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Duro revés para los bonistas de la AEE

La decisión de la jueza federal Laura Taylor Swain, que ve el caso de quiebra de la
Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), mediante la ley Promesa, representa un duro
revés para los bonistas de la citada corporación pública, así como un paso para el país
de priorizar en la estabilidad del sistema, describieron organizaciones que siguen el
proceso de quiebra tanto de la AEE como del gobierno de Puerto Rico.

En una vista celebrada hace una semana, la jueza Swain rechazó el más reciente
reclamo de un grupo de bonistas encabezados por Golden Tree Asset Management, los
cuales insistían en que la AEE les debía $3.7 mil millones de dólares por dinero que se
debió dirigir al pago de los bonos durante la quiebra y que se utilizó para otros gastos
operacionales, según ellos, no autorizados.

En comunicado de prensa Cathy Kunkel, consultora energética del Instituto de
Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA) señaló que, según los bonistas
dicha cantidad correspondía a ingresos netos de la AEE durante el periodo de quiebra,
exactamente luego del paso del huracán María e Irma y que, según ellos, debieron ser
separados para su pago. Sin embargo, la jueza Swain determinó que el reclamo carece
de validez legal.

“Apoyamos esta decisión de la jueza Swain. Más allá de la argumentación legal, es más
que evidente que el sistema eléctrico no tiene $3.7 mil millones de dólares para regalar a
los bonistas buitres”. Precisó que GoldenTree Asset Management y otros bonistas
adquirieron la deuda a precios reducidos tras el paso del huracán María y en medio del
proceso de quiebra de la AEE.

“No era posible priorizar en pagarles cuando el País estaba a oscuras y en los años más
críticos del sistema luego del paso del huracán María, y ahora es imposible sacar $3.7
mil millones del sistema eléctrico sin perjudicar aún más la rehabilitación del sistema y
la recuperación económica de la isla”, añadió.

De acuerdo a la analista, la determinación judicial es fundamental para que la jueza
pueda pasar a evaluar sin más dilación el Plan de Ajuste de la Deuda (PAD) de la AEE,
presentado por la Junta de Control Fiscal (JCF) en marzo de 2025.

Mientras, la directora ejecutiva de la Comisión Ciudadana para la Auditoria del Crédito
Público (CCACP), licenciada Eva Prados, indicó que ese PAD se fundamenta en el Plan
Fiscal más reciente que establece de manera clara que la AEE no puede aumentar las
tarifas eléctricas para cubrir el pago de la deuda más allá de los costos operacionales,
combustible, compra de energía y mantenimiento.

Prados describió que bajo este contexto, la decisión en contra de los bonistas refuerza la
postura de que el sistema eléctrico de Puerto Rico enfrenta limitaciones reales que
deben ser consideradas en cualquier acuerdo de reestructuración.
“Esperamos que la jueza actúe rápidamente para confirmar un Plan de Ajuste de la
Deuda de la AEE que refleje la realidad del sistema eléctrico de Puerto Rico. Hay que priorizar el mantenimiento e inversión en el sistema por encima del pago a los bonistas”, concluyó.

Por su parte la Campaña No + Aumentos destacó que la decisión representa un paso
importante para el País, ya que reafirma que la estabilidad del sistema eléctrico debe ser
priorizada por encima de intereses financieros de inversionistas abusivos que sólo
buscan generar ganancias sin importar el costo humano.

“Como hemos señalado constantemente desde la Campaña No + Aumentos, no es viable
destinar recursos para el pago a los bonistas en momentos en que el país aún no se
recupera de la crisis energética profunda tras el paso de los huracanes Irma y María”.

El Bosque del Pueblo celebra 30 años de triunfo sobre la minería

La brisa crepita con algo de frío a estas alturas. Hay pinos, yagrumos, robles y palmas de toda
suerte. Todos crujen a la merced de un viento que no amaina en su embestida. Entre ramas
explayadas, zambulléndose, un pájaro conocido como el Juan Chiví va chirriando por
todo el camino. Decenas de familias recorren el sendero térreo, empinado, y la propia brisa
apenas escala la vereda como soplido fatigado. En cierto recodo, una de cuatro estaciones
recibe a los caminantes.

