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Amenazado el derecho a saber

Fotos por Alina Luciano

 

Una amplia representación de periodistas y sus organizaciones, portavoces de la sociedad civil, líderes comunitarios, docentes y estudiantes de comunicaciones advirtió en conferencia de prensa frente a las escalinatas del Capitolio que el derecho a saber del pueblo está amenazado con el proyecto del Senado, PS 63 que propone enmiendas a la llamada Ley de Transparencia.

La medida, que sería presentada a votación en el Senado esa misma tarde del martes, 14 de octubre, supone  un golpe directo a la transparencia, la rendición de cuentas y  la libertad de prensa, se denunció.  Las entidades coincidieron en que la medida representa un gran retroceso en materia de acceso a la información pública y pisotea el derecho constitucional del pueblo a saber cómo opera su gobierno.

El PS 63 fue radicado en enero por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y nunca fue llevado a vistas públicas. El licenciado Kevin Rivera, en representación de la presidenta del Colegio de Abogadas y Abogados (CAAPR), recordó que ante la falta de vistas públicas, el Colegio se tomó la iniciativa de celebrar unas vistas públicas en el mes de mayo, en las cuales participó una decena de organizaciones que no avalaron el proyecto. Las organizaciones presentaron informes al Senado con sus recomendaciones, pero ninguna de ellas fueron acogidas. Por el contrario, las enmiendas a la ya Ley de Transparencia empeoran el acceso a la información pública, obstaculizan la fiscalización ciudadana y debilitan el trabajo de la prensa.  Se ha sabido que solo la Comisión Estatal de Elecciones ha apoyado la medida.

Retrocesos graves en transparencia

El PS 63 duplica los plazos de respuesta de las agencias, al extender de 20 a 40 días laborables el tiempo para atender solicitudes de información. Además, otorga a los jefes de agencia el poder de decidir sobre la divulgación de datos, crea nuevas trabas burocráticas que facilitan el rechazo de solicitudes legítimas y elimina la posibilidad de requerir información en formatos abiertos, como Excel o CSV, limitando así la utilización de datos.

De aprobarse el PS 63, también se dificultará que organizaciones comunitarias obtengan la información necesaria sobre las obras, ordenanzas municipales y cualquier dato que les sirva para conocer y reaccionar oportunamente a las propuestas que se anuncian en sus pueblos o regiones. Asimismo, el proyecto impone barreras adicionales a ciudadanos sin acceso digital y propone sanciones simbólicas que no garantizan una transparencia efectiva.

“Sin fiscalización, no hay rendición de cuentas. El pueblo se queda sin los derechos democráticos por los que tanto ha luchado. La ASPPRO sistemáticamente ha combatido la imposición de normas para el acceso a la información pública y esta vez no será diferente. La transparencia es indispensable”, afirmó la presidenta de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO), Nydia Bauzá.

Mientras, la directora ejecutiva de la organización Sembrando Sentido, Issel Masses, advirtió sobre la pertinencia del derecho de las personas a tener información respecto al gobierno. “Cada gasto público y cada contrato del gobierno tienen un impacto directo en nuestras comunidades y en nuestra gente. Debemos aspirar a conocer la información de cómo funciona el gobierno de forma oportuna. La transparencia no puede verse como un obstáculo, sino como la base de la democracia y la garantía de que los recursos del país se usen con sentido y justicia”.

Masses presentó a la organización independiente internacional, Centro para la Ley y la Democracia (CLD), las enmiendas del PS 63 para su análisis, y el resultado fue que, de aprobarse, Puerto Rico caería del puesto 94, lo que ya es un tercer bloque, al puesto 106 de 140, con un acceso a la información comparado con un país como Irán.

Por su parte, la periodista Gloria Ruiz Kuilan, presidenta del Overseas Press Club (OPC) , declaró: «No hay democracia plena sin acceso a la información pública. Las enmiendas que pretenden aprobar no corrigen errores. No podemos aceptar que el pueblo y la prensa esperen el doble de tiempo por documentos e información que les pertenecen».

Por su parte, el licenciado Rivera planteó: “Debemos preguntarnos cuál es el fin público de restringir el acceso efectivo de la ciudadanía a la información pública en manos del Gobierno, más allá de entorpecer el que se ejerza un derecho constitucional. ¿Qué más se puede buscar, si no esconder, encubrir y ocultar?’.

