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MIRADA COOPERATIVISTA: La sonrisa de Doña Fela

Fue en una de esas visitas cotidianas a actividades de nuestras cooperativas que me detuve a conversar con esta señora perfectamente negra, de pelo blanquísimo y moño señorial. Su alegría, su aire altivo y su sonrisa ancha me habían cautivado. Había sosiego.

En estos tiempos que vivimos, que en cada amanecer hay que darse un baño de osadía para manejar las malas nuevas diarias, esa sonrisa era un resplandor que no podía obviar. Se llama Doña Fela. Tiene 90 años, asiste a todas las actividades de su cooperativa y proclama con abierta convicción –‘’la cooperativa es mi vida’’. En estos días de lucha y resistencia ante la incertidumbre que nos arropa debido a la intervención y los poderes de la Junta de Control Fiscal evoco esa sonrisa que alienta, sostiene y afirma la fuerza del cooperativismo.

Los cooperativistas han sido elocuentes y han estado muy activos explicando por diversos medios las medidas que han adoptado para asegurar la estabilidad de nuestro sistema cooperativo a partir de la adquisición de bonos de Puerto Rico en los pasados años. Estas inversiones rindieron sus frutos por años y constituyeron un mecanismo más del cooperativismo para aportar al país. Para enfrentar el impago las cooperativas han ejercido su responsabilidad y su creatividad gerencial. Se ha administrado con prudencia, se han creado reservas, se ha impulsado legislación, se ha divulgado toda la información a sus socios (as), se han promovido asambleas y se han realizado actividades de educación entre socios y empleados. Todas esas acciones se han desarrollado manteniendo incólume su trabajo diario de servir al pueblo. En el caso de las cooperativas de ahorro y crédito ofreciendo los mejores servicios financieros, al mejor costo posible e impactando de manera contundente la vida comunitaria en el ámbito social, cultural y deportivo. Las cooperativas siguen manteniendo la confianza de nuestras familias a la hora de enfrentar sus necesidades y cumplir sus aspiraciones.

Antes de sentir el impacto de las decisiones de la Junta de Control Fiscal el movimiento cooperativo fue de los primeros en expresarse en contra con advertencias sobre sus lesivos efectos. Creyentes en principios éticos y democráticos, con una trayectoria de protección de intervenciones indebidas gubernamentales en defensa del patrimonio legado estaban seguros de sus serias implicaciones. Levantaron la voz, sobre todo en cuanto a sus efectos en la administración pública, que iba a conllevar la eliminación o reducción de servicios esenciales y en las personas de mayor inequidad socioeconómica. En la expresión realizada consignaron otros impactos:

1, La eliminación y reducción de agencias de gobierno…

2. La venta de activos del gobierno pertenecientes al pueblo, como lo son nuestros recursos naturales.

3. …retroceso en el sistema de gobernanza del país. Gobernarán personas no electas por el pueblo. Esto choca con la gobernanza cooperativa que presupone participación de los gobernados en las decisiones que les afectan.

Al hacer sus conclusiones no obviaron la necesidad de auditar la deuda como un ejercicio básico de responsabilidad nacional. Lo cierto es que, meses después tenemos ese carimbo encima y los cooperativistas lo enfrentan haciendo acopio de sus mejores destrezas y talentos, listos una vez más para afrontar otro desafío. El más grande reto tal vez en 144 años de historia. Se han organizado como nunca, mantienen informados a sus socios, levantando muros de contención con ellos que son sus mejores aliados. Muy atentos a las acciones de la JCF en especial en la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas (COSSEC), el asegurador y regulador del sistema. En estado de alerta con el poder que se endilgó el gobierno actual de eliminar miembros de las juntas de las corporaciones que no respondan a la política pública vigente. Conocen muy bien que además de sostener a COSSEC únicamente con fondos del sector de ahorro y crédito ha sido la presencia en ese cuerpo la que la ha mantenido como una de las corporaciones en positivo.

Los meses de marzo y abril son meses de asambleas para las cooperativas que cierran sus estados financieros en diciembre de cada año. La asistencia a éstas de los socios y socias es imperativa y necesaria para recibir información al día y certera. Además, es allí donde se valida la democracia participativa y la esencia del cooperativismo. Ahí está la pujanza en educarse, informarse y estar listos para reclamar sin devaneo el respeto a la fuerza que tiene todo lo que necesita el país para echar adelante. Eso lo sabe Doña Fela. Sabe al dedillo de pobreza y también sabe como el cooperativismo responde. Por eso respira con confianza y sonríe.

