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Es momento de defender y apoyar tu representación sindical

Por Luis Pedraza Leduc

Especial para para CLARIDAD

El gobierno que propone la reducción de beneficios económicos y la congelación de los convenios colectivos, ahora quiere que los empleados públicos se desafilien de las uniones que les representan. En una movida jamás vista, el Secretario del Trabajo, la Secretaria de Justicia y la Directora de la Oficina de Transformación y Administración de los Recursos Humanos aprovechan una decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos para invocar el alegado derecho a no estar organizado sindicalmente y de esta manera proponer la desafiliación automática de todos los empleados unionados. A tres días laborables de exponer la novel teoría de la desafiliación automática, reconocieron que la misma no procedía y aceptaron que todos los empleados unionados seguían afiliados a su Unión.

En PROSOL UTIER hemos estado visitando nuestros centros de trabajo para explicar el alcance de la decisión del Tribunal y su verdadero efecto y propósito. Los sindicatos existen para tres objetivos fundamentales.

El primero para dar PROTECCION a sus miembros frente al poder del patrono. Poder que le permite al patrono organizar el trabajo, asignar los puestos y sus funciones y determinar el salario, además de retener el poder de despedir. Frente a ese poder del patrono, una vez reconocida la Unión, mediante la negociación colectiva se discuten las condiciones de trabajo y los salarios que deben existir por acuerdo de las partes. De este proceso surgen criterios y procedimientos para reclutar, mantener en el empleo, disciplinar y separar del empleo, si fuese necesario, de manera justa. Esta PROTECCION del convenio y de la Unión nos lleva a la segunda razón de ser de la Unión.

Esta es lograr el RESPETO que merecemos como trabajadores. RESPETO que se logra con la UNIDAD que debemos mantener como trabajadores ante el patrono. No debemos permitir que las diversas ideas u opiniones que tengamos sobre algún asunto se traduzcan en divisiones entre nuestra matricula. Tenemos que pensar en nosotros. Echar el individualismo a un lado y actuar de manera colectiva para ir fortaleciendo la Unión con conciencia y compromiso. De esta manera nos damos a RESPETAR.

Si tenemos PROTECCION en el empleo y logramos el RESPETO que merecemos, entonces la Unión está en la posición de MEJORAR NUESTRAS CONDICIONES DE EMPLEO Y VIDA. Este es nuestro tercer objetivo. Trabajamos para lograr un sustento en lo inmediato. Pero al pasar el tiempo, pensamos en otros asuntos importantes, la familia, servicios médicos adecuados y un retiro seguro. Este objetivo se construye diariamente.

Es así que defendemos los intereses del trabajador y trabajadora frente a diversos asuntos que nos afectan en el empleo y fuera del empleo. La defensa de esos intereses va desde una ley que nos reivindica derechos en el taller, las condiciones de trabajo, los deberes, mis derechos como empleado, hasta asuntos que nos afecta fuera del empleo. La Unión tiene que expresar su posición en temas relacionados con los impuestos, cierre de escuelas, pensiones, el ambiente, el costo de los servicios de energía, agua, comunicaciones y otros. Así mejoramos nuestras condiciones de empleo y de vida, de bienestar general como clase.

Para defender los intereses de la clase trabajadora hay que construir fuerza y unidad entre nuestra matricula. No basta con ser miembro y aportar económicamente. Hay que involucrarse en los asuntos de la Unión, ir a las reuniones, participar y ocupar puestos de representante en la Unión. También hay que aportar con ideas y alternativas para adelantar las causas. Sobre todo, hay que ser solidario, dar y compartir lo que tenemos para unirnos y ser más fuertes.

La realidad es que los patronos nos niegan en sus leyes y acciones la seguridad social que aspiramos. Los patronos se han empecinado en destruir a las uniones para impulsar sus objetivos de mayor riqueza cueste lo que cueste. Por ello la decisión del Tribunal Supremo Federal. Y por ello el zarpazo que intenta el gobierno dar mediante la promoción de la desafiliación.

