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Cicatrices de María, un año después

Regresé de mi tradicional visita a la familia en Puerto Rico hace solo una semana. Esta vez, el regreso al exilio me golpeó más duro de lo usual. No fue solamente porque una vez en Estados Unidos, extraño demasiado a mi familia y a mis amistades que viven en la Isla; tampoco por la culpa inmensa que siento cuando regreso con mi hijo al norte, luego de haberlo visto gozar con sus abuelas, bisabuela, tías y tíos, sus primas y hermano mayor.

Reconozco que esta visita fue diferente. Hacía un año que no visitaba el terruño. No había pisado mi bella tierra después de la devastación ocasionada por los huracanes Irma y María. Había pensado que debía prepararme emocionalmente, y confieso que lo intenté.

Cuando llegué al aeropuerto de Isla Verde, cogí un taxi para llegar a mi casa en el Viejo San Juan. Mi chiquito, maravillado, miraba el paisaje y me decía: “¡Mamá, mira las palmeras”, con su acento español ‘diasporriqueño’. “Palmas. Sí, mi amor, estamos en casa”.

El taxista nos preguntó hace cuánto no visitábamos la Isla. “Desde justo antes de Irma y María”, le contesté. “Las cosas han cambiado mucho”, me dijo.

Conversamos durante el trayecto sobre la desgracia acaecida sobre nuestro país, y de su experiencia personal durante las semanas posteriores al paso de los fenómenos. Cuando durante la conversación mencionamos a las por lo menos 2,975 personas que murieron a causa de los huracanes, el taxista me dijo que su abuelita fue una de las víctimas. Me contó que murió de problemas respiratorios, a causa de los gases emitidos por los generadores eléctricos de las casas de sus vecinos.

“Fue muy triste. Las nietas llevaron sus zapatos a la instalación que se hizo en el Capitolio. Y cuando el gobernador (Ricardo Rosselló) y su esposa (Beatriz) fueron a visitarla, los zapatos que cogieron en su mano, fueron los de mi abuelita”, relató con voz entrecortada.

Durante nuestra estadía en la Isla, paseamos por San Juan, Caguas y Cayey. Vimos cómo ha cambiado el paisaje, el urbano y el rural, la vegetación y los animales pero, principalmente, cómo ha cambiado la gente.

Cada persona con quien compartimos, tenía alguna anécdota o queja que necesitaba compartir. Nuestro hijo mayor nos contó, con la profunda sabiduría de sus 16 años, que durante los días después de María, Puerto Rico se convirtió en el Apocalipsis Zombie del que tanto ha leído en sus novelas gráficas, series y películas preferidas. La misión, antes sencilla, de conseguir comida y gasolina, en esta ocasión, fue toda una épica de supervivencia. Añadió que aunque ahora las cosas están mejor, nada nunca será igual… típico de novela de distopía.

Un conocido, experto en mercadeo y tendencias digitales, me contó que los patrones de consumo de las personas en Puerto Rico ahora son muy diferentes a los días previos a los huracanes. Ahora, las compras de alimentos no son grandes, se va con más frecuencia al supermercado porque hay que estar pendiente a los apagones para evitar que se pierda lo que hay en la nevera, por falta de energía. La gente que puede costearlo, come fuera con mayor regularidad, por la misma razón. Las tiendas y restaurantes tienen horarios limitados y muchas personas ahora tienen un segundo o tercer trabajo ‘para empatar la pelea’. La señal de Internet es variable, a veces hay y a veces no. Y estos solo son algunos de los cambios.

No obstante, aunque la naturaleza reverdece, algunos lugares se reconstruyen y la gente echa pa’lante, puede apreciarse una especie de depresión colectiva a nivel nacional. Puede observarse en los negocios cerrados y abandonados, en un Viejo San Juan desierto un jueves en la noche, en los postes de energía todavía en el suelo pero, principalmente, en el rostro de las personas.

La gente está agotada y agobiada. El cansancio y agotamiento se palpa en los adultos mayores que siguen cuidando a los más ancianos y a los niños pero ahora con múltiples complicaciones. El deterioro físico de las propiedades parece contagiarse a los cuerpos y las mentes. La gente está más agresiva y menos tolerante, lo que en ciertas circunstancias podría resulta muy positivo y en otras no.

