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Víctor Pellot Power: Recordando una hazaña del 1958, hace 60 años atrás…

Por David Karpinski

El 14 de agosto del 1958, Victor Pellot Power se convirtió en el undécimo jugador en la historia de las Grandes Ligas en robarse el plato (home) dos veces en un juego. Esa hazaña no se ha logrado desde entonces. Sorprendentemente, esos dos robos representaron el 67 por ciento de su total de bases robadas para la temporada.

Como ocurrió ese logro. Aquí está la historia.
En un juego en que los Tigres del Detroit visitaban a los Indios del Cleveland, el partido de encontraba 7-4 en favor del Detroit. En esa octava entrada, los Indios anotaron 5 carreras para asumir la delantera. Rocky Colavito (RF) comenzó la entrada con su segundo jonrón del juego (su 26 ° de la temporada). Luego, el bateador emergente Gary Geiger, bateando por Woodie Held (SS) logró envasarse por base por bolas.  El siguiente bateador fue otro emergente, Vic Wertz, quien bateaba por el lanzador Morrie Martin. Wertz empató el juego a 7 con un cuadrangular de dos carreras.
El dirigente de los Tigres decidió traer a Bill Fischer en sustitución del lanzador Tom Morgan. Bobby Ávila de los Indios se embasó por error de Gail Harris (1B) de los Tigres. Entonces Mickey Vernon se sacrificó, adelantando Ávila a la segunda base desde donde anotó por sencillo de Pellot Power. Una pifia del receptor de Detroit, Charlie Lau, permitió a Pellot adelantar a la 2nda base y rápidamente, el astuto Pellot, llegó a la 3ra base aprovechando un lanzamiento descontrolado del lanzador Fischer. Victor Pellot no permaneció mucho tiempo en la 3ra y luego de un corto bombo al jardín central del receptor Russ Nixon para el 2ndo out, se robó el plato para ampliar la ventaja a 9-7. Luego, Minnie Minoso (LF) fue golpeado por un lanzamiento y se robó la 2nda base antes de que Larry Doby (CF) fuera el 3er out con un bombo para finalizar la angustiosa entrada para los Tigres.

El bullpen de los Indios, sin embargo, no pudo mantener la ventaja de dos carreras, y los Tigres empataron en la parte alta de la novena entrada. Eso abrió la puerta al histórico segundo robo del “home” de Víctor Pellot Power, que llegó al final de la décima entrada, con las bases llenas, dos outs y con uno de los bateadores más confiables de la Liga Americana, Rocky Colavito, con 74 carreras impulsadas en la temporada, en el plato.
Así fue como transcurrió la décima entrada. Mickey Vernon, con una rola al cuadro, fue el 1er out. Luego, Pellot conectó un sencillo a la derecha (su tercer hit del día, elevando su promedio a .319). Nixon siguió con otro sencillo, llegando Pellot a segunda. Miñoso bateó por el campo corto en lo que parecía una fácil doble jugada, pero Miñoso llegó quieto a la 1ra después de que Nixon fue out forzado en la 2nda base. Con  Pellot en la tercera base y Miñoso en la primera, Larry Doby fue embasado intencionalmente, llenándose las bases. Entonces vino a batear Rocky Colavito. En los primeros 3 lanzamientos a Colavito, Pellot amenazaba con robarse el “home” adelantando peligrosamente entre la 3ra y el plato, regresando rápidamente a la 3ra para evitar ser puesto out. En el cuarto lanzamiento al extraordinario bateador Colavito, Pellot una vez más salió rápidamente hacia el “home” pero esta vez no se detuvo, deslizándose y llegando quieto. De esa manera llevó su nombre a la historia del Beisbol y permitió a su equipo ganar, tan dramáticamente  un juego de tantas alternativas.