“La gente consiguió detener la explotación minera y proteger estas tierras para el disfrute del
pueblo de Puerto Rico, y por eso se llama el Bosque del Pueblo. Su ave símbolo es el Juan
Chiví”, lee el rótulo casi contagiado por los líquenes que salían de un tronco.
La mayoría de los caminantes cargaba sillas, sombrillas y bultos con botanas y carpitas. Más
arriba, donde el viento surcaba el camino y revolvía el polvo, una camioneta expedía
humaredas de pinchos y frituras. Quedaba cerca de una pendiente que revelaba el inmenso
monte que habría sido minería. Y lucían, a la luz del sol, los miles de verdores que acababan
muy lejos, cerca del mar.

Por 15 años, esta zona fue blanco de intereses mineros. Con un suelo rico en cobre, plata y
oro, el terreno recorre 37,000 cuerdas compartidas entre Adjuntas, Utuado, Lares, Jayuya y el
norte de Ponce. Cada estación-letrero reitera el rol protagónico del pueblo en la lucha por
detener la explotación de la tierra.

“Este es el primer bosque en Puerto Rico en ser propuesto y manejado por una organización
comunitaria. El bosque tiene veredas, gazebo, anfiteatro y la plaza Calá Abajo”, lee la tercera
estación.

Al final del camino, la plaza Calá Abajo daba plataforma a decenas de carpas, una tarima
armada con instrumentos musicales y dos banderas: la emblema de la insurrección energética
de Casa Pueblo y la de Puerto Rico. La plaza, que hoy día sería un cráter, está ubicada sobre
17 yacimientos mineros identificados en la Cordillera Central. Luego de barrenar dos mil pies
de profundidad, los proponentes de este ecocidio bautizaron el espacio como <<Calá
Abajo>>. Al borde de la plaza, plétoras de bambúas, helechos, mangoes y
flamboyanes se menean en la espesura.

Al llamado, acudieron colectividades como Para la Naturaleza, Colegiales contra la
Contaminación, The Peregrine Fund, la Asociación de Acampadores de Puerto Rico, el
Museo de Historia Natural de Aguadilla, la Sociedad Ornitológica Puertorriqueña, el Sierra Club, Islita de cuentos y muchas más. Algunas participaron en la tarima para discutir la conservación ambiental, las especies endémicas y el valor de organizar actividades culturales.

“Vamos a sembrar los árboles de esperanza. Vamos a sembrarlos en la parte más alta del
Bosque del Pueblo. Esto se llama Punta Victoria, y está a 2,500 pies sobre el nivel del mar.
Quiero decirle que, hace años, celebramos una actividad y sembramos árboles, conectando el
Bosque del Pueblo con el Bosque Los Tres Picachos. Se llamó ‘bosques unidos jamás serán
vencidos’, pero hoy sembramos árboles mirando a todo Puerto Rico… Hoy conectamos con
todos los bosques y reservas naturales”, expresó el cofundador de Casa Pueblo Alexis Massol
González.

Cada una de las personas presentes plantó una variedad de capá prieto, matabuey, maga,
morador, jácana, guabá, capá blanco, guaraguao, moca, palma coyor, nogal, palma de tierra y
ortegón; todos árboles endémicos de Puerto Rico. Revolvían la tierra, vaciaban fundas de
abono, azotaban tiestos y enterraban palitos por toda la pendiente. La siembra fue dirigida por
Arturo Massol Deyá, director ejecutivo de Casa Pueblo, Massol González y un cabezudo de
Tinti Deyá, cofundadora de la organización comunitaria.

Luego de la siembra, cada uno de los <<guardabosques voluntarios>> recibió un pañuelo
simbólico como participante del acto histórico. Al rato, la artista Whitney Rivera interpretó
melodías clásicas como Amanecer borincano, Verde luz y Boricua en la luna.