Presenciamos y asistimos a protestas y manifestaciones de una población que ya no quiere aguantar más. La caldera que lleva prendida desde el 1950 y que durante los últimos 30 años está a “fuego alto”, parece explotar. Se le ve la costura a la colonia con la Junta de Control Fiscal y la gente ya no está dispuesta a aguantar. Y quienes llevan la voz cantante, no son solo los ‘pelús de la Iupi’, son también los adultos mayores que ya no tienen qué perder. Como la camiseta feminista que me regaló mi madre y que me pongo con orgullo: “Nos han quitado tanto, que ya no tenemos miedo”.

La vigilia, que visité con mi crío en la Plaza de Armas, convocada por la Coordinadora Paz para la Mujer (CPM), para denunciar los feminicidios de este año a causa de la violencia machista, fue un ejemplo del refrán que ‘para muestra, con un botón basta’. Adolescentes, adultas y muchas adultas mayores se dieron cita con velas, y espíritu combativo, para decir ‘basta ya’ a la impunidad contra la violencia de género. La CPM declaró una alerta ante lo que es una crisis nacional para las mujeres, recalcando que luego del huracán María ha aumentado la vulnerabilidad, no solamente de violencia de género sino de hostigamiento y agresiones sexuales.

Entonces, con el corazón en la mano, me tocó regresar al norte… en donde el cielo no es del mismo azul y el sol no calienta igual. A lágrima viva, me despedí de mi bella Isla del Encanto y de mi gente.

Me refugié en mi familia escogida de boricuas de la diáspora, los que comprenden mi dolor a cabalidad. “A veces te pega más duro, es normal. Solo piensa en que regresarás antes de lo que imaginas”, exclamó una amiga querida para consolarme.

Mientras escribo, nuevas amenazas de tormentas y huracanes acechan mi patria. Sin embargo, como dice la canción de Lin Manuel Miranda, tengo “paciencia y fe” de que mi pueblo ya despertó y solo coge impulso para lo que viene. De todos modos, la diáspora siempre dirá presente, estaremos aquí pendientes, porque compartimos las mismas angustias y los mismos amores.

EE.UU y golpistas contra Venezuela. Las revelaciones del New York Times

Por Geraldina Colotti

Resumen Latinoamericano

Cada cincuenta años, cuando los Estados Unidos se quitan el secreto de estado, se confirma que, para lograr sus objetivos, han utilizado todos los medios posibles, en abierta contradicción con el discurso utilizado, en el que siempre se presentan como campeones de “democracia”.

A veces sucede que reconocen sus estrategias durante la redacción de un libro, como lo hizo la “democrática” Hillary Clinton en sus memorias, admitiendo la injerencia de Estados Unidos en el golpe en Honduras contra el entonces presidente Manuel Zelaya. También sucede que, como en una película de Hollywood con la que el “sueño americano” siempre se autoabastece, Bill Clinton admite los efectos nefastos de las políticas económicas impuestas a los países del sur.

Así, el ex presidente de los Estados Unidos se presentó ante la comisión extranjera del Senado en 2010, cuando era enviado especial de la ONU a Haití: se disculpó públicamente por haber obligado a ese país a reducir los aranceles sobre el arroz subsidiado por los Estados Unidos durante su mandato. Una política que ayudó a frustrar las aspiraciones de Haití a la soberanía alimentaria.

A veces sucede que los objetivos son declarados abiertamente, y eso – ayer un Nixon como un Trump hoy – piden a la Cia que haga “gritar la economía”, en Chile ayer como en Venezuela hoy.

Objetivos que el fragor de los medios de comunicación se comprometen a cubrir o disfrazar, presentando argumentos más válidos a favor de la guerra sucia librada por el imperialismo. Para aumentar la confusión, se pone la proliferación de sitios y “opinión” que no sólo ignoran o trivializan las fuentes y los puntos de referencia, sino que esconden la única clave de análisis política fuerte para hacer inteligible un sistema mundial lanzado en el abismo del modelo capitalista: la de la historia como historia de la lucha de clases, como choque de intereses, lo que implica jerarquías tanto en el análisis como en las “opiniones”.