Pellot Power, dicho sea de paso, no era un candidato probable para robarse el “home”  dos veces en un juego. Al entrar en esa fecha del 14 de agosto, el tenía exactamente una base robada en toda la temporada, y no volvió a robarse ni una sola base (después de los dos robos del “home”) en esa campaña.
El hecho es, que era mucho más probable que Pellot pudiera derrotar al equipo contrario con su guante (siete Guantes de Oro) o con su bate (promedio de carrera de .284) que con sus piernas. En doce temporadas de Grandes Ligas, Power se robó solo 45 bases (y fue atrapado 35 veces). 

Fue un cuatro veces All Star, que acumuló 1.716 hits, anotó 765 carreras y empujó  658.

Nota: 
Tuve la suerte de ver al extravagante Pellot Power a menudo durante sus dos temporadas con los Minnesota Twins (1962-63), cuando bateó .280, con 26 jonrones y 115 carreras impulsadas, e impresionó con su característico estilo  suave y llamativo donde, con su mascota, lograba capturar, elegantemente, todo los lances de sus compañeros y todas las bolas bateadas cerca de él, con una sola mano y la forma única de mover el bate en forma de péndulo (con una mano) mientras esperaba que el lanzador.
Otras notas:

Ty Cobb se robó el plato 54 veces lo que constituye un récord de Grandes Ligas. Ademas, posee el récord de ambas ligas con ocho robos del “home”  en una temporada (Tigers, 1912).

Pete Reiser tiene el récord de la Liga Nacional en siete (Dodgers, 1946).
Ha habido 35 robos del “home” para decidir el ganador de un partido. El más reciente fue Marquis Grissom (Indios) en el juego número 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana (11 de octubre de 1997).

Una rareza: 

Tanto Lou Gehrig como Babe Ruth tienen marcas en los robos del plato de dos dígitos en sus carreras MLB (15 y 10, respectivamente). 

Los veloces Rickey Henderson, Lou Brock y Maury Wills nunca lo hicieron.

Traducido del Baseball Roundtable por Elio Torresola.

Breves de agosto: Leave No Trace, Mamma Mia! Here We Go again, Sorry to Bother You

Aunque dos títulos me parecen atractivos en la cartelera de las salas de cine—Christopher Robin y Alpha—el resto de la oferta sigue siendo las megaproducciones (Mission Impossible, Ant-Man and the Wasp, The Meg, Mile 22, A.X.L.). Así que esta semana comento un filme que lleva tiempo exhibiéndose y dos que hacen su recorrido en los cines de Fine Arts.

Leave No Trace

(directora Debra Granik; guionistas Debra Granik y Anne Rosellini; cinematógrafo Michael McDonough; elenco Thomasin McKenzie, Ben Foster, Dana Millican Dale Dickey, Susan Chernik, Art Hickman, Jeff Kober, Alyssa Lynn, Ryan Joiner)

Este es el tercer largometraje de la directora Debra Granik quien tiende a espaciar su realización de cine independiente a casi seis años entre cada producción. Pero los resultados son extraordinarios: Down to the Bone de 2004 conquistó el Festival de Sundance y Winter’s Bone de 2010—con una Jennifer Lawrence entonces desconocida—fue ganador nuevamente en Sundance y nominado para el Oscar en cuatro categorías. Leave No Trace debe recibir la misma atención pues está en la misma (y mejor) categoría que las anteriores y del extraordinario Wind River de Taylor Sheridan del año pasado. Y no es tan solo que las historias—relatos mínimos por su encerramiento y soledad—tengan como medio ambiente geográfico lugares apartados, poco poblados o deshabitados y donde (para mi) hace un frío insoportable, sino que con mínimo de diálogo logran captar la esencia de estas mujeres, hombres y adolescentes.

