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Cuestionan el ahorro en contrato de combustible de la AEE

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Al igual que organizaciones, activistas, personas conocedoras del campo de la energía eléctrica en Puerto Rico que han puesto en duda los planes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) de aumentar el uso de gas natural como transición a la energía renovable, el Instituto para el Análisis Financiero y Económico de la Energía (IEEFA, siglas en inglés) puso en duda que el primer proyecto del uso de gas natural, produzca los ahorros prometidos y que vaya a cumplir con el objetivo de mover al país hacia la energía renovable. 

En su más reciente análisis sobre el particular (publicado el 29 de marzo) IEEFA indica que aun cuando ha reconocido que la idea del proyecto, de reforzar la generación en el norte con un contrato de gas natural a un corto plazo de 5 años, no es necesariamente mala, reiteró sus planteamientos sobre el contratista, los términos y la estructura del contrato, respecto a los cuales denunció “sugieren que la AEE no ha aprendido mucho de su historia reciente”. 

Se refiere al contrato con la empresa New Fortress Energy (NFE), que suministrará gas y convertirá las unidades cinco y seis de la Central Palo Seco en plantas para quemar gas, además de desarrollar gas natural licuado.

Según trae a la luz IEEFA, las estimaciones oficiales de ahorro presentados por NFE, varían de manera amplia y son contradictorias con los datos propios de la AEE. El artículo de IEEFA una vez más suscrito por la analista Kathy Kundel, advierte de que en una presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores, en Nueva York, en noviembre pasado, NFE, estimó que el proyecto generaría $ 285 millones en ahorros anuales. Mientras que la AEE ha estimado que el proyecto ahorrará $ 1.200 millones en cinco años ($ 240 millones por año) y $ 150 millones por año. 

La analista anota que los supuestos de ahorro de la AEE requieren que las plantas se utilicen con frecuencia para generar electricidad. Pero denuncia que esto se contradice con el propio Plan de Recursos Integrados (PRI) de la AEE, presentado ante la Comisión de Energía de Puerto Rico (CEPR) el mes pasado, que proyecta que las unidades de San Juan no se utilizarán adecuadamente y no podrán generar esos ahorros. 

Según IEEFA después de la conversión a gas, estas unidades aún no serán las más económicas en el sistema de la AEE, lo que debería reducir su uso y además el PUI requerirá de nuevas plantas de energía renovable y gas natural, que serán costosas de operar y, por lo tanto, reducirán la utilización de las unidades de San Juan. Si las unidades se usan con menos frecuencia, entonces el cambio de combustible generará menos ahorros. 

IEEFA estima que la conversión de San Juan logrará menos de $ 100 millones en ahorros anuales en los primeros cinco años. Después de los cinco años iniciales del contrato, se proyecta que las unidades de San Juan se utilizarán aún menos, entre el 5% y el 41% entre 2025 y 2029. 

“Este enfoque de ahorro mal pensado está en consonancia con la historia reciente de la AEE, que ha visto un desfile de iniciativas de ahorro mal documentadas presentadas por los consultores financieros de la AEE, con aparentemente poco seguimiento y sin informes de ahorros reales de estos proyectos”, denuncia la experta. 

Otro aspecto que se analiza es que la estructura del contrato agrega más confusión al presupuesto no transparente de la AEE. IEEFA objeta que la AEE está tratando el contrato, como un contrato de combustible, pero incluye pagos a NFE por actualizaciones de costos de capital a las unidades de San Juan. En efecto esto significa que la AEE está tomando prestado el costo de capital y pagándolo a través del gasto de combustible. Este arreglo -dice IEEFA- es inapropiado por dos razones: Primero, porque es imposible saber cuál es la tasa de interés efectiva de la AEE para este “préstamo”. 