Y así, una avalancha de datos se vierte en las conciencias desorientadas de la izquierda suave sobre la cuestión de los “refugiados” venezolanos. La gente – como explica con razón, el viceministro de Comunicación, Wilmer Castillo -, ha abandonado voluntariamente el país, no porque perseguida o amenazada por paramilitares como en Colombia.

Venezolanos victimas de una guerra de propaganda llevada a cabo por aquellos que querían usarlos para poner en práctica sus sucios objetivos (empoderarse de los recursos de Venezuela). Ciudadanos que están ahora en gran parte regresando al país, ayudados por el plan del gobierno Vuelta a la Patria. De esto, sin embargo, no se habla en los medios hegemónicos, si no para calificar como “show” este esfuerzo sin precedentes y generoso de Maduro.

Mientras tanto, el Gobierno Trump, tan diligente en la financiación de los países del Grupo de Lima por “ayudar a los refugiados venezolanos”, está extendiendo el período de detención contra los niños migrantes, que hasta ahora tenía veinte días (y ya así, era una vergüenza). Desde julio, hay más de 400 niños de migrantes separados de sus familias y detenidos en los Estados Unidos.

Un claro ejemplo de “democracia” de los EE.UU. se deriva del testimonio del periodista mexicano Emilio Gutiérrez Soto, liberado en agosto después de pasar siete meses en cárceles norteamericanas junto con su hijo Oscar. En 2008, Gutiérrez había pedido asilo por primera vez en los Estados Unidos, a raíz de las amenazas de muerte por haber denunciado presuntos casos de corrupción de las fuerzas armadas mexicanas. En diciembre, apenas una semana después de criticar la política de inmigración de los Estados Unidos en un discurso a la organización National Press Club, fue encarcelado .

¿De qué tipo de “acogida”, de cuál “intervención humanitaria” Trump está hablando con respeto a los migrantes venezolanos? Su actitud, la de Europa que cierra las fronteras a los migrantes africanos, y la del Grupo de Lima, parece la nueva edición de la política de “Pies secos, pies mojados” dirigida contra Cuba a través de la inmigración en Miami.

Se trata de aislar a Venezuela en las organizaciones internacionales a través de la construcción de una supuesta “crisis humanitaria” a las fronteras, que necesita poner “campos de refugiados” donde montar “falsos positivos” para invadir militarmente a Venezuela. Esto dijo claramente el embajador de América del Norte Trujillo en la OEA. Esto esta pidiendo, desde Miami, el títere Almagro, secretario general de la OEA.

Intenciones expresadas varias veces en los últimos meses por la administración estadounidense, que para derrocar a Maduro “no descarta ninguna opción” y por esta razón está tratando de involucrar a los gobiernos vasallos en una agresión militar. Declaraciones que evidentemente han hecho cosquillas a los apetitos golpistas de los derechistas venezolanos, que corrieron varias veces ver a sus padrinos, como suelen hacer cada vez que ellos muestran una jugosa albóndiga. Intentos que sus partidarios en Miami reivindican con arrogancia, como sucedió después del magnicidio frustrado por las fuerzas de seguridad bolivarianas.

Un artículo del New York Times ahora confirma todo esto. Citando fuentes norteamericanas y un ex comandante venezolano, el NYT habla de reuniones entre grupos de militares golpistas venezolanos y y representantes de Estados Unidos que se suponía que los ayudarían. Revelaciones que coinciden sea con algunas de las denuncias públicas del gobierno bolivariano, sea con el incremento de amenazas de líderes opositores en el exterior y sea con lo que, desde las bombas arrojadas por el ex policía Oscar Pérez hasta los drones explosivos, ha caracterizado la escena Política venezolana desde el año pasado hasta este.

