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La tierra prometida

Puerto Rico, para la diáspora, es la tierra prometida.

En momentos en que los miles de puertorriqueños y puertorriqueñas que vivimos en los Estados Unidos resistimos a diario contra el racismo abierto del Presidente y sus seguidores, las palabras del patriota Oscar López Rivera brindan un hálito de esperanza.

Su expresión, que parece tan sencilla, conforma un complejo concepto que sólo los que vivimos lejos de la patria, de la nuestra, de nuestros antepasados y de nuestra descendencia, entendemos con el corazón.

Casi me atrevo a asegurar que cuando López Rivera propuso esta idea, todos los boricuas exiliados que lo fuimos a ver y escuchar hace varios días a Hartford, Connecticut, asentimos.

“Vengo de una familia que ahora tiene tres generaciones de puertorriqueños nacidos y criados en los Estados Unidos. Y sé algo con certeza, cada uno de los miembros de mi familia ama a Puerto Rico. Ellos visitan Puerto Rico y se identifican con Puerto Rico. Tenemos que mirar a Puerto Rico como nuestra tierra prometida. Por ejemplo, a lo mejor yo no puedo regresar a Puerto Rico pero tengo la esperanza de que mi hijo o mi hija o nieto o nieta puedan ir y decir ‘éste es mi hogar’”, exclamó López Rivera.

Ya somos millones de puertorriqueños y puertorriqueñas los(as) que vivimos exilados por una u otra razón. La gran mayoría seguimos amando nuestra bella isla.

Según el Perfil de Migrante 2015 del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, que utiliza datos de la Encuesta sobre la Comunidad del U.S. Census Bureau, del movimiento neto de pasajeros aéreos del U.S. Bureau of Transportation Statistic (BTS) y de la Autoridad de los Puertos, durante el año 2015, la migración de Puerto Rico a los Estados Unidos alcanzó nuevos récords. La presente ola migratoria apunta a ser más grande que la del 1945 al 1960, periodo de 15 años durante el cual se estima que 500 mil puertorriqueños se trasladaron al Imperio. En diez años entre 2006 y 2015, se calcula que emigraron 445 mil personas.

Hay que tener claro que el colonialismo y la migración están interrelacionados. El escritor y analista Manuel Maldonado Denis (1933-1992) planteó de manera muy elocuente que la migración de los puertorriqueños desde la colonia hacia la metrópoli no es un fenómeno social fortuito ni accidental, sino algo profundamente ligado al modo de producción capitalista colonial; la migración ha sido parte integral de la estrategia de desarrollo dependiente.

Desde que el Congreso estadounidense impuso su ciudadanía a la población puertorriqueña en 1917, por razones egoístas, los Estados Unidos (EE.UU.) se nutre con mano de obra diestra y –ahora– profesional para crecer su imperio.

Se les ha ‘vendido’ a los boricuas que para progresar y encontrar trabajo y mejores condiciones de vida, sólo necesitan de un boleto aéreo y una tarjeta de identificación, para llegar y establecerse en cualquier parte de los Estados Unidos. No obstante, sabemos que la diáspora puertorriqueña en EE.UU. tiene una de las tasas de pobreza más altas de esa nación.

Y pese a esto, migramos y resistimos, sin dejar de amar a nuestro terruño.

“Nunca dejamos de ser puertorriqueños. (…) Enfatizó que Puerto Rico es la tierra prometida. Nuestras familias viven en los Estados Unidos, nuestros seres amados, y queremos que regresen cada vez que quieran y puedan. Somos puertorriqueños donde quiera que estemos. Juan Antonio Corretjer dijo que sería borincano aunque naciera en la Luna. No importa donde estemos, o nazcamos, mientras nos sintamos puertorriqueños(as) y digamos que somos puertorriqueños y creamos en la identidad boricua, somos puertorriqueños(as) y eso es lo que importa”, añadió López Rivera ante un público emocionado que aplaudía de pie.

En los minutos previos al conversatorio convocado por la concejala de Hartford, Wildaliz Bermúdez, observé como se llenaba la sala de gente de todas las edades, de todos los colores, casi todos boricuas, algunos hablando español y otros inglés, hasta que se acabaron las sillas. Las personas se comenzaron a apiñar por todas las esquinas para por fin ver al maravilloso ser humano por quien luchamos toda una vida para que pudiera regresar a su hogar.