Segundo, porque tratar los gastos no relacionados con el combustible como gasto de combustible es una violación a la ley de Puerto Rico que reglamenta a la AEE. La razón de esta ley se da porque la combinación de costos de capital en el presupuesto de combustible de la AEE confunde la verdadera condición financiera de la corporación y hace que sea más difícil verificar cualquier nivel de ahorro real de combustible del contrato al examinar el presupuesto. 

No escapa al análisis denunciar que el panorama financiero general de la AEE se ha visto empañado por las malas prácticas de endeudamiento (incluidos los préstamos para pagar los costos del combustible y la falta de transparencia en el uso de los fondos prestados); auditorías financieras diferidas; no proporcionar los informes presupuestarios trimestrales requeridos a la Junta de Supervisión Financiera y Administración (FOMB siglas en inglés); incapacidad para justificar partidas presupuestarias (según lo señalado por la CEPR); e importantes “irregularidades” contables (incluyendo cientos de millones de dólares en castigos de cuentas por cobrar). 

IEEFA repara de que, a medida en que la AEE se embarca en una serie de proyectos de contratación multimillonarios e iniciativas de ahorro exigidas por la JCF, al mismo tiempo que intenta regresar a los mercados de capital, es fundamental contar con una mayor transparencia y capacidad para realizar un seguimiento preciso de los ahorros presupuestarios. 

Concluye que la AEE necesita alcanzar sus objetivos de ahorro de combustible para poder salir y mantenerse fuera de la bancarrota y que si no logra estos ahorros, será imposible realizar una nueva inversión en generación y transmisión, retención e inversión de la fuerza laboral y tarifas asequibles.

Brasil: La detención de Temer

Por Juraima Almeida

Justo en el momento en que la popularidad del ultraderechista Jair Bolsonaro se desploma a velocidad vertiginosa y a pesar de los servicios prestados al golpismo, el expresidente de facto Michel Temer fue arrestado, junto a Welligton Moreira Franco, ex ministro de Minas y Energía, como forma de fortalecer el autoritarismo de la investigación Lava Jato.

 Por otra parte, Sérgio Moro, el “juez justiciero” del Lava Jato se envalentonó después de los contactos que estableció con el FBI y la CIA durante la visita oficial de Bolsonaro a Donald Trump, y buscó que la Cámara de Diputados le dé prioridad a su paquete anticrimen que incluye toda una serie de aberraciones. Pero el jefe de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, desoyó el pedido de Moro y reafirmó que la prioridad en el Congreso es la nefasta reforma de la previsión social.

Las detenciones concentraron todas las atenciones del país, quitando el eje en los problemas prioritarios del país, con un Moro desgastado. Pero Temer fue puesto en libertad tras pasar cuatro noches en prisión preventiva bajo la acusación de ser el “líder” de una organización criminal que incurrió en delitos de corrupción no solo durante su presidencia de facto, sino durante los últimos 40 años.

Temer, de 78 años, se vio favorecido por la inesperada decisión unilateral del juez de segunda instancia Antonio Ivan Athié, quien alegó que la prisión preventiva decretada se basó en “suposiciones de hechos antiguos, apoyadas en afirmaciones” de la Fiscalía.  

Athié concedió la libertad al Moreira Franco, un importante aliado de Temer en el partido Movimiento Democrático Brasileño (MDB), así como a otros cinco detenidos en el mismo operativo en el que fue capturado, entre ellos el coronel de la reserva Joao Baptista Lima Filho, amigo personal del expresidente y su principal testaferro.

 “Aunque se admita que existen indicios que pueden incriminar a los implicados, estos no sirven para justificar la prisión preventiva” porque son “antiguos” y además “no está demostrado” que los sospechosos “atenten contra el orden público”, “oculten pruebas”, u “obstaculicen” las investigaciones, aseguró el juez. 

Obviamente, no es la misma línea de análisis y acción que la operación Lava Jato, el entonces juez Moro y el Supremo Tribunal Federal tomaron en la causa contra el expresidente Lula da Silva, a quien apresaron, condenaron y lo inhabilitaron para ser candidato presidencial.