“Si no hubiese sido por esa labor tan encomiable y tan incansable de Tinti, de Alexis, de
Ariel, de todos los casapueblanos, hoy no estaríamos aquí porque esto sería un gran cráter
que habría terminado con la vida de muchos puertorriqueños y varios municipios. Gracias
Alexis, gracias Tinti, gracias Arturo. Gracias a todos los hombres y mujeres que trabajan día
y noche por hacer que este país sea uno mejor”, expresó la veterana periodista Millie Gil.

Por su parte, Agua, Sol y Sereno presentó una obra teatral que trataba temas de
desplazamiento y la destrucción de la naturaleza. Un grupo de “constructores” daba cantazos
a bloques de cemento, cubetas y tierra con palas mohosas. La pieza representó la tensión
colonial entre las clases dominantes y dominadas, la manipulación de la clase trabajadora y el
desarrollo de proyectos multimillonarios. Actores como Pedro Adorno, Julio Ramos y Jean
Soto Villarini formaron parte del elenco.

Poco antes de concluir, Massol Martínez recordó el apoyo que figuras como Danny Rivera
siempre han brindado a Casa Pueblo. Reconoció los actos de desobediencia civil que el
cantor del pueblo emprendió en distintas efemérides del país.

“Antes del Bosque del Pueblo, las áreas protegidas en Puerto Rico eran 3%. Ahora es el 17%
de las tierras protegidas para que haya para las próximas generaciones… Antes de la
designación del Bosque del Pueblo en 1996, la anterior designación que se había hecho era
del 1940. Hacía 50 años que no había una nueva designación, y Casa Pueblo logra el Bosque
del Pueblo como una reserva natural y protegida manejada por una comunidad. El primer bosque comunitario en Puerto Rico abrió las puertas para la expansión territorial-social con la designación de la reserva Caño Tiburones, en Arecibo, el Bosque Tres Picachos, en Ponce…”, puntualizó Massol Martínez sobre la labor reforestadora que ha hecho Casa
Pueblo.

Al concluir, Danny Rivera ofreció un concierto que deleitó a las cientos de personas que
acudieron a la actividad. Muchos se untaban protector solar y otros, animados por el frío,
ignoraban el astro para escuchar al cantante cerca de la tarima.

Margarita Mergal: académica, patriota y mujer de vanguardia 

 

En CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña nos unimos en recordación de la vida fructífera de la recién fallecida compañera Margarita Mergal, quien conjugó en su persona los atributos de un sólido intelecto,  formación esmerada y pasión desbordante con un compromiso militante con la libertad, la razón, la justicia y la solidaridad.

Fue maestra de generaciones en la Universidad de Puerto Rico, trascendiendo campos y materias con su amplia formación y conocimientos, su don de la comunicación, y su testimonio vivo de militancia y activismo a favor de los cambios urgentes que permitieran a nuestra universidad cumplir con su prometedora misión en favor de sus estudiantes, el claustro, las y los empleados no docentes y la Patria Puertorriqueña.

Margarita siempre estuvo a la vanguardia en todas las luchas en las que se involucró, como intelectual, académica y docente, y también en el fragor de los reclamos feministas,sindicales y patrióticos. Formó parte de la Organización Puertorriqueña de la Mujer Trabajadora (OPMT), donde también dejó su huella.

Fue independentista toda la vida, y partícipe prominente de los múltiples esfuerzos patrióticos unitarios que se realizaron- tanto en Puerto Rico como a nivel internacional- durante la segunda mitad del siglo veinte, para hacer avanzar nuestra lucha por la libertad política y los derechos nacionales de nuestro pueblo. Con igual fuerza, utilizó su pluma, su voz  y su activismo para luchar por la equidad de género, los derechos de estudiantes y trabajadores y la justicia social en su sentido más amplio e inclusivo.

Fue una buena y consecuente amiga y colaboradora de CLARIDAD, tanto en el área editorial como en todas  nuestras iniciativas. Conocer y escuchar a Margarita Mergal  significaba aprender. Y por eso, además de por sus grandes cualidades como ser humano y mujer de vanguardia, le agradecemos y la echaremos de menos.

A su querido compañero de vida, Iván Ramos, hijos y demás familiares llegue nuestro abrazo solidario.

