La ambición de un mundo unipolar

 

Especial para CLARIDAD

Al presente en Puerto Rico se siente por doquier angustia por los recientes sucesos en el sureste de Europa que han resultado en la guerra entre Rusia y Ucrania. Al estar Puerto Rico integrado a las fuerzas armadas de Estados Unidos preocupa inmediatamente la movilización de puertorriqueños(as) a la zona. Por otro lado, Puerto Rico es una colonia, una nación intervenida y como tal tiene que preocuparnos cuando es intervenido un país soberano, aunque se tomen en cuenta las circunstancia de que la soberanía de Ucrania ya estaba en entredicho por el golpe blando apoyado desde el exterior que facilitó el ascenso al poder del presidente pro occidente ucraniano actual Volodymyr Zelensky.

En nuestra reacción tenemos que identificarnos con el trauma que sufre el pueblo ucraniano al presente. No obstante, este conflicto va más allá de Rusia y Ucrania. También son partes la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Estados Unidos y sus aliados. Los acontecimientos responden a intereses encontrados con la marcha hacia un nuevo orden mundial donde China y Rusia y su apoyo mutuo van conformando un nuevo orden mundial multipolar. ¿El mundo seguirá su marcha hacia la multipolaridad o se moverá hacia los intereses de unipolaridad de la OTAN y Estados Unidos y sus aliados? Porque es de notar que a pesar de sus contradicciones en el fondo estos conforman prácticamente un mismo polo.

Hace más de treinta años cuando se desintegró la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS, o Unión Soviética) surgió un orden internacional donde se resquebrajó el respeto mutuo a “esferas de influencia”. Numerosos países cuyos estados ahora han sido desmantelados eran de la esfera de influencia de la URSS. La Guerra Fría conllevaba una especie de congelamiento de la posibilidad de una guerra, nuclear incluso, entre el mundo socialista y el capitalista.

Al fin de la Guerra Fría se predijo el ascenso de un mundo unipolar capitalista con Estados Unidos y sus aliados al frente. Junto al campo socialista desapareció el Pacto de Varsovia de salvaguarda a la seguridad del campo socialista mientras la OTAN, con papel homólogo para los países de Europa Occidental aliados de Estados Unidos, siguió creciendo e integrando países ahora capitalistas que habían conformado la URSS. En el nuevo orden las bases militares de éstos se acercaron cada vez más a las fronteras de lo que se conformó como la Federación Rusa.

Con su dirección sagaz en política interna y externa, desde hace veinte años, el ahora presidente de Rusia, Vladimir Putin ha logrado lo que no lograron sus antecesores de convertir al país en una potencia mundial. Con otros estados que también despuntan como potencias económicas y militares, en que ambas la Federación Rusa y China, potencia indiscutible, han invertido capital económico, tecnológico y político, el nuevo orden es de un mundo multipolar. El creciente acercamiento y colaboración entre Rusia y China con proyección estratégica en importantes esferas como la económica y política es un elemento fundamental contrario a la unipolaridad añorada por occidente.

En el conflicto actual Rusia trazó una raya a la OTAN en su exigencia de respeto a su seguridad, mientras que es claro también el interés de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN de contener el ascenso de Rusia como una potencia. Dependiendo del desenlace del conflicto actual, ¿será China el próximo blanco en el afán por un mundo unipolar? ¿Cómo serán las medidas para socavar la potencia de China? ¿En ese contexto, el mundo será amenazado con mayores conflictos y nuevas amenazas de uso de armas nucleares? ¿Se cerrarán las puertas a gobiernos en distintas regiones del mundo que intentan gobernar con los intereses de sus pueblos por delante? En el contexto histórico en que se desenvuelve la situación actual, también trazó la raya a la dirigencia de Ucrania respecto de sectores afín con Rusia en Ucrania y los que percibe como el crecimiento en el país de lo que percibe como neofascismo.

Hay que examinar las implicaciones para nuestro país y muchos otros de un mundo unipolar de capitalismo salvaje y en el caso de Puerto Rico colonialismo salvaje donde países en desarrollo estén a la merced de un solo bloque de poder. Por otro lado, se verán como amenaza los aliados de Rusia en esta parte del mundo y, como colonia de Estados Unidos, se puede incrementar el papel militar de Puerto Rico como ha sucedido en otras coyunturas.

No se trata de sacrificar a Ucrania en aras de que siga la marcha hacia un mundo multipolar. Se trata escenarios complejos del orden internacional que no aguantan análisis desde un solo punto de vista. Se trata de balancear múltiples intereses y principios incluyendo los intereses de países, y los principios de soberanía, libre determinación e independencia, todos íntimamente ligados al objetivo de la paz y el desarrollo. Es en extremo lamentable y contradictorio que, en sus reclamos de respeto a su seguridad y desarrollo, Rusia haya llegado a este punto extremo de desenlace incierto, y tragedia para el pueblo de Ucrania. Al igual es lamentable la ambición de un mundo unipolar.

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