La orden de detención de Temer está relacionada con datos obtenidos de la delación de un ejecutivo de la contratista Engevix, que implicaría el pago de coimas para la campaña electoral de Temer en 2013. Bolsonaro esperó que caducaran sus fueros institucionales, y las denuncias que estaban archivadas en su contra fueron enviadas a la primera instancia de la Justicia Federal.

El abogado Patrick Mariano, miembro de la Red Nacional de Abogados y Abogadas Populares (Renap), había cuestionado la legalidad de las órdenes de detención: “No cabe duda de que había indicios muy claros de su implicación en actividades ilícitas y eso no es de hoy, es de hace algunos años. Entonces, ¿por qué esto ahora? Justamente ahora que la Lava Jato está siendo muy cuestionada por el Supremo y por los medios de comunicación”, afirmó.

Temer debe responder por varias causas. Cinco de ellos se encontraban en el Supremo Tribunal Federal (STF), ya que fueron abiertas en la época en que era presidente de la República y recién fueron enviadas a los juzgados de primera instancia después de que abandonó el cargo. Otras cinco fueron autorizadas por el juez Luís Roberto Barroso este año, cuando Temer ya no tenía más fueron ni privilegios, y también se enviaron al juzgado de primera instancia.

Nadie duda que tanto Temer como la cúpula de su partido, el MDB, están ligados a lo más corrupto de la política. Basta recordar que encabezó un gobierno golpista fruto de un proceso de juicio político amañado y fraudulento contra la entonces presidenta constitucional Dilma Rousseff, para terminar con el “virus” de los gobiernos de centroizquierda del Partido de los Trabajadores (PT). Para ello contaron con el apoyo del capital extranjero y sus repetidores de las elites brasileñas, para posibilitar ajustes más duros que los que ya venía aplicando Dilma.

Las pruebas van de grabaciones de audio a imágenes que no dejan lugar a dudas, como la de su entonces asesor especial, Rodrigo Rocha Loures, corriendo por la calle arrastrando una valija en cuyo interior reposaban unos 200 mil dólares, la cota semanal del esquema destinada al entonces presidente Michel Temer.

El Lava Jato (investigación de sobornos de las grandes empresas) a políticos y funcionarios). Liderado por el entonces juez Sergio Moro (hoy premiado con el Ministerio de Justicia) fue principal protagonista del golpe institucional de 2016. Junto al Supremo Tribunal Federal (con el que hoy Moro tiene graves diferencias), llevó a este al Palacio del Planalto junto a Bolsonaro, tras la manipulación fraudulenta de las elecciones a partir de la prisión arbitraria del expresidente Lula da Silva y el veto su participación electoral.

La prisión de Temer se basa en la necesidad de quienes motorizan la operación Lava Jato de recuperar la iniciativa política ante los recientes reveses ante el Tribunal Supremo: el veto a la Fundación Lava Jato, que querían poner en pie los aliados de Sergio Moro junto a Petrobras y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que hubiese canalizado recursos por 2.500 millones de reales provenientes de Petrobras y la decisión del TSF que quitó a la operación Lava Jato los casos de corrupción y lavado de dinero vinculados a crímenes electorales.

En un claro embate a los miembros de la Corte Suprema, el juez de primera instancia de Río, Marcelo Bretas, estableció en su orden de prisión y allanamiento que se trata de un crimen común, de corrupción activa, sin vínculo alguno con procedimientos de campaña. La fiscalía, en su pedido de prisión acatado por Bretas, clasifica a Temer como “jefe de organización criminal”

Bretas, al igual que lo hiciera Moro, busca encarnar la imagen del justiciero, con sentencias que incluyen pasajes de la Biblia. Su mensaje es claro: la ‘Lava Jato’ sigue.