Lo imponente de principio a fin es la grandeza y tupidez de la naturaleza que puede ofrecer protección, proveer los elementos básicos de supervivencia y, a la misma, hacer desaparecer a aquellos que intentan destruirla. Esto es algo que Will reconoce de inmediato cuando decide abandonar los espacios civilizados y adentrarse en el bosque con Tom, su hija de 13 años. Le enseñará los secretos de vivir en espacios abiertos sin ser vistos ni tener necesidad de contacto humano. Pero como seres humanos adaptados a otro medio ambiente, sí habrá libros y conocimiento de todo lo que les rodea y cómo subsistir en cualquier ocasión que se presente. Y quiéralo o no, habrá que conseguir dinero para provisiones a las que los humanos están acostumbrados y que la naturaleza no provee.

En dos momentos serán forzados a compartir en sociedad, aceptar reglas estipuladas por otros a cambio de un techo y comida asegurados y establecer lazos afectivos con extraños. Pero Will ya ha renunciado a lo que su sociedad insiste en ofrecerle como si fuera progreso: ser soldado, herir, matar, bombardear a un enemigo desconocido; regresar a lo conocido para darse cuenta que ya no tiene vínculos con ello; aceptar ser medicado como una manera de reintegrarse a lo familiar; aislarse con la esperanza de encontrar quién es y por qué todavía sigue con vida. Las actuaciones son de primera tanto de los protagonistas, Ben Foster (Hostiles, Hell or High Water) y Thomasin McKenzie (la joven zelandesa) como de los que intervienen con ellos (trabajadora social, proveedor de empleo, educador) o sencillamente los que ya se han convertido en mediadores de la naturaleza.

Mamma Mia! Here We Go again

(director y guionista Ol Parker; autores Richard Curtis, Ol Parker, Catherine Johnson, Judy Cramer; cinematógrafo Robert D. Yeoman; elenco Amanda Seyfried, Lily James, Alexa Davies, Jessica Keenan Wynn, Julie Waters, Christine Baranski, Pierce Brosnan, Colin Firth, Stellan Skarsgård, Andy García, Jeremy Irvine, Hugh Skinner, Josh Dylan, Dominic Cooper, Cher, Meryl Streep)

Aunque al principio pensé que esta secuela tenía muy poco que decir/cantar que no hubiera pasado en la original de 2008, sí me sorprendió que a pesar de llevar más de un mes en cartelera en los cines comerciales, las salas siguen llenas de un público intergeneracional que ríe, canta e interactúa con los personajes y, por supuesto, con las canciones de ABBA. Ol Parker, el director y guionista, no intenta seguir los pasos de la anterior directora, Phyllida Lloyd (The Iron Lady de 2011) que supo adaptar el musical al cine sin problemas pero que no estaba dispuesta a crear una nueva historia con los mismos personajes. El lugar de encuentro sigue siendo el mismo, la isla griega de Kalokairi, varios años después y ahora Sophie preparando una gran fiesta para celebrar el éxito de su restaurante. Aunque vienen las dos mejores amigas de Donna, Rossie y Tanya, sus otros dos padres, Harry y Bill, ya han avisado que estarán ausentes. Sky, el esposo de Sophie, se encuentra en Nueva York, quizá con miras a establecer negocios.

Como esto no es suficiente tela para un largometraje, el presente se entrecruza con el pasado de Donna en 1979, su graduación, sus grandes y fieles amigas, su iniciativa de ver mundo, su recorrido por grandes ciudades europeas y su llegada a Kalokairi y, por supuesto, su encuentro con los tres hombres que cambiarían su vida. Y, a pesar de que uno de los personajes principales no es parte de la trama, el filme sigue vibrando haciéndonos reír y cantar a pesar del presente absurdo que nos ha tocado vivir.