La autora es líder cooperativista.

Comentarios a: mildredkairo@gmail.com

El tao de los estudiantes: el desafío ejemplar

“El pueblo es difícil de gobernar porque el rey actúa en beneficio de sus propios intereses”

Lao-Tse en el Tao Te Ching LXXV

Como el reino de las opiniones es más grande que el de las Ideas de Platón, yo también quiero decir la mía.

Esta es la situación: la Junta de Control le ordena al Gobernador y este le ordena a la UPR. El Gobernador ya decidió obedecer, y parece que la administración ha escogido el mismo camino. (Esta imagen o metáfora tradicional del camino es importante porque tiene connotaciones éticas.) Pero los estudiantes han decidido desobedecer y desafiar el poder de la Junta, la obediencia y complicidad del gobernador y de la administración universitaria. La administración universitaria pudo o todavía podría desobedecer y decirle que no al gobernador, pero no parece que vaya a hacerlo. Aunque siempre podría cambiar su posición. Acaso renunciar y abrirle el camino a otros administradores universitarios. Quién sabe. Precisamente, una de las propuestas aprobadas en la Asamblea del claustro de profesores el martes 28 de marzo fue que la Junta de Gobierno de la UPR le dejara el gobierno de la Universidad a la Junta Universitaria hasta el 11 de junio, que es una instancia con mayor representatividad de la comunidad universitaria.

Se ha dicho que la decisión de los estudiantes pone en peligro a la Universidad facilitándole el curso de acción bárbara a la Junta. Se aduce que las exigencias o reclamos estudiantiles adolecen de una gran falta: la imposibilidad de convertirse en realidad. Como si la derrota estuviera inscrita en la naturaleza misma de los reclamos. Es decir, según dicha lógica, es imposible que los interlocutores, o sea, la Junta de Control, el gobernador y la administración universitaria les hagan caso a los estudiantes. Lógica interesante: la argumentación se basa en la derrota de antemano. Se dice, pues, que una huelga indefinida jamás podrá vencer, porque el gobierno de Puerto Rico no va a plegarse a los reclamos de los estudiantes. Bueno, pues, sí y no. Quién sabe el futuro. Hay que preguntarse, ¿desde cuándo o por qué las dificultades que podría enfrentar un reclamo legítimo (como es el de los estudiantes) deben cancelar precisamente el movimiento y a los protagonistas del reclamo? Los estudiantes, sin tener poder político ni económico, han elegido el camino ético del desafío a la injusticia y el atropello. Sus propósitos son legítimos y careciendo de la fuerza para hacerlos valer, según se dice, no obstante, se van al paro y, luego, tal vez, a una huelga. ¿No es admirable tal arrojo? Los estudiantes carecen de grandes recursos y podrían estar poniendo en riesgo lo poco que tienen. Algunos pensarán que es tonto, descabellado, iluso, inmaduro, suicida, estúpido, etc. Hacen lo que debiera hacer el país, que aunque tiene poco, tiene más que ellos.

También se alerta de la amenaza de la desacreditación por parte de la Middle States, que planea como la gran sombra del Apocalipsis o el Armagedón. Tal vez. Pero, hay que preguntarse, ¿cuántas universidades en el mundo carecen de la sacrosanta acreditación de la susodicha entidad y funcionan de lo más bien? Sí, otras universidades en el mundo tienen sus apocalipsis y armagedones, pero estos no tienen que ver con la Middle States.

Algunas voces también advierten de la pérdida de dinero en becas federales etc. Tal vez. Lo más probable. Nadie sabe el futuro. Pero habría que preguntarse, ¿no es este un buen momento o no ha llegado ya la ocasión de que la Universidad rompa con la dependencia e invente otro modo de mantenerse a sí misma, empezando con una nueva ley universitaria, con verdadera autonomía y otro modelo de autogobierno?

También se dice que los estudiantes se han lanzado a una acción prematura, que los estudiantes deben dar espacio a la discusión entre los varios sectores dentro de la Universidad para que se produzcan ideas y propuestas de la comunidad universitaria etc. Pues bien, esto suena contradictorio. No quiero decir con esto que me opongo a la deliberación universitaria. Señalo la contradicción de plantear la esperanza de que, sin protestar de forma enérgica, la comunidad universitaria sea oída por la Junta y el Gobierno, y a la vez, plantear que los estudiantes serán desoídos si se lanzan a la protesta más enérgica que es el paro.