Habría suficiente para hacer reflexionar todos esos “periodistas” que siempre estan listos para poner las comillas a un ataque como el de los drones definièdolo “supuesto atentado”, y para definir “terroristas” los opositores que no les gustan a los Estados Unidos. Sin embargo, incluso en este caso, no apareció ninguna comilla en la definición de los golpistas venezolanos, simplemente definidos como “rebeldes”: los rebeldes que cortan cabezas en Siria ….
Mientras se descadena el ballet de los que toman distancia del socialismo bolivariano, mientras que arrasan los púlpitos más cobardes contra los sandinistas en Nicaragua, el imperialismo avanza como una apisonadora, movilizando todas sus articulaciones.

Una delegación de la poderosa corporación episcopal está visitando al Papa en el Vaticano. En el centro, la “crisis humanitaria” en Venezuela y “los crímenes” de Daniel Ortega en Nicaragua. De las bandas que secuestran, torturan y matan militantes sandinistas, con la complicidad evidente de cierta jerarquía eclesiástica, por supuesto, no hacen mención. De los obispos que han bendecido a los “guarimberos” venezolanos antes de quemar “pacificamente” a jóvenes afro-venezolanos, por cierto no se hablará.

A los 45 años desde el golpe militar en Chile contra Allende el 11 de septiembre, se está perdiendo incluso el mensaje del obispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero que se atrevió a ponerse del lado de la gente, pagando con su vida. Los muchos “sepulcros blanqueados” que – incluso en la izquierda “liberal” – predican la no violencia y el perdón en contra de los verdaderos tiranos, han puesto la mesa para que nosotros bendigamos el arma (mediatica y belica) dirigida contra los que, como Maduro, por lo contrario, defienden los intereses del pueblo, después de haberlos transformados en “tiranos”.

Traducción Gabriela Pereira

Tomado de Resumen Latinoamericano

Las religiones y un nuevo tiempo de paz

Esa semana comienza por una buena coincidencia. Este lunes, 10, se celebra la fiesta del año nuevo judaíco (5778) y el martes, los musulmanes conmemoran el año nuevo islámico (1440). Dos religiones que vienen de la tradición abrahámica celebran la esperanza de un tiempo nuevo de paz y justicia, en medio de los conflictos que dividen judíos y a el mundo árabe. Esa división no es por la fe y no existiría si no fuera la interferencia de los imperios del Occidente que ponen unos en contra otros para dominar la región. Los intereses económicos norteamericanos y el deseo de controlar el petróleo son para ellos más importantes que la vida de las personas y la paz entre los pueblos.

En septiembre, la Organización de Naciones Unidas (ONU) hace siempre su Asamblea General y intenta ahora involucrar los representantes religiosos en el esfuerzo para construir la paz. En la historia, muchas veces, las religiones han fomentado pretextos para las guerras. Muchos crímenes se han cometido en nombre de Dios. Para posibilitar la paz, las religiones deben profundizar su forma de hablar de Dios. Si Dios es Padre, no puede dividir seres humanos en creyentes y no creyentes y menos aún ser amigo de sus amigos y enemigo de aquellos que no se acercan de El.

Gracias a Dios, líderes espirituales como el Dalai Lama, el papa Francisco, el obispo Desmond Tutu y otros dan testimonio de que si Dios existe, solo puede ser Amor. En el pasado reciente, papas como Juan XXIII, pastores como Martin-Luther King, o el obispo Oscar Arnulfo Romero y algunos de nuestros obispos y pastores han contribuído mucho para comprender la religión como instrumento de paz y amor. Ellos se han inspirado en sus tradiciones espirituales para luchar en contra del racismo y predicar la no violencia. Así han aportado una buena colaboración a un mundo de paz.

Desgraciadamente, no siempre esa cultura de paz llega hasta las comunidades y grupos de base. Actualmente en América Latina y el Caribe, los grandes medios de comunicación de masa fomentan una cultura de intolerancia y violencia que no permite la convivencia ni el diálogo con lo diferente. Gracias a Dios, a través del arte y de una cultura más comunitaria, los pueblos originarios y grupos afrodescendientes dan un bueno ejemplo de respecto à las diferencias y de confianza en un futuro de paz y de justicia. Los zapatistas del sur de México dicen: “Somos un ejército de soñadores. Por eso, somos invencibles”.