Entre las entidades presentes en la conferencia de prensa y que han expresado  su rechazo al PS 63 estuvieron la ASPRO,  el OPC, Sembrando Sentido, Kilómetro Cero, la Comisión Ciudadana para la Auditoría de la Deuda, Ayuda Legal Puerto Rico, el Centro de Periodismo Investigativo, Amnistía Internacional, el CAAPR,  la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la Federación de Pescadores, María Fund, 9 Millones, Todas, Bonita Radio, la Clínica Legal de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana, Firmes, Unidos y Resilientes con la Abogacía (FURIA), el Resiliency Law Center, así como estudiantes y docentes de facultades de comunicaciones del país y representantes de otros medios de comunicación.

Los denunciantes recalcaron que el  acceso a la información pública hace posible la participación ciudadana. Sin datos, los ciudadanos no pueden tomar decisiones informadas ni exigir rendición de cuentas.

Ante la expectativa de que el proyecto fuese aprobado, las organizaciones hicieron un llamado urgente a los senadores y senadoras, particularmente a los de la delegación del Partido Nuevo Progresista, a rechazar el PS 63 y proteger el derecho constitucional de acceso a la información. Se supone que de acuerdo con el proceso legislativo, de ser aprobado el proyecto debe pasar luego a la Cámara. De no ser aprobado, se supone que regrese al Senado, ya sea para enmiendas o para lo que disponga el presidente.

Se unen otras voces en conferencia de prensa

 En declaraciones por escrito, la Coordinadora General del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC),  Eva Prados, convocó a la ciudadanía a defender su derecho a saber llamando al Senado, y, de aprobarse, hacer lo propio con la Cámara de Representantes.

“El pueblo tiene el poder de detener esta medida, dejándole saber a sus legisladores su total rechazo. Que sientan el precio político de su decisión. Lo que están tratando de hacer con la Ley de Transparencia afectará al pueblo entero en su derecho de acceso a información gubernamental sobre cualquier tipo de permiso que da el Gobierno sobre procesos de expropiación, sobre proyectos de construcción, para el trabajo investigativo y educativo que se hacen en las escuelas y universidades, para el rol de fiscalización e información que hacen los medios, entre otros.

La Unión de Periodistas, Artes Gráficas y Ramas Anexas (UPAGRA) igual censuró la medida. La UPAGRA recordó que la Ley Núm. 141 de 1 de agosto de 2019 fue promulgada en los últimos días de la administración de Ricardo Rosselló y establece una política pública sobre el acceso a la información generada o custodiada por entidades gubernamentales en Puerto Rico.

“El acceso a información pública es un derecho constitucional, como parte del derecho a la libertad de expresión que tenemos todos. El propósito de la ley fue establecer mecanismos procesales ágiles, sencillos y económicos para que cualquier persona pueda solicitar información sin necesidad de demostrar interés legal. Pero las agencias públicas la han estado usando para dilatar las gestiones de los periodistas, que en decenas de casos han tenido que recurrir al tribunal para hacer cumplir la ley, lo cual usualmente no pueden hacer un ciudadano común o medios más pequeños o independientes. Agregarle más requisitos al proceso convierte la llamada ‘Ley de transparencia’ en una farsa si en la práctica no la están cumpliendo”, señaló Néstor Soto, secretario ejecutivo del  sindicato de periodistas.

 

 

 

 

 

 

Hacia la soberanía alimentaria en Puerto Rico

 

Carol E. Ramos-Gerena,
Javier A. De la Rosa López,
Patricia Cruz Muñiz,
Paula A. Miranda Marty,
Gabriel J. Dávila Ceinos *

Especial para Rn Rojo

Cada 16 de octubre, a nivel global se conmemoran dos fechas relacionadas, pero con enfoques contrapuestos sobre los sistemas alimentarios. La primera es el Día Mundial de la Alimentación, promovida por agencias intergubernamentales, y la segunda es el Día Internacional de la Soberanía Alimentaria, impulsada por un movimiento transnacional de base campesina que defiende el derecho a decidir cómo se producen y distribuyen los alimentos. Estos enfoques contrapuestos permiten identificar los retos que enfrenta Puerto Rico y las posibles soluciones para superarlos.

El Día Mundial de la Alimentación fue establecido en 1979 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), fundada el 16 de octubre de 1945. La FAO decidió conmemorar su fundación y el Día Mundial de la Alimentación con el fin de concientizar sobre el hambre y la seguridad alimentaria en la misma fecha.

