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Ser libres o ser colonizados

“Primer desembarco de Cristóbal Colón en América”, óleo de 1862 de Dióscoro Teófilo Puebla. Imagen: Tomada de historia.nationalgeographic.com

 

José Angel Telléz Villalón

 

No es ser incultos lo que nos hace esclavos. No es por tener cero cultura, pues todo ser humano, como sostiene Ralph Linton, es “portador de una u otra cultura”. En esa cultura se configura su condición humana, y con esa “forma de vida” se distingue de los demás animales y de las cosas. No es por carecer de productos y signos de una determinada civilización, sino por una trabazón de su naturaleza. Pasa como que tener sed no es en rigor estar secos; solo están secos los muertos cadavéricos, sin espíritu y sin carne, sin razones ni emociones, sin conocimientos ni memorias; en definitiva, sin vida. La sed es la señal de no estar lo suficientemente embebidos, para que circulen los nutrientes y se reproduzcan las células, para que fluyan armoniosamente los sustratos y los sentidos de vivir.

Una roca se seca y sigue siendo roca, del agua no depende “persistir en su ser”. Las plantas, en cambio, necesitan del agua para sostener su entelequia; para que sobreviva la “idea” que estructura sus tejidos y que se reproduce con ellos. Para Aristóteles, el término entelecheia hace referencia a cierto estado o tipo de existencia en el que una cosa está trabajando activamente en sí misma. Es un trabajo activo hacia la consecución de un fin, intrínseco a la misma cosa, pero es también ese fin, ese estado en que la entidad ha realizado todas sus potencialidades, y por tanto, ha alcanzado la perfección.

El árbol es entelequia de la semilla y, a la vez,  es lo que impulsa a la semilla a crecer y convertirse en un árbol, con el objetivo de realizar todas sus potencialidades. La entelequia del árbol yace en la semilla y en cada flor, viaja en el polen hasta otra posibilidad de florecer y de dar frutos; para estructurar la misma “idea” en otras combinaciones.

Nada transforma más que la muerte, que es la pérdida de la entelequia en los objetos que tienden al cambio. Si como dijera Otto Rank “el principal deseo del ser humano es perdurar, prosperar, encontrar algún tipo de inmortalidad”, nada aterra más, que esa extrema ruptura, que seca y pudre, en primer lugar, las relaciones. En primer lugar, las interacciones de ese ser vivo con los demás; incluida sus posibilidades de seguir enriqueciendo el paisaje, el cultural y el biológico.

Por ello, nada duele más que la pérdida de un miembro de la familia o de la comunidad. De ese que se nos hizo muy cercano, más profundo y más presente, por su fluir más allá del cuerpo, por embeber, con sus flores y sus frutos, nuestra espiritualidad. Ese cambio nos hace sentir más débiles y desprotegidos. La certeza de que algún día nos secaremos, como se está secando el ser querido, nos arranca unas lágrimas. Unas gotas de nuestro fluir; señales de esa entelequia que llamamos Humanismo, que es el encuentro del hombre en sí mismo, en su propia naturaleza.

Desde antaño, los objetos asociados a la “realidad eterna” han parecido más seguros, más protectores a ese cambio extremo que es la muerte, que es secarse hasta volverse polvo. Por tanto, han sido sobre-apreciados, significados y registrados con más valor que los objetos que tienden al cambio. Esto incluye su apreciación subjetiva, su valoración simbólica.

De ahí que los hombres más alejados de los cambios y de la muerte, más posibilitados de pensar y de acumular ese privilegio, calcularan los beneficios de rodearse de estos objetos asociados a “lo eterno”. Se apropiaron de los recursos más alejados de la corrosión y del deterioro, ornaron su cuerpo y sus palacios con minerales como el oro y la plata, de piedras como la esmeralda y el diamante. Y los mandaron a pulir, para que sumaran a ese valor de parecer eternos, la aureola celestial, un brillo que los relacionara con el Astro rey, con el cielo y lo “divino”. Los más poderosos, por acumular esos objetos, con más signos de superioridad y con más privilegios para hacer nuevos cálculos, estimaron la ventaja de vivir más altos, en las colinas. Allá arriba construyeron sus palacios. No solo más seguros frente a los ataques de sus rivales, sino también más cerca del cielo, del “todo poderoso” y de sus significaciones. Para sumar al orden que aseguraba sus privilegios, la “corona” de ser “orden de Dios”, para ser eternamente así; “por los siglos de los siglos, amén”.