Festival de Cine Internacional de San Juan (30 agosto-5 septiembre 2018)

S

in duda había bastante sequía en las salas de cine (muchos avances en Fine Arts que no se materializan) y a pesar de la lluvia y la nerviosidad de tener otra visita como María este mes, el Fine Arts de Miramar se convirtió en punto de encuentro para los amantes del buen cine y los curiosos de ese cine que nunca llega a nuestras salas. Comento, en orden de preferencia, los mejores filmes de los once filmes que pude ver en los siete días del festival, cinco de los cuales son de realizadoras mujeres (enfatizo su género).

The Bookshop/La librería es una producción española/inglesa, filmada en el norte de Irlanda y Barcelona, con diálogos en inglés, dirigida y escrita por la catalana Isabel Coixet. Y el resultado es una extraordinaria puesta en escena, con actuaciones de primera de parte de Emily Mortimer, Patricia Clarkson y Bill Nighy, que además incluye la voz narrativa de Julie Christie y la dedicación del filme al gran artista/filósofo/fotógrafo/escritor John Berger (Ways of Seeing, About Looking, Another Way of Telling) cuya manera de mirar y contar es la base de esta historia.

La historia se desarrolla en un pequeño pueblo del condado de Surrey en la Inglaterra de 1959. Florence Green, joven viuda de la 2nda guerra, decide comprar una casa vieja y convertirla en su hogar y en una librería (Bookshop) donde los amantes de libros y aquellos que les interesa leer puedan transportarse a otros lugares y épocas para encontrar historias parecidas a sus vidas o totalmente distintas. Pero de pronto esa casa vieja y abandonada (Old House) levanta el interés de la mujer más influyente de la región (Mrs. Gamart) que insiste en convertirla en un centro de arte. La ironía es que los habitantes de Hardborough son pescadores, trabajadores diestros y no-diestros y una burguesía mercantil. Los libros sí son un atractivo porque saben leer y despierta su curiosidad. Somos testigos de cómo Florence monta su librería, su amor por los libros, su enlace con el recluso Mr. Brundish, su apoyo a Christine, su niña-ayudante y su tenacidad para mantener su sueño hecho realidad después de tantos años de vivir del recuerdo del marido que tanto amó. Pero el poder de Mrs. Gamart logrará que aquellos que más podrían disfrutar de este nuevo espacio, renuncien a él y queden con nada.

Este filme —que pongo velas e imploro a los dioses para que estrene en los Fine Arts muy pronto— fue el mejor ofrecimiento del Festival y los que siguen tienen atractivos pero no nos llenan como The Bookshop.

Sower, producción franco-belga, de Marine Francen es una historia de época de 1851 cuando las tropas de Louis-Napoleon Bonaparte persiguen, arrestan, encarcelan y asesinan a los seguidores de la República. En esta aldea llegan los soldados a llevarse todos los hombres, viejos y jóvenes. Quedan en la aldea las mujeres y niños. Ellas entonces se encargarán de la siembra, los animales, la construcción y reparación de las viviendas y de todo lo que se necesita para sobrevivir en el campo a través de las cuatro estaciones. Pero las jóvenes necesitan manifestar su sexualidad y quieren procrear para que su aldea tenga futuro. La ausencia de los hombres se convierte con el tiempo en una pérdida de la que no esperan recuperarse y por eso confabulan de que el primer extraño que aparezca debe permanecer para que ellas puedan procrear. Así llega Jean, hombre de 39 años que no conoce la región, parece estar en tránsito hacia la frontera y es muy diestro en todos los trabajos del campo. Violette será la encargada de acomodarlo y convencerlo de una estadía prolongada. La atracción entre los dos se da muy rápido y comienza y continúa con la lectura de libros de Voltaire y Victor Hugo ya que ambos son lectores. Pero el pacto entre las mujeres habrá que respetarlo aunque ellos hayan desarrollado una relación muy especial. El uso de close-ups de las mujeres y la brillantez de los colores de la siembra son parte de la manera que utiliza la directora para mover la trama a pesar de la repetición de las tareas, movimientos y acciones.