Sorry to Bother You

(director y guionista Boots Riley; cinematógrafo Doug Emmett; elenco Lakeith Stanfield, Tessa Thompson, Jermaine Fowler, Omari Hardwick, Terry Crews, Kate Berlant, Michael X. Sommers, Danny Glover, Steven Yeun, Armie Hammer, Robert Longstreet)

Esta comedia negra (“dark comedy”) está siendo comparada a Get Out (2017) de Jordan Peele por ser una producción independiente, dirigida y escrita por un afroamericano, e integrar elementos conocidos para crear un estilo propio. Me parece que este tipo de mercadeo no le hace justicia a Sorry to Bother You ya que lo que pretende contar Get Out es totalmente diferente. Peele usa la comedia y las situaciones absurdas para crear un ambiente de terror para cualquier individuo que se encuentre en una encerrona como la narrada. El filme de Boots Riley va en otra dirección donde las escenas son estampas acartonadas, diálogos que mezclan temas mixtos que pueden o no conectarse, fantasías muy difíciles de aceptar ya que no hay desarrollo de personajes o situaciones.

El filme tiene sus aciertos como stand-up comedy, uso y desuso de la cinematografía tradicional y experimental con ángulos sorprendentes—casi todo en close-ups—juego de colores, velocidades. Los personajes se reducen a caricatura (excepto Squeeze, interpretado por el actor surcoreano Steven Yeun) para así resaltar sus discursos y crear un mundo alterno a la realidad. Por eso el vestuario del protagonista, Cassius Green, y de su novia, Detroit, se presenta como otro tema para que los personajes comenten y entiendan lo absurdo de sus acciones. Considero que la premisa y los chistes fáciles se extienden demasiado y el enlace que se busca llega bastante tarde y resulta anticlimático. La repetición de escenas, diálogos y encuadres también detienen el ritmo del filme y le quita el dinamismo que pudo haber tenido con un buen guión como—“sorry” por comparar—Jordan Peele y Spike Lee.

¿Quéslaque?… que los muertos cuentan

El fenómeno atmosférico María rebosó la copa de un país que ya se encontraba sumergido en un caos político, económico y social. Aunque, más cierto es decir que la incapacidad del gobierno de manejar la crisis causada por el huracán agravó aún más la debacle causada por la naturaleza.

La desinformación y ocultamiento de miles de difuntos(as) por parte del gobierno es la evidencia más crasa del caos político que impera en Puerto Rico.

De la misma forma que un grupo de artistas ideó un performance para que las personas homenajearan a sus muertos y muertas dejando un par de zapatos frente al Capitolio, el artista Antonio Martorell se adentró en un proceso creativo que resultó en la exposición “¿Quéslaque?” “Es que la”, inaugurada el pasado jueves 23 en la sala del Taller de Fotoperiodismo en Puerta de Tierra.

En ambas expresiones artísticas, la celebrada en el Capitolio del 1 al 3 de junio y la muestra de Martorell, están de fondo las ganas de aludir al intento del gobierno de negar las muertes y los deseos de, muy a pesar de eso, traer a la luz todas las vidas perdidas y ausentes porque “esos muertos son nuestra memoria. Si negamos la memoria aceptamos el olvido”, como dijo el propio Martorell.

Precisamente, la exhibición de 20 piezas de arte lleva el título como “una burla lingüística a la explicación tartamudeante y fallida del gobierno” sobre esta realidad, tal y como expone Graciela Rodríguez Martinó en el catálogo.

En su deseo de manifestarse artísticamente sobre la desgracia del momento histórico que enfrenta el país, Martorell viajó a París con la imagen fresca en su mente del performance frente al Capitolio, en el que el pueblo puertorriqueño volcó su solidaridad y humanidad al llevar hasta allí más de 2 mil pares de zapatos durante ese fin de semana.

A juzgar por lo que explica Rodríguez Martinó en el catálogo, el viaje que hizo el artista a la capital francesa fue a raíz de conocerse el estudio de la Universidad de Harvard sobre la cifra de muertes por María que evidenciaba la falsedad de los informes del gobierno que minimizaban la pérdida de vidas. Otros estímulos que le sirvieron de trasfondo a Martorell para “¿Quéslaque?” “Es que la” fueron las innumerables anécdotas sobre los muertos negados y su propia trayectoria artística, en la que el tema de la muerte ha aparecido constantemente.