Desde esa altura bajaron a los hombres a la entelequia animal, del hambre y la competencia. Desde ese poder simbólico naturalizaron la lógica económica del provecho máximo, obtenido con el esfuerzo mínimo. Instauraron el imperio de la entelequia egoísta del “sálvese quien pueda” y del todo(s) tiene(n) su precio. Esa es la filosofía del imperialismo y de su deriva fascista. Una filosofía que ignora el amor cristiano y la existencia como caridad, que llega a la apoteosis con Nietzsche, con su: “Perezcan los débiles y los fracasados; primer sentimiento de nuestro amor al hombre. Y aún hay que ayudarles a desaparecer”.

Desde siempre, combinaron su dominación militar y económica con la dominación simbólica; a la colonización de los territorios, la de las mentes. Su poderío fue también su capacidad de asignarle valor simbólico a los objetos y a los actos de los hombres; de significar como “superior” sus propias normas y sus ordenamientos, su “idea” de estructurar y hacer funcionar al mundo, su falsa entelequia. Una falsa “idea de persistencia” que fluye por las ramificaciones de las relaciones sociales, a través de la triada cultural: símbolo-mito-tradición.

Se han dado así, por siglos, asimétricas disputas entre unos símbolos y otros, entre una articulación de estos en ciertos relatos místicos y otra articulación en relatos distintos. La instauración de determinada progresión histórica de esos símbolos y mitos, en las tradiciones que les interesan a los poderosos, y la anulación de otras progresiones y jerarquizaciones en mitos y tradiciones contrarias a esas que ponen en riesgo sus privilegios. Se informa en todos los campos el ¿quién gana a quién?, si los que instauran ciertos movimientos de la libertad y de la historia, para que todo siga igual, o los que se resisten con otros movimientos y con otra inspiración.

“Primer desembarco de Cristóbal Colón en América”, óleo de 1862 de Dióscoro Teófilo Puebla. Imagen: Tomada de historia.nationalgeographic.com

Eso pasó por estos lares, con el “encontronazo” iniciado en 1492, entre los que habían llegado por los cauces de la naturaleza y los que lo hicieron por las rutas del puro cálculo a encubrir, santificando, la arquitectura de su intereses. Entre los arawacos, que llegaron desde el trópico continental, en el sentido del Sol, y los que desde la gélida Iberia, en el sentido del poder, siguiendo el brillo de su símbolo metálico. Entre los que completaban su ciclo cósmico al fluir por las expansiones de esa gran ceiba derribada por los héroes mellizos Yoí Ipi que es el gran río Amazonas, y los que, al mando del Almirante Cristóbal Colón, se encaminaron “al Levante por el Poniente”, por la quimera del oro de Cipango, mencionado por Marco Polo en El libro de las maravillas.

Aquello fue inicio de la reificación de los colonizados, en nombre de la evangelización. De la instauración, mediante un régimen despótico y excluyente, de una “extelequia” colonizadora. La que perdura cinco siglos después en un desarrollismo concebido como acumulación de signos de civilización, sintetizado en la disyuntiva: “civilización o barbarie”.

Si para Kant ser libres es no ser una cosa, si como define en su introducción de su Doctrina de la Virtud, “cosa” es un “objeto del libre albedrío carente él mismo de libertad” y “persona” es el sujeto que no está sometido a otras leyes más que las que se da a sí mismo (bien sola o, al menos, junto con otras); lo que hace el colonizador es cosificar a las personas despojándolas de su “libertad interna”; prohibiéndole el “deber interno del hombre” que como “ser moral” consiste en “la concordancia de las máximas de su voluntad con la dignidad del hombre en su persona”. O para decirlo según la metáfora martiana de libertad, secándole su “brotación”, mutilándolos con una lógica de castas, de gradaciones, según los signos de las pieles.

Para Kant, ser libre no es ser una cosa sino una persona, es ser un sujeto no un objeto de la libertad. Imagen: Tomada de ediciones sigueme.es

Así, consigue extraviarlos, como diría Hegel, en “los fines limitados de la necesidad exterior”. Con unas operaciones, los enclaustra en los límites ordinarios del hambre biológica, de la existencia como economía. Y con otras, les mutila la sed por el goce estético, desinteresado, de crear y cultivar su propia naturaleza, de expresarla en nuevas expansiones. Les secan el sentimiento de su dignidad y el amor por la virtud.