Sergio & Sergei de Ernesto Daranas como director y coguionista con Marta Daranas, y protagonizado por un elenco cubano formidable—Tomás Cao como Sergio, Héctor Noas como Sergei, Ana Gloria Buduén como Caridad, la inolvidable Dayna Posada como la niña Natasha y Ron Perlman como Peter, el contacto de radioaficionado de Sergio en EU—crean una historia de vida diaria en la Cuba del difícil Periodo Especial de principios de la década de 1990 con el trasfondo histórico del cosmonauta soviético y ahora ruso con la disolución de la URSS que quedó varado en el espacio al darse tantos cambios vertiginosos en un periodo tan corto. Es una comedia donde se pueden decir muchas verdades, exagerar otras y de paso darle un toque de mundo espacial imaginario para que todo quede suspendido en el aire.

Felicité de Alain Gomis, francés-senegalés, se desarrolla en Kinshasa, República Democrática del Congo y tiene como centro a la cantante Véro Tshanda Beya Mputu como la protagonista que vive en los márgenes de la ciudad y sobrevive a pesar de la vivienda precaria, el desempleo, el maltrato de género, la total falta de apoyo gubernamental en salud y educación. Casi con un estilo cinema verité la cámara sigue a Felicité en su trabajo de cantante, sus problemas por mantener una normalidad en su hogar, su reacción frente a una emergencia familiar, su negociación para conseguir servicios médicos para su hijo, su búsqueda de dinero que le debían familiares, vecinos y jefes, su pedido de caridad a los ricos a quien poco o nada le importa la pobreza de la mayoría de la población. Aunque en la última tercera parte del filme cuando el enfoque cambia a Tabu, vecino y eterno enamorado de Felicité, la historia pierde el hilo, la riqueza de la fotografía y la música es la que prevalece.

Ava, primer largometraje de ficción de la iraní residente en Canada, Sadaf Foroughi, es una historia desgarradora de una adolescente que ve cómo su familia, su escuela y la sociedad en general solo piensa en restringir las ideas y las acciones de las mujeres adolescentes. Ava, al igual que Lady Bird en el filme de Greta Gerwig, quiere expresar sus deseos, miedos, dudas en esta etapa de su vida donde todo parece incierto y su cuerpo le pide espacios nuevos para manifestarse. Pero contrario a Lady Bird que se atreve a expresar sus deseos a sus amigas y nuevos amigos, la sexualidad de Ava es un innombrable para sus maestras, directora de la escuela de niñas, padre y madre. Tratar de romper esa mordaza con sus amigas tan solo lleva a problemas para ellas como suspensiones y regaños. Lo que comienza con una apuesta tonta pero muy seria para los adultos porque envuelve acercarse a un chico, resultará en el aislamiento de Ava, su casi suspensión de la escuela y, aún más importante, la ruptura de la relación ya tensa con su madre. Será ella, una mujer, la que reprimirá más a Ava para moldearla de manera que acepte sin protesta las imposiciones sociales y religiosas sobre su sexualidad.

Zama de la argentina Lucrecia Martel (La ciénaga, La mujer sin cabeza, La niña santa) es tan extraño y enigmático como todos sus anteriores filmes. Con un acercamiento a la colonización española de Sudamérica similar a Aguirre, the Wrath of God de Werner Herzog (1972) se presentan, desde la perspectiva de Don Diego de Zama, las vicisitudes de este funcionario de la corona española a finales del siglo 18, asignado a un poblado al norte de Argentina. Con una excelente interpretación por Daniel Giménez Cacho, con una cámara que favorece los close-ups, con una ambientación y recreación de época maravillosa, se narra la historia de un hombre que intentó seguir las leyes impuestas y burladas por gobernadores de paso y mantenerse como superior a los amerindios cautivos y utilizados como esclavos y las mujeres como concubinas aunque sin ellos nunca hubiera sobrevivido. El tiempo pasa pero parece detenido al no haber cambio alguno en su pedido de traslado, seguimos su lento deterioro aunque poco a poco va perdiendo su posición y propósito. Pero Zama no cuenta con el incomparable Klaus Kinski de Aguirre que dramatizó lo absurdo y la locura de pretender ser un conquistador obviamente vencido.

