Tres años después de su partida, el abogado independentista Noel Colón Martínez fungirá como el eje temático de una conferencia magistral que discutirá, el próximo jueves, la trayectoria profesional y política del exjuez en el Colegio de Abogado y Abogadas de Puerto Rico (CAAPR). La actividad, que será dirigida por el Lcdo. Alejandro Torres Rivera, es la primera dedicada por parte de esta colectividad.
Para el Dr. José Javier Colón Morera, hijo del fenecido abogado, la relación estrecha que Martínez Colón guardó con Torres Rivera le otorga una profundidad y una coincidencia “muy afortunada” a la conferencia. Ambos licenciados compartieron diversos espacios relacionados con el movimiento independentista de Puerto Rico.
“Ha coincidido, no se planificó así, con el 75 aniversario de la Revolución Nacionalista en 1950, que es un evento muy importante en la historia de Puerto Rico. Así que el hecho de que alguna gente se vaya a reunir esa noche para hablar del legado político de Noel, en el contexto de la Revolución Nacionalista, también es una coincidencia afortunada”, expresó el profesor de Ciencia Política.
De acuerdo con Colón Morera, el Lcdo. Torres Rivera conoce muy bien la historia de las intervenciones de Noel Colón Martínez en el CAAPR, organización que presidió entre 1964 y 1966. Entre los legados más notorios de su mandato en el Colegio, Colón Martínez dispuso sus espacios para todo tipo de actividad, creó los Servicios Legales y dirigió, por 30 años, la Comisión de Desarrollo Constitucional.
“Como fiscal general, el viejo participó en un juicio en Arecibo contra unos nacionalistas, que él consideró era el mayor error de su vida. Una vez él sale del Departamento de Justicia, él no volvió a aceptar contrato alguno con el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, y todos los ingresos que generó el resto de su vida profesional los generó con su propio trabajo”, recordó el hijo del también expresidente de la Junta de Directores de CLARIDAD.
La ética de Colón Martínez, en ese sentido, cubría tanto su preparación como profesional en Derecho como su formación política que, a partir de los finales de la década de 1960 y el principio de 1970, se orientó al socialismo democrático. Para entonces, evoca Colón Morera, la marquesina de su casa se atestaba con libros de toda suerte, en una verdadera biblioteca para estudios. En su mayoría, los textos provenían de la librería La Tertulia puesto que Colón Martínez conocía íntimamente a la dueña.
“Se educó en toda esa tradición marxista y, de hecho, su mensaje que da ante la Asamblea Independentista del 9 de julio de 1972 es un discurso con unas connotaciones marxistas fuertes. Y de hecho, él habla del marxismo como un método de análisis de la realidad que resulta muy importante para él y resulta muy importante para el movimiento del socialismo democrático en la década de 1970”, continuó su hijo.
En el ambiente familiar, esa convicción se traducía en tradiciones como ver, cada domingo a las nueve de la noche, el programa Cara a cara ante el país. A veces, cuenta Colón Morera un tanto risueño, su padre lo llevaba al estudio de televisión, donde se expuso a muy temprana edad a toda la “cablería esa”.
“Era parte de un diálogo constante que se estaba dando en nuestro hogar y que tenía que ver con los sucesos del día a día. El viejo era muy dado a la conversación. En los almuerzos los fines de semana, la sobremesa era más larga que la mesa. Era un hogar bastante diverso. En cierta época, algunos de mis hermanos estaban en la FUPI, el viejo estaba haciendo su activismo desde el PIP. Así que había mucha discusión, mucho debate, pero mucha conversación”, añadió el profesor.
Por igual, el doctor recuerda la locuacidad de su padre. “Era un cuentista en el mejor sentido de la palabra”, así fuera hablando de su niñez, en Moca, ayudando a su padre a vender galletas y pan, o de su años universitarios cuando aspiraba a ser maestro y resultó abogado.
“Es una historia muy interesante y, en cierto sentido, improbable. Como por el hecho de haberse colocado como un líder del Partido Popular y decidir ser independentista y fungir como candidato a la gobernación en 1972. Esa experiencia fue muy interesante. Se crearon programas artísticos en que participaba toda una serie de artistas que representaban la Nueva Trova de aquel momento. Nunca se estaba aburrido”, aseguró el hijo del homenajeado.
Era, además, un hombre de muchas disciplinas y rutinas. Colón Morera evoca el café negro puya como primer café, el palo diario antes de cada almuerzo y las siestas de media hora que celebraba en algún momento del día. Incluso en sus descansos, Colón Martínez dedicaba sus ratos a regar y sembrar en su patio.
“Fue una persona que nos dio un ejemplo muy grande de ética de trabajo, de compromiso, de constancia y de no quitarse. Mientras tuvo salud física y mental, estuvo pendiente de lo que ocurría en Puerto Rico, y siempre que podía intervenir en los debates, él estaba siempre disponible. Siempre fue muy generoso, sobre todo con la prensa”, detalló el profesor en el Recinto de Río Piedras.
