Mirada al País: La Federación Sindical Mundial, la guerra y la agenda del movimiento sindical internacional

 

Especial para CLARIDAD

El 18º Congreso de la Federación Sindical Mundial está en la recta final de su celebración en un período de gran intensificación de los antagonismos interimperialistas. El mismo será celebrado en Italia los días 6, 7 y 8 de mayo de 2022. Reproducimos parte del llamamiento que hace el Secretariado de la FSM por su importancia y pertinencia para la lucha sindical en Puerto Rico.

El conflicto de guerra entre Rusia y Occidente que tiene lugar en Ucrania ha dejado miles de muertos, millones de refugiados y enormes daños materiales. El conflicto continúa, los riesgos de una guerra generalizada y el uso de armas nucleares están sobre la mesa por parte de los EEUU, la OTAN, la UE y Rusia. Los riesgos para los pueblos son grandes. Esta guerra es la segunda que se libra en Europa, la primera fue la guerra de la OTAN contra Yugoslavia en 1999. Estas guerras, al igual que las guerras en países como Irak, Afganistán, Malí, Siria, Líbano, Libia, Georgia, Armenia y otros lugares, se basan en los derrocamientos que tuvieron lugar en el período 1989-1991, que dieron lugar a la disolución de la Unión Soviética y a los derrocamientos en los países socialistas de Europa del Este.

Aquellos que afirmaron en ese momento que ese derrocamiento global de la correlación mundial sería favorable a la paz y a la seguridad internacional se ha demostrado que estaban equivocados en sus apreciaciones o mentían. En medio de estos acontecimientos y teniendo en cuenta que las consecuencias de este conflicto serán negativas para los Pueblos, la cuestión de cuál debe ser el papel del movimiento sindical internacional vuelve a salir a la escena en todos los rincones del mundo. Una cuestión de importancia intemporal y estratégica. La Confederación Sindical Internacional, CSI, como siempre ha hecho, apoya a la OTAN, a los Estados Unidos, a las fuerzas fascistas y a los grupos paramilitares nazis que se están reuniendo en toda Europa y que están siendo enviados con modernos equipamientos militares a Ucrania para luchar contra los rusos. No nos sorprende esta actitud de la dirección de la CSI. Desde 1949 como CIOSL y después, cuando fue renombrada como CSI, ella fue y sigue siendo el brazo sindical de las multinacionales y los imperialistas. Apoya las estrategias de los imperialistas en todos los rincones del mundo. La FSM, en sus declaraciones y publicaciones, no se arrastra detrás de Rusia ni de los Estados Unidos-OTAN-UE. Exige el fin del conflicto y un acuerdo de paz inmediato, la disolución inmediata de la OTAN y el mantenimiento de la neutralidad de Ucrania en relación con los bloques militares. Considera que es derecho y responsabilidad de cada pueblo decidir libre y democráticamente sobre su presente y su futuro. Las posiciones firmes y establecidas desde hace tiempo de la FSM son posiciones que han sido adoptadas colectivamente por los órganos competentes de nuestra organización y, a la luz de los nuevos acontecimientos mundiales, son reafirmadas por nuestro 18º Congreso.

La FSM fue fundada el 3 de octubre de 1945 tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y bajo el impacto de la derrota del fascismo y la victoria del Ejército Rojo. La fundación de la FSM fue un resultado meditado de la evolución del movimiento sindical obrero a nivel nacional y expresó la necesidad de una coordinación internacional, la necesidad de solidaridad proletaria y acción común de la clase obrera internacional contra la explotación capitalista.

La FSM es la sección organizada y progresista del movimiento sindical internacional y tiene como principal objetivo la mejora de las condiciones de vida de la clase obrera internacional, la lucha por la reivindicación de las libertades sindicales generales y la lucha simultánea para derrocar al brutal sistema capitalista. La extensa experiencia, tanto positiva como negativa, las duras luchas de los trabajadores y el pueblo desde la época de Espartaco hasta hoy, confirman dos conclusiones atemporales básicas: En primer lugar, tal y como escribió Karl Marx: “la historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases”. En segundo lugar, la Clase obrera Internacional no puede defender sus demandas a corto y largo plazo y su objetivo de clase si no tiene además de una vanguardia política, su propio órgano sindical fuerte, bien organizado y formado a nivel teórico. Tal organización sindical internacional, un centro de coordinación internacional, tendrá fuertes raíces, trabajará y será fortalecida por la base. Este es el papel que la FSM está obligado a desempeñar y desempeña en la escena sindical internacional. Estamos orgullosos del curso y la acción de la FSM desde 1945 hasta hoy.

Ha defendido el Socialismo desde el primer momento de su fundación; ha apoyado activamente con solidaridad sindical, moral y material a todos los pueblos que lucharon de forma pacífica o en lucha armada por su independencia y liberación; ha ayudado a la supervivencia de decenas de miles de militantes del movimiento sindical que estaban bajo persecución y amenaza en África, América Latina, Centroamérica, Asia, Oriente Medio, Europa, el Caribe y en otras partes de todos los rincones del planeta. Estamos orgullosos porque las consignas más radicales de las luchas y acciones sindicales fueran escritas por primera vez en las pancartas y documentos de la FSM.

En esta larga y dura trayectoria, la FSM nunca ha tenido miedo de reconocer sus errores, de hacer una autocrítica abierta ante los trabajadores, de luchar contra sus propias debilidades y retrasos. Para el movimiento internacional clasista la crítica, la autocrítica y la emulación eran y siguen siendo factores vitales. La FSM, desde el primer momento de su creación, se enfrentó a la hostilidad de la burguesía y los imperialistas. En 1949, tuvo lugar el primer ataque frontal contra la FSM por iniciativa de los gobiernos de los EE.UU. y Gran Bretaña y llevado a cabo con los métodos sucios de la CIA, el Servicio de Inteligencia y sus secuaces. Su objetivo inicial era la disolución de la FSM y cuando no lo consiguieron, salieron de ésta y tomaron la medida perturbadora de fundar la CIOSL.