Para Kant, ser libre no es ser una cosa sino una persona, es ser un sujeto no un objeto de la libertad. Imagen: Tomada de ediciones sigueme.es

Como apunta Martí en el No 18 de sus Cuadernos de notas, en respuesta a ciertas ideas de Kant y Spencer: “La perfección de un órgano no puede estar más que en su educación al objeto para que existe”. Para Martí lo imperfecto de esta separación, de una existencia que desligue el desarrollo en el cuerpo y en el espíritu de este objeto por el que existe radica en que en ella “apenas hay unos cuantos momentos de dicha absoluta, dicha pura, que son los de pleno desinterés, los de confusión del hombre con la naturaleza”. Cuando, al decir de Emerson, “pierde el hombre el sentido de sí, y se transfunde en el mundo”.

Solo con el cultivo del espíritu y de sus ramificaciones en el cuerpo, con la “confusión del hombre con la naturaleza” según el objeto del pleno desinterés, con la pérdida del “sentido de sí” y su transfusión en el mundo, florece la entelequia del ser humano fraternal. Solo así este alcanza ese estado en que puede realizar todas sus potencialidades y, por tanto, alcanzar la perfección. Un perfeccionamiento que solo se expresa, conforme al destino de su propia naturaleza, mediante su formación interior de vida, mediante el cultivo de su existencia espiritual.

“La educación es el único modo de salvarse de la esclavitud”, defendía nuestro Apóstol. Sin sed por la belleza y por la verdad, sin una cultura que embeba su entelequia, que lo conecte con “toda la obra humana que le ha antecedido” y lo ponga “al nivel de su tiempo, para que flote sobre él”, se hace polvo la posibilidad de corresponder amorosamente, de enriquecer, con sus florecimientos, la “idea” de expandirse en todos, haciendo el bien a todos. Sin orgullo por su cultura propia, no podría el “hombre nuevo” de Nuestra América pensar con más luz, abrazados y sonrientes, bajo las “robustas y copiosas ramas” del “árbol del amor”.

Cuando Martí dice que ser cultos es el único modo de ser libres, afirma que es el único modo de expresar su naturaleza humana, con todos los grados de libertad; dentro de su cuerpo/espíritu y más allá. Sujetos solo por esa idea de floración, de prodigarse como el fruto más complejo de la diversidad del universo. Ser cultos y prósperos es el único modo de que una persona pueda “trabajar activamente en sí misma”, para que se afiance en sí su “libertad interna” y pueda librarse de ser una cosa, “un instrumento de su propia destrucción” (dixi Bolívar). Por eso antepone al “pensar por sí propio”, el hábito de trabajar también por sí, colaborando con la obra común. “La libertad es fruta dulcísima: es la fruta del árbol del trabajo”. “La libertad es la atmósfera, y el trabajo es la sangre. Aquella es amplia y generosa: sea ésta benéfica y activa”.

El colonizador extirpa o atrofia en los subordinados esa capacidad/distinción de producir una energía extra para generar un cambio en la estructura de combinaciones que se les presenta como “natural”, “de Dios” y “única posible”. Implanta la “superioridad” de su falsa entelequia, suplantando las motivaciones de florecer por las urgencias de sobrevivir en el árido ordenamiento que instaura, mediante premios y castigos, estigmas y etiquetas.

El colonizado se sacia con la “ex-telequia” que valora “superior”, mientras que la suya se vuelve roca, tierra para cultivar esa “extraña” que termina sintiendo “suya”. Ya seca su sed de conocimientos y de nuevos descubrimientos, se le hace polvo toda motivación a enriquecer las posibilidades de nuevas expresiones, para ramificarse en las alternativas de aportar a los demás y de hacer más rico y profundo el paisaje social. Se siente más seguro, al petrificar sus expresiones de cambio, al remojarse con las expresiones “eternas” y “brillantes” del colonizador. Anhela sus signos para sentirse en el mundo. Y no le brota una sola lágrima por ello.

 

Reproducido de  www.lajiribilla.cu. De la columna a Contraluz Martiana.

Editorial-La guerra que se ve y se siente 

Foto reproducida de www.pagina12.ar.com

Este sábado habrán pasado tres semanas desde que Estados Unidos e Israel iniciaron bombardeos letales sobre el territorio de Irán, en una guerra improvisada y no declarada que sabíamos sería devastadora no solo para Irán y el resto de la región del Medio Oriente sino, sobre todo, para los sectores más vulnerables de las poblaciones en dichos países, y  con ramificaciones para el mundo entero. De lo que no se habla porque está censurado es de los golpes fuertes  que está recibiendo Israel. Los misiles iraníes llueven sobre edificios de gobierno y comerciales del centro de Tel Aviv, y sobre puertos, aeropuertos, y otras instalaciones críticas en dicho país, haciendo sonar las alarmas que encienden el pánico de la población.