Para el hijo de Colón Martínez, los últimos esfuerzos del abogado giraron en torno a la Asamblea Constitucional de Estatus, un trabajo que continuó el Lcdo. Alejandro Torres Rivera. Con el tiempo, Colón Morera espera que la memoria de su padre –sobre todo su legado con relación a la descolonización– perviva a través de conferencias magistrales como la del próximo jueves. También, el doctor invitó a la comunidad investigativa a explorar la obra de su padre, archivada en parte en la Fundación Luis Muñoz Marín.
Zuleyka Morales en CLARIDAD. Fotos por Alina Luciano Reyes
Una semana después de haber llegado a Puerto Rico Zuleyka Morales Rivera visitó las instalaciones de CLARIDAD para conversar sobre su experiencia en la Flotilla Global Sumud. Zuleyka gracias por representar a todos y todas las que luchamos por ver una Palestina y un Puerto Rico libre. AMF
CLARIDAD
Una flotilla de 44 países zarpó hacia Gaza en septiembre pasado para suplir al pueblo palestino con suministros básicos en medio del genocidio. Más de 500 personas embarcaron en veleros donados o vendidos a precios rebajados, un viaje de más de un mes por el mar Mediterráneo. En un barco particular, la monoestrellada ondeaba al amparo del viento, el sol áureo y hasta agua con azufre. Era la bandera que Zuleyka Morales Rivera –única puertorriqueña en integrarse al viaje– izó en el mástil de la nave.
Y si le preguntan a la veterana de la Marina estadounidense, oriunda de Las Piedras y residente en Nueva York, el saldo de aquel viaje es un profundo sentimiento de solidaridad con los palestinos y sus compañeros de viaje. Más aún, contó a CLARIDAD, en el contexto de la remilitarización de Puerto Rico.
“Mis fuerzas están un poco bajas. Estoy bastante cansadita”, confiesa no sin antes advertir que la realidad política del mundo le impulsó a movilizarse, en marzo, cuando fue a la Marcha Global hacia Gaza. Desde la capital de Egipto, Cairo, los participantes buscaban entrar a Palestina en apoyo a la reapertura de sus fronteras. No obstante, al igual que sucedió con la flotilla, las fuerzas militares de Israel interceptaron y devolvieron a las personas.
“Fue una experiencia que nunca había vivido. Ese nivel de opresión hacia ciudadanos que están caminando en las calles. En esa marcha, no pudimos hacer nada. Encerraban a los participantes en hoteles, los sacaban de los taxis a arrestarlos, recibieron tratamiento bastante mal de, no solo autoridades en Egipto, sino militares, policía secreta”, relató respecto a una de sus primeras experiencias con la milicia israelí.
En esa manifestación, Morales Rivera entró en contacto con la capitana Josephine Guilbeau – compañera veterana que fungió como oficial de inteligencia por 17 años. Ambas compartieron la frustración de no haber marchado hasta Gaza. Pero meses después, Guilbeau llamó a la puertorriqueña para informarles sobre la flotilla del Global Sumud.
“Me dijo ‘va a haber un bote de veteranos’, y quiero que tú estés ahí’”, elaboró. La idea, de acuerdo con Guilbeau, era reunir el capital social de personas que habían sido víctimas del sistema imperialista y militar de los Estados Unidos (EE. UU.).
Morales Rivera accedió a la invitación. Sin embargo, otras 26,000 personas habían solicitado unirse a la flotilla, por lo que debió pasar por un proceso de filtración que resultó en las poco más de 500 personas que participaron. “Tú no estabas en el bote hasta estar en el bote”, recordó.
Los 32 días en alta mar
Al zarpar desde Barcelona, el punto de partida, la veterana de la Marina estadounidense no olvida las condiciones marítimas que revolcaron los estómagos, estremecían los veleros y agitaban las olas. En todo momento, aseguró, los tripulantes estaban preparados en caso de una intercepción de Israel.
“Antes de salir el 31 de agosto, tuvimos tres días de entrenamiento… Esos tres días, todo fue aprender sobre flotillas del pasado, aprender sobre la flotilla Mavi Marmara, cuando mataron a nueve o diez activistas en esa misión. Aprendimos sobre non-violence; incluso practicamos cómo sería algún tipo de intervención”, explicó.
De hecho, la tripulación de la flotilla daba por hecho que los iban a interceptar. La esperanza, continuó la activista, radicaba en la cantidad de naves que pretendía abrumar las fuerzas navales de Israel. En el velero de Morales Rivera, el piloto evaluaba las amenazas de posibles ataques o intercepciones por parte de drones militares.
Durante gran parte del viaje, agregó la veterana, la flotilla estuvo escoltada por buques militares de España, Grecia e Italia. Pero la noche en que la milicia de Israel detuvo los barcos, requisó a los tripulantes y los dirigió hasta un puerto israelí, las tres embarcaciones se retiraron.
