modelo de salud universal

Con los $2.4 billones al año que cuesta el actual modelo de servicios de salud, se podría tener un sistema de salud mejor de no estar las aseguradoras de por medio. Así lo afirmó el presidente del Colegio de Médicos (CMPR), doctor Víctor Ramos Otero, a CLARIDAD en entrevista a la luz de la asignación de los $4.800 billones que el Congreso de Estados Unidos le concedió al gobierno de Puerto Rico para sufragar los servicios del plan de salud para los próximos dos años.

El doctor Ramos Otero, llamó la atención a que la asignación, aunque “histórica”, es una acción similar a la tomada cuando el huracán Katrina azotó al estado de Luisiana, ante lo cual el Congreso de EE UU le aprobó los fondos del programa del Obama Care para dos años sin necesidad de que el estado pareara los fondos asignados. “Eso no es una solución permanente evita el colapso del sistema por estos dos próximos años pero hay que buscar una solución permanente”.

Frente a este reconocimiento dijo que ahora lo importante es el modelo, por lo que señaló que le preocupa que continúa el modelo de los multi pagadores y el modelo de competencia, mediante el llamado modelo “advantage”. Según indicó un reciente estudio del General Acounting Office (GAO) reveló la diferencia entre el modelo de medicare tradicional y el advantage representa una diferencia de $12 billones anuales a favor del medicare tradicional. Atribuyó la diferencia a la competencia en que entran las aseguradoras para atraer a los pacientes al modelo de MA. En la isla -describió- hay una penetración grande del MA la cual va relacionada de manera directa al nivel de pobreza ya que el modelo tradicional le sale más caro al paciente. El doctor Ramos Otero observó ante esta situación el que nadie le ha podido explicar cómo detener la espiral de costos que se ha demostrado tiene el MA en un país quebrado como Puerto Rico.

El Presidente del Colegio de Médicos se expresó a favor de un modelo de sistema universal “no socializado”, un sistema en que las aseguradoras privadas proveen los “excesos” en los servicios de salud, algo así como una habitación privada, una cirugía estética etc. Para el doctor en pediatría tomando en cuenta los recursos que se tienen la salud del país tras el paso del huracán María, es una bastante buena. “Las aseguradoras no hicieron nada el Colegio hizo como 500 misiones y continúa, es un logro de salud pública que no hubiese ninguna epidemia después del huracán se trató de hacer lo mejor posible con sus aciertos y desaciertos”, reclamó sobre la acción de los profesionales de la salud.

Urgente un nuevo modelo

“Definitivamente hay que mejorar la calidad del sistema, la costo efectividad, la equidad en asistencia. Para lograr eso consideramos que hay que tener un sistema universal de salud, cómo llegamos allá eso es lo que hay que estudiar bien de cerca”, apuntó la doctora Sara Huertas, apoyada por sus colegas la doctora Marinilda Rivera Díaz y el doctor Luís Avilés Vera, todos miembros del Consejo Multisectorial del Sistema de Salud (CMSS).

En búsqueda de ese objetivo el grupo indicó que el Consejo ha estado proponiendo que se haga un estudio actuarial, económico que compare alternativas de modelos de prestación de servicios. Acotaron que ya una gran mayoría de estados han hecho estudios respecto al mismo particular. Huertas destacó que es necesario buscar alternativas que nos lleven a un sistema universal de salud con calidad, porque en el modelo que se tiene en Puerto Rico hay un desperdicio enorme. Precisó que el mejor ejemplo es lo que ha pasado con los $6 billones de los fondos asignados del Obama Care, los cuales se supone que iban a durar hasta el 2019, pero el hecho es que desde el 2017 este dinero se agotó. Mientras los beneficiarios han disminuido, los servicios no han mejorado nada, por el contrario muchos afirman que han empeorado y continúa la fuga de los profesionales de la salud desde antes del huracán.

Los miembros del Consejo recalcaron que en el sistema de salud a través de corporaciones con fines de lucro como lo son las aseguradoras, como lo son las farmacéuticas, los que manejan los beneficios de farmacia, que son los intermediarios y todos los otros grupos que actúan de intermediarios, todas esas estructuras van sacando el dinero del sistema, por lo que el dinero no llega a los actores principales del sistema que son los pacientes y los profesionales de la salud. Además del sistema universal reclamaron que es necesario que haya un sistema con participación democrática bien fuerte de los diversos sectores de la sociedad que puedan dar insumo sobre los servicios.