Por su parte, la soberanía alimentaria se institucionalizó en 1996, cuando La Vía Campesina presentó el concepto en la Cumbre Mundial de la Alimentación convocada por la FAO. Mientras el tema oficial de esta Cumbre era “garantizar la seguridad alimentaria para todos”, La Vía Campesina subrayó que no basta esta garantía si no se democratiza el control de su producción y distribución. Desde entonces, los movimientos campesinos declararon el 16 de octubre como el Día Internacional de Acción por la Soberanía Alimentaria de los Pueblos, una jornada de movilización política y social no reconocida por la FAO.

Según la FAO, la seguridad alimentaria existe cuando “todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfacen sus necesidades dietéticas y sus preferencias alimentarias para llevar una vida activa y saludable.

En cambio, la soberanía alimentaria según La Vía Campesina es “el derecho de los pueblos a alimentos saludables y culturalmente apropiados, producidos mediante métodos ecológicamente respetuosos y sostenibles, y su derecho a definir sus sistemas alimentarios y agrícolas. Pone las aspiraciones y necesidades de quienes producen, distribuyen y consumen alimentos en el centro de los sistemas y políticas alimentarias, en lugar de las demandas de los mercados y las corporaciones. Defiende los intereses y la inclusión de la próxima generación…”

¿Qué implica esto para Puerto Rico?

Políticas estatales y federales han provocado que Puerto Rico solamente produzca entre 10 y 15% de los alimentos que consume, llevando a que dependa casi por completo de la importación marítima desde los Estados Unidos para su abastecimiento. Esta dependencia pone a Puerto Rico especialmente vulnerable al cambio climático y a crisis internacionales que puedan interrumpir las rutas de transporte. En consecuencia, Puerto Rico podría quedar, en cualquier momento, privado del derecho humano a la alimentación [1].

Por eso, no basta con “garantizar la seguridad alimentaria para todos”; es indispensable transformar la forma en la que se toman decisiones sobre nuestro sistema alimentario y asumir nuestro derecho a definirlo colectivamente. Este 16 de octubre, insistir en la soberanía alimentaria es afirmar la necesidad de una gobernanza capaz de cuestionar quiénes realmente toman las decisiones sobre nuestro sistema alimentario.

En Puerto Rico, el sistema alimentario refleja una fuerte dependencia de actores corporativos que concentran el poder en la producción y distribución. Este modelo, guiado por la acumulación y la extracción, prioriza las ganancias sobre el bienestar colectivo y la protección ambiental. Frente a ello, es urgente fortalecer las organizaciones que ya impulsan modelos de apoyo mutuo y redistribución de la riqueza. Por lo que afirmar la soberanía alimentaria implica rearticular un nuevo sistema agroalimentario que garantice condiciones justas para quienes trabajan la tierra y les proteja frente a estos actores corporativos.

Ya existen ejemplos que marcan este camino. Organizaciones agroecológicas han formado una nueva generación de agricultores y agricultoras con prácticas que unen la producción sostenible, el respeto ambiental y la tenencia colectiva. Espacios como Finca El Vapor y Finca Güakiá, en San Lorenzo, integradas al fideicomiso de tierras del Instituto para la Agroecología (IALA), son prueba de que otro modelo es posible.

Asimismo, la Cooperativa de Acceso a Tierras (CAT) y el Fideicomiso de Tierras Comunitarias para la Agricultura Sostenible (FiTiCAS) demuestran la capacidad de la organización colectiva para responder al acceso limitado a tierras. Al romper con la visión de la propiedad privada como única vía de participación agrícola, estas iniciativas reconocen que la producción sostenible requiere tierras seguras y accesibles para quienes las cultivan.

También existen organizaciones como Comedores Sociales, que promueven los bancos de tiempo y la ayuda mutua como formas de intercambio y creación de valor. En estos espacios, el tiempo invertido en el apoyo colectivo se convierte en la base de la participación y en la garantía de reciprocidad futura.

Avanzar hacia la soberanía alimentaria en Puerto Rico significa repensar cómo cultivamos, compartimos y gobernamos los sistemas alimentarios desde la justicia social, ambiental y económica. Para lograrlo, es necesario co-diseñar espacios para ejercer el derecho a decidir nuestro sistema alimentario, y promover políticas públicas que impulsen la producción local, la protección de tierras agrícolas y la formación agroecológica. Las experiencias organizativas del país muestran que ya existen caminos posibles: proyectos que integran la tenencia colectiva, la economía solidaria y la participación comunitaria como pilares para transformar el sistema agroalimentario.