“Eso fue para lavarse la cara y lavar su complicidad en el genocidio que está ocurriendo aún en Palestina… Cuando ellos (los buques) dejaron de escoltarnos, se sintió como una entrega. Ahí nosotros nos preparamos para una intercepción esa noche”, elaboró.
Poco después del atardecer de aquel primero de octubre, los diversos grupos que componían la flotilla Global Sumud advirtieron que, seguramente, los primeros secuestrados serían las figuras más destacadas de las embarcaciones. Entre ellas, la activista Greta Thunberg y el nieto de Nelson Mandela. Y a cinco horas del ocaso, Israel ya había interceptado cerca de ocho botes.
“Nosotros nos estábamos diciendo que les tomaba mucho tiempo, que no estaban tan preparados como pensábamos. Y pensamos que a lo mejor llegaríamos, que ojalá llegáramos”, recuerda Morales con un ademán de añoranza.
Pero al rato, en plena madrugada, la veterana avistó un enorme navío que describió como una “prisión en el mar”. De ella, cascadas de agua con azufre intentaban asperjar los veleros de la flotilla, pero Morales detalla que ni una gota roció el mástil de la monoestrellada. A las cuatro de la mañana, alguien gritó “¡Intercepción!” y todos se alistaron en caso de interactuar con soldados israelíes. Quienes no habían lanzado sus celulares al mar aprovecharon ese momento para que la milicia no pudiera extraer información de los integrantes.
“Cuando escucho ‘intercepción’, básicamente levité y caí parada. Y cuando miro hacia la izquierda, veo botas militares. Ahí corro a las posiciones que (teníamos preparadas)… Puedo decir que ahí nos trataron completamente diferente a cuando nos bajamos del bote. Y eso es porque hay que reconocer que Israel sobrevive de la opinión pública. Ellos ya reconocían que estábamos live streaming por Instagram, YouTube. Los ojos del mundo estaban en esa flotilla”, prosiguió la activista.
Así, muy precavidos, los soldados catearon a los tripulantes de la flotilla, destruyeron las cámaras visibles y ordenaron que los activistas se ubicaran, hasta atracar en Israel, en la parte inferior del barco. Ya desembarcados, empero, la infantería israelí estableció un orden mediante la fuerza bruta.
“De la forma que siempre lo explico es que yo viví esta experiencia como dos personas: como la activista humanitaria que soy, como la puertorriqueña que soy y la persona sencilla que soy; pero también como la herramienta de imperio que fui. Reconociendo las formas de tortura y psychological warfare. Desde un principio, reconocí que ellos (los israelí) están acostumbrados a hacer lo que les dé la gana”, precisó.
El abuso fue claro cuando Morales Rivera observó a las fuerzas militares tratar a las personas mayores sin reparo alguno. A modo de ejemplo, la entrevistada aseó bruscamente su bulto para ilustrar el forcejeo indiscriminado de los soldados.
“Esa brutalidad no tenía límites”, dijo mientras colocaba, como segundo ejemplo, a la compañera periodista Cándida Cotto en la misma “llave” de posición que limitaba el uso de los brazos y doblaba a la persona en un ángulo de noventa grados. Para algunas personas, la posición se remataba esposando las manos. Un rato después, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gavir, apareció para tildar a los activistas de terroristas. Quince horas dura toda esta jornada entre la flotilla y la prisión.
“Nos botaron nuestras pertenencias, nos botaron medicina, le botaron la insulina a las personas, le botaron toallas sanitarias. Bueno, ¡qué no nos botaron! Botaron todo y el resto nos lo robaron”, afirmó Morales Rivera.
Zuleyka fue la primera de dos personas en salir de Israel, cuando un avión privado G6 del Gobierno de Eslovaquia los buscó. Allá, sin saber qué relación guardaba Eslovaquia con toda la situación, llegan a un aeropuerto parcialmente cerrado. Por ese lado, escudado por un pelotón de 60 oficiales, llegan a una parte donde les dan un boleto completamente en blanco.
“Móntense en aquel”, les ordenan antes de subirles a un avión vigilado por un agente especial. Después de tres horas, aterrizaron en un aeropuerto de Bratislava, la capital de Eslovaquia, donde el consulado de EE. UU. intentó argumentar que no podía “hacer mucho” para sacarlos de allí.
“Hay una cónsula allí. Nos sentamos inmediatamente. Ella abre su folder y dice: ‘¿Tienen alguna forma de llegar a sus casa?’. ¿Sabes que yo lo dije? Y perdonen el lenguaje: ¡Cabrona, yo no tengo ni bolsillos!”, recontó aún medio incrédula por la respuesta del Gobierno estadounidense.
Para regresar a Nueva York, la cónsul le indicó sobre los distintos préstamos que podía tomar Morales Rivera. Sin embargo, la activista se valió del celular de una mujer desconocida para contactar con sus amistades. La experiencia, admitió la veterana, se suma a muchas otras que han ido radicalizando sus visiones políticas.