Más allá de las palabras como “paro” o “huelga”, la acción estudiantil constituye una manifestación, una expresión de protesta e indignación para la cual hay razones. Tal vez la discusión de la oposición Universidad abierta/cerrada sea un pensar metafórico desafortunado. Acaso la sinécdoque –tomar la parte por el todo– de la imagen de los portones sea una encerrona. La Universidad no son los portones, eso es tomar una pequeñísima parte de la construcción como si fuera el todo que es la Universidad. Lo que tiene que estar abierto es el espíritu, la mente, para ver el momento histórico del país y la acción correcta necesaria, no dictada por el miedo ni por oportunismos partidistas, sino por la visión del bien común con verdaderas mayúsculas y no como un cliché. Podría estar abierta la Universidad, se podrían derrumbar, literalmente, todos los muros, las verjas y los portones, y podría estar todavía cerrada por no haber espíritu de búsqueda de la verdad ni compromiso con la transformación genuina del país. Podría estar “abierta” y no pasar de ser una obediente agencia más de gobierno.

La deliberación sobre la conveniencia del paro y la huelga ya ocurrió. Eso es parte esencial de las coordenadas de la situación.

Se dice que la Junta de Control tiene el poder y manda. Es cierto que la Junta escribe cartas que envían por la vía electrónica y en las que le ordenan cosas al gobernador, y que luego leemos en la prensa. Pero si no hay quien obedezca esas palabras, no hay tal poder. En mi opinión, los estudiantes nos están enseñando a leer desde la libertad.

El autor es profesor universitario en la UPR, Río Piedras.

Carta abierta a la amada sobre la universidad, la termodinámica y otras argucias.

Otra vez la universidad cerrada. Y la queremos abierta. Entonces los portones se convierten en espacios privilegiados, en fronteras, en demarcación de un adentro y un afuera. El campus se transforma en una suerte de beatus ille para algunos o en un campo de batalla para otros. Siempre (aquí exagerando la nota), siempre, es el lugar en el que se debaten las ideas.

¿Qué se cierra? ¿Qué se abre? ¿Qué estalla ante nuestros ojos? El estallido constante es el de cocteles de políticas socioeconómicas con las que se ha pretendido armar nuestra sociedad desde hace ya una década. Bien, desde antes, pero permíteme fraccionar un poco el tiempo. Lo cierto es que hoy, en el presente, la universidad pública se va destruyendo ante nuestros ojos. Puede llamarse eso la universidad realmente existente o el-momento-en-el-que-queremos-defender-la-universidad-que-queremos. Quizás haya una palabra en alemán para nombrar eso. Concédame, lectora mía, esa salchicha de palabras que quieren ser un concepto.

La universidad que se cierra ante nuestros ojos es la que crece y se desarrolla ante la aspiración a mantener lo público, la inversión del estado en la apuesta al crecimiento económico. #todoseramosKeynesianos. Ese modelo se derrumba en un largo proceso que ahora se acelera hacia la mercantilización y la privatización como ideologías presentadas como si fueran parte de la naturaleza. Eso supone un ataque políitico al concepto de lo público.

La universidad que se pretende abrir, entonces, es esa en la que se cierran programas académicos o departamentos en los que se enseñe literatura inglesa o norteamericana. ¿A quién puede interesarle comprar un soneto de Shakespeare? ¿Para qué leer a William Carlos Williams? Es la universidad que abre colocando en moratoria al departamento de música. Porque la universidad pública, la que se cierra, daría paso a una institución que produzca elementos rentables de acumulación y ganancia económica, la que se abre. No se trata de mero prejuicio contra las bellas artes, la literatura o la música. Es que el filtro que limpia a las instituciones privadas de esas manchas o metales pesados (Black Sabbath) es la rentabilidad económica. ¿Qué dinámicas financieras se arman con Whitman o Bach? ¿Se puede contabilizar de manera inmediata lo que producen? ¿Cómo se insertan en una estrategia mercantil?

Lo público, esa aspiración a una redistribución más equitativa de los recursos espaciales, culturales y económicos parecería una enfermedad mortal. Y es la elite que ocupa esos mismos puestos en los que debería defenderse aquella aspiración de invertir para que haya mayor acceso a la educación, es esa elite, digo, la que desde la zona de confort de lo público da entrada a la más violenta ideología privatizadora. Eso sin reaccionar de otro modo que no sea poniéndose del lado del mercado sagrado con argumentos de eficiencia (porque el mercado es como el Papa, infalible).