De Francia, regresó con la idea de exponer su parecer ante la inexactitud de las cifras de los muertos que mantiene la administración actual utilizando como pie forzado la esquela con nombres tachados. La palabra esquela es clave en esta exposición: “primero me vino a la mente la coincidencia con las respuestas vagas del gobierno… es-que-la…después note que podía jugar también con el status… es-que-ela. Entonces lo comenté con el maestro Humberto Figueroa y su reacción inmediata fue la frase de saludo e indagación de la calle: ¿Quéslaque?”, comenta Martorell.

Tinta y pintura negra sobre una esquela impresa en papel blanco, borrones que insinúan tachaduras de nombres y fechas, un mapa de la isla cubierto de esquelas tachadas de punta a punta, secuencias numéricas que provocan fatiga, muestras visuales del proceso creativo, una esquela inmensa fragmentada en partículas menores que se configuran como constelaciones y juegos de estrellas contra un plano negro que simula la noche…

Lo anterior está regado por la veintena de obras que componen la muestra. Todas esas están precedidas por el autorretrato del artista que da la bienvenida desdoblado, como queriendo significar la atención consciente y minuciosa que requiere la situación actual del país.

A través de toda la exposición, están presentes las preguntas “cuántas muertes”, “cuántas vidas”: 16. 64. 1,427. 4,645. Quizás son más porque, como explica Martorell, muerte también es ausencia, la de la emigración de cientos de puertorriqueños y puertorriqueñas forzados “por los mismos miserables que negaron a los difuntos” a abandonar Puerto Rico.

Allí en Puerta de Tierra, en el Taller de Fotoperiodismo, sede ideal para de paso destacar la gesta del “periodismo puertorriqueño para no permitir la impunidad del engaño gubernamental”, permanecerá “¿Quéslaque?” “Es que la” hasta el 23 de septiembre. La exposición estará abierta al público general de lunes a sábado de 10:00am a 3:00pm.

Doble impacto para atletas de la UPR

Tras el recorte de un 50 por ciento en la mayoría de las exenciones de matrícula que otorga la Universidad de Puerto Rico (UPR) y el aumento en el costo del crédito subgraduado de $56 a $115, los y las atletas componen uno de los sectores estudiantiles más afectados este año académico que recién inició.

Además de los atletas, los miembros de grupos de Bellas Artes y los hijos de empleados son las categorías que verán el significativo recorte al incentivo. Los únicos que no se verán afectados por el recorte son aquellos que reciben exención por aprovechamiento académico, los ayudantes de Cátedra e Investigación y representantes Estudiantiles de la Junta Universitaria y la Junta de Gobierno.

Según el testimonio del atleta de tercer año Juan Camarero, cuando fue reclutado para el equipo de soccer, momento en que comenzó el primer año de bachillerato en Historia de las Américas en el recinto de Río Piedras, había 30 estudiantes jugadores de soccer con exención de matrícula. Para su segundo año, la cantidad de futbolistas becados era de 25, y ahora que cursa su tercer año de estudios, el equipo cuenta con 17 estudiantes atletas con exención de matrícula. En otras palabras, en dos años académicos redujo casi la mitad de los y las estudiantes becados(as) en el equipo de soccer.

Con esa reducción, “ya están poniendo en jaque una cuestión del deporte mismo porque mínimo se necesitan 22 [integrantes] para jugar. Ya el equipo oficial está cojo porque tiene menos jugadores”, dijo a CLARIDAD el joven atleta.

Continuó explicando que, en el caso del equipo de soccer, el impacto que recibió este año fue a nivel de cada jugador y colectivo, puesto que les redujeron un 50 por ciento de exención y, además, la cantidad de atletas del equipo.

“Aunque los sabíamos de rumores, nos enteramos de cuánto y cómo [sería el recorte] ahora, una semana antes del inicio de clases, cuando ya los atletas veníamos entrenando desde verano sin saber qué iba a pasar con nuestras becas”, confesó Camarero.