Hoy más que nunca se hace urgente la organización sindical tanto en el sector público como el privado. La mal llamada reforma laboral en el sector privado que reduce no solo beneficios, sino que elimina en la práctica la seguridad en el empleo que aspira cada trabajador, unido a las tendencias de empleo por contrato hacen urgente la organización sindical. En el empleo público se amenaza con despidos ante los ajustes fiscales y las leyes aprobadas durante el año 2017 y 2018. La privatización o eliminación de agencias elimina derechos adquiridos por décadas. La salud, los planes de retiro y el salario marginal están en juego. Todo ello nos lleva a la necesidad de organizarnos mejor.

En PROSOL UTIER estamos muy conscientes de la necesidad de mejorar en todos los aspectos como organización. También en crecer numéricamente para representar un mayor grupo de trabajadores. Para ello necesitamos de cada uno de nuestros miembros. Todos y todas tenemos mucho que aportar en el fortalecimiento de nuestra UNIÓN.

Blackkklansman Spike Lee en su mejor momento

(director Spike Lee; guionistas Charlie Wachtel, David Rabinowitz, Kevin Willmot, Spike Lee; autor Ron Stallworth; cinematógrafo Chayse Irvin; elenco John David Washington, Adam Driver, Laura Harrier, Topher Grace, Corey Hawkins, Jasper Pääkkönen, Paul Walter Hauser, Ryan Eggold, Ashlie Atkinson, Michael Buscemi, Robert John Burke, Ken Garito, Frederick Weller, Alec Baldwin, Harry Belafonte)

Blackkklansman es la mejor producción cinematográfica de Spike Lee en términos de cine político desde Malcolm X de 1992. En el Festival de Cannes, donde obtuvo el prestigioso Grand Prix y mención especial del Jurado Ecuménico y donde tuvo casa llena en cada una de sus presentaciones, tanto el público como la crítica quedaron sorprendidos tanto por su historia y su estilo. Basado en las memorias de Ron Stallworth, primer detective negro en el Colorado Springs de 1972, y  su experiencia como encubierto en la policía de Colorado, el protagonista logra infiltrarse a través de llamadas telefónicas al capítulo de KKK —lo cual es muy gracioso porque los racistas nunca se imaginan que se comunican con un hombre negro— y luego en persona cuando su compañero en la unidad, Flip Zimmerman, asiste a las reuniones, donde él también tiene que atragantarse que es judío. Es un juego extremadamente peligroso y siempre la posibilidad de ser descubierto está presente.

Ron Stallworth aparece como un joven muy preparado física, mental y emocionalmente, para ser parte del grupo de inteligencia de la policía. Pero por ser negro —así lo dicen abiertamente— no se le va a dar esa oportunidad porque los jefes y “compañeros” policías lo consideran inferior. Por eso lo relegan al cuarto de archivos, una manera de aislarlo pero todavía cumplir con la ley de no discriminar por razones raciales. Pero cuando lo necesitan para que infiltre a un grupo de jóvenes negros militantes que quieren cambiar su presente, entonces sí les es útil y lo asignan como encubierto: como todos los miembros de la unidad son blancos, nadie más lo podría hacer sin levantar sospechas. A través de toda su educación y entrenamiento Stallworth se ha formado una imagen de ser racialmente neutro: no habla como los negros de ghetto o sureños (sus palabras), desconoce y escoge no involucrarse con movimientos de derechos civiles, antiguerra, asociaciones universitarias e igualdad de derechos, aunque su gigantesco afro es impecable. Por eso cuando asiste a su primer mitin de jóvenes presidido por Kwame Ture queda muy impresionado, casi como si estuviera descubriendo otro mundo. Y cuando conoce y queda prendado de Patrice Dumas, una de las dirigentes de los estudiantes universitarios negros de Colorado College, amplía sus perspectivas.

Lo que sus jefes y compañeros en la unidad de inteligencia sí están de acuerdo es en la ilegalidad de las acciones del Ku Klux Klan y cuando Stallworth—que como siempre nos recuerda, habla como los blancos educados—logra establecer comunicación telefónica con uno de los reclutadores en Colorado Springs, le dan luz verde para infiltrarse. El problema por supuesto es el encuentro presencial y por eso su compañero detective blanco, Flip Zimmerman, se convierte en otro Stallworth, el que conocerá a los dirigentes locales y luego al Gran Maestro (Grand Wizard), David Duke, cuando asiste a su iniciación. En toda esta farsa donde ponen sus vidas en la línea de fuego, Stallworth/Zimmerman tienen que enfrentar reclutadores que creen ciegamente en lo que hacen, otros obsesionados con la paranoia de que el gobierno, los negros y los judíos vienen a destruirlos, otros que no cuestionan lo que les predican aunque puedan tener objeciones a sus tácticas y por supuesto, los que creen que es su deber moral defender a la única raza superior existente.