Hoy, las relaciones del gobierno de Bolsonaro con el Congreso son crispantes y la ruidosa prisión de Temer y Moreira Franco sirvió para elevar aún más el precio que cada diputado trata de cobrar para apoyar la reforma del sistema de jubilaciones propuesto por Bolsonaro, que pretende capitalizar los beneficios de la prisión de Temer junto a la opinión pública, retomando su discurso de romper con el pasado ‘de un sistema podrido’, señala el analista Eric Nepomuceno.

Ante estos reveses es que Sérgio Moro y la operación Lava Jato buscaron recuperar la iniciativa que habían sabido tener como parte del autoritarismo judicial. La operación que aceleró la detención de Temer tiene el objetivo de encarcelar a personajes odiados por la población para lavarle la cara al propio proyecto de Lava Jato y el paquete anti-crimen de Moro que busca autorizar prácticas de tortura contra los investigados, darle a la policía licencia para matar, utiliza la prisión preventiva y la delación premiada como métodos coercitivos, entre otras aberraciones similares (muchas de las cuales ya se utilizan contra la población pobre y en las favelas).

Lava Jato es una operación proimperialista, con mil y un lazos con las multinacionales extranjeras (especialmente estadounidenses), que no tiene nada que ver con el “combate a la impunidad y a la corrupción”: busca sólo sustituir un esquema de corrupción por otro más servil a las potencias extranjeras.

Por eso, sin defender ni un milímetro a Temer y su banda de golpistas, es necesario repudiar el autoritarismo judicial, que tiene su base en la Lava Jato, señalan los analistas. Ninguna decisión emanada de la operación Lava Jato puede favorecer a los trabajadores y al pueblo pobre. No podemos dejarnos engañar y festejar (como hacen algunas figuras del PT y del PSOL) la acción de un actor político absolutamente autoritario, opuesto a las libertades democráticas y ligado a los principales enemigos del pueblo pobre y trabajador.

La operación Lava Jato fue parte fundamental del golpe institucional, que abrió el camino para el triunfo de Bolsonaro, manteniendo a Lula preso. No existe la posibilidad de un “Lava Jato de izquierda”. Esa ilusión no puede más que llevarnos a la derrota total. Tenemos que batallar contra el régimen golpista, del cual el autoritarismo judicial -y la Lava Jato- son parte indisociable.

En última instancia, Lava Jato actúa para llevar adelante el plan del golpe institucional, hoy continuado en Bolsonaro cuya meta fundamental es la de avanzar en la reforma previsional.

La autora es investigadora brasileña, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico

La hora mas difícil

Por Enrique Ortega Salinas

Es claro que en Venezuela se está pasando mal. La pregunta es por qué las cadenas internacionales y los canales de mi país, solo informan de estos casos en el país caribeño y no dicen ni una letra cuando ocurre en las tierras del Tío Sam.

Sé de un país que encarcela niños con funcionarios que abusan sexualmente de ellos por ser inmigrantes; pero no es Venezuela, es Estados Unidos.

Cuando millones de colombianos huían de la guerra interna y del régimen criminal de Álvaro Uribe, tanto Hugo Chávez en Venezuela como Rafael Correa en Ecuador los recibieåron fraternalmente. En el reino de Donald Trump, a fines de febrero una denuncia contra su política de separar a los inmigrantes de sus hijos dejó al descubierto los abusos sexuales a que eran sometidos los menores en cautiverio. El congresista demócrata Ted Deuch señaló que 154 funcionarioås están acusados de haber agredido a los niños en los centros de reclusión de la zona fronteriza, donde ya murieron dos criaturas. 4556 denuncias de la Oficina de Refugiados avalaron sus palabras.

Sé de un país donde la voluntad popular es burlada y quien llega a la presidencia no es el más votado en las urnas; pero no es Venezuela, es Estados Unidos. Hillary Clinton obtuvo 2,8 millones más de votos que Donald Trump; pero el incomprensible sistema electoral norteamericano le impidió ocupar la Casa Blanca. Como dijo el expresidente Jimmy Carter: “El mejor sistema electoral del mundo es el de Venezuela; el peor, el de Estados Unidos”.