El equipo de soccer optó por ayudarse colectivamente y, para asegurar la posibilidad de más estudiantes con exención, los jugadores que son hijos de empleados o de veteranos o que tienen honor, se adjudicaron esas exenciones. “Esos son ajustes que se han tenido que hacer por departamento para ampliar oportunidades a otra gente”.

A juzgar por el futbolista, no se comenta mucho sobre los efectos de estos recortes en el deporte y en la vida deportiva del país. Por ejemplo, muchos son los y las estudiantes atletas de la UPR que están dejando de ser atletas de alto rendimiento porque tienen que trabajar a medio tiempo y cumplir con el equipo también.

Más que un ahorro significativo en el presupuesto de la UPR, “estas son medidas de austeridad para los obreros del deporte…Se irá viendo en el camino el rendimiento de los atletas bajo estas nuevas medidas que obligan a trabajar, entrenar y estudiar a la vez porque ningún equipo de la UPR todavía está en temporada oficial”.

Para Juan Camarero, el ahorro en el presupuesto de la universidad del Estado que produce la reducción de exenciones no se compara con el desmantelamiento del deporte universitario que están provocando. “A largo plazo, este es el desmantelamiento del deporte universitario. No es solamente el recorte de exenciones, por ahí viene el cierre de programas deportivos y el cierre de recintos, lo que limita las participaciones en la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI)”, dijo.

Este recorte de exenciones puede resultar, según el atleta entrevistado, en la destrucción del deporte universitario y, por consecuencia, del nacional. “La gente no entiende que el deporte nacional de Puerto Rico se nutre directamente del universitario. La realidad es que el 80 por ciento de los atletas de alto rendimiento que están en la isla y la representan a nivel nacional, dependen de la beca universitaria”.

Procedió cuestionando que quién va a representar a Puerto Rico después si ahora están destruyendo las ayudas de los atletas estudiantes. “A largo plazo, no habrá deportistas que lleguen a nada. Dejaremos de ganar medallas de oro y plata y nuestra representación nacional disminuirá cada vez”, comentó en aras de advertir el desacierto que puede causar la medida recogida en el Plan Fiscal de la UPR.

Ahora bien, la Junta de Gobierno de la UPR (JG-UPR) ha informado que, si alguno de los estudiantes que se beneficia de la exención de matrícula requiriere ayuda económica adicional, existe un fondo de becas de $9 millones que fue incluido en el Plan Fiscal. Sobre este particular Camarero explicó que es muy posible que les nieguen esa ayuda porque es para estudiantes que no tengan ninguna. En esa situación, la alternativa es “bajar las horas de entrenamiento e irte a trabajar”.

Los entrenadores deben ser flexibles con los estudiantes porque saben que fueron reclutados para entrar a la UPR por deporte. “Si te ofrecen ayudas y de momento no existen, lo más lógico es que se sea flexible con ese atleta para que pueda trabajar a medio tiempo y a la misma vez que pueda cumplir académica y deportivamente”, considera el deportista.

Según la JG-UPR, dejando unas categorías con el 100 por ciento de exención y disminuyendo otras al 50, “logramos un justo balance entre promover actividades que redundan en beneficio de la institución y de su comunidad universitaria, al tiempo que aseguramos la estabilidad de las finanzas de la universidad y un costo de matrícula razonable para el resto de los estudiantes”.

Para tratar de revertir las acciones de la administración universitaria, se tendrían que formar asociaciones entre todos los programas de atletas. Sin embargo, “cuando hablamos de lucha en cuestión de los atletas es bien complicado porque muchas veces no entienden la importancia que tienen en la lucha política…Es difícil que tomen postura, no porque no quieran, sino porque el atleta pasa tanto trabajo en su deporte que es bien difícil ir a los portones a reclamar”, finalizó Juan Camarero.