Y de repente, con el típico vozarrón nuestro, mi tipito de cuatro años preguntó: “Mamá, ¿dónde está el patriota?”. “Ya mismo viene”, le respondí, mientras sentía a mi alrededor las miradas sonrientes y cómplices de la multitud.

La emoción de por fin ver en persona a Oscar López Rivera es casi indescriptible. Flanqueada por mi corrillo de boricuas exiliados, con los rostros humedecidos de la emoción, entendí por fin porqué cada vez que este hombre se presenta ante un grupo de personas, la gente lo que quiere es abrazarlo, quieres apretarlo para sentir el amor y la compasión que siempre predica. Es para darte cuenta de que los problemas cotidianos son ‘pajitas que le caen a la leche’, porque si un hombre que estuvo preso por casi 36 años y declara que, a pesar de la tortura, salió con el espíritu fuerte, con la frente en alto y con más ganas que nunca de luchar por su patria, nosotros y nosotras podemos hacer lo que sea.

Y si eso no bastara, con una amplia sonrisa, nos validó.

“Los puertorriqueños en la diáspora tienen todo el derecho de sentirse puertorriqueños, de hacer todo lo que quieran por Puerto Rico, de celebrar su vida como puertorriqueños y disfrutarlo, de gozar de la salsa, de la bomba, de la plena, de gozar la vida como puertorriqueños”, expresó.

Una vez más me convencí de que la diáspora no se quita. Que somos un país dividido y que la patria se construye desde donde estés.

“Cómo podemos colaborar con Puerto Rico”, preguntamos.

“Hay muchas maneras en que la diáspora puertorriqueña puede colaborar. Sólo visitando, sólo estando allí, en Puerto Rico. Eso es importante”, declaró nuestro Oscar. Mencionó que también hay que apoyar los buenos proyectos ciudadanos, como los jardines y huertos urbanos y el ecoturismo, que ayudamos comprando el café de Puerto Rico y saboreándolo. “Los puertorriqueños de la diáspora pueden invertir en Puerto Rico y esa inversión se quedará allí, no como las grandes corporaciones que invierten, pero luego se llevan el dinero”, agregó.

Puerto Rico es el lugar al que queremos regresar, con el que soñamos, por el que luchamos y echamos pa’lante, el que llevamos en el corazón, es nuestro hogar… es nuestra tierra prometida.

Balance de una huelga y de un plebiscito

La pasada huelga estudiantil de la UPR y el plebiscito del 11 de junio de este año son dos acontecimientos que tendrán efectos duraderos. El pasado histórico tiene varios acontecimientos semejantes, pero tanto la huelga como el plebiscito tienen perfiles completamente nuevos. Ambos ocurrieron en un contexto social único, sin precedentes: bajo la tutela de una Junta de Control Fiscal (JCF) que ejerce poderes dictatoriales y le responde al Congreso de Estados Unidos. En un país caracterizado por una prensa e instituciones de gobierno que han celebrado históricamente la existencia de una supuesta democracia, sorprende observar tanta debilidad y servilismo institucional ante una dictadura tan descarada y vergonzosa.

En este contexto social de pérdida de libertad, con gesto de alarmante aceptación, el Partido Nuevo Progresista se lanzó a una sospechosa empresa plebiscitaria. Cumplía con una promesa de campaña. Lo hizo bajando la cerviz ante señalamientos de la Secretaría de Justicia federal. La vulgar actitud colonial del PNP provocó un movimiento general de boicot al engendro plebiscitario. De políticos que desean proyectar la estadidad como una posibilidad muy cercana, se hubiese esperado una postura de protesta ante el desnudamiento del abuso imperial. Pero no hubo nada parecido. Por el contrario, presentaron el plebiscito como una consulta fundamental en el proceso de acceder a la estadidad. “Ahora es el momento”, se oía con euforia en su propaganda. Lo sucedido en la consulta hay que verlo en este contexto de lucha inminente, presentando el plebiscito al borde del logro de convertir a Puerto Rico en un estado. Visto así, en el interior del “ahora es el momento”, el resultado fue un fracaso estrepitoso. Con una participación electoral de apenas un 23%, con más de 150,000 votos menos de los que obtuvo el PNP en las pasadas elecciones, hace poco más de siete meses, el plebiscito se ha convertido en un espejo donde puede verse el gobernador y su partido.