“Fue un proceso de aprender y desaprender, porque la realidad es que yo me crié en una iglesia pentecostal, así que fui adoctrinada. De alguna forma son sionistas, porque piensan que el Estado de Israel es el pueblo de Israel que está mencionado en la Biblia. Eso dictó mucha de la mentalidad de quién era Israel”, aseveró.
Luego de ocho años en la milicia, Morales Rivera sufrió el primer choque de realidades que inició su “proceso de radicalización”: descubrió, al retirarse en 2014, que los EE. UU. no se encargan de sus veteranos. Tres años después, cuando el huracán María diezmó al país, la exoficial de la Marina quedó impactada por el desprecio político en las ayudas y la condición colonial del país.
“Cuando vi que había otras naciones que enviaban doctores y no los dejaban entrar. Mira la similitud (con Gaza). Mi gente se está muriendo, ¿cómo es eso de que no los va a dejar entrar? Eso fue demasiado chocante, ver esa realidad. Cuando al fin abren el aeropuerto y los vuelos están a $2,000 one-way. Cuando vi todas esas fallas intencionales, dije Wow!”, sostuvo.
Con ese nuevo escepticismo, en 2019, Morales Rivera renunció a su trabajo de seguridad para viajar por el mundo. Visita, entre otros destinos, la ciudad de Ho Chi Minh, donde descubre que la nación de Vietnam conoce la guerra contra los EE. UU. como la “guerra americana”. Ese contraste cultural ahondó su desconfianza en las instituciones y narrativas de Occidente.
“Me empecé a dar cuenta de que hay muchas cosas que no sé. Porque mira este evento tan grande, tan global, y yo ni me sé el nombre, o me lo sé mal. Porque estas personas… Aquí fue que se peleó esa guerra. Ellos aman y defienden a su tierra, y nosotros venimos a destruirla”, destacó la entrevistada.
Esas experiencias le recordaron a la historia militar de Vieques y Culebra; pero la gota que colmó la copa ideológica de Morales Rivera acaeció en 2020. Durante las protestas de Black Lives Matter, en EE. UU., la activista grabó una escena de brutalidad policial en medio de las calles. Los oficiales en cuestión, apercibidos, agarraron y aporrearon a la veterana, quebrándole huesos e hiriéndole hasta los nervios.
“Cuando salí de la prisión, ahí fue ese choque interno de mi alma de que me acababan de hacer eso a mí. Sin yo hacer nada. Si te soy honesta, eso destruyó muchas partes de mí. Más allá de radicalizarme. Pensé que nunca lo superaría, aunque yo siempre fui la chamaquita que me pelaba y al próximo día estaba en la bici de nuevo… Ahí comencé a buscar conocimiento y, cuando me sentí mejor, leí Guerra contra todos los puertorriqueños. Eso fue chambón patabajo, radicalización para mí”, concluyó Morales Rivera.
Por eso, aunque tal vez no se monte en la siguiente flotilla hacia Gaza, Zuleyka Morales Rivera militará aun más en contra del imperialismo, el colonialismo y todas las formas de opresión que conoce en su camino. Lo hace porque se identifica con los palestinos, y hace un llamado a que todos se vean en ese pueblo que, si bien no es primero, tampoco será el último en la mira de la industria de guerra.
Me parece que cuando tratamos de analizar una situación política compleja debemos preguntarnos por las paradojas y los dilemas que la situación presenta.
Cuando hablo de “paradojas” me refiero a contradicciones encubiertas, pliegues en una realidad que parece ser homogénea, lisa. Son contradicciones que no se descubren mirando unos pocos eventos sino observando patrones de conducta a mediano y largo plazo.
Sugiero también que estas contradicciones ocultas conducen a dilemas políticos. Es decir, conducen a situaciones en las que hay que escoger entre dos alternativas que se excluyen mutuamente, cada una de las cuales tendría consecuencias indeseadas.
Por ejemplo, ya anteriormente he señalado la siguiente paradoja:
Con la intención de acallar el nacionalismo cultural puertorriqueño e impedir que se convierta en un nacionalismo político de grandes proporciones, el Partido Nuevo Progresista ha buscado maximizar la dependencia económica del País respecto a Estados Unidos. Esto, para que los puertorriqueños piensan que la autonomía económica respecto a los Estados Unidos equivaldría a la miseria. El cultivo de la dependencia, en este contexto, aparece como una respuesta racional de parte del PNP a un problema difícil: el potencial desarrollo del nacionalismo político puertorriqueño.
Sin embargo, la relación entre los estados de la nación estadounidense y el gobierno central no está basada en la idea de que los estados van a ser mantenidos económicamente por el gobierno federal. En varios foros estadounidenses, particularmente en el Senado federal, se ha dicho en repetidas ocasiones que la estadidad obligaría a los Estados Unidos a mantener económicamente a Puerto Rico y que eso es inaceptable.