Tres semanas después, la guerra sigue imparable  y, además de lo que se ve y se escucha través de los medios de prensa, redes sociales y otras vías alternas, sus efectos más punzantes empiezan a sentirse en la vida diaria de millones de personas en dicha región del mundo. A pesar de la brutal ofensiva de Estados Unidos e Israel, Irán resiste y persiste, y la propia Directora de la Oficina de Inteligencia del gobierno de Donald Trump admitió, en una comparecencia ante el Congreso de Estados Unidos que, a pesar de las muertes del Líder Supremo y otras importantes figuras del gobierno de Irán, la estructura de mando del gobierno y la milicia permanecen intactas, asi como también las principales instituciones de la sociedad iraní. También se han ignorado los llamados al levantamiento civil entre una población que está sufriendo en carne propia los efectos de las bombas que les lanzan los que dicen ser sus aliados y «libertadores».

Mientras tanto, en Abu Dhabi, Dubai, Qatar, y otras partes del Golfo,  están cerrados los aeropuertos, detenida la aviación civil con interrupciones del tráfico aéreo, hay ataques a las plantas de agua desalinizada (críticas para la población) e interrupción de negocios y de la vida cotidiana de sus poblaciones.

Una grave crisis energética se avizora para la región con ramificaciones para el mundo entero. El precio del petróleo y el gas natural se han disparado. Estas dos fuentes críticas de combustible que mueven al mundo están a tope, e increíblemente, los «genios» políticos y militares tras esta guerra, no previeron que Irán podría ( como, en efecto, hizo) tomar control del Estrecho de Hormuz. Esta faja marítima fundamental para el comercio de combustible en la región del Medio Oriente está cerrada y controlada por Irán, y solo los tanqueros autorizados por dicho país pueden mover su combustible a través del estrecho. Entre los desautorizados están, por supuesto,  Estados Unidos e Israel, y también los países árabes del Golfo y algunos países de Europa.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que no consultó siquiera al Congreso de su país para iniciar esta guerra, ahora pretende que los países del Golfo y Europa desafíen a Irán y arriesguen sus fuerzas navales en la protección de tanqueros a través del Estrecho de Hormuz.  Sin excepción, todos se han negado. «Esta guerra no nos pertenece» dijo un airado Canciller de Alemania (derechista,  pero no tonto), frase que repitieron a coro, uno tras otro, los gobernantes de Europa:  Francia, Italia y Gran Bretaña, entre otros. La convocatoria de Trump tampoco ha resonado entre sus «aliados» árabes,  ni Saudíes, ni Emiratos, ni Kuwait ni ninguno otro de los vecinos de Irán que tienen sus manos llenas tratando de proteger sus territorios y considerables recursos de los misiles iraníes que llueven sobre ellos en represalia por la presencia de bases militares de Estados Unidos en sus países. En este momento, los príncipes, emires y jeques de los estados árabes no parecen inclinados a una confrontación directa con Irán.

Mientras tanto, escondido del ojo público se encuentra el jefe del estado forajido de Israel, el arquitecto de genocidios, el motor tras la decapitación de gobiernos, el propulsor de masacres y masivos desplazamientos humanos. Benjamin Netanyahu, el criminal de guerra, el zelote del Gran Israel que está dispuesto a arrastrar la humanidad a una Tercera Guerra Mundial con tal de perseguir su obsesión de dominio del Medio Oriente.

Así transcurre el más reciente capítulo en la guerra que se ve, se siente y se disemina a través de todo el Medio Oriente.  La misma guerra que provocó la catástrofe palestina de 1948, el genocidio de hoy en Gaza y Cisjordania, y culmina con esta campaña insensata de bombardeos de Israel y Estados Unidos sobre Irán y El Líbano. Es la misma  guerra  sostenida por décadas con largos y dolorosos capítulos en Afganistán, Kuwait, Iraq, Libia, Siria y Yemen, entre otros lugares de la región.

Ni Donald Trump ni nadie de su gobierno sabe hacia dónde se dirigen con esta aventura bélica. Se notan la improvisación y falta de estrategia certera. En otros momentos, otros presidentes de Estados Unidos, Republicanos y Demócratas, también marcharon a ciegas en los conflictos del Medio Oriente. El resultado ha sido el caos, la destrucción de los países, el desplome social y un odio visceral entre Israel y sus vecinos para el cual no se ha encontrado una solución viable y justa. Afirmar que el estado de Israel-  cuya historia empezó hace 77 años- tiene derecho a existir mientras se ignora y desprecia la existencia de una civilización milenaria como la de Irán, no abona a la búsqueda de diálogo y entendimiento entre las partes. Tampoco es una buena estrategia depender únicamente de la superioridad económica y militar para intentar imponerse por pura fuerza. Si algo nos enseña la experiencia es que las ruedas de la historia giran, y que en ese girar, entre alzas y bajas, es como mejor se pueden dirimir las diferencias, sobre todo diferencias tan profundas como las que están en juego en este conflicto.