Sin embargo, ¿esa privatización de todas las cosas que se muevan, incluyendo las ideas, no se enmarca en un aprovechamiento de los recursos públicos para derivar ganancias que no serían posibles sin eso que más bien parece botín? ¿Qué es Plaza Universitaria? ¿Quién gana y quien pierde en ese negocio? Es solo un ejemplo.

¿Qué se abre en la universidad abierta, redundo redondamente, en esta coyuntura en la que Puerto Rico es gobernado por la exministro de finanzas de Ucrania? ¿Una institución que ‘produce” personal altamente cualificado para entrar a un mercado en el que las reformas laborales crean las condiciones para la precarización de trabajadores y trabajadoras? ¿Qué se cierra en la universidad cerrada (perdóname otra vez)? ¿Tenemos que cerrarnos a ese ataque o abrirnos a la realidad realmente existente del neoliberalismo en su versión de dictadura bochornosa? No tengo las respuestas, corazón.

La universidad debe estar relacionada al mercado como una de esas esferas que componen la sociedad. Pero cuando el mercado, como cosa única, dicta y ordena desaparece la oportunidad de crear procesos transparentes, confiables, dinámicos y no subordinados con ese mercado. Eso sería como proponer una universidad estructurada de manera más democrática, autónoma, con modelos propios para su desarrollo e inserción en la sociedad.

Entonces, no puedo dejar de decirte, querida lectora, que cada vez que escucho eso de universidad cerrada o abierta pienso en la termodinámica. El sistema abierto (¿once recintos, una UPR?) puede intercambiar materia y energía con el exterior. ¿Ese intercambio tal como están las cosas hoy, es valioso? Por otro lado, el sistema cerrado (¿el cierre de programas académicos, regionalización?) no puede intercambiar materia con el exterior. Pero, cerrar los portones para exigir otra universidad, otro intercambio, dentro de ella y con la sociedad, permite el intercambio de energía. Y quizás, y en esto solo soy un soñador como un Beatle de pelo largo, aprendamos a resistir las imposiciones duras de la dictadura. Sé, porque me lo has dicho, que muy pocas personas piensan que Puerto Rico está hoy gobernado como una dictadura. Lo sé. Sin embargo, por algo se empieza. Vamos a repetirlo. Tú y yo. Eso nos hace más libres.

CRUCIGRAMA: Leona Vicario

Horizontales

2. Filamento condensado de ácido desoxirribonucleico, visible en el núcleo de las células durante la mitosis.

9. Ave rapaz diurna americana.

10. Carta de la baraja.

12. Pasad la vista por lo escrito.

13. Altar.

14. Símbolo del erbio.

15. Lirio.

16. Rodada de un camino.

20. Salón.

23. Aquello que paga en dinero o en frutos un arrendatario.

25. Pronombre demostrativo, fem.

28. 10 de _____ de 1789; nacimiento de Leona Vicario, Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria. Se destacó en la Guerra de Independencia de México.

29. Quejido.

30. Semanario Patriótico _____; Vicario escribió para ese periódico.

33. Símbolo del oro.

34. Olor agradable.

35. Indujo o despertó ganas.

37. Dicho de una persona: Distinta de la que habla o piensa, fem.

40. Gas que constituye la atmósfera terrestre.

42. Andrés Quintana _____; abogado, poeta, político e insurgente en el proceso de independencia de México y esposo de Vicario.

43. Tirotease.

44. Animal cuadrúpedo de ciertas especies domésticas, como del ganado vacuno.

47. Representación de una expresión facial que se utiliza en mensajes electrónicos para aludir al estado de ánimo del remitente.

50. Repetición del sonido.

54. Leona _____, bautizada como María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, fue una de las primeras mujeres periodistas de México. Impulsora del feminismo y de la cultura se enfrentó a numerosos riesgos y penurias para difundir la ideología de los libertadores.

55. La libertad y la _____; poema de Vicario.

Verticales

1. El _____ Americano; periódico en el cual trabajó Vicario.

2. Comandos Armados de Liberación; siglas de la guerrilla puertorriqueña.

3. Del verbo ruar.

4. Haga que el aire dé en algo para que se seque o quitarle el olor.

5. Benemérita y Dulcísima _____ de la Patria; título dado a Vicario el 25 de agosto de 1842.

6. _____ de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador; trabajó en los periódicos: El Ilustrador Americano y el Semanario Patriótico Americano y editó El Federalista.