Nueva ley de expropiación

«Primero se tendría que desalojar a Ocean Park. Estamos todos en el mismo bote; pero ahí es que está el discrimen y la desigualdad”. Mary Ann Hopgood, portavoz de Santurce no se vende, movimiento integrado por vecinos expropiados de la comunidad San Mateo de Cangrejos, en Santurce, compara la política del gobierno de desplazar comunidades pobres ante el no proceder de la misma manera con comunidades integradas por gente de altos ingresos, como es el caso de la comunidad costera Ocean Park, en San Juan.

Aunque la expropiación de su comunidad no fue bajo el argumento de que estaba en una zona susceptible a inundaciones, se dio bajo el argumento de que el propósito era por un “bien público”.

La Ley de Expropiación de Puerto Rico ha sido catalogada como una de las peores en los Estados Unidos por el Instituto para la Justicia (JI, siglas en inglés). El JI es una organización sin fines de lucro y firma legal de libertades civiles dedicada a erradicar el abuso de la expropiación (o el “dominio eminente” como se conoce en los Estados Unidos), que se encuentra colaborando en Puerto Rico con el Comité para la Reforma de la Ley de Expropiaciones, integrado por representantes de 30 comunidades.

El estudio de JI denuncia que los derechos de propiedad de los puertorriqueños son ignorados de manera rutinaria por los funcionarios del gobierno que “creen que su poder es esencialmente ilimitado”. En este se examina la Ley de Expropiación de la isla a la luz de la experiencia con ese mismo poder de los estados en Estados Unidos y del caso Kelo v. City of New London, (2005). Ese caso llegó al Tribunal Supremo y su falló adverso a la comunidad provocó que 44 legislaturas estatales adoptaran reformas que limitaron el uso del “dominio eminente” o “expropiación forzosa”.

En el caso de Puerto Rico, el Instituto expone que el problema principal con la legislación de expropiación forzosa –que data de 1903– es que se puede utilizar en esencia para cualquier objetivo que quieran el gobierno y los municipios. El caso de la comunidad de Santurce, y muchos otros, comprueba la denuncia del informe de que los municipios pueden expropiar y han expropiado propiedades para cualquier propósito que se considere un “propósito público”, incluidos centros comerciales, restaurantes, viviendas de lujo, etc. Los municipios adquirieron el poder de expropiación mediante la Ley de Municipios Autónomos en el 1991 y, tan recientemente como en el 2017, esta fue enmendada (LN 83- 2017) para ampliar el poder de expropiación de todo aquello que el municipio considere estorbo público.

El informe recoge que la Legislatura de Puerto Rico acaba de aprobar el proyecto del Senado 926, que amplía las facultades de la expropiación forzosa del gobierno, al otorgarle a la Administración de Tierras la capacidad de celebrar acuerdos con municipios, desarrolladores privados y a otras agencias gubernamentales para efectuar iniciativas privadas de desarrollo económico en propiedades expropiadas. El proyecto también permite expropiar a nombre de los municipios. Este mecanismo –advierte el JI– crearía una laguna jurídica para eludir de manera efectiva la Ley de Comunidades Especiales, además de convertir a la AT en un intermediario o broker para desarrolladores privados.

A la luz de todo el análisis sobre las leyes de expropiación y ante “una oleada de miles de millones de dólares en fondos federales de Subsidios Globales de Desarrollo Comunitario ( Community Development Block Grant) el gobierno puertorriqueño está ahora más capacitado que nunca para expropiar propiedad para el desarrollo privado”, denuncia el Instituto. A esto se añade la denuncia hecha por otros sectores de que los alcaldes ya están presentando planes para reubicar comunidades y construir desarrollos privados, incluidos desarrollos turísticos y cines.

El proyecto 926

El proyecto PS 936 que pasó bajo el radar público, se encuentra ante la consideración de la firma del Gobernador desde el 13 de julio. La medida fue presentada por petición por el senador Miguel Romero, tan recientemente como el 3 de mayo, y aprobada entre el 23 y 25 de junio, primero en el Senado y luego en la Cámara.