 

 

Kilómetro 0 analiza el fracaso de la Reforma Policial en Puerto Rico

Ilustración reproducida de la página de KM 0

 

CLARIDAD

La discusión del informe se dio en el Colegio de Abogados y Abogadas

 

La Policía de Puerto Rico incumple con las metas establecidas en la Reforma Sostenible de 2013 al incurrir en patrones de abuso de fuerza, manipular estadísticas y resistir cooperaciones con organizaciones que recopilan este tipo de información, de acuerdo con el sexto informe extenso de Kilómetro Cero, Ignorancia deliberada: el fracaso sistémico de la reforma policial en Puerto Rico.

El documento, presentado el 17 de marzo, comenzó a trabajarse en 2023, dos años después de una demanda por acceso a la información en que Tribunal Supremo de Puerto Rico determinó que la Policía debía proporcionarle los 12,127 informes que conforman el estudio de la organización. La iniciativa se dio en colaboración con el Human Rights Data Analysis Group (HRDAG, en inglés).

“Como todos sabemos, la violencia ejercida y no tolerada por los funcionarios del Estado contribuye de manera significativa a la producción de los modos violentos en nuestra sociedad. Pasados 13 años del Acuerdo para la Reforma de la Policía, se está difundiendo la idea de que la misma ha sido exitosa, por lo que no se requiere continuar con el monitoreo de dicha agencia”, expresó la licenciada María Sáez Matos, presidenta de la junta directiva de Kilómetro Cero.

Ignorancia deliberada busca esclarecer si, en efecto, la Reforma ha reducido patrones de abuso de fuerza, eliminado patrones discriminatorios por asuntos raciales o, por último, si propia ha identificado y corregido sus deficiencias operacionales. Para Mari Mari Narváez, directora ejecutiva de la colectividad, estas deficiencias se enfrentan desmantelando “las lógicas” que sostienen a las policías del mundo.

“Queda claro que la Policía no es solo un síntoma del autoritarismo, es su arquitectura central. Las policías construidas sobre la exclusión, las lógicas del apartheid, el castigo, la vigilancia y la represión son el sistema operativo que normaliza la dominación, naturaliza la desigualdad, controla las jerarquías sociales y raciales bajo la apariencia de la ley y el orden”, aseveró Mari Narváez.

La investigación, además, contó con el apoyo de la Clínica de Acceso a la Información de la Universidad Interamericana, víctimas de la violencia estatal y la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU, en inglés) para armar el informe. Trabajado por los analistas Luis Muñoz y Luiz Avilés, los tres renglones que fijó Kilómetro Cero se halló un alto incumplimiento con las metas de la Reforma.

“Lleguemos a Utuado, el 19 de julio, a las 9 de la mañana, donde Alexis estuvo estacionado frente a un banco para hacer una transacción. Llegaron dos oficiales que alegaron que Alexis se había estacionado frente a una rampa de impedidos. Alexis les explicó que tenía una fractura y estaba todo lastimado… Aun así el oficial le dio una infracción de $500”, relató Muñoz sobre uno de los miles de incidentes en que la Policía ha ejercido un exceso de fuerza.

El caso de Alexis, luego de varios intercambios de palabras y amenazas por parte de los agentes, desembocó en un altercado donde ambos oficiales agredieron al ciudadano. Como en muchas otras situaciones, Alexis recibió una descarga de 50,000 voltios del dispositivo de control eléctrico (DCE) de uno de los policías.

“Alexis terminó en el hospital, herido y sangrando. Recuerden, esto fue una intervención de tránsito. Por eso comenzó todo esto”, agregó.

La fuerza empleada por los oficiales en Utuado quedó justificada por el agente José Díaz Dominicci, uno de muchos supervisores que genera los Informes de Uso de Fuerza. Para cada incidente, se crea un expediente de uso de fuerza por guardia. Muñoz explicó que la Policía establece cuatro categorías de fuerza: control físico, fuerza corporal, fuerza menos letal y fuerza letal.

“Como este incidente, hay miles de otros. La Policía documenta, los archiva y luego los justifica. No los volvemos a ver, escapan al escrutinio público. Lo que hizo Kilómetro Cero fue reclamar estos informes, procesarlos y analizarlo”, elaboró el analista de datos de la organización, que desde 2018 ha intentando conseguir esta información.