El segundo intento se llevó a cabo en 1956 iniciado por el Ministerio de Seguridad Estatal de Austria con el uso de métodos de provocación y la ocupación por parte de la policía de las Oficinas Centrales de la Federación Sindical Mundial en Viena, apoderándose de todos los archivos. Este intento del capitalismo también fracasó. En los años posteriores a los derrocamientos del período 1989-1991, la FSM pasó una época muy difícil. Tuvo que enfrentarse a un feroz ataque de los europeos y otros oportunistas de Francia, Italia, España, etc. con el objetivo de la disolución de la FSM y su integración en la CIOSL, es decir, en el órgano sindical de los EE.UU., la Unión Europea y el Capital internacional. Los planes de los oportunistas fracasaron una vez más y a pesar las grandes dificultades, las persecuciones políticas y el anticomunismo, la FSM se mantuvo estable y continuó su curso histórico.

Hubo fuerzas que se levantaron y mantuvieron viva la FSM. Después del XV Congreso Sindical Mundial que tuvo lugar en La Habana, Cuba, nuestra organización comenzó de nuevo a crecer, a ser más fuerte, a desarrollar acción y reagruparse. Hoy cuenta con más de 105 millones de miembros en 133 países del mundo. Está presente en todos los continentes; está presente en todos los sectores básicos de la producción. En abril de 2011 celebramos en Atenas, Grecia, el 16º Congreso Sindical Mundial. Fue un Congreso abierto, democrático y de clase que tomó importantes decisiones y formó los nuevos objetivos para el movimiento Sindical Internacional de Clase en las condiciones contemporáneas. En octubre de 2016 se celebró con éxito el 17º Congreso Sindical Mundial en Durban, Sudáfrica, con resoluciones útiles para la continuación y el fortalecimiento de nuestras luchas.

Según estas decisiones y resoluciones, los objetivos de la FSM son:

  • Realzar las características clasistas y militantes de los sindicatos a todos los niveles, en todos los sectores. Para lograr esto, la línea de colaboración de clases debe ser derrotada; debemos declarar una guerra abierta a la aristocracia sindical, la burocracia sindical y el arribismo.
  • El fortalecimiento de los sindicatos de orientación de clase en los lugares de trabajo, en los monopolios y multinacionales, en las grandes industrias, en los sectores tradicionales y modernos de la producción. La activación de los trabajadores fortalece los sindicatos.
  • Fortalecer nuestros lazos con la base, con los trabajadores corrientes y la mejora del funcionamiento democrático de los sindicatos. Con directivas elegidas por votación que serán responsables de la base, a la que expresarán y apoyarán. Directivas que respetarán las decisiones colectivas y promoverán la colectividad.
  • El enriquecimiento del internacionalismo y la solidaridad internacional, que son la herramienta de todos los trabajadores, especialmente en la actualidad que la coordinación sectorial e intersectorial de la luchas obreras a nivel local y regional es tan necesaria. La defensa activa de los pueblos que luchan por sus derechos, por el derecho a la autodeterminación de su presente y futuro.
  • La búsqueda constante de la unidad de la clase obrera independientemente de cualquier diferencia. La unidad de la clase obrera es una condición previa para nuestra clase para poder construir sus alianzas sociales con los campesinos pobres, los trabajadores por cuenta propia y los intelectuales progresistas.
  • La fe en el papel de las mujeres trabajadoras y la juventud trabajadora que pueden aportar nuevas energías y dinámicas, viveza y acción a los sindicatos. Su elección en posiciones de liderazgo y la renovación constante del núcleo dirigente de las organizaciones sindicales es vital.
  • Aprovechar la larga experiencia, tanto positiva como negativa, en las formas de lucha y el contenido de las luchas clasistas. La combinación de la lucha económica con la lucha política, la búsqueda de reivindicaciones que unifiquen a los trabajadores CONGRESO SINDICAL MUNDIAL 46 y estén en armonía con las necesidades actuales de los trabajadores y las familias populares. La combinación de defensa, ataque y reserva.
  • El cuidado continuo del apoyo ideológico a los cuadros sindicales mediante formación sindical, intercambio internacional y programas sindicales que mejorarán su fe en la justa lucha de la clase obrera y la necesidad de la lucha de clases; que ayudarán a darse cuenta de la necesidad de defender y fortalecer las características clasistas de los sindicatos.
  • La necesidad de cada sindicato de obtener su independencia financiera sin depender de la burguesía, de los institutos internacionales del oportunismo y los centros internacionales de corrupción. La dependencia financiera de los sindicatos crea otras dependencias. La autosuficiencia financiera saludable es la que se basa únicamente en las cuotas de afiliación de los trabajadores.
  • La capacidad de cada sindicato de estudiar los acontecimientos en su campo, en su sector y utilizarlos para la promoción de los intereses obreros en todos los frentes básicos de lucha, para la resolución de todas las demandas laborales, la seguridad social, reivindicaciones salariales y sindicales.
  • Comprender que el sistema capitalista ha rebasado sus límites históricos, que está podrido y por lo tanto la solución y el verdadero camino de salida para la liberación de la clase obrera internacional no ocurrirá disfrazando o modernizando el capitalismo, sino derrocándolo.
  • La participación activa en las luchas por la paz, la amistad y la cooperación entre los trabajadores y los pueblos; la lucha contra los fenómenos del racismo, la xenofobia y el neofascismo. La lucha constante contra los imperialistas, las guerras imperialistas y el capitalismo, que es la base económica del imperialismo.
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