Blackkklansman es un filme con el sello directorial de Spike Lee en su manera de unir la seriedad de un asunto con eventos absurdos que solamente podemos reaccionar con una carcajada (Stallworth tratando de detener a Connie con una bomba a punto de detonar y la policía cayéndole encima porque la escena solamente se puede leer como un negro abusando de una mujer blanca); sosteniendo conversaciones nuevamente absurdas pero totalmente coherentes para los que sí creen en la desigualdad y discriminación; la ironía de cómo pigmentos, voces, vestimenta, prácticas religiosas son accesorios puestos y removidos al azar. Y como he planteado anteriormente cuando escribo de los filmes de Lee, sin duda los personajes blancos son los mejor desarrollados que en este caso exalta a un Adam Driver (Zimmerman) que en muy poco tiempo ha probado ser un intérprete de una diversidad de personajes: The Man Who Killed Don Quixote, Star Wars: The Last Jedi, Logan Lucky, Silence, todos desde 2016 a 2018.

En ningún momento, Spike Lee se ha dejado amedrentar por las medidas desalentadoras de los productores hacia el cine político y por eso aquí encara el presente: este filme se estrena en Estados Unidos el 10 de agosto que marca un año de la manifestación “Unite the Right” en Charlottesville. Y para que no haya duda de lo que significa este filme, Lee finaliza con pietaje de ese evento, los grupos anti-fascistas que se enfrentaron al grupo y el asesinato de Heather Heyer.

De vuelta a la luna desde Puerto Rico

Nuevas reglas sociales. Seres artificiales modificados genéticamente para servir a los humanos. Ese es el dilema ético y moral en películas como Blade Runner inspirada por una novela de Philip K. Dick o Ex-Machina de Alex Garland. También es el tema principal de la novela Arnel Bernulli: De vuelta a la luna del escritor y profesor universitario Pedro L. Cartagena.

En un futuro no muy lejano los recursos naturales del planeta, el calentamiento global y otros fenómenos que conocemos hoy día pudieran afectarnos al punto de tener que buscar nuevas alternativas para poder darle continuidad a nuestras vidas. De ser así, lo lógico sería establecer una estación en la luna, nuestro satélite, para salir hacia otros planetas o galaxia.

Luego de que Bernulli abordara una misión para fundar una colonia en el exoplaneta Pietra2 —un planeta fuera de la órbita solar— su hijo Arnel Bernulli llega de la luna para conocerlo. Si bien la primera parte de esta aventura galáctica, titulada “Aldanze Genoma”, se enfocó en detallar el contexto espacial y dar a conocer los personajes más importantes, en esta ocasión la trama va un poco más allá.

Cartagena explicó en entrevista para En Rojo que en el proceso de establecer una nueva sociedad la novela presenta reflexiones morales y éticas sobre el futuro de la humanidad y las consecuencias de las manipulaciones genéticas. Es en este aspecto donde radica la importancia de un personaje como Aldanze Genoma, un ser artificial (híbrido) casi humano, desarrollado mediante técnicas de manipulación genética para servir a los humanos.

“¿Qué resolvieron los humanos de ese mundo imaginario de mi novela? Bueno, que no podían atender eso en el planeta Tierra por las religiones, los políticos, fundamentalistas. Pero como la Luna es un ambiente distinto allí se hacía lo que fuera”.

Una vez Arnel Bernulli abandona Pietra2, de vuelta a la Luna, se dedica prácticamente en un capítulo a discutir las nuevas reglas sociales, morales y éticas del nuevo mundo, particularmente con lo relacionado a los derechos de los clones, genomas, híbridos y androides.

¿Qué significa escribir Ciencia Ficción

en Puerto Rico?

El profesor del departamento de Ciencias de Cómputos en la Universidad de Puerto Rico, en Arecibo, explicó que según lo que ha presenciado en librerías o periódicos la literatura más reciente gira en torno a la escritura urbana, la narco literatura, el discrímen en la diáspora, entre otros; pero en términos de Ciencia Ficción es muy poco lo que se produce en Latinoamérica, afirmación discutible. Según Cartagena esto se debe a que tenemos que resolver nuestros problemas inmediatos: comida, empleo, seguridad, entre otros.