¿Qué reflejó ese espejo plebiscitario? Nada menos que la debilidad de un movimiento de retórica anticolonial inmerso en una práctica política totalmente colonial. El gobernador y su partido, incluyendo algún bocón con silla presidencial legislativa, sólo han demostrado ser dóciles y serviles ante la JCF. Pero la cosa puede ser aun peor. Es probable que hayan usado el poder de la Junta para atacar de manera hipócrita y cobarde a la UPR. Con este ataque, bajo la sombra dictatorial de la JCF, muchas figurillas heridas en el PNP han sacado sus garras. No contaron, sin embargo, con la complejidad de la comunidad universitaria. Uno de sus componentes, apoyado en decisiones de sus asambleas, no titubeó ante la amenaza de destrucción de la UPR. Fue más allá de las palabras y se lanzó a la acción.

No será fácil evaluar el impacto de la pasada huelga sobre todo el país. Hay mucho humo en la atmósfera y tardará en despejarse. Pero algo puede reflejar la duración del conflicto. El cierre de la UPR fue decisivo: los estudiantes cerraron y abrieron cuando lo consideraron pertinente. Frente a la debilidad del gobierno, resultado de una victoria electoral en condiciones de extrema fragilidad, los estudiantes y los sectores de la comunidad universitaria que los apoyaron demostraron una fuerza relativa inesperada. Pero no podemos silenciar algo clave: los estudiantes han sido la fuerza social más decidida y audaz que ha enfrentado la JCF y un gobierno dócil ante ese siniestro cuerpo. Si hubo instituciones importantes que comprendieron el reto estudiantil, fueron los medios masivos de comunicación: prensa, televisión y radio. Era necesario detener el ejemplo universitario. Los estudiantes, a su vez, enfrentaron el ataque mediático sin que les temblara el pulso.

Los medios tenían razón en tratar de contrarrestar el impacto de la huelga. Pero el costo de atacarla fue enorme: se quitaron la capucha de falsos defensores de una democracia desmantelada por una JCF dictatorial. Mientras se daba la guerra mediática, los estudiantes llamaron al país a celebrar el primero de mayo. Dos cosas pasaron ante la propuesta estudiantil: 1) frente al recinto de Río Piedras se reunió la marcha más grande en la historia de la UPR; 2) el primero de mayo de 2017 fue el más monumental y concurrido en la historia de Puerto Rico. Más concurrido que el de 2009 contra la Ley 7 del desafortunado gobierno de Fortuño. No se limitó a la masa inmensa que se presentó en las cercanías de la Milla de Oro. También hubo protestas concurridas en Humacao, Cayey, Ponce y Mayagüez. Podía verse en esa marcha una imagen, en escala menor, de lo que fue la huelga del pueblo del verano de 1998 contra el padre del actual gobernador. ¿Alguien puede pensar que una protesta de esa magnitud, como imagen de fuerza, no tuvo efectos sobre el plebiscito fatulo del PNP? Los efectos de la huelga lastimaron aun más a un PNP debilitado.

¿No dice mucho que la única fuerza social que ha podido reunirse con la JCF han sido los estudiantes? ¿No representa nada que los dirigentes de la Junta, que quedaron muy mal parados ante los dirigentes estudiantiles, sólo tuvieron elogios y reconocimientos para los estudiantes? Esta situación se repitió en todas las ocasiones, que fueron varias, en que los estudiantes se reunieron en La Fortaleza. Sólo han recibido elogios y reconocimientos. ¿Cómo es posible, entonces, que tantas voces, incluyendo algunas del personal docente, acusaran a los estudiantes de destruir o querer destruir la Universidad. Todas las asambleas estudiantiles hicieron un despliegue de madurez, de competencia intelectual en los debates, y manifestaron una cultura más sólida que la asamblea celebrada por el claustro del recinto de Río Piedras antes de la huelga. Las asambleas de estudiantes no tuvieron que enfrentar políticos desgastados y deteriorados, como Garriga Picó, con sus vulgares insolencias y amenazas, presentando mociones que no encontraron un solo docente que las secundara.

