Agua: de la explotación a la autogestión comunitaria

Especial para En Rojo

Cada 22 de marzo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebra el Día Mundial del Agua para concienciar a la humanidad de que el agua, que hasta hace poco parecía ser un bien permanente e inagotable, actualmente está amenazado y en riesgo, por la forma como se hizo mercancía privatizada por las corporaciones financieras. Esto es aún más trágico, porque sin agua no hay vida. Todos los seres vivos dependen del agua.

El 22 de marzo de 1992, la ONU publicó la Declaración Universal de los Derechos del Agua, que deja claro: “El agua forma parte del patrimonio del planeta. Es la savia de nuestro planeta. El equilibrio y el futuro del planeta dependen de la preservación del agua y sus ciclos. El agua no es sólo herencia de nuestros predecesores. Es, sobre todo, préstamo a la generación que nos sucederá. Por lo tanto, no debe ser desperdiciada, contaminada o envenenada”. En julio de 2010, la Asamblea General de la ONU declaró que el agua limpia y segura y el saneamiento básico son Derechos Humanos. Por ello, el agua de calidad y el saneamiento básico se han convertido en derechos garantizados por ley.

Cada tres años, las empresas organizan una asamblea del Foro Mundial del Agua (FMA). Como contrapunto, movimientos globales por la justicia del agua organizan un Foro Alternativo Mundial del Agua (FAMA) que cuestiona los modelos empresariales promovidos por el FMA y promueve una visión pluralista y democrática. En 2018, cuando el Foro Mundial del Agua fue en Brasilia, el FAMA contó con 7.000 participantes, miembros de 450 organizaciones y representantes de 35 países de los cinco continentes. En esta ocasión, el Consejo Nacional de Iglesias Cristianas de Brasil (CONIC) y el Foro de Cambio Climático y Justicia Social participaron en el FAMA en diálogo con representantes de los pueblos originarios, de los movimientos de trabajadores sin tierra y sin hogar, así como de jóvenes.

Este año, el Foro Mundial del Agua se celebrará en Dakar (Senegal) del 21 al 26 de marzo. En los mismos días y en la misma ciudad, el Movimiento Mundial por la Justicia del Agua volverá a organizar el FAMA. En consonancia con este evento, el grupo brasileño de la Red Ecuménica del Agua envía una carta en la que afirma: “Con motivo del XIX Foro Alternativo Mundial del Agua, en el que personas de diferentes partes del planeta agua, organizaciones ecologistas y otras de la sociedad civil, se reúnen para reflexionar sobre la condición en la que se encuentra el agua en este planeta y cómo está el planeta en relación con el agua, manifestamos nuestra presencia solidaria y comprometida con todas las iniciativas que promueven el objetivo del IX FAME: asegurar el derecho al agua como bien común. Nos integramos en este objetivo promoviendo el agua como bien común, derecho humano y don divino.

Nosotros y nuestras organizaciones ecologistas, y otras de la sociedad civil, nos sentimos llamados por las aguas a celebrar la IX FAME. Son las aguas de los ríos contaminados que claman por la recuperación de su calidad original; aguas de manantiales secos que quieren reaparecer; aguas embalsadas que quieren recuperar su libertad; aguas de arroyos y ríos que atraviesan nuestras ciudades y quieren convertirse en fuente de belleza, ocio y vida; aguas de océanos y ríos voladores; aguas que se ofrecen como mercancía en el comercio local e internacional y en la bolsa, que quieren ser recuperadas en su naturaleza de don y gratuidad”.

(Si quiere leer todo el documento, vaya al sitiohttps://www.conic.org.br/portal/fe-na-vida-publica/rede-ecumenica-da-agua-reda

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