En el fondo, la soberanía alimentaria no es solo una meta, sino un proceso de resistencia colectiva hacia un futuro que visionamos, planificamos y forjamos día a día desde nuestro territorio.

Nota
[1] Cabe resaltar que el derecho a la alimentación había sido reconocido como inalienable y fundamental en la Carta de Derechos de la Constitución de Puerto Rico (sección 20); sin embargo, esta sección fue eliminada por el Congreso de los Estados Unidos antes de su aprobación en 1952.
*Los estudiantes del curso PLAN 6995: Planificación de Sistemas Alimentarios, junto a la doctora Ramos Gerena, que es fruto de diálogo e investigación en clase.

 

Presentan libro de Joserramón (Che) Melendes

La editorial Sal  nos complace anunciar la presentación oficial del primer título de nuestra colección Tributarios: Joserramón “Che” Melendes, Estoi escribiendo para ustedes –Antolojía poética–. Este libro, que recoge una considerable muestra de la poesía de Melendes, incluye un enjundioso ensayo sobre su labor editorial desde qeAse, fotografías de archivo y material audiovisual complementario que enriquecen la experiencia de lectura al dar a conocer la obra del autor a través de diferentes medios difusivos.

La presentación se llevará a cabo el jueves 30 de octubre del 2025, de 6:00 a 8:00pm, en la Casa Aboy. Esta actividad, en modalidad de conversatorio, estará a cargo del editor, Alejandro Medina, contará con la presencia de Joserramón y nos acompañarán Raúl Romero, autor del ensayo que se incluye en la antología, y Domingo Dávila, colaborador y distribuidor de qeAse durante sus años de mayor actividad.
Dialogaremos sobre el trabajo editorial que supuso la publicación de la antología, sobre el material poético antologado y la tesis principal del ensayo de Romero.

Para amenizar la presentación, contaremos con la presencia de Esteban Groennou, compositor y guitarrista, quien compuso para la ocasión una pieza musical con base en la poesía de Che. Además, la poeta Yomarilly Meléndez introducirá y dará inicio al recital de poesía que ofrecerá el autor para los asistentes.

Las antologías estarán a la venta y, como cierre de la actividad, el autor se hará disponible para la firma de los ejemplares.
Hemos planificado esta presentación por mucho tiempo y nos ilusiona la idea de contar con la presencia de ustedes para celebrar la publicación de la antología, así como la valiosa obra de Joserramón.

El libro esta a la venta en la CLARITIENDA

Reseña de La boda de O. T. Low de Alina de Marrero

 

Especial para En Rojo

En 1986 Griselda Gambaro, primera dramaturga argentina, escribió Antígona Furiosa. Desde entonces se estudia en las universidades y centros de formación teatral como teatro político contemporáneo, cuyos recursos retóricos son lo inconexo, la fragmentación y el carácter irreverente de lo contemporáneo desgarrando la pieza original de Sófocles para crear un urgente drama a retazos, unos clásicos otros actuales, que se oponen a la dictadura ayer y hoy. Nadie en Puerto Rico la cuestiona. ¿Será así con la pieza que comentaremos a continuación? El 10 de octubre de 2025 Alina Marrero, experimentada dramaturga y directora puertorriqueña, iniciada en el filoso y pluriartístico cincel del teatro político de los 70, estrena su versión del Otello de William Shakespeare en Moneró Café Teatro & Bar. Todo el espacio del café-teatro es el lugar escénico de la trama, allí se celebra la fiesta, el público son los invitados, así que las escenas discurren al frente en el escenario convencional del lugar, atrás donde hay una tarima, en la barra y entrada al lugar. Todo el recinto es el escenario, que simboliza la ciudad total, un theatrum mundi espectral atraviesa la pieza y el montaje.