Sé también de un país donde una de sus provincias ha legalizado el trabajo para niños de 10 años; pero no es Venezuela, el país es Argentina y la provincia Jujuy.

Sé de un país donde hay miles de periodistas opositores perseguidos, despedidos y hostigados; pero no es Venezuela, sino Argentina. El caso del uruguayo Víctor Hugo Morales, al cual los jueces dependientes del Grupo Clarín y del macrismo le fabrican causas a diestra y siniestra, es emblemático, mas no único. Entre los casos más recientes están los del movilero de El Destape, Lucas Martínez, golpeado por la Policía de la Ciudad, y el del fotógrafo de Página 12, Bernardino Ávila, que tras retratar a una señora tomando una verdura del suelo (durante el llamado “Cuadernazo”) fue detenido junto a otros manifestantes por 11 horas.

Sé también de un país donde su presidente desprecia a las mujeres, a los negros, a los indígenas y a las personas gays; pero no es Venezuela, sino Brasil. Hace poco fueron asesinados dos integrantes del Movimiento Sin Tierra; pero ni Almagro ni Trump pidieron explicaciones al gobierno ni las grandes cadenas internacionales de desinformación le dieron el espacio que le hubieran dado de haber ocurrido durante la presidencia de Nicolás Maduro.

Sé de un país que es uno de los más corruptos del mundo; pero no es Venezuela, sino Paraguay, con su eterno Partido Colorado, un salario mínimo de 370 dólares y una ministra de industria que se jacta de que la mitad de los trabajadores paraguayos cobra por debajo de esa cifra. Como ha señalado Oscar Andrade, no lo dijo con dolor, sino con orgullo y satisfacción. No hay que olvidar que los gobiernos de Argentina Brasil y Paraguay han sido aplaudidos por la derecha opositora uruguaya.

Sé de un país donde cada cuatro días asesinan a un sindicalista; pero no es Venezuela, sino Colombia. La denuncia fue presentada por la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia ante la Organización Internacional del Trabajo y la Corte Interamericana de Derechos Humanos; pero la impunidad campea. Las amenazas se enfocan contra los líderes sindicales del sector petrolero, el magisterio y el agro. Ni CNN ni Almagro se han mostrado con el alma partida en dos por estos crímenes que ya implican un descarnado intento de exterminio del sindicalismo por parte de la derecha y el empresariado colombiano.

Sé de un país donde se penaliza con cárcel a quien ose criticar al gobernante, el cual, por otra parte, detenta el poder sin haber sido avalado jamás por las urnas; pero no es Venezuela, sino España. Es increíble que en pleno siglo XXI persista la monarquía, un verdadero atentado contra la inteligencia de los pueblos de España, Inglaterra y Canadá, entre otros; pero más increíble es que tales monarquías pretendan dar clases de democracia a sus excolonias.

Y sé también de un pueblo que no se vende ni doblega, que no se quiebra ni se rinde, que no teme ni tiembla, pese al acoso permanente y el inmenso poderío de sus adversarios… pero no es el de Argentina, ni el de Brasil, ni el de Paraguay, ni el de España, ni el de Colombia, ni el de Estados Unidos…

Es el de Venezuela.