The Captain del alemán Robert Schwentke es uno de dos filmes sobre los horrores de la 2nda guerra mundial que se presentaron en el Festival (el otro que no vi fue 1945 de Hungría). La fecha también es 1945 pero en los días finales de la guerra ya perdida pero todavía sin proclama de rendición. Un número considerable de soldados alemanes han abandonado sus puestos para volver a sus pueblos o convertirse en saqueadores, ambas acciones penalizadas por juicio militar que resultarían en muerte o encarcelamiento. Son los últimos suspiros de un ejército en retirada. Uno de estos jóvenes soldados rasos encuentra un uniforme de un capitán, se lo pone porque su ropa andrajosa no le permite protegerse del frío, pero cuando otro soldado lo llama capitán, decide convertirse en Capt. Willi Herold. Lo que al principio parece un juego para mantenerse vivo, comer bien y protegerse del clima, luego se convierte en lo que simboliza el uniforme: poder dar órdenes que nadie puede cuestionar. Esto incluye masacrar a soldados alemanes detenidos pero no enjuiciados. Willi Herold no pudo golpear hasta la muerte o fusilar a los judíos, católicos rebeldes, comunistas y otros disidentes en los campos de concentración pero sí logró hacerlo con sus compañeros soldados. El estilo de la narrativa es casi de sátira por lo absurdo de sucesos descubiertos en las investigaciones posguerra.

The Cakemaker, co-producción israelí-alemana del israelí Ofir Raul Graizer, es una historia sencilla y parca en sus emociones sobre Thomas, un tímido pastelero/repostero de Berlín, que conoce y se enamora de Oren, un israelí que trabaja en varios proyectos en Alemania. Aunque Thomas siempre tiene la esperanza de que Oren se convierta en su pareja, éste siempre retorna a su esposa Anat y su hijo Itai. Cuando el regreso de Oren se demora, Thomas descubre su muerte en un accidente de auto. Para sanar y encontrar “closure” decide viajar a Israel y acercarse a la familia de Oren y de esa manera conectar nuevamente a través de los seres que amaba. Anat también tiene un café y poco a poco Thomas se convierte en su repostero a pesar de la vigilancia continua de los religiosos que rigen la sociedad y la economía de este país. El gran problema, por supuesto, será el que Thomas nunca se decide decirle la verdad a Anat y cuando ésta lo descubre su mundo sentimental colapsa.

Los perros, escrito y dirigido por la chilena Marcela Said, estuvo entre las finalistas el año pasado por el prestigioso premio José María Forqué a la Mejor Película Latinoamericana. Su protagonista, Mariana, es parte de la burguesía chilena a quien poco le interesa desenterrar el pasado del golpe militar, el secuestro, asesinato, represión que duró de 1973 a 1990. Su familia, como muchos de los miembros de su clase, participaron o colaboraron de esta terrible historia chilena y en el presente siguen apoyando a quien proteja sus intereses. Mariana será la mujer de 42 años que su padre sigue tratando como niña, que su marido pide que se comporte como la esposa modelo que lo tiene todo y de quien su amante esconde su pasado. Pero las reacciones de Mariana a estos encuentros son muy desarticulados—a veces en busca de la verdad y justicia y otras apatía total—y por eso es difícil entender su aceptación del status quo.

Crucigrama: Hamlet Hermann

Horizontales

1. Hamlet Alberto _____ Pérez; catedrático y escritor dominicano. Participó en las guerrillas revolucionarias que lucharon contra el régimen de Joaquín Balaguer.

5. 5 de _____ de 1934; nacimiento de Hermann.