Utiliza el tropos de una fiesta de bodas de corte popular, lejos del glamur de la clase alta, pero en la cual se intenta lo imposible, que la hija de un senador, parte de la llamada administración colonial, habituados a vivir sin que les falte nada, producto de los dineros ganados al facilitar el entramado del estatus, se case con un adinerado empresario productor musical, negro, de origen pobre. La conciliación de clases es imposible, el intento de unirlas sólo provoca que los males sociales que deforman nuestras vidas coloniales emerjan con violencia. Se generan monstruos horribles como lo es el feminicidio, cuya versión colonial presenta un hombre negro atormentado no sólo por los celos, no sólo por su etnia, no sólo por su origen de clase, sino que también por la hegemonía del capital blanco estadounidense, que lo manipula con hilos invisibles queriendo que sea poderoso como sinónimo de vida, mientras lo deshumaniza y animaliza. Esto corre inmanente por toda la pieza.

A través de la trama y el montaje se cuestionó todo, cómo se aborda la negritud, lo femenino y a la pobreza. Ciertas camisas de fuerza impuestas por la sociología reformista invasora fueron apaleadas. ¿Por qué en Puerto Rico un travestí no puede ser heterosexual? Un famoso residencial público sanjuanero brilló como metáfora anti-marcos teóricos sin vivencia. La inclusión, la lucha por la equidad y la lucha de clases no juega al vocabulario políticamente correcto.

Todos los personajes de alguna manera están vinculados a la obra original. Eso queda claro durante el primer segmento de la trama, la fiesta de boda. Ya desde sus nombres se hace posible que conozcan a Shakespeare: Yaggi es Yago, Desdita es Desdémona, O. T. Low es Otello, Cas es Cassio, Blanca, la cortesana, es Bianca la dueña del club donde se celebra la boda, casi una wedding planner a cargo de que todo transcurra en orden, que ella desordena. ¿Y quién es Yomo, el wiked hare? Es el maestro que da clase de literatura, historia, sociología contemporánea, es el juglar que reseña la calle inmediata, es el narrador y es Yomo, el cantante urbano entrando al mundo shakespiriano. Es la rareza característica de la dramaturga-directora, quien ha devorado las rupturas del Happening de los 60s y 70s, del vodevil francés decimonónico, de la revista musical caribeña, de la escuela Victoria Espinosa y de las molotov que tanto lanzó cuando fue necesario.

La escenografía, como dijimos a principio, es fija, es decir, los espacios dramáticos y el espacio teatral, se funden. Se añaden algunos elementos como sillas y mesa, amén de vasos, bebidas y el pañuelo. Este último carga a todas las ancestras de OT Low; es regalado a su adorada Desdita y, por virtud, de la trama convierte a Cas, el guapo, alto y blanco travestie heterosexual, en detonante del conato de desgracia. Botón que aprieta el masculino, blanco, guapo y blanco Yaggi.  Una pantalla hacía las veces de un grafitti, arte que comenta desde la marginación y el humor pueblerino, que es el más contestatario, sobre la tragedia shakespiriana-boricua. Sobresalen «Travesti heterosexual» y «Otelo es un pendejo», amén de la aparición de Jorge Rivera Nieves, periodista comentando la tragedia.

Las luces de Quique Benet despliegan rayos que asoman el montaje hacia el típico espectáculo musical de café-teatro. Es parte del concepto de la dirección. Además de la tarima frontal y la del lado del público, entran por los diversos trillos en que actúan los personajes con certeza y arte. La primera parte de la trama, el establecimiento, las luces se unen a la intención de espectáculo total, en el cual tanto Carlos Esteban Fonseca como Yaggi y Jorge Armando como OT Low, provocan que el público, cante, coree, aplauda, alce sus copas y crea que nada terrible pasará. Para quienes conocemos la pieza y el ingenio de la autora, esta primera parte resultó el horroroso tic tac de un artefacto que seguro explotaría. Una pantalla hacía las veces de un grafitti, arte que comenta desde la marginación y el humor pueblerino, que es el más contestatario, sobre la tragedia shakespiriana-boricua. Sobresalen «Travesti heterosexual» y «Otelo es un pendejo», amén de la aparición de Jorge Rivera Nieves, periodista, que comenta la tragedia.

El elenco accedió a la poeisis en rebelión de su directora Alina Marrero. Esta les lleva a interactuar con el público-comensales de la boda con unos parlamentos cargados de palabras, que debían llevar al facsímil de cómo se habla cuando se ha bebido y se es feliz; estos cuelan la obra shakespiriana o aluden a esta. Es la parte de mayor reto actoral. Tanto Jonathan Cardenales, Sofia De la Cruz, Fabiola Brown Viqueira, Jorge Armando y Carlos Esteban Fonseca buscan la verosimilitud del registro de lo festivo originario, que no es para nada sutil ni contenido. Un tour de force que muestra sus quilates actorales en la búsqueda porque es modificado por el carácter que muestre el público cada noche.