Esta situación que describimos les presenta a los nuevo-progresistas una paradoja. La paradoja que el PNP confronta consiste en que, por una parte, desde la dependencia extrema no se puede pasar a la estadidad pero, por otra parte, sin la dependencia no se puede contener la politización del nacionalismo cultural en Puerto Rico.
Esa paradoja, a su vez, produce un dilema para el liderato PNP: Por una parte: si se reduce la dependencia para alcanzar más fácilmente la estadidad, se arriesga el resurgimiento del nacionalismo cultural puertorriqueño y su potencial politización, pero por otra parte, si la dependencia aumenta o se mantiene a los niveles presentes, la estadidad se confronta con un obstáculo económico muy difícil de superar.
Este ejemplo debe haber aclarado lo que, en general, sugiero: que si identificamos en una situación política compleja las paradojas y los dilemas que las paradojas producen, podremos entender más claramente las dificultades que se le presentan a las distintas posiciones políticas en una situación dada.
La paradoja que deseo considerar ahora es la que surge de la relación entre el Partido Nuevo Progresista y el movimiento republicano-conservador estadounidense.
La relación entre el conservadurismo partidista estadounidense, representado por el Partido Republicano, y el movimiento estadoísta puertorriqueño lleva mucho tiempo, y no se origina con el Partido Nuevo Progresista (PNP) sino con el Partido Estadista Republicano (PER), su predecesor, aunque con el PNP se ha profundizado grandemente.
Durante muchas décadas mientras el Partido Popular Democrático (PPD) se afiliaba y recibía el apoyo del Partido Demócrata estadounidense, que es un partido liberal, el movimiento estadista ha sostenido una relación parecida con el Partido Republicano.
Cuando Luis Muñoz Marín estableció su relación con los demócratas, el presidente de Estados Unidos era Franklin D. Roosevelt quien estaba en el proceso de establecer un cambio fundamental en la manera de gobernar a los Estados Unidos. Fue una transformación en la relación económica entre el gobierno y los ciudadanos, transformación que se llamó “el Nuevo Trato”.
Hasta ese momento prevalecía en EUA, una ideología conservadora según la cual el gobierno no era responsable por el estado de la economía, ni el bienestar económico de los ciudadanos individuales o las familias. La idea prevaleciente era que la economía tenía mecanismos que se autorregulan según las leyes de demanda y oferta, que estos mecanismos eran suficientes para mantener el equilibrio económico y que el gobierno no debía interferir con ellos. Se asumía que la responsabilidad del gobierno se limitaba a lo estrictamente público: las carreteras, la defensa nacional, el orden público, etc.
Estas ideas entraron en crisis con la Gran Depresión frente a la cual el gobierno conservador no hizo nada porque le parecía que no era su función. Entonces, ante la gran crisis económica que se experimentaba (haciendo una historia larga, corta), llegaron al poder los “liberales” y cambiaron la relación entre el gobierno y la ciudadanía haciendo al gobierno responsable no solo por el estado general de la economía sino por el bienestar de las personas y familias más desventajadas.
Los liberales entendían que los mecanismos del mercado no eran completamente autorregulables y requerían la intervención del gobierno para sostener el equilibrio económico. Iniciaron una serie de programas de ayuda económica a la población, no porque tuviesen el corazón tan grande que se les fuese a salir del pecho, sino porque llegaron a entender que este enfoque era necesario para que la economía estuviese equilibrada.
El conjunto de la política económica liberal bajo Roosevelt se llamó el “Nuevo Trato”. Con el Nuevo Trato de Roosevelt y las variantes posteriores, especialmente la “Guerra Contra la Pobreza” del presidente Johnson, se establecieron ayudas para los sectores más desventajados de la población de modo que ellos también pudiesen consumir en el mercado y contribuir al equilibrio del sistema económico. El conjunto de todas esas políticas públicas dirigidas a balancear la economía con gastos gubernamentales que aumenten el consumo de los sectores pobres se ha llamado “Estado Benefactor”.
Mientras tanto en Puerto Rico se nos había impuesto (literalmente) la ciudadanía desde 1917. Pero, en ese momento, esa ciudadanía significaba muy poco. Lo único que ofrecía era la posibilidad de viajar libremente a los Estados Unidos continentales para servir como mano de obra barata y la posibilidad de ser reclutados por el ejército estadounidense.
Con el Nuevo Trato y con la Guerra Contra la Pobreza, el significado de la ciudadanía estadounidense de los puertorriqueños cambió radicalmente. Desde entonces, al aplicar a Puerto Rico esos programas de ayuda, ser ciudadano significa tener acceso a una multiplicidad de servicios y de fondos gubernamentales dirigidos a los pobres estadounidenses.
RECUERDEN: todos estos programas son creación de los liberales porque ellos creen que la economía se desequilibra si la población entera no participa de la actividad económica. Los conservadores, quienes creían y creen que el sistema económico funciona mejor si el gobierno no invierte dinero en todas esas ayudas, se opusieron y aún todavía se oponen a los programas liberales.