10. Ahora.

12. Dos en números romanos.

13. Muevo de lado a lado, acuno.

16. Oscura, sombría.

17. Raspar.

19. Artículo neutron.

20. Antes de Cristo.

22. Donde, poéticamente.

23. Preposición.

25. Hamlet _____ Hermann Pérez; participó en 1973 de la invasión y guerrilla liderada por Francisco Caamaño; fue apresado y enviado al exilio. Autor de Caracoles: la Guerrilla de Caamaño, Con las riendas tensas, Un ala del pájaro, Para vencer el caos y El fiero: Eberto Lanane José.

27. Artimaña.

29. Diente posterior.

31. Símbolo del erbio.

32. Negación.

33. Caamaño, biografía de una _____; libro de Hermann publicado en 2013.

34. Venir al mundo.

36. Patriarca hebreo, constructor del arca.

37. Nombre de la letra n.

38. Foro de _____ Paulo; organización de partidos y grupos de izquierda latinoamericanos y caribeños.

40. Oír.

42. Dios egipcio.

44. _____, Trujillo, USA: 1958-1961; libro de Hermann publicado en 2014. Cubre desde el derrocamiento del dictador venezolano Marcos Pérez Jiménez hasta el ajusticiamiento del tirano Trujillo en República Dominicana y invasión militar masiva que Estados Unidos patrocinara contra Cuba en abril de 1961.

49. Del verbo dar.

50. Onda marina.

52. El guerrillero y el _____; libro escrito por Hermann y el general Ramiro Matos González publicado en 1989.

53. _____ las riendas tensas; libro de Hermann de 2006.

54. Autobús.

56. A nivel.

57. Movimiento Revolucionario 14 de _____; movimiento guerrillero de izquierda de la República Dominicana; Hermann militó en sus filas.

58. Parte del año.

60. Hamlet Alberto Hermann _____; autor de Caamaño en Europa (1966-1967), Caamaño, biografía de una época, Fidel, Trujillo, USA: 1958-1961 y

Transición “Made in USA”.

62. Dueño.

63. El _____: Eberto Lanane José; libro de Hermann publicado en 2008. Premio Nacional Feria del lIbro Eduardo León (2009).

64. Un _____ del pájaro; libro de Hermann publicado en 1998.

Verticales

1. _____ Hermann Pérez; autor de El guerrillero y el general. Reconocido por ser el biógrafo por excelencia del Coronel Francisco Caamaño Deñó.

2. Fidel Castro _____; dirigente histórico Cubano.

3. Quejido.

4. Nave.

6. Siglas en inglés de la Agencia Central de Inteligencia, órgano represivo y de espionaje de EEUU.

7. Forma de pronombre.

8. Serpiente americana.

9. Caamaño en _____ (1966-1967); libro de Hermann de 2011.

11. Transición “_____ in USA”: gobiernos provisionales, herencia de las ocupaciones militares; libro de Hermann de 2007. Premio Nacional de Ensayo Literario Pedro Henríquez Ureña.

14. Río de Galicia.

15. Juego infantil hondureño.

17. Decimoséptima letra del alfabeto griego que corresponde a la r del latino.

18. Existe.

21. Caracoles; la guerrilla de _____; libro de Hermann de 1980. Describe el asesinato de Caamaño por militares.

22. Santo _____; ciudad donde nació y falleció Hermann.

24. De _____, de pueblos; libro de 1979 de Hermann.

26. Para _____ el caos; libro de Hermann publicado en 2001.

28. Arbusto americano de cuya madera se hacía el palo con que, rozando con otro, sacaban fuego los indios.

30. Alaben.

33. 19 de _____ de 2016; fallecimiento de Hermann.

35. Desafíen.

39. Símbolo del oro.

41. Satélite del planeta Júpiter, descubierto por Galileo.

43. Libro para guardar fotos.

44. Gorro de fieltro rojo y de forma de cubilete.

45. Prefijo.

46. Anhele, ambicione.

47. Terminación verbal de infinitivo.

48. Hogar.

49. Antepuerta o tapiz.

51. Junto, reúno.

53. Faz.

55. Afirmación.

56. Segunda nota musical.

57. Onomatopeya de la risa.

58. Duodécima letra del alfabeto griego que corresponde a la m del latino.

59. Señor, abrev.

61. Interjección para ahuyentar a los perros y a otros animales.