“Latinoamérica es pobre en términos generales. El poder reside en imperios como el norteamericano, la Unión Europea… después que tu tienes esos problemas [inmediatos] resueltos pues te puedes tirar en un diván a soñar con las estrellas. Pero nosotros tenemos que resolver el día a día. Mira este país como está con la Junta de Control, la incertidumbre…”

“Tratar de escribir como se escribe para Avengers, Star Wars, Alien, Blade Runner, ese tipo de literatura no se produce mucho en Latinoamérica. Hay mucho misterio y esoterismo, pero esa cuestión del espacio, imaginar el planeta dentro de 200 años no está tan presente en la mente de los latinoamericanos en general. Los hay pero no son tantos” añadió.

-¿Y por qué lo haces?

“Bueno, es que la vida es tan aburrida… [suelta una carcajada]. Desde niño me fascinó la ciencia más que nada”, dijo Cartagena cuya formación académica es en Ciencias de Computadora en la UPR y posee un doctorado en Sistemas de Información en la Universidad de Madison, en Wisconsin.

El escritor y profesor recordó que de niño vivía en Nueva York y su papá compraba el New York Times a diario. Allí aparecía Dick Tracy hablando con Pronto Gomez y todos sus oficiales policiacos desde su teléfono. Después, en la década de los 70’s, cuando estaba terminando esa tirilla, ya había imágenes en el teléfono y la gente se reía de eso. Sin embargo, hoy día tenemos un iPhone o Apple Watch… ya todo eso se puede hacer. Así, seguimos viendo que lo que en un momento dado algunos pensadores atrevidos soñaron sin reservas, hoy puede ser realidad.

“La búsqueda de exoplanetas donde pueda haber posibilidad de vida y dejar este que hemos destruido es un sueño que yo creo que la humanidad tiene la inteligencia y la capacidad para hacerlo realidad”.

Será otra cosa: Ventimiglia

Rocío nunca me toca. Ahora me pasa la mano por la cabeza. Es un gesto breve. Quiero tirarme encima suyo en ese momento, enterrar la cabeza en su falda, asfixiarme de llanto hasta el último respiro. Pero sé que si me inclino lo más mínimo no saldré nunca de ahí. Voy a perder este ínfimo residuo de control que me ha sostenido todos estos días. Así que me volteo a recoger los bultos, los lanzo al baúl, tiro la puerta. No reparo bien en lo que hago pero quedo sentada al volante, pongo la radio y Rocío acomoda a la niña, que a su vez dice mi nombre varias veces. La miro por el espejo retrovisor como si la escuchara y hago un esfuerzo tremendo para iniciar el motor. Todo listo. Bajo los cristales, observo de nuevo las mimosas, encendidas en esta época del año, un amarillo casi naranja de tan intenso. Acelero, agarramos carretera. El peso de saber que voy dejando atrás el oeste es casi insostenible. Pero nadie se entera realmente.

La niña me habla de su gato, no puedo recordar su nombre; de sus cubos de arena, de los caracoles que dejamos abandonados ayer por irnos a ver la puesta del sol, de por dónde se extiende la playa hasta Cataluña, hasta Lima, hasta Rincón. Yo solo puedo pensar en cada grano de tierra que, metro a metro, empieza a separarme más y más de este lado del mundo, donde quiera que esté. Y siento la desesperación mánica, el impulso de no detener más el vehículo, no importa lo que se venga encima. Pero sé que darle cabida al menor signo de debilidad me hundiría, me descontrolaría. Así que subo la música, le contesto a la niña algo muy genérico. No sé si acierto en algo pero ella conoce este estado. Le sonrío por el retrovisor como quien se excusa de lo inevitable y vuelvo a mirar al frente, el sol inclinándose ya hacia el horizonte.

Hay algo del silencio que me alivia pero también ahonda mi situación. Es feriado y han puesto por radio un especial de rock de los 80 y 90. Nos regocijamos pero increíble. El trayecto es largo y necesitamos sobrevivirlo lo mejor posible. Es un especial melancólico en el día particularmente melancólico de un periodo demasiado melancólico. Pienso que entre tanto desconsuelo hay también un disfrute cruel, un placer intenso en la contrariedad.