Todo este cambio que resultó de la aplicación del Estado Benefactor a Puerto Rico tuvo un efecto espectacular sobre el movimiento estadoísta. Las multitudes de personas pobres que dependían de estos programas desarrollaron por una parte actitudes de dependencia y además desarrollaron temores por la posible fragilidad y temporalidad de esos fondos gubernamentales. Se desarrolló la idea de que esas ayudas podían no ser permanentes y que no estaban garantizadas bajo el ELA. Esa mezcla de sentimientos, de dependencia y fragilidad, facilitó la obra del PNP quien aumentó grandemente su influencia con la promesa de que bajo la estadidad las ayudas serán más y serán permanentes.
Ante esta situación, el PNP confronta otra paradoja: Por un lado, la promesa del PNP al pueblo puertorriqueño es que los programas que los liberales inventaron y han promovido bajo el Partido Demócrata, con la oposición de los conservadores del Partido Republicano, se van a extender para siempre con la estadidad. Por otro lado, mientras el PNP promete eso, se afilia a los conservadores republicanos, que son los que se han opuesto siempre a estos programas, que siempre han tratado de reducirlos al mínimo y ahora, bajo Trump están amenazando con reducirlos aún más o eliminarlos.
Esa paradoja, a su vez, produce un dilema para el liderato PNP: Por una parte, si continúan su afiliación a los republicanos conservadores van a estar apoyando a un gobierno estadounidense que busca reducir o eliminar todos los programas que ellos han usado para promover la estadidad. Pero, por otra parte, si rompen su afiliación con los republicanos conservadores y apoyan a los demócratas liberales, incurrirán en la ira de Trump, quien además, se ha declarado enemigo de la estadidad, además de que arriesgarían una división interna respecto a los conservadores puertorriqueños a quienes, con tanto empeño, han tratado de seducir y complacer.
Estas que menciono no son las únicas paradojas y dilemas que el movimiento estadoísta confronta. Hay otras que se relacionan con la corrupción y la administración pública.
Mi argumento no es que estas dificultades son insuperables ni que este es el final del movimiento estadoísta o del PNP. Mi argumento es que estas son dificultades muy serias que el pueblo puertorriqueño debe entender y el Partido Nuevo Progresista, ponderar.
La Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) no debería ya estar considerando el proyecto Esencia, luego del señalamiento de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) de que no hay los recursos ni la capacidad hídrica para atender la demanda de ese proyecto sin comprometer el suministro actual, expuso a CLARIDAD el licenciado Francisco Vargas Alcántara, portavoz del Comité por la Verdadera Esencia.
El señalamiento es parte de la evaluación que tiene que hacer la AEE sobre el impacto que tendría el pretendido proyecto en la infraestructura y el recurso agua que maneja. En comunicación con fecha del 11 de agosto del 2025, dirigida al secretario auxiliar de OGPe, licenciado Félix Rivera Torres, la AEE no solo le señala la falta del recurso, sino que agrega que, de acuerdo a la Ley 34-2022, es política pública de la AEE la conservación del recurso hídrico. La ley dispone que el uso de los canales de riego esté legalmente restringido a fines específicos para el uso agrícola y excluye de manera expresa los usos recreativos u otros no autorizados. La comunicación de la AEE está firmada por la directora asociada de la AEE, Blanca González Hodge.
Recientemente, la Coalición Defendamos a Cabo Rojo, integrada por personas en su carácter individual, organizaciones comunitarias, científicas y culturales del suroeste de Puerto Rico, realizó una asamblea de pueblo en la que se reiteró por unanimidad la oposición al pretendido mega proyecto turístico-residencial en el sector Los Pozos, en Boquerón. Además de denunciar que el proyecto afectaría el suministro de agua para toda la región, se denunció que también violaría el Plan de Uso de Terrenos y pondría en riesgo la estabilidad ecológica y económica de toda la región suroeste.
Eso unido a la privatización del litoral y la exclusión del pueblo del proceso decisional en contravención a la Ley de Política Pública Ambiental, al derecho constitucional al acceso a los bienes de dominio público y a la concesión de más de $495 millones en exenciones fiscales, lo que representa una transferencia de riqueza pública a intereses privados, mientras el Municipio renuncia a recaudos necesarios para servicios esenciales.
El licenciado Torres Alcántara expresó su indignación de que mientras la Junta de Control Fiscal pasa juicio sobre todo gasto y beneficio contributivo que se da en el país, estos inversionistas, al amparo de la Ley 74, tienen una exención del IVU de 10 % durante 10 años. Cuestionó que si el proyecto no se diera cómo se recuperaría ese dinero. Mencionó que ahora mismo pudieran estar comprando materiales de construcción sin pagar IVU y, en caso de que no se dé el proyecto, nada quita que se los lleven o los revendan.
A preguntas de CLARIDAD, el licenciado Torres Alcántara confirmó que ni el alcalde ni ningún otro funcionario del Municipio asistió a la convocatoria pública. Indicó que desde hace un año, tanto el Comité como la Coalición le han solicitado una reunión al alcalde, Jorge Morales Wiscovitch, que hasta el presente no ha querido conceder.