Debilidad en el gobierno y fuerza en la comunidad universitaria, esa ecuación se desprende del balance de los dos acontecimientos: huelga estudiantil y plebiscito. Atacar la UPR de una forma tan brutal y desnuda, tratando de esconder los colmillos de políticos profesionales, ha significado escoger el camino de la derrota política. Las más de 300,000 personas que han abandonado la estadidad desde el plebiscito de 2012 hasta el del pasado junio, son un síntoma de lo que le podría suceder al gobierno si sigue el curso de acción que lleva. Hace falta una ceguera enorme para no percibir en los exabruptos e insultos de personajes como Saldaña otra cosa que no sea impotencia, rabia y desesperación. Sin embargo, sorprendió que a esta comparsa se sumaran figuras inesperadas, como Díaz Olivo y Luis Avilés.

Alguna escritora de mentalidad simple, con chapuzones de poder mediático, vio el PPT detrás de las acciones estudiantiles. Hay espejismos fáciles que propician la vagancia del intelecto. El PPT le propuso al país, entre muchas otras cosas, resistencia ante la JCF, la auditoría de la deuda, y enfrentar las leyes draconianas propuestas en la campaña por el PNP. Tales propuestas fracasaron electoralmente. Si los estudiantes han adoptado algunas, lo han hecho desde criterios propios, con total autonomía intelectual. Los políticos y periodistas adictos a viejos paternalismos, se estrellarán contra la realidad. Si algo impresionante se manifestó en la fuerza estudiantil fue su madurez, su independencia de criterio y un sentimiento democrático profundo. Ingredientes que faltan en los partidos de gobierno y en la mayoría de la prensa de nuestra sociedad colonial que se relame con las ventajas fáciles de una sociedad en severa crisis. La democracia, nos ha enseñado que el movimiento estudiantil, exige compromisos serios.

América Latina cada vez menos renovable

Por Gerardo Honty

En 1970 la participación de las renovables superaba el 30% de la oferta energética latinoamericana. Pero desde entonces hasta ahora, el porcentaje de renovables en la matriz regional ha caído hasta el 25%. Es decir, hoy utilizamos proporcionalmente menos fuentes renovables y más combustibles fósiles de lo que utilizábamos en el pasado. No es que no haya aumentado la oferta de generación hidráulica, solar o eólica, sino que el aumento del uso del petróleo y el gas natural ha sido mayor.

Sin embargo es de destacar que, a diferencia de lo que ocurre en otras regiones del mundo, América Latina ha tenido una fuerte presencia de hidroelectricidad en su canasta energética. Esto ha hecho que en términos globales, sea considerada una de las regiones más “renovables” del planeta. La gran cantidad de cursos fluviales que riegan el subcontinente llevó a una proliferación de represas en las décadas de 1970 y 1980 que marcaron esta trayectoria.

Pero los avances de las llamadas “modernas” fuentes renovables (solar, eólica, geotérmica) han sido y siguen siendo muy lentos en comparación con el aumento del uso de combustibles fósiles. La participación de estas fuentes aún no ha llegado al 4% del consumo energético regional.

Las perspectivas hacia el futuro no son muy alentadoras. Las prospectivas mayormente utilizadas prevén un fuerte aumento del consumo energético pero la proporción de renovables se mantiene prácticamente incambiada. La hidroelectricidad continuará siendo la renovable con mayor presencia por lejos, mientras que las otras seguirán con una escasa participación.

Hidroeléctricas

Sin embargo que una fuente sea “renovable” no quiere decir que sea “sustentable”. La renovabilidad es un atributo de la fuente: sol, viento y agua, son recursos que pueden considerarse permanentes. Sin embargo la sustentabilidad depende de los modos de apropiación de esas fuentes. Casos típicos de esta diferencia son por ejemplo la leña que se extrae de la selva o la producción de biocombustibles a partir de monocultivos intensivos: la naturaleza de la fuente es renovable, pero su explotación más allá de los límites ecológicos la hacen insustentable.