Junta Directiva y Colectivo de Trabajo de CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña

 

 

Laura Colón Noriega: la mujer del cartel 2026

Laura Colón Noriega Foto Christian Rosado Medina

En Rojo

En la escuela, de pequeña, a Laura Colón Noriega se le daba bien el arte. Cada vez que sus maestros asignaban una tarea artística, particularmente relacionada con la ilustración, corría a terminarla porque era la que más disfrutaba. No obstante, su afición cobró bríos formales en 2021, cuando quedó enamorada de la serigrafía y el grabado durante unos talleres de la colectiva La Ofensiva.

Desde allí, a Colón Noriega se le despertó un interés por conocer más el medio serigráfico y afianzar sus destrezas en él. Pasó, entonces, por otros talleres como La Serigráfica, La Central y La Ciénaga, donde cuenta haber ampliado aun más su visión del arte. Actualmente estudia Bellas Artes en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

“Nunca había tenido un acercamiento al arte más allá del dibujo, algo más de la escuela. Pero me gustó mucho la dinámica que se daba en los talleres, y eso es algo común en las artes gráficas. Te dan el espacio, los materiales y trabajas en grupo. Y no sé qué fue con la serigrafía, fue algo que me gustó… pero el medio era algo nuevo para mí. Me gusta el proceso de cómo se construyen las imágenes”, expresó en entrevista con CLARIDAD.

Ese “algo” indescriptible, que se le hace sonrisa mientras lo explica, lo veía en los detalles de ciertas obras, en las capas de la serigrafía o un grabado en relieve. Además, el medio le ofreció un cauce para sus pensamientos sociales, expresando disgusto o esperanza con relación a la situación política de Puerto Rico. En el taller La Ofensiva de 2021, Colón Noriega reconoció que despuntó su vida como “obrera del arte”.

“Esa era mi mayor arma. Cuando para otros era hablar y expresarse, el arte era esa forma para mí. Esos pasquines son mis primeros bebés. Me sorprendió también que a la gente le gustaba. Ahí se me ocurrió que había algo por aquí. Mi primer cartel con comisión fue para el Cuaderno Crítica, la edición de la lucha estudiantil. Ese fue mi primer cartel profesional”, confesó entre risas.

Ahora, Colón Noriega suma el cartel del Festival de Apoyo a CLARIDAD 2026 a su lista de obras. La pieza, fiel al estilo detallista de la autora, retrata a Blanca Eró y Jacobo Morales en un marco que simula ser una taquilla de cine. Arriba, anuncia que la 51.a edición del evento histórico dará fecha del 16 al 19 de abril. Al calce, una cinta de filme remata la imagen del matrimonio reputado.

“Mi primera vez en CLARIDAD fue también con los pasquines de La Ofensiva. Imprimimos un cartel en vivo, allí en el festival. Fue el año en que se lo dedicaron a Rubén Berríos… Así que siempre he buscado mantener la cultura. Siempre hablo de Puerto Rico de alguna forma, y yo siento que eso es político, sobre todo en la situación que vivimos como país. Por eso me siento súper orgullosa de aportar a esta tradición del cartel que tiene el Festival de CLARIDAD”, aseguró entre viejas ediciones del semanario y cuadros alusivos al Grito de Lares.

Colón Noriega asocia sus inicios con La Ofensiva con la reciente participación en el festival porque supone como un regreso al principio. Para la artista emergente, ese “honor” se duplica en el marco de la dedicatoria a Eró y Morales.

Blanca y Jacobo serán los homenajeados el primer día del Festival de Apoyo a CLARIDAD

“Que se lo dediquen a Jacobo y a Blanca, que son personas que han trabajado por el cine, el teatro y la cultura puertorriqueña, me hace sentir afín con seguir apostando a lo de aquí… Me fui más por la línea del cine con este cartel. Estuve estudiando sus películas, su trayectoria en el cine, Lo que le pasó a Santiago, la única película puertorriqueña nominada a un Oscar, y terminé incluyendo elementos del cine”, elaboró.