En términos del proceso de permisos del proyecto, denunció que lo último que se sabe que sucedió es que el proponente está preparando su Declaración de Impacto Ambiental (DIA) final con lo que le dijo OGPe debe tener. Lo que se discutió en vista pública en el mes de marzo fue un borrador de la DIA. El licenciado Torres Alcántara planteó que a su entender con el trámite del borrador de la DIA debió de archivarse y con ello el proyecto, porque el proponente no cuenta con respuestas básicas, como, por ejemplo, cómo va a suplir la gran demanda de agua que supone el proyecto. “Al día de hoy los proponentes no tienen esa respuesta”.
Más aun, llamó la atención a que los desarrolladores, representados por Cabo Rojo Land Acquisition, todavía no son dueños de todos los terrenos donde proponen el proyecto, por lo que tampoco se debe considerar debido a que se está partiendo desde la especulación.
Además del proceso en OGPe, el proceso del deslinde de la zona marítimo terrestre (ZMT) está cuestionado por segunda ocasión ante el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA). El portavoz del Comité narró que el primer deslinde fue impugnado por un colindante y que el DRNA determinó que el recurso fue presentado fuera del término de tiempo exigido por ley. Reveló que quien determinó que el recurso se presentó fuera de tiempo fue el juez administrador del DRNA, licenciado Samuel Acosta Camacho, el mismo a quien se le atribuye la redacción de la orden ejecutiva que pretende legalizar las casetas de La Parguera.
El colindante acudió al Tribunal Apelativo, el cual determinó que las notificaciones que habían emitido tanto el DRNA como el proponente fueron defectuosas, por lo que ordenó que había que volver a notificar a todos los colindantes Luego, el colindante volvió al tribunal a impugnar el deslinde por estar mal hecho. Ahora se supone que primero el DRNA vuelva a notificar al proponente y que luego el proponente tenga que volver a enviar por correo certificado todas las notificaciones a los colindantes para un nuevo deslinde. Se supone que ese proceso esté corriendo, aunque al momento de nuestra entrevista el portavoz del Comité dijo que aún no se había notificado a ninguno de los colindantes.
En tanto, en la Asamblea de Pueblo se expresó y aprobó una resolución en la que exigen, entre otros aspectos, la cancelación definitiva del Proyecto Esencia y la denegación de cualquier permiso o consulta de ubicación asociada y la publicación completa de los expedientes en poder del DRNA y la OGPe respecto al proyecto. Además, se exhortó al Municipio a rechazar los decretos contributivos que benefician a Esencia y a adoptar un modelo de desarrollo sostenible, participativo y de base comunitaria. Por último, se convocó a todas las comunidades del suroeste a defender nuestros acuíferos, humedales y zonas costeras frente a la especulación y el despojo.
Kiria Tapia Coliseo Roberto Clemente Cartelera “ITS Fight Night por el campeonato mundial de la OMB .
CLARIDAD
El boxeo femenino ha sido junto al baloncesto femenino uno de los deportes más discriminados de la historia. En el caso del baloncesto femenino puede haber muchísimas explicaciones como que en el país no se creó una cultura de apoyo de baloncesto al femenino, que la WNBA no goza del mismo apoyo que los hombres y otras que tienen que ver con aspectos culturales.
No ha sido hasta que la selección nacional femenina ha empezado a convertirse en una potencia que esa imagen ha empezado a cambiar.
Estas finalmente recibirán el trato justo que se merecen cuando el próximo 11 de marzo jueguen por primera vez en el Choliseo en un intento por calificar al mundial.
En el boxeo femenino pasó algo similar pese al auge del deporte en la isla había un grupo de la sociedad que no estaba dispuesto a respaldar este tipo de boxeo. Recuerdo que aun cuando Kiria Tapia ganó su primera medalla de oro en los Juegos Panamericanos del 2011 el boxeo femenino cogió un aire, pero todavía había mucha resistencia a aceptarlo.
No fue hasta que Amanda Serrano se convirtió en una de las grandes figuras de todo el deporte que la percepción del boxeo femenino logró cambiar en la isla.
Puerto Rico actualmente goza de una camada especial de seis peleadoras que van desde campeonas en propiedad, una interina y cuatro adicionales a las puertas de grandes combates.
Esto es una combinación de algunas jóvenes con otras veteranas que si bien tienen pocas peleas profesionales son conocidas en el país (la gran mayoría por sus actuaciones y participaciones a nivel Centro Americano, Panamericano y Olímpico).
Victorias importantes para Kiria y Ashley Ann
El pasado jueves 23 de octubre en una cartelera llevada a cabo en San Juan Kiria Tapia mejoró su marca a 8-0 y al vencer por decisión unánime a la argentina Marianela Rodríguez.
