Especial para CLARIDAD
A todas las personas que crecieron viendo el baloncesto en Puerto Rico en los ochenta y noventa y se enamoraron de este deporte
Una vez trabajando en uno de los Preolímpicos celebrados en San Juan en el área de Prensa, vino un periodista uruguayo a pedirme el roster de Puerto Rico. Cuando se lo entregué me dijo, “que curioso que haya un jugador que se llame José Ortiz, recuerdo un centro que tuvo Puerto Rico hace tiempo que era buenísimo y se llamaba así, le decían Piculín”. Su sorpresa al saber que era el mismo José Ortiz, el que no envejecía y quien no dejaba de representar a su patria. Días después volvió para comentarme que no sólo seguía jugando, sino que no podía creer su nivel. En ese torneo del 2003 y en el juego que nos daría la clasificación olímpica contra Canadá, Picu anotó 21 puntos, cogió 10 rebotes, hizo 10 asistencias y tuvo 7 bloqueos, en 36 minutos con 40 años. Me hubiera gustado ver la cara del periodista uruguayo después de esta proeza.

Y es así, Picu no solo representó a Puerto Rico internacionalmente por décadas, sino que a un altísimo nivel. Pensar que fue el abanderado de nuestra delegación a los Panamericanos de Indianápolis en el 1987, y que en Atenas en el 2004, casi tres décadas después, fue el rostro de la derrota del equipo de baloncesto de Estados Unidos, una de las proezas más grandes del deporte puertorriqueño.
Piculín fue un grande dentro y fuera de la cancha, un patriota que en palabras del gran Flor Meléndez fue “un soldado deportivo de la patria”, pero también con sus actos fuera, siempre a favor de las luchas importantes, como la de la salida de la Marina de Vieques, entre otras. Cuando Papi falleció y posteriormente le dedicaron el Festival de Apoyo CLARIDAD, le escribí a distintas figuras del deporte pidiéndole una anécdota de Papi para poner en el programa del Festival. Esto fue lo que me contestó:
Estoy muy contento que se le dedique, aunque me hubiese gustado más en vida.
Mi anécdota más importante con tu padre fue cuando en el CENTROBASKET de Toluca, Mexico 2001
Estaba lo de Vieques en candela y el sabía de mi sentimiento hacia la salida de la Marina de allí, el tenía consigo un Head Band que decía FUERA LA MARINA DE BIEKE Y YO SÉ LO PEDÍ Y EL ME DIJO; Te atreves? Pero no te castigaran? y le dije aunque coja Carcel me la voy a poner y eso ha sido la primera y última vez que se permite en FIBA una protesta durante un evento. Entiendo existe una foto con ella puesta.
Ese sin duda es de los momentos más importantes en nuestra historia deportiva donde hubo un acto abiertamente político en el terreno de competencia y él sabiendo las posibles consecuencias decidió hacerlo. Picu siempre habló de la importancia de la soberanía deportiva, lo hizo después de la derrota al Dream Team en Atenas y lo dijo en su exaltación al Salón de la Fama del Baloncesto en China en el 2019, en un discurso en español donde habló de la importancia de representar a Puerto Rico con su bandera en el pecho frente a las demás naciones soberanas.
Probablemente Picu es nuestro atleta nacional más importante, pues sus números son impresionantes y su impacto es global. Nunca olvido estar en taxis en Grecia y al decir de donde era cada taxista, sin falta, decirme “¿Puerto Rico? Piculín”, cuando hasta ese momento usualmente era Ricky Martin u otro artista. Su fama también se extendía por otros países de Europa y América Latina. Recuerdo la primera vez que visité el Museo del Fútbol Club Barcelona y en la sección de jugadores extranjeros ver la cara de Picu, ¡qué orgullo!
De niña cuando lo veía me parecía gigante, pero claro, a esa edad, una persona de 5’5” me parecía grandota; pero ya de grande, aún en años recientes, me abrazaba y era perderme en su inmensidad. Pocas veces el tamaño físico puede equiparar la grandeza; y Picu era así, un verdadero gigante. Siempre me alegró que cuando me lo encontraba, estaba rodeado de amor, de gente diciéndole cuánto le querían, dándole las gracias por todo lo que hizo por Puerto Rico, regalándole alguna anécdota de su infancia, etc. Porque, como dice El Gran Combo, “lo que me vayan a dar, que me lo den en vida”. Aunque sin duda habrá muchos homenajes, todos súper merecidos, el homenaje principal fue el amor que recibió en los años que vivió, y no sólo en la Isla, sino fuera. Llevo horas viendo mensajes y me conmueve mucho cómo han llegado de todas partes del mundo. En Puerto Rico, de los más recientes y espontáneos fue su presencia en “la casita” en la Residencia de Bad Bunny en Puerto Rico. Se le veía súper feliz y gozando del concierto, y en un momento Benito lo presenta y parece que el Choliseo se va a caer junto con gritos de “Picu, Picu” y su sonrisa iluminaba más que la luz de la cámara que le colgaba del cuello. Esto fue hace menos de un año y quiero pensar que esa noche fue mágica para él y los miles en presencia en el Choliseo. El video que resumía su velada en el concierto con la canción “DTMF” de fondo, y ahora la frase “vamo’a disfrutar que nunca se sabe si nos queda poco” tiene un significado diferente.https://fb.watch/GWRFvX9Lqe/
En el papel están todos sus números, sus puntos y sus rebotes en el Baloncesto Superior Nacional, sus cinco Mundiales y cuatro Juegos Olímpicos, su exaltación al Salón de la Fama del Baloncesto Internacional, entre muchos otros logros. Pero como dijo él en China cuando lo exaltaron: “Si ser inmortal representa que todo el mundo se acuerde de ti, bienvenido sea. Es la parte bonita de tantos años dedicados a este deporte”. Y sí, aunque nos dejó físicamente, Picu es inmortal y eterno, como los grandes. Gracias por tanto, descansa en paz.



