Solo Venezuela decide sobre su espacio aéreo

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Especial para CLARIDAD

Ahora el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido extender su campaña de hostigamiento y amenazas contra el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela haciendo creer válida su declaración del cierre de su espacio aéreo en un intento de crear confusión y dar la impresión del aislamiento de país.

La jurisdicción sobre el espacio aéreo de Venezuela pertenece al gobierno de Venezuela. Ni el gobierno de Estados Unidos ni Trump tienen jurisdicción sobre el espacio aéreo de Venezuela. Por tanto, es una decisión soberana del gobierno de Venezuela cerrar su espacio aéreo, cosa que ese gobierno no ha hecho.

A través de su Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés), el gobierno de Estados Unidos y Trump puede tomar decisiones sobre las líneas aéreas de Estados Unidos y sus rutas hacia o desde Venezuela en particular por consideraciones de seguridad. Autoridades y líneas aéreas de otros países pueden tomar decisiones sobre sus rutas. pero de ninguna manera pueden tomar decisiones sobre el espacio aéreo de Venezuela. Por su parte Venezuela puede tomar medidas por las decisiones de líneas aéreas sobre sus rutas.

A partir de la presente campaña de hostigamiento y amenazas militares contra Venezuela varias líneas aéreas internacionales de hecho cancelaron sus rutas con Venezuela, pero hay una gran distancia entre eso y el cierre de su espacio aéreo y dar la impresión de que Estados Unidos o cualquier país puede decidir sobre el espacio aéreo de la República Bolivariana de Venezuela, un espacio soberano del país.
La confusión creada sobre el espacio aéreo de Venezuela es una estrategia adicional contra Venezuela, como también es una estrategia adicional crear la imagen del supuesto aislamiento internacional del país. Igual Estados Unidos ha intentado dar la impresión del aislamiento de Cuba, a pesar de que desde 1959 Cuba rompió paulatina y exitosamente el cerco que Estados Unidos intento tender sobre Cuba por su política revolucionaria.

En el caso de Venezuela, el país tiene una amplia gama de relaciones diplomáticas y de comercio bilaterales y multilaterales. Sus relaciones bilaterales se extienden alrededor del mundo y es miembro pleno de organizaciones internacionales multilaterales como Naciones Unidas, la comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), UNASUR, y el Movimiento de Países No Alineados entre otros. Incluso ha ocupado la presidencia de los No Al. Por otro lado, organismos de Venezuela participan en organizaciones como el Foro Sao Paolo y el Movimiento Pueblos ALBA, que agrupan organismos que no son parte del gobierno. Además, es miembro de organismos comerciales y de otra índole como la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC, por sus siglas en inglés).

Sus alianzas estratégicas con la Federación Rusa y la República Popular China son explicitas y de una manera u otra Rusia y China han hecho llegar a Estados Unidos el mensaje en contra de su intervención en Venezuela. En días recientes Rusia ha aumentado marcadamente su envío a Venezuela de armamentos sofisticados.
Un ejemplo de la política de aislamiento de Venezuela, que se extiende a Cuba y Nicaragua, fue la intención de excluir esos países de la Cumbre Iberoamericana que habría que celebrarse en República Dominicana. El evento no se celebró cuando varios países, incluyendo México y Colombia declararon que no participarían si Venezuela, Cuba y Nicaragua no eran invitados.

En su interés de no perder su hegemonía en el hemisferio occidental el afán de Estados Unidos de “cambio de régimen” en Venezuela no se ha limitado a la etapa actual de su enorme movilización militar al Caribe. Ha incluido severas sanciones económicas contra el país, intentos de magnicidio con el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, incluso ofreciendo $50 millones de dólares por la asistencia para su arresto, la determinación de Venezuela como un narcoestado en un momento en que el gobierno de Estados Unidos equipara la lucha contra el narcotráfico con la lucha contra el terrorismo. Ha incluido como parte de su estrategia la guerra mediática.

El Caribe actualmente se convierte en un barril de pólvora a pesar de la declaración de la CELAC de nuestra región como Zona de Paz. La falta de poder soberano de Puerto Rico lo ha convertido en pieza clave en la peligrosa coyuntura actual del Caribe y Latinoamérica y la paz y tranquilidad del pueblo de Vieques y gran parte de Puerto Rico han sido perturbadas nuevamente por la política imperial de Estados Unidos.
Han impuesto restricciones a el espacio aéreo de partes del mar frente a Ceiba y pretenden parecidas restricciones para Venezuela como parte de su objetivo de “cambio de régimen”. Por incontables vías aspiran a que Venezuela se convierta nuevamente en una neo colonia, pero la resistencia de Venezuela da fe de su defensa de su transformación social y política y su verdadera soberanía incluyendo de su espacio aéreo.

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