7. Agarraderas.

8. Los _____; sociedad secreta a la que perteneció Vicario.

11. Negación.

13. Contracción gramatical.

17. Monarca.

18. Símbolo químico del indio.

19. Amarrara.

20. Fertiliza el suelo.

21. Ciudad de Caldea.

22. Envuelve.

24. Quiero.

25. Época.

26. Afirmación.

27. Aquí.

28. _____ Lydia Vega; escritora puertorriqueña.

31. Igualo.

32. 21 de _____ de 1842; fallecimiento de Vicario, autora de La libertad y la tiranía.

34. Anillo.

36. Escuchar.

38. Interjección para llamar al perro.

39. Patria de Vicario.

41. Segunda nota musical.

45. _____ Vicario; fue miembro de Los Guadalupes, red secreta de la independencia.

46. Burla.

48. Bebida de yerbas.

49. Símbolo del cobalto.

51. Entregué.

52. Tercera nota musical.

53. Divisé.

La piel que escribo: conversando con mujeres escritoras afroboricuas

En el cuerpo está la historia y en los latigazos y el carimbo sobre la piel, y en las manos, en las cicatrices, las rodillas peladas…

Ahí está la historia que no está en la página.

Mayra Santos

Ante un público atento, conversaban seis escritoras negras puertorriqueñas. Todas coincidieron en que la negritud se escribe desde la propia piel negra. Según la coordinadora y moderadora de la actividad, la doctora Bárbara Abadia Rexach, la contribución que hacen esas seis mujeres – y otras – a la literatura negrista de la actualidad es realzar la noción de que la negritud se escribe desde las personas negras, desde el apalabramiento de sus vivencias, y no desde la historia oficial del poder.

Recientemente, en el marco del espectáculo teatral Érase una Isla, se realizó un conversatorio en el que el público asistente tuvo la oportunidad de exponerse a los planteamientos de las escritoras Ivonne Denis, Marie Ramos Rosado, Gloriann Sacha Antonetty Lebrón, Mayra Santos Febres, Zaira Rivera Casellas y Yolanda Arroyo Pizarro.

“Hace una década este foro no hubiese sido posible. No porque no hubiese habido siempre mujeres escritoras afroboricuas, sino porque ni el espacios ni el junte hubiese sido posible…Nosotras estamos aquí hoy porque ha habido muchas personas que han sido silenciadas precisamente para que nosotras tengamos voz”, comentó de inicio Mayra Santos Febres.

“Nosotras estamos creando unos discursos nuevos para poder hablar, en Puerto Rico, de la experiencia de lo que es la raza y el género conjuntamente con la clase social. Eso se habla desde la particularidad de cada mujer negra que tiene el honor, privilegio y responsabilidad de apalabrar su experiencia…No hay una sola manera de ser mujer negra y por lo tanto, las experiencias son múltiples”, continúo Santos Febres, reconocida internacionalmente por su narrativa.

“Todas tenemos el mismo deseo de que esa literatura negrista, afrodescendiente, crezca y prospere. Estos foros me parecen importantes porque siempre – y no es una crítica – pensamos que la única mujer negra que está en los medios y que puede visibilizarnos es Mayra Santos…La literatura afroboricua tiene vigencia, va creciendo y no hay manera de que nos invisibilicen porque estamos presentes”, intervino Ivonne Denis, autora del libro de cuentos Capá Prieto.

Desde el 2015 hasta el 2024 se celebra el Decenio Internacional para los y las Afrodecendientes, según está decretado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Es por eso que todo espacio que se genere para acercarse a los temas negristas se suma al Decenio y es un reconocimiento justo de la afrodescendencia.

En Puerto Rico, teniendo en cuenta el Decenio, se han concretizado ideas de mucho alcance e impacto como la creación de la Cátedra de Mujeres Ancestrales (taller de escritura para personas interesadas en narrar la experiencia de los negros en Puerto Rico) y la del Primer Congreso de Afrodescendencia en Puerto Rico, efectuado en el recinto ripedrense de la Universidad de Puerto Rico en noviembre de 2015.