Los entrevistados levantaron su preocupación por una serie de aspectos adoptados con los fondos asignados. Comenzando por qué pasara de aquí a dos años, cuando el gobierno de Puerto Rico tenga que volver a parear el dinero de los fondos asignados. Además la falta de transparencia del gobierno el cual no ha hecho público cuáles fueron los aspectos o estudios que le llevaron a determinar que el sistema de una sola región por aseguradora es uno mejor. El otro es la adopción del llamado “pay performance”, el cual ofrece incentivos a los proveedores que cumplan con ciertas métricas, que en la práctica son maneras de excluir de los servicios de salud a las personas más enfermas. Este elemento -dijeron- aparece en el informe de la Junta de Control Fiscal (JCF) como uno de los mecanismos por los cuales se van a dividir los fondos entre personas crónicas y personas en riesgo, “ésos son aspectos que contribuyen a que se vaya sacando del sistema a personas con condiciones crónicas”, precisó Huertas.

Para la doctora en Trabajo Social, Marinilda Rivera Díaz, éste es el momento para hacer el estudio debido a que el gobierno no tiene que parear los fondos. “Éste es el momento para hacer el estudio y encaminar al país a un modelo fuera del que tenemos llevamos desde el 1993 arrastrando un modelo que no sirve, que nos ha enfermado, que nos tiene en la bancarrota y que obviamente lo que está provocando es el éxodo masivo de los profesionales de la salud, el aumento en condiciones crónicas”.

En tanto Huertas agregó que el Consejo junto a la Escuela de Salud Pública han estado dando los pasos para conversar con el gobierno para que busque los fondos para la realización del estudio. El costo podría estar en los $500 mil. Comparó que mientras el gobierno no ha hecho estudios- o si los ha realizado al menos nunca los ha hecho públicos, lo único que se ha hecho es bregar con la parte fiscal de cuánto dinero se les va a dar a las aseguradoras. Por su parte el doctor Rafael Torregrosa, también miembro del Consejo, trajo a la atención a que en el Plan Fiscal del gobierno (PFG) en la parte de salud en ningún lugar hace referencia de algún análisis técnico, algún estudio actuarial económico de cómo es que llegan al número de $750 millones en ahorros. “Ese desglose no aparece por eso es que es tan importante hacer el estudio que estamos recomendando”, reiteró, a la vez que recordó que éste es uno de los cuestionamientos que le hizo la JCF al gobierno.

El doctor Torregrosa reveló que en una reunión que sostuvieron miembros del Consejo con personal de la Agencia de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF), se les dijo que no había ningún problema con que el estudio se hiciera y que si el estudio probaba que podría haber un modelo mejor se podía hacer más adelante la transición si un estudio actuarial demostrara que hay un modelo superior. “Lo que no podemos entender es por qué la Junta (se refiere a la JCF) no pude incorporar cuando vaya a certificar el PF que el estudio esté contemplado como parte del plan, porque si en el primer año vemos que no se están logrando las economías nos vamos a quedar así por cinco años”, cuestionó y denunció Torregrosa.

Ante su cuestionamiento, su colega en el Consejo, el doctor en Política Pública de Salud, Luís Avilés Vera, levantó que la única forma de que Puerto Rico pueda eventualmente cumplir con los objetivos de la ley Promesa de lograr un presupuesto balanceado y regresar al mercado de bonos municipales es a través de un desarrollo económico, pero mientras se continúe con el actual modelo de servicios de salud que se tiene, éste hiere la posibilidad de una recuperación económica. “En ese sentido la Junta lo que tiene es una miopía crasa porque no puede ver a largo plazo, ellos simplemente lo que quieren es imponer políticas de ajuste estructural y políticas de austeridad, recortes y no ven que podrían cumplir con la función que la ley les asigna si Puerto Rico se desarrolla económicamente se han rehúsado a eso por lo que entendemos que ni siquiera ellos están cumpliendo con los objetivos que les mandata la ley que los crea”.