Kiria aunque solo posee un nocaut en su carrera cada día da más muestra de dotes parecidos al de su entrenador Iván Calderón que con su habilidad de dar y que no le den se convirtió en un peleador del salón de la fama
Rodríguez, aunque tenía 9 derrotas en su carrera nunca había sido dominada de la manera que lo fue el pasado jueves.
Aunque la campeona de esa división de las 130 libras es la estadounidense Alicya Bumgarner y esta es parte de la lista de las mejores libras por libra, Kiria con ese boxeo es competitiva contra quien sea.
En esa misma cartelera la ex olímpica Ashley Ann Lozada obtuvo la mejor victoria de su carrera al vencer a Odessa Melissa Parker.
Parker era una peleadora veterana que la superaba en experiencia y que definitivamente había peleado con mejor nivel de oposición.
Tras unos complicados dos primeros asaltos donde la estadounidense presentaba su mejor boxeo Lozada hizo los ajustes y la dominó a su antojo de ahí en adelante.
Con la victoria Ashley Ann ganó un título regional de las 122 libras y logró posicionarse entre las mejores 15 de la división con tan solo tres peleas como profesional.
A su prueba de Fuego Elise Soto
La más joven de todo el grupo es la jovencita prodigio Elise Soto (de tan solo 20 años) quien es parte de la cuadra de Amanda Serrano.
Elise con marca de 8-0 y 7 Kos viene de una sólida demostración en la cartelera de Amanda vs Katie Taylor en julio pasado.
Al momento que salgan publicadas estas líneas estará enfrentando la prueba más duras de su carrera cuando el próximo miércoles 29 de octubre se enfrente a la también invicta colombiana Flor Rodríguez como parte de la convención de la Organización Mundial De Boxeo (OMB) que se llevará a cabo precisamente en ese país.
La ganadora del combate será considerada como una contendora mundial.
Defensa de Stephanie Piñeiro
Aunque todavía espera por la pelea grande que le permitiría tener el título en propiedad contra la británica Lauren Price. La boricua Stephanie Piñeiro viene de lucir de manera espectacular frente la canadiense Jo Marie Houle en la pelea de título interino. En esa pelea demostró que está al nivel con cualquiera en las 147 y aunque la pelea no sea frente a Price, nuestras fuentes nos informan que su rival de la cartelera del 22 de noviembre en Bayamón será alguien de primer nivel.
Amanda de regreso a casa y en la última parte de su carrera
Amanda Serrano vs. Erika Cruz – New York, NY
No cabe duda de que si Amanda Serrano no se hubiera convertido en la figura que es el boxeo femenino no estaría pasando por un momento tan importante como el que tiene en este momento.
Amanda quien ha sido campeona mundial en 7 divisiones distintas ha peleado anteriormente en Puerto Rico, pero nunca desde que se convirtió en una super estrella del deporte. Eso se supone iba a cambiar a principios del año pasado pero una reacción alérgica a un producto de cabello impidió que Amanda peleara en el Choliseo contra Nina Meinke en abril del 2024.
Ahora Amanda está de regreso en grande y peleará en el Coliseo Roberto Clemente contra la mexicana Erica Cruz el 3 de enero de 2026.
Amanda y Erica protagonizaron una guerra en febrero del 2023, en el teatrito del Madison Square Garden en una pelea donde se rompieron récords de puños para una pelea femenina y acabó ganando Amanda por decisión unánime en una pelea más cerrada de lo que indicaron las tarjetas.
Amanda defenderá sus correas de la OMB y AMB de las 126 libras que posee, y aunque no lo mencionan públicamente se sabe que esto es parte de un tour de despedida de la peleadora boricua, quien ya anunciado su intención de retirarse y dedicarse al desarrollo de jóvenes peleadoras.
Krystal debe ser tratada como la ganadora
Pese a haber perdido su invicto el pasado 18 de octubre en Texas en una decisión que ha sido altamente criticada por la prensa internacional (ya que fue una mala decisión de la jurisdicción de Texas) Krystal Rosado no debe verse afectada ni ser penalizada por la derrota por su empresa MVP Promotions.
Estos deben seguir la ruta hacia un campeonato mundial como ya la habían trazado pues la realidad es que el 99.9 por ciento que vio la pelea sabe que la ganó.
En mi opinión Krystal debería hacer campaña en las 115 y no en las 118 libras. Pero si deciden mantenerla en 118 donde han sido sus últimos dos combates yo trataría de hacer la revancha lo antes posible en otra jurisdicción y si Krystal se la vuelve a ganar la derrota no le hará mella.
Incluso si la boricua esta está sanada de la cortadura que sufrió en el pómulo en esa pelea creo que la revancha con la estadounidense Metcalf debe hacerse de inmediato.
La pelea podría ser una bien atractiva para poner como una de las peleas preliminares de Amanda el 3 de enero.
Sin duda que estas seis féminas son parte del foco del boxeo nuestro en estos momentos y el boxeo boricua pasa por su mejor momento de la historia en la rama femenina