Vargas Llosa el fabulador

Por Atilio Borón

Pocas dudas caben sobre la calidad de Mario Vargas Llosa como narrador. Si bien sus obras más recientes no tienen el mismo espesor literario de las que les precedieron, el peruano sigue siendo un notable escritor. Pero como lo he demostrado en un libro de muy próxima aparición, El Hechicero de la Tribu, su talento como †analista político, siendo benévolos diríamos que no supera la mediocridad. Claramente el† análisis político no es lo suyo porque ni conoce las teorías y, mucho menos, la metodología; su mundo, en el cual navega con maestría, es la ficción. Y como él mismo lo ha dicho más de una vez, un escritor es alguien que escribe mentiras que parecen verdades. La elegancia y precisión formal de su escritura, acompañada a menudo por un énfasis rayano en el fanatismo cuando trata asuntos políticos o ideológicos, ejerce una poderosa seducción sobre sus lectores.
Embriagado por su propio discurso Vargas Llosa traspasa con absoluta desaprensión los límites de la ficción, se interna en el análisis político y allí, en ese terreno resbaladizo y por momentos traicionero, descerraja a diestra y siniestra afirmaciones atrabiliarias cuando reacciona ante fenómenos o ideologías políticas que se encuentran en las antípodas de sus creencias. Por eso, el colombiano César Gaviria, quien fuera Secretario General de la OEA antes de que, bajo la conducción de Luis Almagro, esta institución se hundiera en imborrable ignominia, dijo que “A veces al leer a don Mario tengo la impresión de que su capacidad de análisis político es proporcionalmente inversa a sus logros literarios, y debería oír con más frecuencia el refrán que a todos nos enseñaron de chicos: “zapatero a tus zapatos”. (Cf. El País, España, 18 junio del 2000)

Jamás objetaría que Vargas Llosa manifestase libremente sus opiniones políticas o, como hubiera dicho su amigo Octavio Paz, sus ocurrencias –algo que es preciso distinguir de las ideas. Pero el aire pontifical con que las emite –como si fueran el producto de un minucioso análisis– y la complicidad de quienes la reciben y reproducen por los medios hegemónicos, convierten en verdades irrefutables un ejercicio groseramente propagandístico por el cual el narrador se convierte en fabulador. La reciente entrevista concedida a un periodista del diario La Nación de Buenos Aires el pasado 25 de marzo, en ocasión de su visita a este país para participar en el VIIIº Congreso Internacional de la Lengua Española a celebrarse en Córdoba, lo comprueba sin atenuantes. Tomaré sólo dos pasajes a título de ejemplo.

En el primero dice textualmente que “En este momento, la humanidad tiene un privilegio que no tuvo nunca. Los países pueden elegir si quieren ser prósperos o elegir ser pobres. Y las recetas están ahí, probadas. Los países que reforzaron la propiedad privada, la empresa privada, el libre mercado y se abrieron al mundo han avanzado.”

Si este disparate fuese cierto habría que concluir –cosa que el peruano no hace– que por lo menos las cuatro quintas partes de la humanidad está constituida por imbéciles profundos que, en lugar de la prosperidad, prefieren vivir en la indigencia, sin viviendas dignas, sin educación, salud pública, acceso al agua potable y redes cloacales. Como nuestro autor no tiene formación en ciencias sociales ni se le ocurre consultar algunas fuentes insospechadas de estar contaminadas con el virus populista o izquierdista que tanto lo desvelan. Como Oxfam, por ejemplo, quien, en su informe presentado ante la Cumbre de Davos 2019 demostró que “desde 2015, el 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que el resto del planeta; que los ingresos del 10% más pobre de la población mundial han aumentado menos de 3 dólares al año entre 1988 y 2011, mientras que los del 1% más rico se han incrementado 182 veces más.” Y, recordemos, la mayoría de estos países sumidos en la pobreza se vieron forzados a aplicar por el FMI, el BM o sus sucedáneos regionales las políticas libremercadistas y privatizadoras del imperialismo que con tanto ardor publicita Vargas Llosa.