Pero mirando hacia adelante las perspectivas son aún más desoladoras ya que la mayor parte del crecimiento esperado de las fuentes renovables hacia el futuro proviene de la construcción de nuevas represas. Según los escenarios de la AIE[i], por ejemplo, América Latina duplicará la generación hidráulica para 2040 lo que implica necesariamente la construcción de un gran número de represas en ríos que mayormente ya han sido intervenidos con este tipo de construcciones.

La revista Nature publicó recientemente un artículo sobre este tópico particularmente para la cuenca del Río Amazonas[ii]. Según sus autores en la cuenca de este río ya hay 140 represas operando y se planean construir 428 más. El estudio publicado advierte que estas infraestructuras atraparían muchos nutrientes que son esenciales para los organismos que lo habitan y que el 60% de los sustratos que transportan los ríos de esta cuenca quedarán retenidos en las represas. Los autores han creado una “escala de vulnerabilidad” de 1 a 100 y concluyeron que algunos ríos de la franja andina, como el Marañon o el Madeira, tienen grados de riesgo de 70 a 80 puntos. Pero toda la cuenca amazónica se verá gravemente afectada por la interceptación de los flujos de nutrientes y sedimentos

Este estudio en particular se centra en los efectos de la interrupción del flujo de estos sustratos, pero esto es solo una parte de los impactos esperados que incluyen la deforestación, la detención de los flujos migratorios de los peces, los desplazamientos de las poblaciones de las zonas inundadas y las emisiones de gases de efecto invernadero, entre otros.

Entretanto las otras fuentes renovables diferentes a la hidráulica aún no superarán el 4% de la energía que se utilice en la región para el año 2040, mientras que los combustibles fósiles aumentarán en un 40% su consumo. Esta es la triste realidad que le espera a América Latina en el futuro más allá de los titulares de la prensa y el esfuerzo de los relacionistas públicos gubernamentales. Un futuro fósil, nada renovable y con ríos muertos o agonizantes.

El autor es analista de CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social)

[i] Agencia Internacional de la Energía. World Energy Outlook 2015

[ii] Damming the rivers of the Amazon basin. Nature Vol. 546, Junio 2017.

Reproducido de www.alainet.org

crucigrama: Ricardo Alarcón de Quesada

Horizontales

1. Ricardo Alarcón de _____; político y revolucionario cubano. Doctor en filosofía y letras. Presidente del Parlamento Cubano desde 1993 hasta 2013.

5. Asociación de _____ Rebeldes; Alarcón fue miembro de la dirección nacional.

7. Sube la bandera.

9. Fidel Castro _____; presidente cubano, camarada y amigo personal de Alarcón.

10. Anillo.

14. Comandos Armados de Liberación; siglas de guerrilla puertorriqueña.

16. Ricardo _____ de Quesada; fue miembro del Buró Nacional y Secretario de Relaciones Exteriores de la Unión de Jóvenes Comunistas.

20. _____ Belén Montes; prisionera de EEUU por defender a Cuba.

22. Especie de bejuco que se utiliza para hacer canastas en Cuba.

23. Hacer o producir olas, como el mar.

24. Pedro _____; Poeta Nacional de la República Dominicana.

25. Desciendas.

27. Eluda.

29. Moneda indostánica de níquel que equivalía a un dieciseisavo de rupia, pl.

30. Asamblea Nacional del _____ Popular; Alarcón presidió la Asamblea hasta el 24 de febrero de 2013.

33. Tiempo vivido.

34. Lavar, limpiar.

36. Monedas que los desposados se entregan como símbolo de su unión.

39. _____ Alarcón de Quesada; ingresó en la Universidad de La Habana en 1954 y presidió la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

41. Puerto _____; Alarcón visitó el país en junio de 2016 invitado para el 50 aniversario de la Misión de Puerto Rico en Cuba del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH).

43. Prefijo.

44. Formar y disponer eras para poner plantas en ellas.

46. Símbolo químico del cerio.

47. Conozco.

48. Carta de la baraja.

49. Noveno.

50. 21 de _____ de 1937; nacimiento de Alarcón.