Close your eyes, give me your hand, darling… (The Bangles, 1988). Rocío y yo comenzamos a tararear suave “Do you feel my heart beating? Do you understand? Do you feel the same, am I only dreaming?”

En poquísimos minutos ya estamos turnándonos los coros, cantando, sí, a boca de jarro (“Is this burning, an eternal flame”); pasando juicio sobre quién se sabe mejor la canción. (“Say my name, sun shines through the rain. A whole life, so lonely, then come and ease the pain”).

La niña observa maravillada, la veo por el retrovisor. De pronto me sorprendo sintiéndome extraña, insólitamente feliz. “I don’t wanna lose this feeling, ohhhh…”.

II.

El locutor sazona la selección musical con cuentos chistosos de la época que apenas comprendo. Pero es su voz semidulce la que me rescata en los interludios y abona a mi consuelo. “Francesco Saverio, Francesco Saverio”, lo nombran las entusiastas radioescuchas, pidiéndole los numeritos dorados de lo que imagino como los equivalentes italianos de los bailes de marquesina de los 90.

-Per vedere se ho messo la canzone Aha, Francesco Saverio.

– Naturalmente il vostro desiderio è legge, signorina, contesta él con ese tono de caballerosidad que nunca escuché en la radio pop.

“Take on me, take on me. Take me on, take on me. I’ll be gone in a day or two”. Aha, 1985.

Vuelvo a mirar a la niña por el espejo, emocionada como una cantante amateur. Va tarareando disparates tratando de alcanzar nuestro nivel de expertise sin saber que es inútil. Demasiados años de práctica, más de treinta, nos separan. Así vamos, desde el oeste, de regreso a Venezia tras unos días buscando lo que se nos había perdido hacía 13 años en el mar de Ventimiglia. Poco a poco, la euforia por el rock va cediendo de nuevo al silencio en este regreso de verano.

III.

-Mamá, escribe lo que te voy a decir, dice largos minutos más tarde, rompiendo aquello que se ha alargado ya demasiado. Rocío saca libreta y boli con parsimonia pero sin titubeo, como quien ya conoce este ritual.

-Querido papá: Sé que estás muy ocupado en tu trabajo. Pero yo te extraño. No has debido irte.

Miro a Rocío, que escribe, aunque alcanza a mirarme también, de reojo.

-Acá hay un lugar de comer. Te va a gustar, le digo como tratando de alivianar aquel aire espeso.

-Por qué no me visitas a Italia, papá. Estamos acá por el verano con la Ali. Hemos ido a Livorno, Firenze, Venezia y también a… ¿Dónde estábamos, Ali?

-Ventimiglia. Venga mi niña, vamos a comer.

-Ventimiglia, papá. Trae la libreta y el boli, mama. No he terminado.

-El mar es fuerte acá.

-Una mesa afuera, por favor.

-Escucha.

-Es el Mar Liguriano.

No quiero entrar en cosas muy específicas, qué sé yo. Dos cervezas, un zumo de naranja.

La niña se aleja para ver la orilla del mar. Nos hace señas para que nos fijemos.

-Tiene que ver a su papá, Rocío.

Hace ese gesto, como si enfermara del estómago. Trinca los labios.

-Es su padre.

Se lleva los dedos a la sien, baja la cabeza como si se protegiera de un dolor muy fuerte por el sol.

-Puede ser lo peor. Pero saber que existe, quién es, lo que hace, dónde está.

-Un horror, es un horror de padre. Nos abandonó.

-La responsable de que ése sea su padre eres tú.

Un micro-segundo y ya estaba arrepentida de haberle dicho aquello. Siempre me arrepiento de las cosas que termino diciéndole, como una bala, a Rocío. Nunca la había visto llorar. En cualquier caso, hubiese imaginado un llanto contenido, casi como un desliz. Jamás imaginé algo tan expansivo y profundo.

It’s the eye of the tiger

It’s the thrill of the fight

Rising up to the challenge of our rival

And the last known survivor

Stalks his prey in the night

And he’s watching us all with the eye of the tiger

(Survivor, 1982).