Asimismo, Muñoz reparó en la renuencia de la Policía para divulgar estos datos al negarse a compartir los documentos e informes pertinentes, así como al complicar la que estaba obligada a publicar. En 2023, tras el fallo del tribunal, la Policía remitió casi 100,000 fotos poco legibles, incompletas y mal fotografiadas a Kilómetro Cero. Para ordenarla, la colectividad precisó de la ayuda del HRDAG.

“La oficina del Monitor (Federal de la Policía) generó 13 informes de progreso, informando sobre 212 criterios de evaluación. En total, 3,400 páginas, y en ninguna de estas páginas encontramos respuestas a las preguntas más fundamentales sobre el uso de fuerza. Si disminuyó el uso de fuerza, contra quién se emplean las fuerzas y qué oficiales recurren más a ella”, puntualizó.

Muñoz coincidió en esta línea con Avilés, quien contrastó los informes esporádicos y sin renglones claros de la Policía con los Kilómetro Cero. De acuerdo con el experto en Salud Pública, el método de recopilación de la agencia estatal arroja menos respuestas que el de la organización sin fines de lucro.

“El propio monitor federal establece cuatro categorías de cumplimiento: total, sustantivo, parcial y no cumplimiento… ¿Qué dice el comisionado de la Policía? Estamos en, al menos, un 87% de cumplimiento parcial. Eso lo presenta como un indicador exitoso, como un indicador de que la Reforma ha funcionado. Pero si dice cumplimiento parcial o más, lo que está diciendo es que sacamos nota de D”, comentó sobre los criterios.

Empero, arguyó que la Policía de Puerto Rico apenas integra estos conceptos en sus informes, limitándose a anotar los datos en tablas documentadas. En una gráfica de Kilómetro Cero, quedó evidenciado un aumento claro de todos los cuatro niveles de violencia policial. En 2024, por ejemplo, se reportaron 71 incidentes de uso severo de la fuerza.

Avilés también mencionó el peso del subregistro de detalles en estos informes de la Policía. Con varias inconsistencias en categorías raciales y otros incumplimientos en su documentación, la Policía propende a generalizar demografías. Estas presunciones– casi siempre raciales– redundan en intervenciones más violentas en comunidades más racializadas y con menos ingresos.

“Establecimos un método para dividir racialmente el discrimen de la Policía y la violencia policial… Tomamos todos los barrios de Puerto Rico y los dividimos entre alto ingreso… Los de más alto ingreso estaban en Dorado y, para mi sorpresa, en Caguas, y las áreas de más bajo ingreso están en San Juan. Hicimos lo mismo con el alto porcentaje de personas blancas (en )Adjuntas, Jayuya, y el alto porcentaje de personas que se identifican como afrodescendientes (en) Loíza y Humacao”, reveló Avilés.

Al final de la presentación, la doctora en epidemiología Cruz Nazario compartió su impresión de cómo la violencia estatal representa un problema de salud pública en Puerto Rico. Enfatizando en la letalidad de armas como el DCE (táser), concluyó que las medidas punitivas del Estado no mitigan los problemas fundamentales de la Reforma Policial.

El informe completo de Kilómetro Cero está disponible en su página web y a la venta, de forma impresa, a petición.

 

 

 

 

Esencia un proyecto en detrimento del pueblo

Representantes de sobre 50 organizaciones se sumaron hoy al llamado Defiende a Cabo Rojo: Esencia No Va - Marcha Nacional 28 de marzo. Foto suministrada

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ccotto@claridadpuertorico.com

¡Esencia no va!

La Coalición Defiende Cabo Rojo, hizo un llamado a todo el país a marchar este próximo 28 de marzo en contra del pretendido proyecto Esencia. La marcha saldrá a las 11 de la mañana desde frente al Parque del Escambrón en Puerta de Tierra, hará una parada en el lado norte del Capitolio y seguirá hasta la Fortaleza.

En conferencia de prensa desde el Parque del Escambrón, en donde fueron recibidos por miembros del grupo Escambrón Unido, los portavoces de la Coalición, Héctor Quintero Vilella, Damaris Burgos y Beatriz Llenín Figueroa, acompañados de un nutrido grupo de residentes de Cabo Rojo y pueblos vecinos, informaron que más de 55 organizaciones magisteriales, culturales, de derechos humanos, científicas, ecologistas y políticas se han unido a la marcha, con lo cual se destaca que todos los sectores del país, así como en la diáspora, se oponen a Esencia.