Entonces llegan los celos y el elenco puertorriqueño se desborda en talento. ¿Ocurrirá lo mismo en otras escenas del mundo? Los nuestros se encuentran en William Shakespeare como pez en el agua. Desde Eugenio María de Hostos se da esa tendencia; este defendía al inglés como modelo para escribir una obra dramática, puesto que partía de las caracterizaciones y no de las peripecias de la trama. Jonathan Cardenales, quien interpreta a Cas, un hombre que se trasviste y así halla su esencia, borda con ternura su personaje. Entiende su participación con dominio corporal y conciencia del lugar de su personaje; Fabiola Brown Viqueira asimila la fragmentación de la obra y el montaje con madurez. Su emotividad fluye sin juzgar la clase social de Desdita. Ocupa con autenticidad cada momento y crea su propio hilo conductor. Sofia De la Cruz imparte a su Bianca el carácter diligente que conoce muy bien con el arte sursiendo cada etapa de este. Yomo agarra al público en cada una de sus apariciones, tanto cantadas como habladas. Goza de excelente timbre y dicción, recursos necesarios para el teatro.

Carlos Esteban Fonseca busca la interacción con el público sin descuidar sus difíciles parlamentos, logra que el público cante con él. Cuando la obra se acerca al Otello original sacude con su Yago-Yaggi, sobresale con su fuerza y profundidad. Jorge Armando maneja al público en confianza, tiene experiencia y la sangre fría; cuando OT Low sucumbe a los celos todo se vuelve peligro. El actor posee un aparato vocal y capacidad histriónica que lo equipara al dominio actoral del experimentado Carlos Esteban Fonseca.

La estridencia teatral de Alina Marrero se mantiene firme por toda la representación. Todas sus rupturas y riesgos son encaminados por una lógica artística erudita de Shakespeare y de los feminicidios. Logra el unísono de todas las partes, un unísono de carácter plural. Su final derrota el devenir original y se enfrenta a golpes y con humor a este Puerto Rico ensangrentado. No teme. Mucho más se puede decir. Puedo decir que salimos felices de que este montaje alcanzara su meta.

Le dejamos el manifiesto que escribió la autora (signo que refleja su vínculo con los surrealistas franceses, el dadaísmo y el expresionismo, engullidos en antropofagia artística contra el invasor, el opresor, el acosador, contra los que intentan asesinarnos a diario):

MANIFIESTO PARA UNA FICCIÓN VIVA

(o cómo mentir con conciencia en dos horas diarias)

Esto no es una puesta en escena. Es una conspiración poética.
Una invitación a mentir con conciencia, a jugar con la verdad
como quien juega con fuego.

Aquí no se actúa para parecer real. Aquí se finge para revelar.
La mentira no es trampa: es estrategia, espejo, risa que incomoda.
Tomamos la ciudad como escenario: el cristal roto, el aire que no enfría,
la parada donde nadie espera. Todo es montaje. Todo es ficción viva.

Nos reunimos por dos horas cada día, pero el tiempo se fractura.
Creamos escenas que duran minutos y pensamientos que duran semanas.
No hay solemnidad. Hay cuerpos que mienten, historias que se inventan,
verdades que se tambalean.

Al final de cada día, no hay aplausos. Hay palabras que se mueven.
Un glosario colectivo en caravana. Una constelación de ficciones que
nos recuerdan que el teatro vive alrededor del texto, en el gesto, en la grieta,
en la carcajada que revela.

De Alina Marrero

 

Cuba reafirma su apoyo a la causa palestina con multitudinaria movilización

Acto de solidaridad con Palestina. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

 

Corresponsal de CLARIDAD

 La Habana, Cuba-Con una multitudinaria manifestación, Cuba volvió a mostrar su “apoyo incondicional” a la causa del pueblo palestino y a expresar su “enérgico rechazo” al genocidio israelí, que ya ha cobrado la vida de cerca de 70,000 palestinos en la Franja de Gaza en los últimos dos años.