La niña regresa. Rocío se limpia las lágrimas con la servilleta mientras le sirvo más cerveza de la botella, el vaso todavía con un poco de escarcha. Hace que le arregla el pelo a la niña, trata de sonreír.

Le pasa la mano a su mamá por la cabeza y agarra su jugo, lo bebe. Rocío la besa también y llora pero más suave, el llanto contenido que yo había imaginado.

(Turn around)

Every now and then I get a little bit tired

Of listening to the sound of my tears

(Turn around)

Every now and then I get a little bit nervous

That the best of all the years have gone by

(Turn around)

Every now and then I get a little bit terrified

And then I see the look in your eyes

(Bonnie Tyler, 1983).

El sol está por ponerse. En cuestión de segundos, el cielo es un campo minado de rosados y naranjas. Exactamente como en las puestas de Rincón, Puerto Rico.

-No te preocupes, mamá. No tienes que enviar la carta.

Crucigrama: Eduardo Galeano

Horizontales

2. Eduardo Germán María Hughes _____; escritor uruguayo. Autor de Memoria del fuego, Días y noches de amor y de guerra, La piedra arde, Voces de nuestro tiempo, Espejos: Una historia casi universal, Ventana sobre Sandino y Bocas del tiempo.

10. Dicho de un caballo o de una yegua: Que tiene tres pies blancos, pl.

11. Las venas abiertas de _____ Latina (1971); libro de Galeano censurado durante los gobiernos militares de Chile, Argentina y Uruguay.

14. El libro de _____ abrazos (1989); escrito por Galeano.

17. El fútbol a _____ y sombra (1995); libro de Galeano.

18. _____ como ellos y otros artículos; libro de Galeano publicado en 1992.

20. Capital de Perú.

23. Río de Italia.

26. Días y noches de _____ y de guerra (1978); libro de Galeano.

27. Océano.

28. Costal.

29. Siglas de Euskadi Ta Askatasuna, en español ‘País Vasco y Libertad’, organización revolucionaria vasca.

30. Ante Meridiano.

31. Carta de la baraja.

33. Guido Álvaro Peredo Leigue, conocido como _____ Peredo; guerrillero boliviano asesinado en 1969.

34. Que no creen en dios alguno, fem.

37. La piedra _____ (1980); libro de Galeano ilustrado por Luis de Horna.

40. Época.

43. _____ del fuego; trilogía escrita por Galeano. Publicada entre 1982 y 1986, se compone de los títulos Los nacimientos (1982), Las caras y las máscaras (1984) y El siglo del viento (1986).

44. Edgar Allan _____; escritor, poeta, crítico y periodista.

45. _____ Galeano; autor de Ser como ellos y otros artículos, Nosotros decimos no, América Latina para entenderte mejor, Amares y Patas arriba: Escuela del mundo al revés. Apoyó la independencia de Puerto Rico.

46. Ventana sobre _____ (1985); libro de Galeano.

Verticales

1. América Latina _____ entenderte mejor (1990); libro de Galeano.

2. Nombre genérico de las piedras preciosas.

3. Campeón.

4. Grito de _____; gesta de independencia de Puerto Rico el 23 de septiembre de 1868.

5. _____ descubrimiento de América que todavía no fue y otros escritos (1986); libro de Galeano.

6. 13 de _____ de 2015; fallecimiento de Galeano.

7. Negación.

8. De hueso, fem.

9. Espejos: Una historia _____ universal (2008); libro de Galeano.

12. Letra griega.

13. Siete imágenes _____ Bolivia (1971); libro de Galeano.

15. Ondas.

16. Cavidad grande y muy profunda en la tierra.

19. 3 de _____ de 1940; nacimiento de Galeano.

21. Municipio de Puerto Rico.

22. Olor agradable.

23. _____ arriba: Escuela del mundo al revés (1998); libro de Galeano.

24. Rezas.

25. _____; ciudad natal de Galeano.

27. Acusativo o dative de pronombre.

32. Señor, abrev.

35. Bocas del _____ (2004); libro de Galeano.

36. _____; libro de Galeano publicado en 1993.

38. Hueso del muslo.

39. Del verbo traer.

41. Andrés Quintana _____ (1787–1851), político, escritor, poeta y periodista. Fue diputado y firmante del Acta de Independencia de México.

42. Nosotros decimos _____ (1989); libro de Galeano.