La marcha contará con movilizaciones simultáneas de apoyo en la ciudad de Nueva York y Orlando, Florida. En el caso de Nueva York, la manifestación se llevará a cabo frente al edificio de PG Morgan Headquartes, 270, Park Ave., la de Orlando, en el City Hall, 400 Orange Ave.

Los portavoces destacaron que la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), el pasado 25 de diciembre, no constituye un permiso de construcción, sino meramente una certificación de un documento ambiental, el cual, denunciaron, está profundamente emplazado con evidencia científica abrumadora.

El ecológo Quintero Vilella precisó que hay 12 estudios nuevos que no se presentaron en la DIA, y que, por lo tanto, esta no es legal. Se supone que aún hay un proceso administrativo ante la Oficina de Gerencia de Permisos (OGP). Los denunciantes expresaron sus reservas de que el personal de OGP, tenga los conocimientos para evaluar el proyecto. Repasaron que tanto el Servicio de Pesca y Vida Silvestre (USFWS, siglas en inglés) y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), se oponen al proyecto.

Fotos suministradas.

Los portavoces de la Coalición denunciaron que un sin permiso, recientemente hubo una remoción de corteza terrestre y una destrucción de hábitat en los predios controlados por Cabo Rojo Land Acquisition, LLC. La Coalición presentó dos querellas: una, ante el DRNA (23 de febrero y 3 de marzo) y otra, ante el USFWS (6 de marzo). Las querellas fueron acompañadas con evidencia fotográfica, afirmó Quintero Vilella.

El proyecto Esencia contempla la construcción de 1,132 residencias cuyos precios oscilan entre los $2 y $20 millones de dólares, 520 habitaciones de hotel, dos campos de golf y múltiples otras edificaciones, incluido un edificio para alojar a empleados. La Coalición recalcó que su construcción produciría graves daños sociales, económicos, ecológicos y de salud pública, debido a impactos directos e indirectos a 1,549 cuerdas de bosque de alta biodiversidad, bosque que constituye el hábitat de múltiples especies endémicas y en peligro de extinción en la zona suroeste de Puerto Rico. Además, dañaría un lugar de gran importancia arqueológica, cultural e histórica de nuestros pueblos originarios y de comunidades obreras caborrojeñas.

El tamaño de Esencia equivale a tres isletas de San Juan, desde Puerta de Tierra a El Morro. El 40 % del terreno está catalogado como Suelo Rústico Especialmente Protegido-Ecológico y colinda con dos reservas naturales. Se denunció que el proyecto también le quitaría el agua a residentes, comerciantes, agricultores y pescadores de por sí afectados por la escasez de agua en la zona. Además les expondría a tóxicos dañinos para la salud, les vulneraría aun más ante los efectos del cambio climático, privatizaría el acceso a la playa, contaminaría cuerpos de agua esenciales para la economía pesquera local y aceleraría la gentrificación y el desplazamiento de nuestra gente.

En tono enfático, Damaris Burgos manifestó que “Esencia, lejos de ser un desarrollo, sería una catástrofe. Unido al harto documentado patrón de desplazamiento y sustitución poblacional impulsado por medidas como la Ley 60, que privilegian la inversión especulativa foránea, Esencia, con su enorme magnitud, típica de procesos de asentamiento, establecería un precedente nefasto para el despojo y desalojo del resto de nuestras tierras y costas en Puerto Rico”. Por si no fuesen suficientes el desplazamiento poblacional, la privatización de un corredor de costa de 1,549 cuerdas y los daños ambientales, también está el esquema de financiamiento público detrás del proyecto. ““El Gobierno de turno ya ha otorgado al proponente $497.7 millones de dólares en créditos contributivos y otros millones en exenciones del CRIM, 90 % en contribuciones sobre ingresos, 100% en IVU y enlas patentes municipales”

“Esto supone que el pueblo puertorriqueño, que hoy se asfixia pagando impuestos, sufriendo el alza en el costo de vida y sobreviviendo sin acceso a servicios esenciales, asunto que es responsabilidad del Gobierno, estaría subsidiando directamente un megaproyecto privado que tendría incluso su propia escuela y hospital privados”, denunció la Coalición.

 

 

 

 

 

 En solidaridad con Cuba

De izquierda a derecha la Reverenda Agustina Luvis Nuñez, el Lcdo. Carlos Vega , la Reverenda Eunice Santana y el Reverendo Héctor Soto Vélez. Foto suministrada.

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ccotto@claridadpuertorico.com

Mientras exista la palabra solidaridad, Cuba no estará sola.

Esa fue la expresión que resonó en la conferencia de prensa en la cual diversas organizaciones, políticas, sindicales, artísticasy religiosas exhortaron al pueblo puertorriqueño a que se una en apoyo humanitario al pueblo de Cuba, ante el recrudecimiento del bloqueo del embargo impuesto por Estados Unidos.