Según Arroyo Pizarro, autora de libros como Violeta, Animales de apariencia inofensiva, Las Negras, entre otros, el concepto ‘afroreparación’ es clave dentro del Decenio y de la Cátedra de Mujeres que fundó y dirige. En parte, ese concepto encierra la exigencia de los afrodescendientes de la recompensa monetaria por los vejámenes y lo terrible que fue la esclavitud, y la capacidad de sanar que deben desarrollar los y las negras. “A mí me enseñaron que una de las maneras de sanar es escribiendo. Así que yo tengo que pasar ese conocimiento a otras generaciones. Ese el porqué de la Cátedra”, comentó Yolanda.

Liberadas más que victimizadas

La doctora Marie Ramos Rosado intervino durante el foro para explicar que, con mujeres como ellas, la mirada literaria ha cambiado. “Hemos sido educados y educadas en una sociedad patriarcal, autoritaria, hegemónica, clasista, sexista, racista”, dijo.

Como ejemplo de ese cambio de acercamiento que va teniendo la literatura afropuertorriqueña actual ofrecieron el libro Rebelde: la historia de Juana Agripina, escrito por el recién fenecido Benito Massó Jr. La historia de Juana Agripina es símbolo de las mujeres negras que se revelaron, protestaron, acudieron al cimarronaje.

Todas coincidieron en que las jóvenes que se están formando necesitan conocer las historias de mujeres negras que no cupieron en las definiciones del patriarcado. “La mujer negra no puede seguir apareciendo en personajes victimizados de la literatura. Tiene que estar en papeles liberadores porque eso ayuda a afirmar la identidad…Tiene que haber más mujeres escritoras afrodescendientes para crear unos caminos que no sean el de la victimización”, señaló Ramos Rosado, autora de libros como Destellos de la negritud: investigaciones caribeñas.

Por su parte, Denis apuntó a que es importante que se discuta la imagen de la mujer negra que Luis Palés Matos pregonó en su poesía. Aunque no discute la hazaña de Palés de representar a la mujer negra, hecho casi imposible en su época, Denis resiente la constante animalización de la mujer negra que aparece entre los versos del destacado escritor: “en sus poemas él nos pone como unas salvajes, unas animales, y eso es algo con lo que no puedo lidiar…Yo me resisto, con todo el respeto que pueda tener Palés Matos, a esa imagen de la mujer negra”.

Acto seguido, el público aplaudió.

Conexiones sociales desde la negritud

“Es importante que se sepa las conexiones que hay entre la negritud y otras maneras de prejuiciar y discriminar. De ahí la importancia de mencionar las intersecciones cuando hablamos de negritud”, señaló Yolanda Arroyo, quien en su literatura privilegia la temática de las multisexualidades.

Mayra Santos citó a Achille Mbembe y su ensayo Negropolítica para ofrecer una definición de racismo que da constancia de cómo históricamente el poder ha relacionado las diversas esferas sociales a la hora de armar la concepción del racismo. Según el autor citado, el racimo es “una tecnología discursiva para restarle humanidad a un grupo de personas que, aleatoriamente – sea por raza, género, preferencia sexual –, caen en una categoría de menos ser humano y eso le da al Estado el derecho a matar, a defenderse de esos “animales” que ponen en riesgo el buen funcionamiento y el orden de la sociedad”.

Mujeres negras: invisibilizadas doblemente

La mirada de las mujeres negras, que han sido tan invisibilizadas precisamente por ser negras y mujeres, tiene que ser narrada desde la artesanía de la palabra, desde el dolor, desde la literatura y la poesía, se refirió Arroyo Pizarro al reto que actualmente manejan las seis como escritoras afropuertorriqueñas.

Según Ivonne Denis, la invisibilización está presente incluso en el feminismo que se practica en Puerto Rico: “A mí me preocupa cómo nuestras colegas feministas blancas, en alguna manera, nos han olvidado. Es como si las negras no existiéramos. Nosotras también somos parte del feminismo y tenemos total derecho a hacer esos mismos señalamientos con relación a temas como el del caso de O’Neill. Ahí hay un grado de racismo, una actitud de privilegio”.

Para conectar con el público lector e ir trabajando en el proceso de sanación colectiva que necesitan todos los que han padecido el racismo, es necesario contar historias como lo hacen estas seis mujeres: desde su propia piel, lo que es igual a su propia experiencia.

“Si bien es cierto que duelo mucho (apalabrar la realidad propia), también se convierte en la fortaleza, en el alimento y la energía que ayuda a justificar todo lo que yo tengo que aportar y que puedo compartir con otros”, intervino Zaira Rivera Casellas, autora del libro Bajo la sombra del texto: la crítica y el silencio en el discurso racial puertorriqueño.