Tras “un montón de bocetos” en los que “escupía” las imágenes que se le ocurrían, la serigrafista las fue filtrando hasta dar con el boleto, el carrete y otros símbolos clásicos. Optó por estas imágenes, explicó, porque Eró y Morales fungen como figuras pioneras que abrieron camino en el cine puertorriqueño.

“Si muchos y muchas tienen la oportunidad de hacer cine o arte, específicamente en lo visual, es gracias a personas como estas. Lo mismo siento con lo que hago, es gracias a esos artistas que han abierto puertas como Lorenzo (Homar), (Nelson) Sambolín. Me inspiro bastante en la gráfica tradicional, y eso pasa en todo… Me gustaría continuar aportando a ese arte puertorriqueño”, añadió.

Colón Noriega prefiere crear sus piezas pensando en la gente. Aunque reconoce las ansias por ver su arte colgado en algún museo, cree que el arte debe estar primero con las personas a quienes transmite su mensaje. Cuando le preguntamos cómo describiría su propio estilo, admitió no saber, a pesar de querer siempre vivir del arte y por el arte.

“Reconozco la trayectoria e importancia del Festival de CLARIDAD por darle espacio a artistas que tienen una trayectoria o emergentes, tanto en lo visual como en lo musical, como en la Tarima Estrella, que le dan oportunidad a nuevos músicos y músicas, y que también haya un espacio de reunión para diferentes organizaciones que pueden recaudar fondos allí. Reconozco la importancia de promover la lucha y el arte”, concluyó.

 

 

 

 

 

 

 

 

Espejo de artistas-Una agradable sensación de chiringa sin rabo

Improvisación sobre triángulo.2026.Medio mixto. 32″x20″

 

Mariantonia Ordóñez

Pienso que mi trabajo ha sido principalmente una búsqueda de identidad. Dos preocupaciones aparentemente contradictorias han sido el hilo conductor de esa búsqueda. El misterio y la mística de lo propiamente femenino,  la parafernalia que lo rodea, el modo en que nos vestimos y adornamos; y a la vez la necesidad de entender y expresar la angustia de ser una persona, quien además es mujer, en el contexto de una sociedad patriarcal. 

Para verte mejor 2019. Tinta y pastel sobre gliceé 31″ x 23″

Aún vestidas, mis mujeres tienen ropas transparentes que muestran su desnudez. Pienso que esos semidesnudos, más que un elemento erótico, insisten en mostrar que somos mujer y somos persona. Además, nunca pude decidir qué me daba más placer, si dibujar los pliegues de un desnudo o los de un vestido transparente.

Dama con perros 1998. Carbón y tinta 22″ x22″ Fotos suministradas

En la vida, nuestras profundidades y nuestras llanezas tienen necesariamente que coexistir y así se manifiestan en mi trabajo. No creo en la autocensura, la cual resulta en una cosa superficial y unidimensional. De modo que en mi trabajo comparten el mismo espacio lo doloroso, lo cotidiano y mi sentido del humor. 

Butoh azul 2019. Tinta y pastel sobre glicée. 32 X 23 1/4

Comencé investigando figuras de poder femenino como reinas y santas ( (!) Ay, las estampitas religiosas ! ). Luego, el autorretrato y la figura solitaria un poco arquetípica. Poco a poco di paso a otras figuras en mi imagen. Exploré mi relación con los hombres y sobre todo mi relación con otras mujeres. Y entonces entró a mi imagen la tribu femenina, donde dejé de ser yo para ser las otras. 

En cuanto a la técnica, soy dibujante. He explorado casi todos los otros medios, pero me identifico como dibujante. Lo hago sobre diferentes soportes, principalmente papel, pero a veces plexiglás, madera y dibujo digital. 

Luego de trabajar durante años con la figura humana, principalmente la femenina, ando experimentando con el abstracto. Confieso estar totalmente perdida y sin dirección, lo cual me da una agradable sensación de chiringa sin rabo, de abismo sin fondo, de no saber absolutamente nada. A la edad de los 73 años es un reflejo fiel de cómo me percibo ante la vida.