Verticales

2. _____ Ifigenia; cementerio donde descansan los restos de Martí y Fidel.

3. Del verbo decir.

4. Color heráldico que en pintura se representa con el azul oscuro.

6. _____ Tavárez; pianista de fama internacional, hija de Manuel Gregorio Tavárez, Padre de la Danza Puertorriqueña.

8. Impregnaré de ázoe.

11. La _____; ciudad natal de Alarcón.

12. Monja.

13. Organización de Naciones _____; Alarcón fue vicepresidente de la Asamblea General.

14. Partido Comunista de _____; Alarcón fue de sus fundadores.

15. Papel con polvos o arenillas de vidrio o esmeril adheridos, que sirve para pulir, pl.

17. Artículo neutro.

18. Elevado.

19. Cafeto.

20. Querida.

21. Labrad la tierra.

26. Nombre de la letra s.

28. Mirar.

30. Superior o prelado ordinario del convento, pl.

31. Período de 24 horas.

32. Perteneciente o relativo a la raíz.

35. Caja con tapa comúnmente de madera, pl.

37. Bebida alcohólica obtenida por fermentación de la caña de azúcar, pl.

38. _____ de Jóvenes Comunistas; Alarcón fue Secretario de Relaciones Exteriores de dicha organización.

40. Movimiento 26 de _____; Alarcón se unió a esta organización en 1955 y fue organizador del aparato estudiantil de las brigadas juveniles este movimiento revolucionario.

41. Segunda nota musical.

42. Símbolo del iridio.

45. Afirmación.

Un mundo sin exclusiones

En esta última semana de junio, en Brasil, la Iglesia Católica celebra la 32ª Semana Nacional del Migrante y Refugiado. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define como refugiado a quien se ve obligado a dejar su país para escapar con vida o para preservar su libertad humana e intenta ser acogido en otro país. Migrante es quien se ve forzado a morar fuera de su lugar de origen por pobreza económica, condiciones ambientales adversas, como sequías y tsunamis, o por seguridad de vida suya y de la familia. Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), en todo el mundo, en los últimos años, el número de inmigrantes y refugiados se ha multiplicado. La ONU reconoce a 65 millones de personas como refugiadas políticas o ambientales. Además, es imposible llegar a una estadística exacta de los migrantes que intentan vivir en otros países o en otras regiones de su mismo país. No podría ser de otro modo en un mundo en el cual las ocho personas más ricas tienen una riqueza equivalente a la mitad más pobre de la población mundial, es decir, 3, 5 mil millones de personas. El pueblo norteamericano paga con sus impuestos casi mil millones de dólares al año para que el gobierno lance las bombas más potentes no nucleares sobre Afganistán. Las grandes agencias de comunicación, propiedades de las mismas empresas que fabrican y venden las bombas, hacen creer al pueblo que si no existen fondos para la asistencia sanitaria y educación y si el desempleo aumenta es culpa de los migrantes y refugiados, que toman el puesto de los nacionales. Los europeos son llevados a pensar que su bienestar está amenazado por migrantes y no por los intereses imperialistas que cierran industrias en Italia para abrirlas con más ganancia en países asiáticos. Así, los sudafricanos, empobrecidos por un mal negociado fin del apartheid, asumen actitudes violentas y racistas contra los migrantes negros de Zimbabue, Nigeria o Mozambique, tan pobres como ellos, como si fueran culpables de la injusticia que la desigualdad social provoca.

La única autoridad mundial que se ha pronunciado sobre la tragedia de las migraciones forzadas a favor de los migrantes ha sido el papa Francisco que propone que gobiernos, organizaciones de la sociedad civil e Iglesias practiquen  cuatro verbos fundamentales: acoger, proteger, promover e integrar. Quien es cristiano siempre se acuerda de que Jesús, nuestro maestro, ya nació como migrante, sin un techo digno donde posar la cabeza. Toda la historia del pueblo bíblico es la revelación de que todos somos peregrinos en busca permanente de otro mundo posible.

El autor es monje benedictino y ha escrito más de 40 libros.

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