Y al hablar específicamente de la Argentina, el narrador vuelve a fabular cuando sentenció que “este país fue el primero de la región que logró erradicar el analfabetismo. Ahora nadie se acuerda pero se lo propuso y lo hizo. La pregunta es cómo pasó que la Argentina dejó de ser un país próspero. Y la respuesta es simple: eligió el camino de la pobreza.” Dos cosas: la respuesta no es simple sino simplista, que no es lo mismo. Y, además, falsa, en más de un sentido. Fue Cuba, luego de la Revolución, el primer país en erradicar el analfabetismo en Latinoamérica. Y segundo, porque si hubiera tenido la prudencia de consultar las fuentes censales de la Argentina habría caído en la cuenta de que este país, a diferencia de sus tan denostadas Cuba y Venezuela, aún no erradicó el analfabetismo. En los albores del peronismo, el censo de 1947 registraba un 13.6 % de analfabetos entre la población mayor de 10 años.

Es decir que después de casi setenta años de políticas liberales gestionadas por la oligarquía de este país cuando, presuntamente, argentinas y argentinos habían elegido la prosperidad, la tasa de analfabetismo seguía siendo considerablemente elevada. Hubo que esperar hasta 1991 para descenderla hasta el 3.7 %, y en el censo del 2010 – ya bajo el gobierno de Cristina Fernández – la tasa llegó a un 1.92 %, que es lo que técnicamente se considera el umbral mínimo para certificar el fin del analfabetismo en un país. Dictamen final: aplazado en análisis político por severos errores metodológicos. Como dijo César Gaviria, “zapatero a tus zapatos”, don Mario. Basta ya de decir mentiras para que parezcan verdades. 

Reproducido de www.cubadebate. cu

Piculín: Un Concord que voló alto

Por Elga Castro Ramos

Especial para CLARIDAD

A Antonio, fan fiel de su compueblano de Cayey

Siendo de una isla pequeña como Puerto Rico no es poco común que cuando viajemos al extranjero a muchos y muchas les cueste ubicar de dónde venimos. Ya sea con la pregunta, “¿Costa Rica?” o con un listado de los puertorriqueños más ilustres alrededor del mundo, dependiendo de la época te identifican de la tierra de Menudo, Ricky Martin, Daddy Yankee, El Gran Combo, Roberto Clemente, entre otros. En mi caso, he tenido la dicha de que en múltiples ocasiones me contestaran “Piculín” al haber dicho de dónde vengo. Aquí algunos ejemplos:

Vistiendo el uniforme del Equipo Nacional

1995: Atenas, Grecia

En Atenas para visitar la capital griega y ver a Puerto Rico en el Mundial Sub-19 de baloncesto, al decir que soy de Puerto Rico, saltan y me gritan “Piculín” y de ahí a contarme todas las hazañas de nuestro centro de la selección nacional. Piculín estuvo jugando en Grecia entre 1994 al 1997, en los equipos Gymnastikos S. Larissas, el Irakleio en Creta y el Aris en Tesaloniki, con el cual ganó la Copa Korac. En medio de la primera temporada de Piculín en Grecia, decir que eras su compatriota, daba casi estatus de celebridad.

2003: San Juan, Puerto Rico

En el Preolímpico celebrado en el Coliseo Roberto Clemente de San Juan, el cual clasificaba para los Juegos Olímpicos de Atenas, estaba trabajando en la Sala de Prensa, junto con mi padre Elliott Castro Tirado, quien era el director. Un día, un veterano periodista uruguayo viene al mostrador con el roster de Puerto Rico a señalarme el jugador #4, que curiosamente se llamaba José Ortiz, que, me comentaba él, fue un gran jugador centro que tuvo Puerto Rico por décadas. Su sorpresa, mezclada con admiración cuando le dije que era el mismo, ese el cual apodaban “Piculín”, quien con 40 años, todavía era el corazón de nuestro equipo. Ni el compañero charrúa ni yo sabíamos en ese entonces que par de días después, específicamente el 31 de agosto, Picu nos daría una de sus más espectaculares actuaciones con la camiseta nacional, al tirar un juegazo contra Canadá que nos dio el tercer lugar y que nos aseguró un espacio en Atenas el verano próximo. Ese juego, que dicho sea de paso, es de mis mejores recuerdos deportivos y de mis peores desempeños laborales, ya que fui una de las muchas voluntarias y voluntarios, que desertamos la Sala de Prensa para irnos a gritar a las gradas del Clemente, fue una obra maestra de Picu. Ese día anotó 21 puntos, diez rebotes (cinco ofensivos y cinco defensivos), diez asistencias, siete tapones y tres robos de balón, en 36 minutos de juego, y, obviamente, lo que no miden las estadísticas, su energía, animando al público local, siendo un líder con sus compañeros y haciendo que los demás jugaran mejor. Sin duda, uno de sus grandes juegos con la Selección Nacional. 