Portando banderas de Palestina y Cuba y pancartas con mensajes como “Palestina Libre” y “Permaneceremos [de pie] como el olivo”, más de 100,000 personas, según cifras oficiales, se movilizaron el pasado 9 de octubre hasta la Tribuna Antiimperialista en La Habana, a escasos metros de la Embajada de Estados Unidos en esta ciudad.

El acto político-cultural –que coincidió con la entrada en vigor del llamado “acuerdo de paz” alcanzado entre el régimen israelí y el movimiento palestino de resistencia Hamás– contó con la presencia del presidente Miguel Díaz-Canel y de otros altos funcionarios del gobierno cubano, así como de jóvenes palestinos estudiantes de Medicina en la isla.

Acto de solidaridad con Palestina. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Desde la tribuna, los asistentes denunciaron lo que denominaron un “proyecto imperial” ejecutado por Israel y apoyado por el gobierno de EE.UU. para expulsar al pueblo palestino de sus tierras.

“El estado colonial de Israel no es simplemente un ente invasor, es una pieza clave en un proyecto imperial que se sostiene sobre el asesinato organizado, el borrado sistemático de la memoria, la fabricación de una historia falsa y la imposición de una identidad fabricada para servir al poder”, dijo Abdallah Rahman, estudiante palestino de Medicina en Cuba, dirigiéndose a los presente.

Según el joven palestino, el pueblo de Israel también ha sido engañado por quienes apuestan por este proyecto imperial, por lo tanto, “liberar a Palestina y derrotar al sionismo no solo significa justicia para los palestinos, sino también liberar al pueblo judío del yugo del imperialismo”.

Desde el inicio de la más reciente ofensiva israelí contra Gaza, más de 67,200 palestinos han sido asesinados y alrededor de 165,000 han resultado heridos de manera grave. La cifra de muertos incluye más de 20,000 niños, según datos de organizaciones internacionales.

La Franja de Gaza ha sufrido también el desplazamiento forzado de más de 2 millones de palestinos, que además han visto sus hogares reducirse a escombros bajo las más de 200 mil toneladas de bombas lanzadas por el ejército israelí.

Para el pueblo cubano, que por más de 60 años ha sufrido también actos de agresión por parte del imperialismo, es necesaria la solidaridad con el pueblo palestino.

“Como parte del pueblo cubano y siendo víctimas también de agresiones, es nuestro deber estar aquí hoy apoyando a un pueblo que está sufriendo. Están matando niños, eso no tiene justificación, no tiene perdón ninguno. Y aquí estamos haciendo lo que se puede, desde lejos, pero apoyando con el corazón”, afirmó a CLARIDAD una de las jóvenes cubanas asistentes al encuentro de solidaridad.

“Palestina tiene que ser reconocida como un Estado, no puede ser solo oyente en las Naciones Unidos. Ellos merecen y tienen la legitimidad, incluso más que otros países, de constituirse como un Estado, porque son un pueblo, tienen sus derechos”, dijo, por su parte, Laura García, estudiante de Derecho de la Universidad de La Habana, quien también dijo presente en el evento.

Al cierre de esta nota, el acuerdo firmado entre el gobierno de Benjamin Netanyahu y el movimiento Hamás, había concretado el intercambio de rehenes de ambas partes.

Hamás liberó a 20 personas que mantenía detenidas desde el 7 de octubre de 2023, mientras Israel liberaba a casi 2,000 rehenes palestinos, incluyendo más de una veintena de menores de edad, apresados injustamente en los últimos años.

Estas acciones forman parte de una primera fase del plan, diseñado por la administración del presidente Donald Trump –sin contar con el pueblo palestino– y que se concretó con la firma en Egipto de un acuerdo de cese el fuego en Gaza.

Si bien para muchos palestinos este supone un primer paso hacia una necesaria y duradera paz en los territorios, las expectativas no resultan ser muy altas dada la larga historia del régimen israelí de irrespetar los acuerdos establecidos, así como continuar sus asentamientos ilegales en territorios ocupados.

“Por esas razones, liberar a Palestina no es solo una causa nacional, en una lucha contra el sistema que creó al sionismo, que lo alimenta, que lo protege. Es una batalla por la verdad, por la memoria, por la dignidad y por los pueblos que resisten”, dijo al cierre de su intervención el estudiante palestino Rahman.

Desde Cuba, mientras tanto, aseguran que “lo mínimo que podemos hacer es estar aquí y gritar “Viva Palestina Libre”.