Desde el mes de enero, en que el presidente Donald Trump decretó un embargo petrolero contra el hermano país caribeño, la población cubana enfrenta una escasez de petróleo que ha trastocado todos los aspectos de la vida diaria en todos los ámbitos más allá del servicio eléctrico.

En conferencia de prensa presidida por la reverenda Eunice Santana y el activista y portavoz del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano  (MINH), licenciado Carlos Vega, estos expresaron que desde las pasadas semanas diversas organizaciones de la sociedad civil se han unido a los esfuerzos de la campaña internacional Cuba: Solidaridad Global Contra el Asedio, No Más Bloqueo.

La Reverenda Metodista Eunice Santana, indicó que parte de la comunidad puertorriqueña ya está insertada  en la campaña de solidaridad  con el pueblo cubano.

“Es un momento muy difícil de mucha escasez en Cuba y de mucha necesidad. Al darse una campaña internacional, Puerto Rico no podía quedarse indiferente, porque la indiferencia  no nos caracteriza y nosotros somos un pueblo que hemos recibido muchísima solidaridad de distintos pueblos del Caribe y del mundo cuando hemos tenido nuestras necesidades y porque somos un pueblo sensible y porque somos un pueblo que sabemos lo que representa la escasez en momentos críticos de la historia”, manifestó en alusión a la escasez, los apagones después del huracán María y cómo la falta de luz significa la pérdida de vidas.

La reverenda Santana subrayó que desde hace décadas Cuba se ha destacado por tener  un sistema de salud universal y gratuito, el cual ha sido reconocido internacionalmente como ejemplo para muchos países. También rememoró las muchas veces que la sociedad cubana ha colaborado con  brigadas médicas en lugares remotos y en las comunidades y pueblos más apartados. “En un momento como el presente  no podemos ignorar a Cuba”, proclamó.

Santana invitó a todo el pueblo puertorriqueño a unirse a la campaña y apeló a la sana convivencia  entre los pueblos y la solidaridad  desde la perspectiva cristiana, que es el ejemplo del amor al prójimo. “Cuba no estará sola mientras exista la palabra solidaridad en el mundo. Cuba no estará sola porque ahí estaremos ofreciendo nuestra solidaridad”.

Por su parte, el licenciado Vega explicó que la iniciativa va dirigida a ayudar a Cuba, sobre todo en el área de la medicina, para llevar medicamentos que son de necesidad urgente en los hospitales cubanos.

Recordó que, durante la pandemia,Cuba estableció centros de fabricación de medicamentos y fue uno de los pocos países en el mundo que pudo desarrollar cuatro vacunas contra el COVID19,  las cuales puso a disposición de manera gratuita a todos los países del mundo.

“En este momento, como resultado del bloqueo que ya cumple más de 60 años y que se ha incrementado con la presidencia de Donald Trump, Cuba necesita nuestra ayuda.  Hay escasez de medicamentos para proveer atención médica”.

La entrega de medicamentos de Puerto Rico, se informó, se hará mediante una colaboración con la  organización estadounidense Hatuey Proyect, la cual está  autorizada  por el Departamento de Estado y el Departamento de Hacienda de EE. UU. a llevar medicamentos y otros materiales de construcción a Cuba. El Hatuey Project es una entidad sin fines de lucro con base en Estados Unidos, con amplia trayectoria en apoyo al pueblo cubano mediante el envío y entrega de medicamentos para tratamientos diversos, entre otros, cáncer pediátrico.

Vega precisó que ya se han comprometido $25 mil dólares en medicamentos, en específico, para tratar el cáncer pediátrico, y antibióticos de tercera generación, que son de necesidad urgente en todos los hospitales cubanos. El portavoz del MINH aseguró a las personas donantes que la ayuda que se está recaudando va a llegar al pueblo cubano. Los medicamentos obtenidos ya van camino a Cuba junto con la flotilla internacional que llegará el próximo 21 de marzo.

Además de la importancia de la ayuda en medicamentos, el activista también hizo hincapié en la necesidad de que el pueblo exija el cese y terminación del bloqueo.

Las personas interesadas en hacer su aportación  pueden enviar cheques a nombre de Centro de Comunicación Social Pedro Baigés Chapel, 142 calle Vasallo, San Juan, Puerto Rico, 00911. También pueden enviar donativo por ATH Móvil a: (787) 510-2201, José Rodríguez Báez; (787) 309-0908, Carlos Vega; y al (787) 920-3482, Judith Morales.