Fotos: Archivo CLARIDAD

2006: Barcelona, Cataluña

Mientras hacía investigaciones en Barcelona, estuve en el Museo del FC Barcelona en el 2006. En una parte del Museo donde tienen la lista de los jugadores extranjeros que han vestido la camiseta del Barça, de cualquiera de sus secciones deportivas, tenían el nombre de Piculín bajo Puerto Rico. Picu empezó su aventura europea en Zaragoza y luego de un periodo en la NBA en el Jazz de Utah, regresó a Europa con el Real Madrid donde jugó por un año, para luego irse con el rival Barcelona, donde incluso ganó una Copa del Rey. En los círculos baloncelísticos del Barça, todos recuerdan al Picu y su paso por Barcelona. 

En el 2004 Piculín fue parte del equipo que derrotó al llamado Dream Team de los Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Atenas, Con 41 años, Piculín jugó a un gran nivel durante su última experiencia olímpica. Dos años después se retiró del equipo nacional. 

A preguntas nuestras nos dice Piculín «Mi primera vez en España sucedió que me preguntaron dónde era Puerto Rico, pensaban que era en Sur América, incluso me llamaban Sudaca y yo les dije que mejor Caribaca (Caribe) porque no tenían la mas mínima idea. En Oregón me encontré con algo similar. Ya que de alguna manera solo pensaban en Hawaii. En Grecia muchos sabían dónde era Puerto Rico. Yo tuve el privilegio de jugar con todas las distintas reglas de liga, Nuestra liga (LSB), NCAA, NBA, FIBA, antes eran bastante distintas, sobre todo las de EEUU vs FIBA en general ya que nuestra liga era y sigue siendo una mezcla de juego FIBA (contacto) con el juego rápido de EEUU, así pues con el tiempo todo se ha juntado, los Latinos, Europeos, Asiáticos etc. se han convertido en atractivos para la NBA (mercadeo Mundial) lo cual ha sido de mucho beneficio para el baloncesto Mundial.»

Las estadísticas que se presentan abajo, cortesía del compañero Carlos Uriarte y Javier Gorbea, presentan la trayectoria baloncelística de nuestro Piculín. Quien la semana pasada fue exaltado al Salón de la Fama de FIBA, el segundo puertorriqueño en lograrlo, después de Teo Cruz. Las estadísticas de Piculín demuestran su amplia trayectoria con triunfos en el baloncesto puertorriqueño, en diversas ligas en el baloncesto internacional y con la Selección Nacional. 

Realmente, es un honor compartir lugar de origen con un ser humano de esa talla, quien además fue un excelente jugador de baloncesto. 

Estadísticas

Jugó en cuatro Juegos Olímpicos

• Jugó en cuatro Mundiales 

Jugó más de 400 juegos internacionales

• Debutó con el Equipo Nacional en el 1983 y jugó hasta el 2006

Jugó baloncesto colegial con Oregon State

Draft en la primera ronda del 1987, seleccionado #15 por los Utah Jazz

• Jugó NBA con Utah en 1988

Jugó en la Liga Española y de Grecia

• Ganó ocho campeonatos en el BSN (tres con los Atléticos de San Germán y cinco con los Cangrejeros de Santurce)